Ultimo capitulo! Y me despido de ustedes y de esta hermosa historia, ahora seguiré traduciendo Ride (Los que no la han leído, háganlo! Es una hermosa historia) Nos leeremos próximamente! Besos :*
Disfruten el final…
Epilogo
—Esa es una impresionante historia, mein liebling. Les aseguro que son muy afortunados. —La Nana les dijo y arqueó una de sus cejas.
—Claro. —Kurt tomó la mano de Blaine y la apretó. Su lobo se la apretó y le sonrió.
Ellos estaban sentados lado a lado en el incómodo sofá de brocado rojo de la Nana, ellos venían de visita, había pasado poco menos de un mes desde que habían estado ahí, la primera vez. Ellos podían quedarse en esa encantadora mansión de la preguerra con su habitación de huéspedes indefinidamente. Miami ya no era bueno para ninguno de ellos, y aún no decidían dónde establecerse, aunque seguían inclinándose hacia California. Kurt
quería estar cerca de la playa y después de una vida viviendo en tierras planas, Blaine anhelaba las montañas. Había varios lugares que se ajustaban a sus proyectos en la costa oeste y en la mayoría eran más tolerantes. Aunque, hasta que ellos se decidieran la Nana les había dicho que eran bienvenidos a quedarse con ella. A ella le gustaba la compañía y extrañaba a Kurt y él encontró que también la extrañaba a ella.
—Nosotros no sabemos, por qué el lazo se regeneró —dijo Blaine, rompiendo el tren de sus pensamientos. —Pero sabemos que somos jodidamente afortunados. Uh, lo siento. Quiero decir muy*, realmente muy afortunados.
La Nana sonrió. —Te he dicho antes que no tienes que cuidar tu lenguaje conmigo, Blaine. En este caso, sucede que estoy de acuerdo contigo. Nunca había oído de un lazo de sangre que se regenerara como lo hizo el de ustedes, les había dicho que no podía hacerse.
—Nosotros tampoco lo creíamos posible. —Kurt se inclinó hacia adelante, ansioso. —Y parece diferente al de antes, más profundo…de alguna manera más rico. No entiendo como eso puede ser.
—Quizás porque no es el antiguo lazo el que se regeneró. Quizás es totalmente un nuevo lazo, al menos del lado de Blaine. —La Nana estudiaba al were pero hablaba con Kurt. —Si entendí correctamente lo que dijiste, se oía como que Blaine voluntariamente se abrió a ti de una manera que no lo había hecho antes. Cuando su primer lazo se formó.
—Uh… —Las mejillas de Blaine se volvieron rojas y tosió cubriéndose con una mano. —Supongo que se puede decir eso.
—Entonces dado que abrió una parte diferente de su corazón -una parte más profunda- El nuevo lazo echó raíces y creció de una forma también diferente y más profunda. —La Nana inclinó la cabeza con satisfacción. —Eso fue lo que debió suceder.
—Es lindo tener una explicación —Kurt murmuró. —Aunque realmente no la buscaba. Solo estar enlazado es bueno para nosotros ¿no es así, mon amour?
—Sí, bebé. —Blaine apretó su mano de nuevo y le sonrió. —Tienes razón.
—Entonces ¿ustedes cortaron todos los lazos con su pasado? ¿Dejaron a todo el mundo de su vida anterior atrás? —La Nana les preguntó. —Sé que tus padres te trataron horrible, Kurt, pero creo que en lo profundo tu madre te ama.
—Carole pensó eso también —Kurt le dijo tranquilamente. —Después de que nos establezcamos en un lugar seguro, le enviaré unas palabras a mi madre a través de ella. Aunque en cuanto a mi padre, él está muerto para mí, como yo para él.
—Tampoco creo que yo que vaya a tener una reunión familiar con mi viejo —dijo Blaine. —Estaba jodidamente molesto cuando me encontró con Kurt. No sé qué le molestaba más, que estuviera con un Vampiro o que fuera gay. Aunque mi mamá, ella es una historia diferente.
—Sí, Kurt me dijo como ella te rescató y te ayudó a llevarlo a un lugar seguro durante las horas del día. Ella parece ser una mujer valiente.
Blaine asintió. —Sí, ella lo es. Ella también trabaja con mi padre, tratando de que reconsidere toda esa rutina de no-tengo-hijo. Pero no sé. —Se encogió de hombros. —Papá tiene ideas fijas. No creo que esté listo para acepar un gay amante de un vampiro como su hijo.
—¿Y qué con tu vieja manada? —La Nana preguntó. —Sabía antes de que se fueran que Kurt estaba preocupado acerca del efecto que el líder de la manada tuviera sobre ti.
—Oh si, Sebastian. —Blaine suspiró. —Lo último que oí de las Locas es que se fue a trabajar con su tío. Thad está dirigiendo la manada ahora y según lo que se dice en las calles la bajó a un jodido cero.
Será el primo de Sebastian, pero él es un pendejo no puede ser el líder de una manada de cachorros sin que se maten entre ellos, mucho menos de una manada de lobos.
—Espero que él y esa bruja de Santana se maten entre ellos —Kurt dijo ferozmente. —Nunca le perdonaré que trató de envenenarte.
—Pero si ella no lo hubiera hecho, no estaríamos juntos —Blaine puntualizó. —Nunca hubiera ido a buscarte si no hubiera tenido necesidad de que chuparas el veneno. Deberíamos mandarle una jodida tarjeta de agradecimiento.
—Hmmph. —Kurt levantó el mentón. —El único agradecimiento que ella tendrá de mi es el hecho de que no elija ir a Miami y drenarla hasta dejarla seca mientras duerme.
—Dios, escúchate. —Blaine se carcajeó. —Todo inflexible.
Kurt le dio una divertida mirada. —No eres el único que puede ser feroz y protector, mon amour. Podría matar a quien trate de lastimarte. Sin importar que al final resultara beneficioso para nosotros.
—Aunque Blaine tiene el punto, mein liebling —La Nana dijo. —Si él no hubiera sido infectado por el Veneno de Lobos, nunca hubieras encontrado la sangre de tu corazón. Sé que han atravesado por aguas turbulentas, atravesando duras pruebas para estar juntos, pero esa es la manera en que siempre sucede cuando encuentras a tu Coeur de Sang.
—Si, Nana, me lo has dicho muchas veces. —Kurt le sonrió y apretó la mano de Blaine de nuevo. —Y estoy más que feliz de que pasáramos las pruebas. Porque ahora tengo a mi lobo. Y nunca lo dejaré ir.
—No tienes que preocuparte de eso bebé. No me voy a ningún lado. —Blaine se inclinó y le dio un beso que Kurt no pudo evitar corresponder con pasión.
Nana se rio y se levantó de la silla en la que se había sentado. —Y eso indica que quizás ustedes dos deban retirarse a la recamara de huéspedes, abajo de las escaleras. Coloqué de nuevo las sabanas de satín negras, aunque quisiera pedirles que cuiden el edredón de encaje.
—Lo haremos. —Kurt se puso de pie y jaló a Blaine para que se parara. —Nosotros no podremos llegar ahí lo suficientemente rápido. Vamos mi lobo.
—Justo detrás de ti, bebé. —Blaine le sonrió a la Nana. —Gracias por dejar que nos quedemos aquí. Supongo que nos veremos después.
Ella levantó una ceja. —Mucho después, asumo.
Kurt sonrió. —Creo que asumes correctamente, Nana. Buenos días. —Y guió a su amante hacia el cuarto abajo de las escaleras que esperaba por ellos.
-FIN-
