Después de pasar por casa de Naruto, Hinata se fue de misión con su equipo. Cuando regresó a su casa se encontró a Sasuke en la puerta y, una vez más, se quedó parada mirándole. Así pues, una vez más, él toma la iniciativa "Naruto es un tonto y no se da cuenta de las cosas" Hinata quiso replicar, pero las palabras no salieron de su boca y apartó la mirada avergonzada "Se que le has dado el vale a Naruto, hasta Sakura se ha dado cuenta de ello, pero ese memo no" Esto hizo que Hinata se sonrojara y volviera a apartar la mirada pero, ahora sí, logró articular "lo-lo siento. Tú me cambiaste el vale tan amablemente y yo lo he regalado sin pedirte permiso, te-te compensaré de alguna manera"

Después de decir esto hizo amago de entrar en su casa, pero él la interrumpió el paso. Hinata paró y se quedó mirando al suelo, intentando ocultar su rostro sonrojado sin saber que, si hubiera levantado la vista, se hubiera encontrado con un rostro tan sonrojado como el de ella.

"No es eso lo que venía a decir" dijo Sasuke tragando saliva. "Intercambié los premios porque parecías muy interesada en ese vale y si no hubiera sido por el idiota de Choji hubieras ganado limpiamente." Cambiando a un tono más suave, añadió "Soy yo el que debería pedirte disculpas, haces un regalo al tonto de mi compañero de equipo y encima es incapaz de reconocer tu esfuerzo"

Cuando escuchó esto, Hinata se apenó un poco. Estaba claro que no había conseguido llamar la atención de Naruto durante la carrera y seguro que después había estado más pendiente de discutir con Choji que de mirar la entrega de premios.

En ese momento, Sasuke paró un momento. A Hinata le pareció que dudaba un momento pero, en realidad, paró al ver que sus palabras la habían entristecido, costándole unos segundos concentrarse para continuar "Así que, para compensarte, había pensado en compartir el otro vale contigo"

Extrañada ante semejante propuesta, Hinata miró a Sasuke, quien tuvo suficientes reflejos como para girarse y evitar que la chica viera su evidente sonrojo. "Al fin y al cabo, si invito a uno de esos dos el otro se enfadará. Compartiéndolo contigo compenso el insensible comportamiento de Naruto y me ahorro problemas"

Este argumento final convenció a Hinata, quien ya se había planteado el mismo problema con sus compañeros de equipo. De manera que la Hyuuga acepto agradecida la invitación y quedó para el día siguiente para tomar té con el Uchiha.

Si bien Hinata no consideraba eso una cita, de alguna manera es lo que era. Mientras se preparaba lo pensaba con detenimiento, al fin y al cabo, una cita era un chico y una chica que quedaban para hacer algo juntos y es precisamente lo que iba a hacer.

Intentó desechar ese pensamiento comparando la situación a cuando quedaba con sus compañeros de equipo, pero no lograba convencerse. Cuando quedaba con sus compañeros no sentía esas cosquillitas en el estómago.

No podía negarlo, por alguna razón estaba nerviosa. Se encontraba tan perturbada que llegó pronto al lugar de encuentro. Allí, por alguna razón que no lograba entender, procuraba evitar que le viera cualquier conocido: se sentía como si estuviera haciendo algo incorrecto.

Tan ocupada estaba por no ser vista que el Uchiha la sorprendió por la espalda. Tenía una expresión tranquila e incluso parecía contento. Por el contrario, Hinata se sentía inquieta y no sabía qué hacer con las manos.

Por suerte, al cabo de un rato se acabó tranquilizando. Sasuke era un chico realmente amable, mucho más amable de lo que hubiera podido esperar. Estuvo escuchando atentamente todo lo que le explicaba del equipo 8, de su maestra, de su hermana y de su padre. De vez en cuando hacia alguna pregunta para aclarar algún tema, mostrando un interés que hasta entonces nadie había mostrado en sus cosas.

Hinata tomaba el último sorbo de té cuando escuchó que la llamaba Sakura Haruno desde fuera del local "Hinata, que haces tomando té sola" La Hyuuga giró la cabeza hacia donde se encontraba Sasuke hacia tan solo un segundo. No había nadie allí. Luego, se volvió a Sakura y, sin saber porqué contestó "Estaba con Kiba, pero se fue ya"

Tuvo que ser una buena mentira, pues Sakura la miró sin sospechas nada. "Parece que a Kiba tampoco le gusta el dulce, se parece a Sasuke-kun"

Dicho esto, Sakura continuó su camino y Hinata se quedó mirando la pasta dulce que había dejado Sasuke en el plato. No entendía el comportamiento de ese chico y, cuanto más lo intentaba entender, menos lo conseguía.