¿A nadie le gusto la historia? :( Bueno creo que estoy un poco decepcionada, esperaba que al menos a una persona le llamara la atención o era porque el primer capitulo no era interesante?

Bueno acá dejo el siguiente capitulo a ver como nos va...

Ningún personaje es mio.

Todo lo subrayado está en español en el original.

Todo lo que este en negrilla y cursiva son pensamientos profundos del personaje.


Capítulo 2

—En serio, Kurt, ¿tienes que salir? —La madre de Kurt, una elegante vampira de quinientos años -aunque ella no admitiría más de trecientos- le dio otra fumada a su delgado cigarrillo y soltó el humo.

Kurt suspiró y pasó su mano a través de su corto y oscuro cabello que quería despeinarse y lo haría si lo dejara crecer, pero él lo prefería pulcramente peinado. —Sí, Madre, debo salir —dijo cortante. Si no salgo me volveré loco. Él no lo dijo en voz alta, eso era cierto; desde que se mudaron de Paris a Miami él se había sentido miserable.

—Bien sé cuidadoso. —Dijo Carole, la mejor amiga de su madre que estaba de visita en 'la gran salvaje tierra de América'. —He oído algunas horribles cosas acerca de las manadas de lobos de los alrededores. Alguien dijo que ellos eran bastante violentos con los de nuestro tipo.

—Soy lo suficientemente mayor para cuidar de mí mismo. —Él acababa de cumplir cien años la semana pasada, con lo que le parecía perfectamente ridículo seguir viviendo con sus padres. Si ellos hubieran seguido en Paris, él ya los hubiera dejado y se hubiera ido a vivir con su amante Adam. Pero claro, Adam era la razón de que sus padres hubieran insistido en mudar a la familia al otro lado del mundo en primer lugar.

"No sé de dónde te viene el deplorable gusto por los prostitutos masculinos", su padre había dicho cuando lo encontró con Adam, alguien de clase social inferior. "Pero el futuro Vizconde de la Sangre no debe fraternizar con alguien inferior. Eres libre de tener un amante humano si lo deseas, pero asegurándote que él o ella tiene la familia correcta y los ancestros. Tu madre te dará una lista de los aduladores adecuados que desearían ser mordidos si tú lo deseas".

Kurt había rechazado la oferta. Él no estaba interesado en los aduladores humanos que se acercaban a él en los bailes de las cortes, ofreciéndole sus cuellos y sonriéndole tontamente sobre su mano. Adam podría ser solo un trabajador común pero él era honesto. A él le agradaba Kurt por él mismo, no por la enorme riqueza y el título que algún día heredaría. Él ni siquiera conocía los ancestros de Kurt cuando ellos se conocieron, de hecho el ni siquiera sabía que los vampiros realmente existían fuera de las películas de terror. Kurt le había enseñado la diferencia y la educación había sido mutuamente satisfactoria. Las cosas que Adam podía hacer con su lengua y el cálido y rico sabor de su sangre…

—¡Cuida tus modales, Kurt! —La aguda voz de su madre lo sacó de su placentera fantasía con su anterior amante y lo trajo de nuevo al presente y a la deprimente realidad de un golpe. —Discúlpate con Carole por usar ese tono —ella indicó dando otra fumada a su cigarrillo.

—Mis disculpas, Madame, —Kurt dijo fríamente. —Yo solo estaba refiriéndome a mi reciente mayoría de edad y te recuerdo y a mi madre también que de hecho soy lo suficientemente mayor para tomar mis propias decisiones. Pero el tono que usé fue poco cortes, sinceramente pido que me disculpes.

—Lo estás, claro, olvídalo. —Carole inclinó la cabeza y él alcanzó a ver cabellos grises entre el cabello castaño de ella. Era de esperarse que a ella se le empezara a notar la edad después de varios siglos. Ella era después de todo solo una vampira hecha, no una de Sangre que hubiera nacido de la Sangre como Kurt y sus padres. De hecho, en primer lugar, fue su madre quien había convertido a Carole, ella había empezado como una mujer humana -de hecho, una aduladora-y había comenzado siendo el boisson aux sang de su madre, que traducido literalmente es bebida de sangre. Kurt sospechaba que ellas habían sido amantes, claro eso era algo que su madre nunca admitiría. Ella había atado a Carole con su lazo de sangre tanto como pudo pero después de un siglo más o menos cuando el lazo comenzó a debilitarse, ella no tuvo más elección que convertirla o perderla.

Lo cierto es que Carole permanecía en la vida de su madre pero solo como amiga. Los Vampiros no beben uno del otro y dado que el beber y el sexo están atados tan cerca uno del otro, que uno sin el otro es altamente insatisfactorio. Generalmente solo se hace para concebir, con Kurt ese ciertamente había sido el caso de su propio nacimiento. Sus dos padres eran de Sangre y era obvio que no había gran atracción física entre ellos.

La madre de Kurt había sido afortunada de encontrar una amante que se convirtiera en su amiga cuando el tiempo llegara. Aunque, Kurt quería más, él soñaba con encontrar un amor mortal que nunca tuviera que cambiar, un amor tan real y verdadero que el lazo de sangre nunca se debilitara y su amor pudiera continuar por siempre. Su nodriza de sangre, le había contado leyendas una de ellas, la de Coeur de Sang o La sangre del corazón. Si Kurt era honesto consigo mismo, diría en primer lugar, que eso era lo que estaba buscando cuando inició su relación con Adam.

Claro que él no había encontrado eso, todas las leyendas hablaban de una intensa e inmediata atracción, seguramente eso significaba estar con la otra persona desde el momento que se tocaban. Kurt no había sentido nada de eso con Adam pero él aun así disfrutaba la compañía del otro hombre y tristemente lo extrañaba, aunque él sabía que Adam sin duda ahora, se entretenía con otros en la cama que ellos habían compartido.

—De cualquier modo, ¿a dónde vas? —su madre preguntó, viendo como Kurt se acomodaba los puños, asegurándose de que estuvieran inmaculados. Él usaba una camisa blanca, Charles Tyrwhitt. Con los botones del cuello abiertos. Unos pantalones Pradamarrón claro y unos zapatos Berluti que a pesar de ser casuales eran también muy costosos.

—Inauguraron una nueva galería en Biscayne, —Kurt mintió. —Pensé ir a ver si encuentro algo nuevo. —De hecho él no iba a ir a ningún lado en particular, solo iba a recorrer la ciudad de noche y alejarse de los confines de los tres mil metros cuadrados de la villa que sus padres habían rentado en Coconut Grove para sus extendidas 'vacaciones. Familiares'. Incluso aunque él realmente estaba ocupando la cochera que había sido convertida en un lujoso departamento, él aun así se sentía confinado en cualquier lugar cerca de sus padres. Y si pareciera que iría a la inauguración de la galería, era menos probable que su madre dudara de la historia.

Era una mentira a mano que él usaba frecuentemente, Kurt incluso había iniciado una colección de arte moderno a manera de respaldo. A él le importaban poco esas piezas que había comprado pero su madre las había colgado y las mostraba en cualquier lugar, en uno de los pequeños salones, La 'colección' hacía que ella y el padre de Kurt sintieran que él finalmente había logrado encontrarle el sabor a las cosas buenas de la vida y mantenía la paz en el hogar, así que él seguía apegado a eso. Y entre tanto le daba la excusa perfecta para salir.

—Bien, solo ten cuidado, —Carole dijo de nuevo. —Mantente fuera del camino de los lobos.

—Sí, hazlo. —Su madre se estremeció. —Sucias criaturas parecidas a los perros. Y esta noche está cerca de la luna llena.

—No te preocupes Madre. —Kurt se dirigió a la puerta. —Estoy seguro que lograré esquivarlos.

Una vez afuera se dirigió directamente hacia el Boulevard Biscayne en caso de que su madre y Carole estuvieran viéndolo desde la ventana de la villa. Él podría haber tomado el carro de la familia, o manejar él mismo el Porsche Boxster Spyder negro que su padre le dio como premio de consolación por haber perdido a Adam pero Kurt prefirió caminar. Él podía, claro, moverse a velocidad supernatural, pero disfrutaba tomarse su tiempo, sintiendo el viento volar su cabello y oliendo el aroma de la ciudad.

Claro que eran los olores usuales en una urbe, gasolina, humo del escape de los carros, basura, sucios humanos que vivían en las calles, pero había también otro olor. El dulce y fuerte perfume de madreselva y de jazmines que florecen al anochecer, el más delicado olor de orquídeas salvajes y el rico y casi demasiado fuerte olor de la vegetación tropical que los rodeaba. Era como estar en la jungla en donde una ciudad había fincado sus raíces y crecido.

Mientras caminaba el olor tropical pareció envolverlo más y más. Kurt vio alrededor, para su sorpresa después de todo había terminado en Biscayne, aunque había terminado pasado de moda. Estaba justo al borde del enorme parque él había conducido por ahí cientos de veces y siempre quiso visitarlo y nunca lo había hecho.

Bueno, no hay mejor tiempo que el presente. Normalmente, él hubiera preferido seguir más por la parte urbana de la ciudad, era más probable que encontrara a alguien para una rápida mordida y una rápida jodida en un café-bar abierto toda la noche que en un parque que cerraba al atardecer. Pero él se había alimentado la noche anterior así que él no estaba particularmente sediento. Además, una caminata en la selva -o cerca de ser selva era algo que no podía tener en una gran ciudad, se oía bien. La luna estaba cerca de ser llena y la luz plateada iluminada la exuberante vegetación haciendo de ello una pintoresca y acogedora invitación.

Sin un segundo de vacilación, Kurt entró al césped y recorrió silenciosamente el oscuro parque.

Estaba entrando en la parte más profunda del parque cuando olió algo más, el caliente pelaje y el picante olor de lobos. A pesar de la advertencia de Carole ese no era un olor que automáticamente despertara sus alarmas. En Europa hace mucho tiempo que los vampiros y los lobos habían hecho las paces. Ellos incluso tenían una que otra función juntos manteniendo a los humanos ignorantes de su existencia. Sin embargo eso era lo más cercano que ellos habían logrado mezclarse, y los were nunca fueron más que simples conocidos. Que era una lástima en opinión de Kurt.

Los Weres tendían a ser de temperamento caliente y no temían ensuciarse las manos, a diferencia de su pueblo que eran fríos y discretos y siempre estaban por encima de todo. Se preguntaba distraídamente qué diría su padre si tomaba a un were de amante -que horror- y sonrió cínicamente. Ahora que eso podría ser lo último para involucrarse sexualmente. Probablemente sería desheredado inmediatamente o más probablemente juzgado loco y forzado a exponerse al sol.

El olor seguía fuerte y podía decir que había más de un lobo en el parque. Hmm, ¿una manada entera esperando una víctima? Eso era mucho incluso para Kurt, con su fuerza y velocidad supernatural. Él podía ser capaz de vencer a un lobo, quizás incluso a dos si él tuviera que pelear. Pero él no deseaba intentarlo con la manada entera.

Se giró a un lado de la densa vegetación, donde él se movió en silencio a través de los arbustos, caminó hacia un claro el olor parecía más débil aquí. Se detuvo en un halo de luz de luna, pensando en el camino que tomaría, cuando repentinamente el oyó eso, un largo aullido que irrumpía el aire nocturno como un solitario sollozo. Su corazón se saltó un latido. Quizás era tiempo de hacer más que un esfuerzo por dejar el parque. Carole podría haber escuchado los tontos rumores cuando le advirtió de los lobos, pero de nuevo, esos a menudo tenían un grano de verdad incluso las historias más salvajes.

—¡Ahí hay uno! ¡En ese claro! —La voz que gritó las palabras era gruesa y salvaje, y la que contestó era incluso peor.

—Atrápalo. Joder, al muerto hijo de puta.

El muerto hijo de puta, ¡ellos se refieren a mí! El corazón se le aceleró en su pecho, Kurt se giró de nuevo, dirigiéndose hacia los arbustos. Él dudaba que pudiera hacer una buena diferencia si le explicaba a la enojada manada que él era un vampiro nacido no uno hecho, él técnicamente no estaba muerto. Sus pulmones aún respiraban aire y su corazón aún bombeaba sangre a su cuerpo; De hecho, él podía sentirlo latiendo al doble de su ritmo ahora que se preparaba para la lucha.

Pero antes de que pudiera dar un solo paso todos los were lo rodearon, la mayoría aún en su forma humana, aunque unos pocos habían dejado su piel y dejado salir su bestia interior. Esos were llegaron a sus pies gruñendo con rabia, pero el resto de los were permanecían quietos, como esperando que algo comenzara.

Ese algo era la señal de quien Kurt asumió era el alto líder de la manada, uno ochenta y cinco para el uno ochenta de Kurt con cabello negro y penetrantes ojos negros que estaban un poco más juntos para ser hermosos. No, pensó Kurt no había oportunidad en el infierno que él levantara a ese macho en particular.

—Hey, chupasangre. —El alto de cabello oscuro empujó en su duro pecho. —¿Dónde está el resto de tu grupo, huh? Nos dices y quizás te dejemos ir. Quizás.

—No tengo grupo—Estoy aquí por mí mismo, —Kurt lo dijo y entonces se maldijo por tonto. Ahora ellos sabrían que él estaba solo. Con nadie más de su Sangre para respaldarlo. ¿Cómo pudo ser tan tonto?

Pero era claro que el lobo de cabello negro no le creyó. —Sí, correcto. Jodido mentiroso. —Él empujó el pecho de Kurt de nuevo. —Mira como esta vestido—toda elegancia y mierda. Debe haber toda una pandilla de ellos aquí para alguna clase de elegante jodida fiesta, como una versión vampírica de unos quince. Uno de ellos debe haber cumplido ciento cincuenta o algo así.

Eso obtuvo la risa del resto de la manada y la consternación de Kurt, ellos se acercaron. Él quería correr pero él estaba cercado a cada lado. Y si empezaba a luchar sin duda lo desgarrarían en pedazos, había quince lobos aún humanos y unos cinco o diez más en su forma de bestia. Su única oportunidad era hablar para salir de la situación pero su boca repentinamente estaba seca y su mente en blanco.

—Quizás él está vestido así porque él es un marica, —uno de los otros lobos dijo. —Una jodida mariposa. —Él hizo delicados movimientos con sus manos igual que alas de mariposa y los otros lobos se rieron de nuevo, un profundo y gutural sonido que hizo que la sangre de Kurt se helara. Él no pudo evitar notar que la mayoría de ellos usaban short de mezclilla holgados o jeans y nada más. Sus musculosos pechos y brazos estaban cubiertos con tatuajes, el significado no era totalmente claro, no era que el fuera a preguntar.

—Si, eso debe de ser. Él es un marica y está buscando sangre fresca. ¿No es así? ¿Eres un vampiro maricon? —demandó el líder.

No temas. No debo demostrarles temor o ellos estarán sobre mí en un segundo. —Simplemente estaba paseando en el parque, —dijo, manteniendo su mentón en alto y esperando que su voz no se quebrara. —Ni siquiera soy de esta área, nos mudamos aquí desde Paris hace un mes. Así que los problemas que tengan con los vampiros locales. Yo no formo parte de eso.

Desafortunadamente su discurso pareció enojar incluso más a la manada. —Oh eres parte de esto. Correcto, —bufó el líder. —Vamos, a joderlo.

Pero el resto de la manada se quedó atrás. —No sé, Thad, —un muy delgado lobo dijo, viendo a Kurt inseguro. —Skulls dijo que no hiciéramos líos hasta que él regresara.

—¡Que se joda lo que dijo Skulls! ¿Lo van a escuchar a él o a mí? Hay sangre de lider en mis venas, no como ese hijo de puta niño blanco.

—Sí, pero él es el segundo lobo. Y Sebastian dijo….

—Sebastian dijo que yo estaba a cargo esta noche. No tú, Thad, así que apártate de una jodida vez. —La nueva voz pertenecía a otro lobo, ligeramente más pequeño que el resto pero mucho más musculoso. Se empujó entre la manada y Kurt lo vio. A diferencia del resto de la manada, él tenía el cabello oscuro rizado y profundos ojos verdes dorado. Había algo en el aire intimidante acerca de él, pero había algo más que bueno. Algo que Kurt no podía reconocer…

—Hey, Solo estoy haciendo lo que Sebastian dijo —el alto bufó. —Dijo que jodieramos algunos vampiros, así que joderé a este.

—No, él no dijo que tú lo hicieras. —El hombre rubio cruzó sus brazos sobre su musculoso pecho. —El protocolo de la manada, Thad, tu no atacas a nadie hasta que yo lo diga. A menos que quieras desafiarme aquí y ahora, eso es.

El alto lobo se veía nervioso. —Tranquilo, hombre. No dije nada acerca de un desafío. Nosotros solo estábamos tratando de encontrar en dónde estaba el grupo de vampiros. Por la manera que el viste imaginé que ellos tendrían algún tipo de loca fiesta o algo así. Quiero decir, míralo, es un jodido marica.

—¿Eso es cierto? —El lobo rizado lo veía de arriba a abajo especulativamente y Kurt hizo su mejor esfuerzo para ver los verdes ojos. Había algo en ellos, algo más que el malestar y el odio que veía en los otros lobos, cuyos ojos brillaban dorados a la luz de la luna.

—¿Qué si es cierto que voy a ir a una fiesta? No —dijo él decidiendo decir la verdad por alguna razón que no pudo entender. —Pero, sí, disfruto del amor de otros hombres. Aunque no sé qué tenga que ver mi estilo de vestir con mi preferencia sexual.

—¿Ves? ¿Ves? —Esa declaración pareció enojar al más alto lobo. —Este jodido hijo de puta ¡lo admitió! ¡Jodido asqueroso! —Escupió en la tierra como si quisiera quitarse el mal sabor de boca. —Voy a joderlo solo por eso. —Se adelantó, iba a alcanzar el cuello de Kurt solo que el lobo rizado lo derribó.

—¡Retírate, Thad! No me jodas, no jodas conmigo. Lo sabes.

—No, jodidamente no me retirare. Voy a matar a este no muerto cabrón justo ahora. —Avanzó de nuevo y esta vez el rizado se colocó entre el alto y Kurt. Aunque el otro lobo golpeó al rizado con asombrosa fuerza -Kurt pudo oír el sólido impacto- él no lo derribó. Todo lo que hizo fue dar unos pasos hacia atrás.

No queriendo que lo tumbaran cuando los dos lobos empezaran realmente a golpearse, Kurt levantó una mano para cubrirse. Mas por accidente que otra cosa, su palma rosó la ancha curva desnuda de la espalda del rizado.

Y entonces sintió eso.

Eso empezó como un hormigueo en la punta de sus dedos y recorrió su brazo a la velocidad de la luz. Recorriendo el resto de su cuerpo, inundándolo con una oleada de calor. Su pene instantáneamente se puso duro, pulsando rabiosamente por liberarse de la bragueta de sus pantalones Prada y su corazón dolió con no menor fuerza. ¡Finalmente! murmuró una voz en algún lado de su interior. Él es el único, el único que has estado buscando.

El lobo rizado debió haberlo sentido también -o al menos sintió algo porque él repentinamente se puso rígido como si hubiera sido electrocutado. Entonces él se alejó del toque de Kurt como si le quemara. Golpeando al alto lobo en el proceso. Lo vio sobre el hombro, sus ojos más abiertos en shock y entonces los entrecerró con suspicacia. Kurt no estaba seguro de lo que pudiera decir acerca de eso, solamente negó con la cabeza y se giró de nuevo hacia el llamado Thad.

—¡Jódete imbécil! —El lobo más alto saltaba en sus pies, obviamente preparándose para la pelea. —¿Te quieres ir? ¿Te quieres ir ahora, Skulls?

El lobo rubio le dio otra mirada sobre su hombro a Kurt. —No, no quiero 'irme'.. Jodete tu solo, Thad.

—Me preguntaste antes si quería un desafío. Bueno quizás lo quiera.

—Genial. Y mientras tú y yo luchamos, el resto de los vampiros del grupo se alejan.

—Ni siquiera sabemos si él está en un grupo, solo tratas de evitar la pelea, —Thad lo acusó. Los otros lobos comenzaron a murmurar entre ellos y el lobo rizado frunció el ceño.

—Bien, ¿quieres un desafío? Desafíame mañana. Ahora nosotros necesitamos limpiar al resto del grupo. ¿O temes no poder manejar a más de uno a la vez?

El alto lobo parecía indeciso por un momento. —No le temo a ningún jodido vampiro maricon.

—Entonces pruébalo. Ve tras ellos. —El lobo rizado señaló al este. —Ellos se fueron por ese camino, diez de ellos al menos. Ve, Thad, Te estoy dando el mando. Déjame ver lo que puedes mostrarme cuando la noche termine.

Thad entrecerró los ojos con suspicacia. —¿Qué es lo que vas a hacer mientras cazamos al grupo?

—Veré si puedo obtener más información de este. —El lobo rizado tronó los nudillos amenazadoramente y le dio a Kurt una significativa mirada. —Necesitamos descubrir en qué lugar están descansando de la luz del día, si vamos a acabar con ellos. Tú ve por el resto y déjame a mi trabajar con este.

Fue el delgado lobo el que contestó. —¿Qué jodidos estamos esperando? Hay diez vampiros más ahí afuera— ¡vamos a joderlos!

La manada hizo erupción en un coro de aullidos que enfriaban los huesos y varios de ellos en su forma humana parecían abrumados con la excitación y cambiaron rápidamente a lobos. Eso era un proceso fascinante, uno que Kurt nunca había visto antes, y él podría haber puesto más atención si todo su interés no estuviera centrado en el lobo rizado. Ahora que la manada estaba en confusión, podría ser el mejor momento para escapar, pero él se quedó fijo como si tuviera raíces en ese lugar. Él no podía dejarlo hasta saber qué sucedió, hasta que él estuviera seguro de que lo que su corazón le decía era verdad.

La manada se alejó, Thad a la cabeza. Ellos eran simples manchas en la oscuridad en cuestión de segundos. Después de que vieron que se iban. El rizado se giró hacia Kurt. Siendo cuidadoso de mantener una distancia segura entre ambos, se inclinó hacia adelante y vio a Kurt a los ojos. —Qué jodidos —dijo claramente— ¿fue eso?