Hallo! Llegué con el siguiente capítulo de esta historia que me está costando un poco u.u
Bueno, que se le va a hacer, las musas no me visitan tanto como quisiera, hoy tenía que subir el regalo para Noruega por su cumpleaños, pero la inspiración no venía y no he podido escribir, con este me esforcé más de lo normal, además que ya lo tenía avanzado. Me he demorado tanto en actualizar este fic por que he tenido que reescribir el capítulo entero, tomando un enfoque totalmente diferente! Perdón!
Dedicatoria: A mi beta Knoblauch! Te quiero mucho pequeña!
Disclaime: Hetallia no me pertenece, es de nadie más y de nadie menos que de Himaruya-sensei.
La canción de este fic la podrán encontrar aquí: watch?v=0af8jPTFDTQ
Faltaba poco para la guerra de bandas y Arthur y Alfred ya estaban practicando para el concurso. Todos los días se enfrascaban en una empedernida práctica hasta terminar totalmente sudados. Así eran todas las tardes, pero las cosas cambiarían un poco ese día, pues a Arthur se le ocurrió una idea.
- Alfred.- murmuró, tranquilo. Ambos estaban echados en su cama, recién bañados, estaban por dormir.
- Mph? – gruñó Alfred, quien estaba casi dormido.
- Se me ocurrió una idea.
- Qué cosa? – susurró el americano, completamente despierto.
- Tú tienes buena voz
- Tú crees? – gritó feliz Alfred, con su típica sonrisa infantil.
Si git, tu voz es buena. No te emociones tanto, te falta afinarla. Por eso estaba pensando en…. – murmuró Arthur en el oído de Alfred. Este al escuchar la última parte de la oración, lo miró ligeramente extrañado, pero luego de pensarlo un rato, asintió con mucha fuerza, causando que se despeine.
- Bien, mañana comenzamos.- dijo Arthur mientras arreglaba el cabello desordenado de su pareja.
- Si!- respondió este, abrazando al inglés y cayendo profundamente dormido.
Así fue como comenzaron las nuevas prácticas de Alfred, guiado por su cejón pareja, Arthur. El tiempo fue pasando. Su círculo de amigos se agrandó, pues Arthur comenzó a pasar más tiempo con Kiku, mientras de Alfred pasaba más tiempo con Heracles. Normalmente iban al cine en lo que podría llamarse "cita doble". Pero luego de eso, cuando podían, Heracles y Alfred se juntaban, para… compartir información, por decirlo de algún modo. Al igual que Arthur y Kiku, ya que estaban en la misma posición, eran los pasivos y había cosas que Kiku conocía que Arthur no, y esos conocimientos eran necesarios para… lo que viene después.
Entonces llegó el día, el esperado día. La guerra de bandas.
- ARTHUR! – la voz de Alfred taladraba los oído del durmiente inglés. Se movió entre las sabanas, molesto por el repentino rayo de sol que tocó sus ojos.
- Arthur!- la voz estaba más cerca, demasiado cerca, incluso. Entonces sintió un peso sobre su pecho. Abrió los ojos y se encontró con un par de zafiros taladrantes y divertidos.
- Alfred, que pasa?- dijo Arthur, sonriendo.
- Ya es hora de levantarse, dormilon. Hoy es el concurso. – respondió el americano, chocando su frente contra el oji verde.
- Qué hora es? Git. – murmuró Arthur, sonrojándose por la cercanía de su pareja.
- Son las 5:00 de la mañana.- respondió Alfred, mirando el reloj que estaba en la mesa junto a la cama. El inglés, al enterarse de la hora, se volteó y le dio la espalda al americano, intentando dormir, mas no le gritó a Alfred, pues tenía mucho sueño.
- Arthy?- dudó Alfred, mirando la espalda del rubio de ojos verdes.
- Alfred, es demasiado temprano, baja las revoluciones, pareces un niño.- respondió el aludido, molesto.
- Pero Arthy! Estoy muy emocionado y no puedo dormir.- respondió Alfred, comenzando a hacerles cosquillas de Arthur, el cual comenzó a reírse a más no poder. Estuvieron así, jugando, revolcándose entre las sabanas, riendo como nunca lo habían hecho con otra persona.
- Alfred, ya basta, está bien, ya me levanto.- dijo Arthur, entre risas, intentando parar al menor.
- Si! Voy a preparar el desayuno.- respondió Alfred, sonriendo a más no poder, como amaba esas mañanas tranquilas.
Tomaron desayuno y practicaron un rato, luego se dieron un baño y, cuando ya no era tan temprano, emprendieron el camino al colegio con total tranquilidad. Aunque, a pesar de que no se notaba, iban atentos a cada paso que daban, mirando cada cierto tiempo hacia atrás y fijándose en cada esquina de la ciudad, temerosos de que la silueta de un gran hombre apareciera tras ellos, o en la próxima calle.
Cuando por fin llegaron sanos y salvos a la escuela, su postura se relajó y sus ojos temerosos se llenaron del júbilo que ese día les preparaba. Durante todo el horario escolar, los concursantes se dedicarían a hacer pruebas de sonido, prácticas en una de las numerosas habitaciones de música del colegio, y, en resumen, vagarían todo el día haciendo lo que más les gustaba, cantar, tocar, hacer música. Así estuvieron, corriendo de un lado para el otro, usando su hora en el escenario al máximo, acostumbrándose a él y ensayando entradas y salidas, como se moverían sobre las tablas frente al público. Alfred ya había tocado frente a mucha gente, en un bar, pero se sentía ligeramente – muy – intranquilo por quienes eran los espectadores esta vez. Esos chicos que le temían, que lo despreciaban por cosas que no tenían sentido, tal vez ese día cambiarían de opinión hacia él, y por eso estaba más nervioso aún. Arthur se dio cuenta de esto y le dio todos los consejos y pasos a seguir para no sentirse incomodo en el escenario, los cuales en realidad ayudaron mucho y relajaron al americano de sobremanera, haciendo feliz al ojiverde.
El día pasó entre ajetreos y la tarde llegó, la hora del show había comenzado.
- Jóvenes y señoritas, damas y caballeros, y demás. Soy su directora, Knoblauch, y les doy la cálida bienvenida a esta guerra de bandas *la gente aplaude*. Primero comenzaremos con unos ex alumnos del colegio. Estos chicos ya no tan chicos una vez estuvieron corriendo por los pasillos igual que ustedes, y ahora enseñan en esta misma instalación. DEMOSLE UNA GRAN BIENVENIDA A PRU + GER x ITA! – gritó la pequeña directora de cabellos marrones oscuros y llenos de rulos naturales y envidiables. Su rostro estaba oculto por un antifaz blanco, haciendo contraste contra su piel morena.
En seguida entró Gilbert, seguido por su hermano, Ludwig, y junto a este, Feliciano.
- ¿Qué tal colegio "New Way"? ¿Están listos para escuchar a mi AWESOME yo? – gritó Gilbert, cogiendo el micrófono, el público se puso a aplaudir como loco, después de todo, quien no amaba al profesor Gilbert?
- Así me gusta! Bien, comenzaremos con un tema sencillo para que sus mentes lo entiendan. Es una canción llamada Forgotten Children, de una banda oriunda de nuestra madre patria, Alemania!- dijo el profesor de matemática.
Miró a su hermano, y luego a su cuñado, asintió una sola vez y las baquetas que Feliciano tenía entre sus manos comenzaron a sonar, una contra la otra, marcando el ritmo.
Just a normal day
Streets turn into graves
Traces have been removed
The search was disapproved
So cold the night
The weak ones lose the fight
Too many of them out there
Noone seems to care
Lost and so alone
Born but never known
Left all on their own
Forgotten children
We'll never hear a name
They carry all the blame
Too young to break the chains
Forgotten children
They see, they feel, believe
Just like we do
They're laughing, and crying
Wanna live here
Like me and you
Eyes without light
Too tired of good-byes
Never felt embraced
And frightened of every face
A life in disguise
Hope forever died
Lost and so alone
Born but never known
Left all on their own
Forgotten children
We'll never hear a name
They carry all the blame
Too young to break the chains
Forgotten children
They see, they feel, believe
Just like we do
The're laughing and crying
Wanna live here
Like me and you
It shouldn't really be that way
It shouldn't really be that way
We see, we feel, believe
Just like you
We're laughing and crying
Wanna live here
We see, we feel, believe
Just like you
We're laughing and crying
Wanna live here
Just like you
Y así termina la primera parte de la Batalla de Bandas! Lo más pronto posible, la siguiente banda la cual es _ Adivinen!
¿Merece un Review?
l
V
l
V
l
V
