The Dark Angel UK

Hola! Aquí vengo con un nuevo capítulo de "The Dark Angel UK"! Espero que les guste! PERDÓN AL DEMORA!

Advertencias: muchos besos, cursilerías y una feria. OoC!

Disclaimer: Lamentablemente los personajes no son míos, son propiedad de Himaruya-sensei. Por favor, si Hetalia fuera mío las cosas serían muy diferentes, había mucho shonen-ai y también estaría Perú (VIVA MI PAÍS), Chile, Argentina y Brazil! VIVA USUK!

Is this the real life? /Esto es la realidad?
Is this just fantasy? / O es solo fantasia?
Caught in a landslide, / Atrapado en un derrumbe,
No escape from reality. / No hay escapatoria a la realidad.
Open your eyes, / Abre tus ojos,
Look up to the skies and see / Mira al los cielos y ve…

~ Bohemian Rhapsody – Queen ~

~ Capítulo 6 ~

Faltaba un mes para la batalla de bandas. Pero era un nuevo mes muy especial. Sobre todo por el acontecimiento que se acercaba, si, era un acontecimiento que no sucedía muy seguido, pero con el paso del tiempo se haría común. Este acontecimiento tenía como nombre "cita" y era entre un americano muy risueño y un inglés tsundere*. Y este acontecimiento se llevaría a cabo en la feria. Todo comenzó una semana antes, cuando Alfred F. Jones había llegado al departamento de Arthur Kirkland con un par de boletos.

- Arty! Arty!- gritó el americano cuando cerró la puerta del nuevo departamento, porque sí, se habían qué tenido que mudar y ahora vivían juntos, muy lejos de sus antiguos hogares, pero juntos.

- Que pasa Al? – dijo el inglés, saliendo de la cocina, haciendo que el americano se estremeciera levemente, eso significaba que hoy no comería…

- Más te vale no hacer planes para el fin de semana! Nos vamos a la feria! – gritó Alfred, plantándole un pequeño beso en los labios de su pareja, haciendo que este se sonrojara un poco, pero una sonrisa se ensanchó en su rostro.

- A la feria?- dudó Arthur, mirando los ojos azules que tanto le encantaban.

- Si, a la feria! Será un cita! Vamos a divertirnos un montón!- gritó Alfred, Arthur no pudo evitar pensar que se parecía mucho a un niño, un leve suspiro abandonó sus labios al recordarse cuanto amaba a ese niño.

- Está bien, vallamos a la feria.- dijo bajo los enormes abrazos de Alfred, quien se le había lanzado encima, cayendo así los dos al suelo. Alfred estaba rebosante de felicidad, después de eso… bueno, se habían puesto a hacer cosas que los amantes hacen, sin dar el paso, claro, no era el momento, pero este estaba cerca.

Así había terminado en la feria, y no se arrepentía, no hasta ver que feria era, era la GRAN feria de la ciudad. Si señores, tenía de todo, desde montañas rusas y una rueda de la fortuna hasta casas de terror y puestos de algodón de azúcar. Arthur, dispuesto a divertirse, sugirió que el primer lugar que debían visitar era la casa del terror. Nunca se arrepentiría de esa decisión, no después de ver la cara de Alfred.

- Arty, tengo mucho miedo.- dijo Alfred, caminando detrás del inglés, quien sonreía, sabía que sucedería eso. Alfred era un cobarde cuando se trataba de cosas de terror.

- No va a pasar nada Al, vamos, dame la mano.- dijo Arthur, con un poco de remordimiento, después de todo había sido su idea. Alfred al ver la mano de su amante estirada hacia él y el leve rubor de vergüenza de este, la tomó de inmediato, sintiéndose completamente tranquilo al sentir el contacto entre su piel y la suya.

Cuando salieron le tocó a Alfred escoger a donde ir, y dispuesto a impresionar al pequeño oji verde, lo llevó conde se encontraba la prueba de fuerza: El Martillo. Con unos músculos que solo Arthur sabía que tenía por los fuertes abrazos que le daba, Alfred golpeó el martillo contra el botón del suelo, haciendo que la campana suene con mucha fuerza. El encargado del juego lo miró con asombro, acostumbrado a ver a los chicos fracasar en el intento de sorprender a sus parejas, y aún más sorprendido cuando Alfred le pidió el peluche de unicornio y se lo daba a Arthur, quien fascinado le regaló una gran sonrisa y un pequeño y rápido beso en la mejilla, haciendo que el americano se sonrojara de sobre manera.

Ahora era el turno de Arthur, y este, decidido a demostrarle a Alfred que él no se quedaba atrás, decidió ir a un puesto de puntería, donde tenías que disparar un arma de juguete a unos blancos en movimiento, los cuales se encontraban a unos varios metros. Serio, el inglés le pagó al encargado de dicho establecimiento, quien no pudo evitar reírse por lo bajo al ver el semblante serio del pequeño Arthur, quien a primera vista no parecía muy fuerte, y sin embargo, lo era.

Este con una precisión escalofriante le dio a cada uno de los blancos, destrozándolos al primer intento y dejando al encargado con la sonrisa fría en el rostro. Miró durante un rato algo que a su pareja le pudiera gustar, y entonces lo vio. Era un peliche de águila, la cual tenía una capa con la bandera de . Era perfecta para Alfred, quien, feliz, no pudo hacer nada más que abrazarlo y levantarlo del suelo, si que tenía mucha fuerza el niño!

- Al, te toca escoger. – dijo Arthur, cuando su americano lo dejó en el suelo.

- Mmmm, creo que te voy a dejar esta ronda a ti, tengo una idea de a dónde iremos después.- murmuró este, en sus ojos se veía una chispa de diversión.

- Seguro?- dudo el oji verde.

- Si, si, te toca.- respondió Alfred, sonriendo.

- Bueno, si así lo quieres, vamos a la montaña rusa!- respondió Arthur, señalando a la gran máquina frente a ellos.

- No vale gritar como niña!- dijo Alfred, mientras corria jalando a Arthur.

- Quien va a gritar como niña?- gritó el inglés, aunque tendría que comerse esas palabras después.

Cuando bajaron de la montaña rusa, los dos estaban mareados, por lo que tuvieron que ir a sentarse en unas mesas.

- Y, a donde me querías llevar.- dijo Arthur, cansado.

- Ya verás.- dijo Alfred, jalándolo de nuevo hacia una dirección desconocida. Estuvieron caminando por largo rato hasta que en un momento Alfred le tapó los ojos a su pareja. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca, le dejó ver.

- Vamos a subirnos a la rueda de la fortuna!- gritó él, mirando al inglés, quien sonreír, un leve rubor coloraba sus mejillas, se veía demasiado tierno.

- Lo que tú digas.- respondió este, estaba feliz, pero se sentía un poco nervioso, estarían los dos solos en un lugar tan… estrecho.

Así subieron a la rueda de la fortuna, hablaron durante unos minutos sobre temas sin relevancia. Hasta que un silencio incomodo se interpuso entre los dos, quienes estaban sentados uno enfrente del otro, sin mirarse, viendo a la gente debajo de ellos.

- Sabes Al, esta es la cita más divertido que he tenido. Aunque no es por tu culpa!- dijo Arthur, muy rojo, después de un largo minuto sin decir nada.

- Gracias Arty! Yo también me he divertido mucho.- dijo Alfred, acostumbrado a los ataques de timidez de su pareja.

- En serio? Te has divertido?- murmuró Arty, aún rojo.

- Si.- respondió Alfred, riendo.

- Me alegro.- murmuró el inglés, dejando toda su vergüenza aparte y dedicándole una enorme sonrisa al americano. Este, sin poder contenerse, besó a su amante, con mucho cariño.

- Arty, cuando serás mío?- preguntó Alfred, después de un rato de besos, casi sin aire.

- Yo… aun no me siento muy seguro. Pero no te preocupes, serás el primero en saberlo, y nadie más se enterara.- dijo Arthur, acariciando la mejilla del oji azul, haciéndolo sonreír, porque él lo esperaría, si era necesario sería durante toda su existencia.

Cuando llegaron a la casa dejaron las cosas tiradas por donde sea, sin preocuparse mucho por esas cosas, y se fueron a dormir, estaban muy cansados. Hablaron por unos cuantos minutos más hasta caer dormidos, Arthur en los brazos de Alfred, y este abrazando al mayor, protegiéndolo de todos los males que podrían rodearlo.

Así fue como un acontecimiento tan raro, llamado "cita", se llevó a cabo, dejándolos exhaustos. Faltaba un mes para el concurso de bandas, un mes que se pasaría muy rápido, pero no sin antes dejarles saber unas cuantas historias que traerían consigo nuevos amigos.

~ Fin capítulo 6 ~

*Tsundere: persona que finge ser fría y desinteresada, pero que en realidad es muy tierna y cariñosa.

América: Alfred F. Jones

Inglaterra: Arthur Kirkland

Rusia: Ivan Braginski

Alemania: Ludwig Beilschmidt

Italia N: Feliciano Vargas

Prusia: Gilbert Beilschmidt

Italia S: Lovino Vargas

España: Antonio Fernando Carriedo

Bélgica: Emma Hepburn

Holanda: Vincent Hepburn

Francia: Francis Bonnefoy

Taiwán: Lin Ying Ling