Cap. 15

Quinn mando aquel mensaje sin pensar, lo único que quería era que aquel cambio se hiciera con rapidez, no le importaba morir, no le importaba que sería luego de su muerte para su familia, sus amigos y conocidos.

Que sería de Rachel luego de morir por su culpa sin antes ser advertida de lo que podía ocurrir.

Quería cambiar todo aquello, era verdad el destino no podía cambiarse. Su padre se lo había recalcado en aquella visita, él la había advertido y ella solo había desistido de aquello sufriendo aun más las consecuencias de cada cambio.

Rachel jamás terminaba con ella, siempre terminaba de la peor manera posible.

Los cambios producidos de la rubia siempre la alejaban de la morena con un accidente, con un asesinato, con la imposibilidad de caminar.

Judy ingreso a la habitación de la rubia lentamente viendo como miraba hacia fuera de la habitación por su ventana esperando la llegada de Rachel.

-Cariño-murmuro Judy ingresando a la habitación mientras recogía los pequeños adornos de la habitación que la rubia había tirado en aquel momento de furia

-¿Qué quieres?-cuestiono fría sin mirarla siquiera a los ojos concentrándose en el patio delantero

-Quinn-se acerco acariciando su cabello rubio mientras la rubia solo la alejaba

-Quiero dormir-espeto ignorando el gesto de su madre que solo suspiro cansada y triste asintiendo lentamente para retirarse de la habitación, mientras subía a la suya cabizbaja recostándose en su gran cama sollozando nuevamente.

-Voy para allá :)-Rachel Berry

Quinn trago saliva nerviosa sabia que algo debía hacer antes de que llegara, el reloj marcaba ya las once de la noche, la rubia ya estaba preparada.

Tomo su bolso, salió sigilosamente de su habitación con aquella silla que era su compañera en todo aquello que hacía.

Quinn salió de su vivienda sin antes dar una mirada a su gran casa, sin antes susurrar un Te Amo a su madre que ya recostada se iba quedando dormida sollozando por aquella actitud de su hija y las malas noticias de la enfermedad que tenia.

La morena vio a Quinn ya fuera de su casa esperándola en la puerta para su sorpresa.

Los ojos verdes se encontraron con la camioneta de Kurt pero con Rachel de conductora bajando rápidamente a su encuentro con un vestido negro y su cabello lacio cayendo por su hombros.

-Hola-saludo la morena acercándose para darle un beso en la mejilla

-Rachel-la nombro en forma de saludo al verla tan bella

-bien. Vamos-espeto mientras empujaba su silla de ruedas hasta la camioneta de Kurt que era la única capacitada para subir a la rubia

-Kurt?-cuestiono la rubia al encontrarse solamente con ella

-Esta con Blaine en la fiesta, me dejo traer su camioneta-explico mientras abría la puerta para que la rampa bajase automáticamente

-Finn?-siguió preguntando viendo como lentamente la morena ayudaba a acomodarse

-Con Noah, él no sabe que vine a buscarte-le explico con algo de incomodidad en su voz

-¿Por qué no lo sabe?

-Sabes cómo es

-No, no lo sé-se molesto la rubia al escuchar aquello

-Quinn-murmuro la morena

-Dímelo-insistió Quinn antes de que cerrara la puerta de la camioneta

-No le gusta que este cerca de ti, se pone muy celoso-concluyo mirando a los ojos a la chica que solo aparto su vista de Rachel

-¿puedo pedirte algo?

-lo que quieras

-Podemos ir a tu casa-espeto mirando a la morena que se sorprendió por aquel pedido asintiendo confusa para luego cerrar la puerta y subir desde el otro lado a la camioneta.

La camioneta arranco dejando atrás la casa de la rubia para hacer un viaje de treinta minutos en los que ninguna de las dos chicas hablo, solo los pensamientos estaban en aquel ambiente de tensión.

La casa de la morena ya se fijaba en la calle contigua en la que Rachel freno con miedo.

Su pensamiento de tener a Quinn en su casa jamás se le había cruzado por la mente, ¿porque la había llevado?, que estaba haciendo con Quinn en su casa donde ni siquiera se encontraban sus padres…la morena dejo de lado sus pensamientos guiándose por lo que sentía en aquel momento.

Las chicas entraron a la casa de los Berry.

La morena abrió la puerta un tanto nerviosa ante la mirada de Quinn, que solo actuaba sin pensar en ninguna consecuencia que podía lograr con aquello.

-Llegamos-sonrió Rachel dejando que Quinn entrara al interior de su hogar

Quinn sonrió al ver aquellas paredes, las fotos de los señores Berry y Rachel de pequeña…Aquel piano donde Leroy, Hiram y su hija se dedicaban a cantar antes de cenar y también luego, sumando a Quinn con ellos, otra veces Judy también había sido participe de aquello, recordando cada sonrisa, cada Te Amo que se habían dicho en aquellas cuatro paredes, cada pelea y reconciliación.

Aquel sofá donde siempre se dedicaban a mirar Funny Girl el musical favorito de Rachel o Scream la película de terror favorita de la rubia.

Las interminables charlas en aquel sofá, sobre cualquier cuestión, las siestas abrazadas, los besos dados…todo estaba allí, cada recuerdo invadió a Quinn como si fuera una película.

Rachel se saco sus zapatos para estar mas cómoda guiando a Quinn al salón para que pudiesen hablar tranquilas, la morena tenía esa idea en su cabeza desde que habían llegado.

Para que más Quinn iba querer estar en su casa.

-¿Tus padres?-cuestiono la rubia sentándose en el sillón saliendo con dificultad de aquella silla

-Fueron de visita a ver a mis abuelos-sonrió-todo el fin de semana

-¿Por qué no fuiste con ellos?

-No podía faltar a la fiesta de Noah

-como lo estás haciendo ahora, por mi culpa-murmuro la rubia viendo como Rachel se sentaba a su lado nerviosa

-¿Qué sucede, Quinn?-cuestiono Rachel omitiendo el comentario anterior

-No entiendo

-¿porque querías venir a mi casa?-le recordó mirándola fijamente mientras la rubia la veía a los ojos por primera vez, con más atención que antes, sin dejar de fijarse en aquel brillo que siempre tenían cuando miraba a la rubia

Quinn acaricio la mejilla de la morena con ternura y suavidad haciendo que Rachel se estremeciera cerrando sus ojos mientras una corriente eléctrica subía por su espina dorsal mientras cerraba sus ojos sintiendo la mano cálida y suave de la rubia.

Rachel abrió los ojos esbozando una sonrisa mientras acariciaba la mejilla de Quinn haciendo que sintiera aquellas sensaciones que le causaba el contacto de su piel.

La chica de los ojos verdes sintió todo un escalofrió recorrer su cuerpo hasta poder creer que sus piernas podían moverse, cerro sus ojos temiendo que aquella sensación desapareciera de su cuerpo.

La morena se acerco lentamente haciendo que la rubia sintiera aquel cálido aliento cerca de sus labios que ansiaban por aquel beso.

-Te Amo-susurro Rachel antes de presionar sus labios contra los de la rubia que la acepto con amor dejando que sus manos se perdieran en la nuca de la chica que mordía el labio de su chica haciéndola estremecer con aquello mientras gemía sin vergüenza, sintiendo aquellas cosquillas en su estomago, haciendo que su corazón latiera rápidamente y su mente quedara en blanco mientras la boca de Quinn dejaba paso a la lengua de la morena que intensifico aquello acariciando la espalda de la chica acercándola a su cuerpo.

La falta de aire en ese momento fue determinante para que se separaran agitadas mientras sus frentes se unían y los ojos seguían cerrados por miedo a que todo aquello que estaba ocurriendo desapareciera de un momento a otro.

Quinn fue la valiente de abrir sus ojos verdes mientras su nariz acariciaba la piel de la morena que vio aquellos ojos y esa sonrisa que la hacía tan feliz.

-Te extrañe tanto-susurro Quinn antes de besarla nuevamente pausadamente dejando que su boca besara cada espacio, sus labios, su mejilla, su nariz, sus ojos, su mentón, su cuello haciendo que la morena suspirase al sentir aquellos pequeños besos en su piel-Siempre voy amarte-sentencio Quinn como si aquello se tratara de una despedida.

La rubia sabía que aquello era el final, debía despedirse de la morena. Quinn iba a cambiar su vida y la de sus amigas…tenía que hacerlo si quería seguir con su vida normal.

También estaba la posibilidad de morir, pero no le temía aquello. Si podía cambiar la vida de las personas que más le importaba, morir no le daba terror, porque iba a hacerlo por amor.

Era la última vez que iba a besarla, que iba a declararle su amor como la morena lo hacía con ella, que iba escuchar suspirar a Rachel, que iba a sentir sus manos sobre su piel, su calor, su olor, que iba a sentir su corazón acelerado y su ansiedad de convertirse en una sola persona junto con ella.

Rachel no entendía que era lo que estaba haciendo o tal vez ni siquiera quería analizarlo, sentía todas esas emociones nuevamente en su cuerpo ese hormigueo que recorría su cuerpo entero, ese calor subiendo por todo su cuerpo y su acelerado corazón dando aviso de la excitación que sentía.

Aquellos besos sellaban el fin de un amor, un amor como cualquiera, con sus peleas, dudas, celos, pasión, ternura y sobre todo Confianza. Un amor que continuo, que fue contra viento y marea para solamente estar juntas hasta que el destino lo decidiera.

-Necesito que hagas algo por mi-sentencio Quinn mirándola fijamente mientras la morena asentía-Quiero ver nuestras fotos contigo-sonrió tiernamente antes de que Rachel la besara nuevamente con más pasión y se separa rápidamente sonriente subiendo a su habitación donde atesoraba aquel Book de fotos junto con Quinn, que había tenido consigo siempre y que había escondido de Finn.

El celular de la morena comenzó a sonar el visor le aviso sobre Finn que la llamaba, la morena solo lo miro para tirarlo en la habitación y bajar rápidamente las escaleras con aquellas fotografías.


Ni Glee Ni Los Personajes Me Pertenecen

Nuevo capitulo...ya falta muy poco para que se acabe...

Para las personas que no entienden muy bien el cambio de tiempo que hace Quinn. Voy a explicarlo brevemente. Quinn tiene una enfermedad piscologica que logra el Don de poder volver al pasado para cambiar su futuro...|En este fic Quinn solo logra viajar a través de las fotografías|