Hoy vengo con otro capitulo y probablemente suba otro en un rato... y respondere los comentarios mañana :)

Como ya saben ningún personaje es mio. Todo lo subrayado está en español en el original. Todo lo que este en negrilla y cursiva son pensamientos profundos del personaje.

Disfruten el capitulo...


Capítulo 5

—Veneno de lobos.

—¿Qué? —Blaine vio a su madrastra atontado y tratando de enfocar. Él no tenía idea cómo había llegado a la tienda de motocicletas, pero él estaba muy seguro que había conducido sin cuidado.

—Veneno de Lobos. Es una especie de planta venenosa. Está en los arañazos de tu cuello.

—Santana debió de haberla tenido en sus uñas. Pensé que solo eran viejos cuentos de mujeres. —Blaine se tocó el cuello e hizo un gesto de dolor. —Dios, ¡realmente duele!

—No crecen por aquí, pero son reales. Las brujas las plantan en sus jardines para mantenernos alejados.

Blaine tosió. —Ella dijo… dijo que ella era bruja pero pensé que solo estaba alardeando.

—Aparentemente ella estaba diciendo la verdad. —Elaine frunció el ceño. —Nunca he oído que las colocaran en las uñas pero sabía que ellos las usaban para sumergir los pedernales que lanzaban como estrellas. Ellos las llamaban dardos de duendes.

—Seguro como el infierno que sabes todo de esto. —Blaine tosió de nuevo y frunció el ceño. Maldición, ¡incluso toser dolía!

—Todo menos la cura. Trata de cambiar. —Elaine dio un paso atrás, para darle espacio.

—Adelante—La luna está casi llena ahora. Quizás eso ayude.

—Uh… —Blaine dudó. Cambiar a su forma de lobo podría arruinar su ropa y cuando él cambiara de nuevo estaría desnudo. Él y Elaine eran cercanos pero…

—Solo hazlo —ella insistió. —Cambia a tu lobo interno, eso debe ser suficiente para que estés de nuevo bien.

—Oh si— ¿porque no había pensado en eso? Quizás porque era difícil pensar con el cerebro tan revuelto. Tomando una profunda respiración, Blaine cerró los ojos y llamó a la Madre Luna. Pero en lugar de que surgiera inmediatamente el poder como de costumbre, él solo se sintió mareado como si estuviera tratando de hacer una tarea imposible. Como si estuviera tratando de subir una inmensa escalera y no podía ni siquiera comenzar. Normalmente cambiaba en un segundo -un entrenamiento alfa- ahora él no podía ni siquiera lograr que sus manos cambiaran a patas. Él abrió los ojos viéndose inseguro. —¿Qué jodidos? No puedo hacerlo. He estado cambiando desde los doce y ahora repentinamente no puedo hacerlo.

—Me temía esto. —Elaine se veía seria. Blaine pensó que estaba en tal grado de preocupación que ni siquiera a ella le llamaba la atención maldecir.

—¿Temías qué? —preguntó.

—Está en tu torrente sanguíneo ahora. Debiste haber cambiado inmediatamente. En el minuto en que ella te lo encajó.

—Bien, ¿cómo se suponía que debería saber que ella me encajaría con alguna extraña planta de las viejas historias y que causaría esto en mí? —se quejó. —Mira Elaine, tienes que arreglarlo. Tengo un desafío con Thad mañana y tengo que ser capaz de cambiar.

—Blaine… no creo que te des cuenta de lo serio que esto es. —Su madrastra colocó una mano en su hombro. —Olvida el desafío. Hay cosas más importantes de qué preocuparse.

—¿Qué? —Blaine trató de enfocarse en ella pero ella seguía entrando y saliendo de su foco. Sin duda él oyó que ella estaba equivocada. —¿Que estás diciendo?

—Que si no haces algo rápidamente estarás en graves problemas. —Había lágrimas en los grandes ojos café de Elaine.

—¿Qué se supone que deba hacer? —Blaine la veía estúpidamente. —¿Ir a un hospital de humanos?

—No, ellos no pueden ayudarte. —Ella negó con la cabeza. —Desearía que pudiéramos ir a un lugar de tratamiento para were.

—Sí, pero el más cercano está en Pensacola y eso está en el otro lado del jodido estado.

—No importa si estuviera en la siguiente cuadra ahora que el veneno esta en tu torrente circulatorio.

—Entonces, ¿qué vamos a hacer? —preguntó de nuevo.

—Tienes que sacar el veneno de tu sistema lo más pronto posible, antes de que empiece a causar daños permanentes en los órganos y dejen de funcionar.

— ¿Qué los órganos dejen de funcionar? —Blaine no podía creer lo que estaba oyendo. —¿Me estás diciendo que puedo morir?

—Si no logras sacar el veneno de lobos de tu sistema, sí. —Elaine estaba abiertamente llorando ahora.

—Pero ¿qué…cómo?

—Tienes que ir a pedirle ayuda al vampiro que olí en ti anoche.

—¿Qué? —Su primer instinto era negarlo pero Elaine lo veía con lágrimas en los ojos.

—No juegues conmigo, Blainy. Sé a lo que olías. Si él te dejó acercarte lo suficiente para hacer… lo que sea que ustedes dos hicieron, entonces él puede chuparte el veneno y sacarlo de tu sistema y salvarte la vida.

—¡Pero apenas si lo conozco! ¡Apenas lo conocí anoche! Y nunca iba a verlo de nuevo.

—¿Pero sabes dónde encontrarlo?

—Bueno…si —Blaine admitió a regañadientes, Pensó en Kurt, esos ojos azules con esas largas pestañas negras, llenos de necesidad. Si me necesitas, si hay algo que pueda hacer para compensar tu bondad, o si…si solo quieres verme de nuevo como yo ya estoy anhelando verte, por favor ven a buscarme. —Él me debe un favor —él agregó. —Yo, uh, lo salvé de la manada anoche.

Bueno. Entonces ve y dile que te regrese el favor se está haciendo tarde. —Elaine estaba hablando y tomó una horrible jeringa hipodérmica con una aguda aguja de la pequeña bolsa de piel que ella tenía en su bolsa de enfermera. —Puedo darte un suave estimulante, eso te mantendrá alerta por una hora más o menos. Yo te llevaría pero estarías revelando el lugar de reposo diurno del vampiro y puede no querer que otro were lo sepa aparte de ti.

—Buen punto. ¡Ow! ¡Mierda! —La aguja fue clavada con ferocidad pero el comenzó a sentirse más despierto casi de inmediato.

—Apúrate. —Elaine lo jaló a un rápido y duro abrazo y él pudo sentir que ella temblaba. —Apúrate, Blaine. No quiero perderte.

Él trató de sonreírle. —Tampoco quiero que me pierdas. No te preocupes, estoy seguro que estaré bien.

Dios, también lo espero. De tu boca a los oídos de la santa virgen. —Ella hizo la señal de la cruz en él y entonces señaló la motocicleta. —Vete—entre más pronto saquen el veneno, mejores oportunidades tendrás.

—Ya me voy, ya me voy. —Se sentía aturdido pero al menos podía mover sus brazos y sus piernas y que hicieran lo que él quería.

Montando en su motocicleta, le dijo adiós con un pequeño movimiento de la mano. —Te amo. Mamá.

—Yo también te amo, mijo. —Ella trató de sonreír. —Por favor llámame y avísame que estas bien. Me está matando no poder hacer nada más por ti. Eso y que te esté enviando a alguien muerto para que te sane.

—Él no es tan malo —Blaine dijo torpemente. —Puede que te agrade cuando lo conozcas. —Seguro como el infierno que lo hará, incluso aunque no debiera.

—Acepto tu palabra en eso. ¡Ahora ve!

Blaine se fue.

Él manejó hacia Coconut Grove estaba confundido y al principio él no pudo encontrar la dirección que Kurt le había dado. Mierda, ¿le habría el vampiro dado la dirección equivocada? ¿Habría estado preocupado de que Blaine supiera su real lugar de reposo diurno? Si es así, estoy jodidamente acabado. Pero al final, justo cuando estaba comenzando a sentirse realmente mal de nuevo, él lo encontró.

La "villa" era más que una mansión que estaba atrás de la calle principal. Blaine tomó el largo y tortuoso camino empedrado con pequeñas piedrecillas blancas que brillaban a la luz de la luna y que crujían con las ruedas de la motocicleta. Había algunos pavos reales alvinos vagabundeando por el bien recortado césped verde a los lados del camino, graznando con sus gruesos tonos. Era una irreal vista a esa hora de la noche, Blaine se sentía como si estuviera atrapado en algún tipo de sueño a causa de la fiebre, excepto que ¿Por qué estaría soñando con pavos reales?

Empezó a sentirse mareado de nuevo, afortunadamente vio la cochera a la derecha. Llevó la motocicleta hacia los arbustos, suspiró cuando vio la casa principal. Tambaleando llegó a la puerta de la cochera. Esta es, pensó, levantó la mano para tocar Si no está aquí, estoy jodido.

Antes de que sus nudillos pudieran conectar con la costosa puerta de madera labrada, la puerta se abrió y Kurt estaba ahí, la silueta se veía dorada debido a la luz interior. Blaine pensó que él se veía como algún tipo de ángel. —¡Blaine! Esperaba que fueras tú.

—S yo, bien —Blaine balbuceó. —Necesito…necesito tu ayuda. —Él se tambaleó en el marco y pudo haberse caído si el vampiro no lo atrapa.

—Claro, cualquier cosa que pueda hacer por ti. Cualquier cosa.

—Bueno. Necesito…necesito que me chupes.

—¿Estás borracho? —Kurt frunció el ceño. —Puedo ser más que feliz de tomarte en mi boca y darte placer, Blaine, pero me entristece que sintieras que necesitabas embriagarte para pedírmelo.

Blaine quería reírse pero su garganta se sentía demasiado seca. Él tosió. —No…no mi pene. Necesito que chupes mi cuello. E-Envenenado. —Inclinó la cabeza, tratando de mostrarle de lo que estaba hablando y se estremeció cuando un disparo de dolor recorrió su lado izquierdo. —Dios…duele —él gimió.

—Mon Dieu* —Kurt veía la lesión evidentemente preocupado. —Veo de lo que estás hablando. ¿Qué sucedió?

—Veneno de Lobos. Bruja…rasguñó. Sangre…veneno. —Era cada vez más difícil hablar y las cosas estaban empeorando de manera alarmante. Blaine apenas estaba consciente cuando Kurt lo levantó y lo depositó suavemente en una grande y suave cama.

—Duele— se quejó.

—Puedo ver eso. —Kurt acarició su mejilla y a pesar del dolor, Blaine sintió un estremecimiento de necesidad recorrerlo con el ligero toque. —Estoy feliz de que vinieras conmigo.

—No había…otro…lugar a donde…ir. —Apenas logró que las palabras salieran. —Por favor…muero…

—Relájate —La voz de Kurt era cálida y suave. —Solo relájate. Voy a remover el veneno.

Blaine repentinamente se preocupó por él. —¿Lastimara…a ti también? —dijo inseguro.

Kurt negó con la cabeza. —No, mon amour*. Yo nací de la Sangre, No puede lastimarme ninguna sustancia venenosa.

Blaine trató de reírse y no pudo. —No creía...que a mi… pudiera…tampoco.

—Tranquilízate. —Kurt besó ligeramente su mejilla. —Mira mis ojos por un momento.

—¿Por qué?

—Porque no deseo lastimarte más de lo que ya estas lastimado.

Blaine estaba tan cansado y con tanto dolor en su cuello que no valía la pena discutir más. Luchando por enfocarse hizo lo que Kurt le pidió. Antes de notarlo estaba viendo fijamente los ojos azules del vampiro. Y entonces sintió como si cayera en un largo y oscuro túnel y alguien estaba al final de la línea con almohadas de plumas. No sentía miedo. Solo se sentía…remoto. Removido de sí mismo de alguna forma.

—Bueno. —La voz de Kurt se oía que venía de muy, muy, muy lejos. —Ahora cierra los ojos y descansa, Cuando despiertes todo esto habrá terminado.

O estaré muerto, Blaine trató de decir pero él no pudo lograr que su boca formara las palabras. Sus parpados se sentían tan pesados y él no podía mantenerlos abiertos un momento más. Él cerró los ojos como el vampiro le había ordenado y se dejó ir dentro de la oscuridad detrás de sus parpados.

Kurt veía al envenado werelobo acostado en su cama. Incluso enfermo agotado él era hermoso. Estaba usando unos jeans deslavados y una camiseta de malla blanca sin mangas. A través de ella podía ver su piel. Suave, pálidamente bronceada y sus músculos. Sus pestañas castañas mucho más oscuras que su cabello como el trigo dorado, parecía que sus pestañas llegaban hasta sus altos pómulos. Sus rasgos eran fuertes y bien definidos y Kurt podía decir que su nariz había sido quebrada más de una vez, probablemente antes de que su lobo comenzara a manifestarse. Su boca era hermosa, lujuriosa rosa pálido, llena para ser besada. Solo al recordar el único beso que ellos habían compartido hizo que el pene de Kurt se elevara y tomara nota.

Pero Blaine no ha venido aquí solo para que admire su belleza, se recordó. El veneno debe de ser removido de una vez. Frunciendo el ceño, él examinó el lado izquierdo del cuello del were donde cuatro largos y paralelos arañazos iban desde la línea del cabello hasta la clavícula. Los rasguños eran rojos con una fea apariencia y líneas verdes radiaban de sus bordes, el veneno entró en el torrente sanguíneo de Blaine sin duda. Kurt estaba preocupado porque no sabía cómo quitar el veneno que se había dispersado. ¿Cuánta sangre podría perder Blaine en orden de salvarle la vida? Los were, se parecen a los humanos, necesitan cierta cantidad para sobrevivir. Él estaba seguro de eso. Tendría que caminar sobre una delgada línea, para alejar el suficiente veneno sin quitarle mucha sangre. Eso no iba a ser fácil.

Inclinándose acunó el mentón de Blaine con una mano y suavemente dejó al descubierto el cuello del were. Fue bueno que primero lo hubiera puesto bajo un hechizo, Kurt reflexionó mientras elegía un pequeño punto entre los arañazos para infligirle la primera mordida. Con la piel aún roja e hinchada, podría ser muy doloroso para Blaine el sentir los colmillos de Kurt penetrar profundamente en su carne, a pesar de que esta vez él podría desear esa intima penetración…

Deja eso, Kurt se regañó a sí mismo. Se supone que debes salvarlo, no soñar en cómo podría sentirse si tú tienes un lazo de sangre con él. Pero era difícil ignorar completamente la atracción por el were, beber de alguien por primera vez era una experiencia erótica. Kurt no pudo evitar desear que Blaine estuviera despierto y ellos hicieran el amor mientras él bebía del cuello del otro hombre. Pero eso significaría que Blaine estuviera listo para reconocer sus sentimientos por otros hombres en general y por Kurt en particular. De algún modo Kurt no creía que el lobo estuviera listo para eso.

Perforó la piel cuidadosamente y chupó. Con lo primero que llegó a su boca él fue inundado con el delicioso y único sabor no parecido a nada que hubiera probado antes. Tenía el sabor amargo del veneno, claro, pero debajo de eso estaba el rico sabor de la sangre de Blaine. Mon Dieu, el sabor de los dioses. Kurt cerró los ojos, el mejor sabor, complejo e instantáneamente adictivo. Esa era otra parte de la historia, él recordaba a su nodriza de sangre decírselo. Una vez que has saboreado la sangre de tu Coeur de Sang, se pierde el interés por beber la sangre de alguien más. Es cierto, se dio cuenta. Después de esta sangre la de cualquier otro mortal me sabría a ceniza en la lengua. Por un momento él estaba preocupado, pero entonces se dio cuenta de que estaba cayendo en éxtasis con la sangre de Blaine en su boca y que el duro cuerpo del lobo se presionaba contra el suyo. Fuertes brazos lo rodearon y el duro bulto de su pene se frotaba contra su cadera…

Kurt se apartó abruptamente. Él había hechizado al lobo, no había manera de que ningún mortal pudiera quebrarlo y regresar del cálido y oscuro lugar en su mente al que Kurt lo había enviado. Pero cuando bajó la vista vio los ojos verdes dorados de Blaine viéndolo.

—Se siente jodidamente asombroso —el otro hombre gruñó. —De cualquier manera ¿Qué jodidos estás haciéndome?

Kurt acunó su mejilla. —Mordiéndote, sanándote, espero. Quizás él tenía algún tipo de innata resistencia a mis poderes. Él nunca había tratado de hechizar a un werelobo antes, quizás ellos eran más duros de manejar que los simples humanos. Dado que ellos también eran supernaturales, eso parecía probable.

—Se siente bien. —Blaine lo vio preocupado. —Demasiado bien. No soy…no soy gay.

—Eso ya me lo dijiste. —Kurt suspiró. —Pero eso importa poco ya que no estás aquí para un juego amoroso.

—No sé por qué estoy aquí. —Blaine puso su mano en la cabeza, inseguro. —Dios…joder…estoy tan duro que siento que voy a explotar. Si yo no…no me desmayo antes.

Kurt lo vio preocupado. ¿Habría tomado demasiada sangre? El lobo estaba terriblemente pálido y sus llenos labios rosas parecían tener un tinte azul. Incluso mientras lo veía, Los parpados de Blaine se cerraban y su respiración se volvió irregular. Maldición ¡tomé demasiada sangre! Se maldijo por tonto, había estado demasiado ocupado disfrutando el sabor único de la sangre del lobo que había consumido de más y ahora Blaine estaba entrando en shock. Necesita una transfusión. Tengo que darle algo de mi propia sangre para que sane, Kurt se dio cuenta de eso.

Era una delicada y riesgosa maniobra. Si lo hacía incorrectamente podría convertir a Blaine en vampiro, si es que los were podrían ser convertidos. Kurt ni siquiera sabía si eso era posible y él no quería descubrirlo, pero esa no era la mayor de sus preocupaciones. Había otros, menos espantosos, pero incluso más complicados efectos secundarios que podría tener si el intercambio no se hacía con mucho, mucho cuidado. Aun así, él no tenía elección solo el intentarlo. Ya los labios de Blaine eran más azules que rosas y estaba temblando del frio y del shock.

Tengo que darle calor y mi sangre puede ayudarlo. Kurt logró que la musculosa forma del lobo se acercara a la suya, pero sin efecto. Blaine seguía temblando y en shock. Nuestra ropa esta en medio. Una vez que se dio cuenta de eso, él se movió para remediar la situación inmediatamente. Se quitó su camisa de diseñador y los pantalones de vestir que usaba, giró su atención hacia la ropa de Blaine, le quitó la camiseta de malla y estaba con los holgados jeans bajándolos por las musculosas piernas, cuando los ojos dorados de Blaine se abrieron de nuevo.

—¿Por qué me d-desnudas? ¿Que…estas…ha-ciendo? —Blaine murmuró con una insegura voz. —Te dije que n-no soy gay.

—Simplemente te estoy calentando. Vamos. —Esperaba estar haciendo lo correcto, Kurt terminó de desnudar al otro hombre y cubrió el cuerpo de Blaine con el suyo.

Él se mordió el labio, derramando sangre ante el placer del primer contacto. Pecho contra pecho y pene con pene, sus cuerpos parecían hechos para ajustarse el uno al otro. A pesar del temblor y de sus muchas protestas de no ser gay, Blaine seguía duro. Kurt podía sentir el grueso pene del lobo acunándose contra su propio eje mientras jalaba a Blaine más cerca de su calor. Entonces presionó su cuello contra la boca de Blaine. —Bebe.

—¿Q-qué? —Blaine se oía confundido, sus labios temblaban contra el cuello de Kurt.

Kurt se apartó para verlo. —Debes beber de mí, mon amour. Tomé demasiada de tu sangre para sacar el veneno. Debes tomar algo de la mía para recuperar la tuya o puedes morir.

Blaine frunció el ceño. —¿No me hará…eso…vampiro?

—No a menos que sigamos intercambiando sangre con cierta regularidad —Kurt dijo, esperaba tener razón. Usualmente se necesitaba más de un intercambio para convertir a alguien, pero había casos… Él empujó esos pensamientos fuera de su mente. Correcto ahora él tenía que salvar a Blaine, sin importar las consecuencias. —Debes beber —le urgió, acariciando la cara del otro hombre.

—No debería… —Pero la testaruda expresión de Blaine cambio a una de incertidumbre.

—Sí, tú debes —Kurt dijo firmemente. Blaine estaba comenzando a calentarse debajo de él y el temblor disminuyó, pero sus labios seguían con un tinte azul. —Vamos —le urgió. —No es tan malo. Unos cuantos tragos deberán recuperarte.

—¿Cómo? No…no tengo colmillos como los tuyos.

Kurt se dio cuenta que el otro hombre estaba preocupado por lastimarlo y él sintió una oleada de cariño por el lobo. —Solo muerde duro en mi cuello, mon amour. No te preocupes, me gusta un poco de dolor con el placer. —Se acercó a Blaine y presionó su cuello contra los labios de nuevo. Dioses, él estaba tan duro que parecía que pronto podría ¡explotar! El compartir la sangre era un acto tan íntimo y el hecho de que ambos estuvieran desnudos y presionándose juntos, y el duro pene de Blaine frotando el suyo sin duda era un deleite.

—Yo…trataré, supongo. —Blaine aún se oía indeciso pero entonces Kurt sintió algo caliente y húmedo acariciando su cuello. Su lengua, dioses, él me lame. El darse cuenta de eso era casi demasiado para él. Sintió su pene presionarse incluso más cerca del hombre desnudo debajo de él. Entonces Blaine lo mordió -un agudo dolor junto con una oleada de puro placer erótico y Kurt no podía pensar en nada más que en el otro hombre, sus dientes y su cuello.


*Mon Dieu: francés: mi dios

*Mon amour: francés: mi amor.