Hola! He aquí un nuevo capítulo de este proyectito mío. Espero que les guste! Espero comentarios! Perdón la demora!

Advertencias: La mafia china, un griego, un japonés y la curiosidad de Alfred. Creo que OoC!

Disclaimer: Lamentablemente los personajes no son míos, son propiedad de Himaruya-sensei. Por favor, si Hetalia fuera mío las cosas serían muy diferentes, había mucho shonen-ai y también estaría Perú (VIVA MI PAÍS), Chile, Argentina y Brasil! VIVA USUK!

Notas: Estos capítulos extra son necesarios, pues en la guerra de bandas se revelarán más cosas que no van a entender si no saben las historias detrás de los pensamientos que surgen al cantar las canciones de cada grupo. Además he decidido no hacer ficha, ya que sería muy tedioso, tanto para ustedes como para mi :3

And we live in a beautiful world / Y vivimos en un mundo hermoso

We live in a beautiful world / Vivimos en un mundo hermoso

~ Beautiful World – Coldplay~

~ Capítulo 7 ~

Alfred jalaba a Arthur a la azotea del salón, donde se habían conocido bien por primera vez. Estaban decididos a pasar un momento a solas, tranquilos, pero sus deseos no se podrían cumplir.

Cuando llegaron se encontraron con una gran sorpresa.

- Heracles-san, no puedes hacer eso. Sabes que no me gusta que me beses en lugares públicos.- era la voz de un chico.

- Pero si no hay nadie aquí Kiku, estamos solos, además es solo un beso.- respondió otro.

- Solo un beso? Espero que te hagas responsable por tus acciones.- de nuevo esa vocecita tan suave.

- Si eso conlleva tenerte solo para mí, no tengo muchos inconvenientes de asumir mi responsabilidad.- dijo la otra voz, divertida. Fue allí cuando Alfred y Arthur entraron a la azotea, viendo a la pareja. Era Heracles Karpusi y Honda Kiku (si, su nombre era Kiku, era japonés así que siempre se presentaba primero por el apellido y no dejaba que nadie, excepto su familia y Heracles, lo llame por su nombre). Al verlos Heracles se separó un poco de su pareja, quien estaba visiblemente sonrojado.

- No es lo que piensas, el y yo solo, solo…-murmuró el japonés, nervioso.

- Tranquilo Honda-san, estamos igual de todas maneras.- dijo Alfred, levantando la mano que sostenía la de Arthur, quien se puso muy rojo y comenzó a murmurar algo de un idiota con cerebro de hamburguesa. Kiku, al ver esto se relajó, pero no mucho. Reconoció de inmediato a sus visitantes. Alfred F. Jones, el chico "problemático". Nunca había creído en esos rumores, le parecían sobre exagerados, sobre todo después de observar un poco a su compañero de clase. El otro chico era Arthur Kirkland, ex vocalista de la banda "The Dark Angel UK", si es que se le podía llamar banda a un solo miembro, era algo más como una firma. Ese chico se le había pegado a Alfred desde el primer día de clases y habían estado juntos desde entonces. Ahora más que nunca, corrían rumores de que eran pareja, cosa en lo que estaban en lo cierto.

- Que hacen acá?- preguntó Heracles, su cara demostraba cansancio, pero la verdad era que estaba un poco molesto por la interrupción. No podía besar siempre a su novio por culpa de su familia, a la cual no le caía tan bien que digamos, y no era porque era gay, si hubiera sido una chica la tratarían con la misma seriedad que el. Además de que sabía que el hermano mayor del japonés también lo era.

- Bueno, al igual que ustedes, queríamos un poco de intimidad. Perdón por interrumpirlos, pero, nos dejan quedarnos?- dijo Alfred, algo apenado, sonriendo.

- Claro, se pueden quedar.- dijo Kiku, miró de reojo a su pareja, quien lo miró también. Después de un rato, este solo suspiró, se lo llevaría después de clases a su departamento, donde vivía solo. De esta no se escapaba. Y Kiku se dio cuanta hacia donde se iban los pensamientos de su novio, porque lo conocía tan bien que con una sola mirada se dio cuenta que no podría librarse esta vez. Aunque no le molestaba mucho la idea.

- Creo que aún no nos conocemos. Soy Arthur Kirkland.- dijo el inglés dirigiéndose al griego y a su pareja.

- Yo soy Honda Kiku, y él es Heracles Karpusi, un placer.- respondió el pelinegro.

- El placer es mío Honda-san.- respondió Arthur.

- Hace mucho tiempo me ha estado corriendo esta idea por mi mente. No se han dado cuenta que en este colegio hay muchas personas de distintas partes del mundo?- dijo Alfred, mirando a los tres chicos.

- Si, pero que habrá hecho que vengan aquí…

- Todos tenemos una historia, al igual que ustedes.- dijo Heracles, con voz somnolienta.

- La mía no es muy impresionante, solamente me echaron de mi casa. Aunque la verdad es que yo me fui. Nunca me gustó vivir con mis padres.- dijo Alfred, aunque pero la verdad no era esa, y Arthur era la única persona que la sabía. Alfred había perdido a su hermano gemelo Matthew, y sus padres le echaban la culpa, no soportaban verlo. Y no había sido suya, el no había podido hacer nada cuando los asaltaron, pues lo golpearon en la cabeza, cuando despertó su hermano ya había muerto.

- La mía tampoco, simplemente deseé comenzar de nuevo.- dijo Arthur, agarrando la mano de su novia, dándole valor.

- Ese es el punto. Todos los que están aquí están buscando un nuevo comienzo, una segunda oportunidad.- dijo Kiku, mirando al cielo, recordando el pasado.

- Y cuál es tu historia?- preguntó Alfred, curioso.

- Mi historia, mi historia debería ser un secreto.- dijo el japonés, mirando el suelo. Heracles le puso la mano en el hombro, apoyándolo.

- Kiku, creo que deberías contársela, debes desahogarte.- dijo el griego, mirando a su pareja.

- No te obligaremos a contárnosla, pero nos gustaría saberla.- dijo Arthur, viendo el dolor que había en la mirada del chico.

- Está bien, siéntense, esto tomará tiempo. Vamos a tener que saltarnos el almuerzo.- dijo Honda Kiku, nervioso.

- Bien.- dijo Alfred, sentándose en el suelo.

- Mi historia remota hace mucho tiempo…

~Flashback~

Wang Yao era el futuro heredero de la mafia china. Su progenitor nunca había sido un gran padre, por lo que le había traído muchos medios hermanos. En total, contándolo a él, eran seis niños. Todos hijos de distintas mujeres. Él era el mayor, después venía un chico hijo de una mujer de Hong Kong, después estaba un chico con una madre proveniente de Corea del Sur, luego venía una niña hija de una mujer de Vietnam , luego otra niña proveniente de raíces de Taiwan, y por último un chico proveniente de Japón. Todos era bastantes unidos, habían sido separados de sus madres y llevados a la mansión principal, en China. Ellos serían los sirvientes del próximo líder de la mafia china, Wang Yao. Pero el nunca los había visto como meros empleados, eran sus hermanos, por eso cuando su padre le dijo que no podían verse más y que ellos recibirían un riguroso entrenamiento (el cual era muy violento) planeó escapar. No pudo cumplir su cometido hasta que su padre cayó enfermo. Para ese entonces sus hermanos y el ya sabían muchas artes marciales, cada una proveniente de su país de origen, siendo así una pequeña armada. Wang Yao aprovechó esta oportunidad y las facilidades que su hermanos le daban al ser tan sigilosos. Así escaparon una noche, la misma noche que su padre murió por razones extrañas.

Vivieron en la callé por un tiempo, hasta que pudieron conseguir dinero para viajar, pues todos sus ahorros los habían escondidos en otras cuentas bancarias y solo pudieron sacarlos cuando Wang Yao cumplió los 19 años. Para ese entonces el menor de los hermanos ya tenía 15 años. Así pudieron viajar a Estados Unidos, donde buscaron un lugar donde vivir y un colegio en el cual matricular a los menores. Fue entonces que una carta les llegó, de parte de la directora de "Clinton New Way" e invitaba a Honda Kiku y a Lin Ying Ling. Sin dudarlo mucho los llevaron y los matricularon.

~Fin Flashback~

Los únicos que sabían su historia eran sus familiares, la directora y Heracles. Y ahora también la sabían Alfred F. Jones y Arthur Kirkland, y eso le trajo mucha paz al corazón de Honda Kiku.

El japonés miro a los anglosajones, los cuales estaban conteniendo las lágrimas, más Alfred que Arthur, él sabía que era tener un lazo tan fuerte con los hermanos.

- Honda-san, espero que seamos grandes amigos. Siempre podrás contar con nosotros.- dijo Arthur, tendiéndole la mano a Kiku, mientras sonreía. Tanto el cómo Alfred sabían de ante mano como se sentía el odio de los padres, perder a la familia.

- Claro que si Kirkland-san.- dijo Honda Kiku, sonriendo también.

Después de que este insistiera que le llamara Arthur, lográndolo sin poder quitarle el "-san", fueron a clases. Estaban esperando que Heracles también les contara su historia, cosa que tal vez nunca lograría hacer. Sin embargo este se la contaría a otra persona, o personas.

Honda Kiku miró el cielo. Se veía un claro azul por todas partes, amenazado por unas pocas nubes de lluvia, pero nada serio. Suspiró, recordar el pasado le dolía, pero le sacaba un peso de encima al mismo tiempo. Miró a Heracles, quien se había quedado dormido a su costado. Le acarició ligeramente la cabeza. Otro suspiro. Tal vez su pasado había sido difícil, aunque nunca se compararía con el que sufrieron sus hermanos. Pero el pasado era el pasado, y tenía que vivir en el presente, en ese hermoso mundo el cual les había dado una segunda oportunidad. Realmente vivía en un mundo hermoso. Sobre todo si estaba junto a su griego favorito.

~ Fin Capítulo 7 ~

Estados Unidos: Alfred F. Jones

Inglaterra: Arthur Kirkland

Grecia: Heracles Karpusi

Japón: Honda Kiku

China: Wang Yao

Hong Kong: Xiang Wang

Corea del Sur: Im Yong Soo

Vietnam: Mei Mei

Taiwán: Lin Ying Ling