CAPÍTULO 8
-Quítelo todo. Quiero decir, no quiero ser calvo, sino solo, no deje más de una pulgada o dos de cabello, ¿de acuerdo? -Kurt se miró en el espejo de pared que se extendía a lo largo de la barbería. Los ojos azules miraron fijamente sus densos cabellos hasta que sus labios se convirtieron en una línea blanca. No sabía por qué estaba haciendo esto. Solo sabía que el cabello tenía que irse.
-Está bien, entendido, amigo -el barbero, un hombre viejo y calvo, con músculos encima de los músculos, marcó las instrucciones, y colocó el casco de metal brillante en la cabeza de Kurt, donde empezó a zumbar. En medio segundo ya estaba hecho. Con un zumbido y una succión final "shoop" mientras el cabello se alejó por el tubo al vacío acoplado al casco, los cortos y espesos cabellos castaño de Kurt se habían ido.
-Ahí lo tienes, muchacho -el barbero levantó el casco, revelando la cabeza rapada de Kurt con una pulgada y media de cabello castaño oscuro. Él aprobó con la cabeza-. Luce un infierno mejor ahora, si me preguntas a mí. El cabello largo puede estar bien en la Tierra, pero aquí es solo para homos. ¿No es verdad?
-Sí, claro -murmuró Kurt, deslizándose de la silla-. Gracias -el almuerzo con Karofsky estaba aún fresco en su mente y su mano derecha estaba hinchada y palpitante. Se había saltado el cuarto periodo de sus clases, Aeronáutica Avanzada, para hacer esto y creía que tampoco iría al quinto. En su lugar, planeaba ir hasta el campo de tiro y practicar algo. Esta vez solo. Era la única manera que se le ocurría para mejorar su calificación después de recibir una inaudita serie de deméritos. Únicamente estando solo, sin Anderson colgado encima de él, podría concentrarse realmente. Incluso con una mano dañada, Kurt estaba seguro de que lo haría mejor en el simulador que si tenía a su alto compañero detrás de él, susurrándole al oído.
Apretó la mano en cuestión y se estremeció ante el relámpago de dolor que le atravesó. Bueno, tendría que aguantarse y olvidarse de eso. No había manera de que fuera a la enfermería cuando sabía a ciencia cierta que Karofsky estaría allí con la nariz rota. No, el campo de tiro era definitivamente el mejor lugar para él, el mejor lugar para desahogar su rabia convirtiendo miles de objetivos en un millón de pedacitos. Y algunos de ellos llevarían la cara de Karofsky y algunos la de Anderson. Porque él nunca se hubiera metido en esta situación en primer lugar, si no se hubiera convertido en un Needler y hubiera sido emparejado con el Halcón.
-Lo siento, Hummel, el…
-Simulador esta en uso.
Thad y Wes Harwood le dieron unas sonrisas a juego, sus ojos marrones estaban escondidos detrás de redondos anteojos negros. Kurt todavía no podía distinguirlos, uno de ellos estaba atado dentro del negro y aceitoso simulador de metal inteligente mientras el otro estaba detrás de él, los brazos cubiertos libremente alrededor de la cintura de su hermano. Observó la manera fácil y casual en que permanecían, y de repente, él sintió envidia hacia la química cerebral idéntica que ellos tenían. Ellos, obviamente, no tenían que estar pegados por todas partes entre sí para establecer un vínculo neuronal. Era suficiente para ellos con solo tocarse y ni siquiera tenían que hacerlo íntimamente. Lo volvía loco y celoso al mismo tiempo. Suspiró.
-Maldición, realmente tengo que trabajar en mis calificaciones. ¿Cuánto tiempo creen que estarán ustedes?
Los mellizos se encogieron de hombros al mismo tiempo como si se hubieran planificado el gesto de antemano.
-Lo siento, Hummel, nosotros…
-Acabamos de empezar. Estaremos...
-Otra hora por lo menos -ellos le sonrieron disculpándose-. Pero este no es el único…
-Simulador en La Letrina, ya lo sabes. ¿Por qué no…
-Subes al quinto nivel y usas el que está al otro lado del salón de los Needlers?
Kurt se sorprendió. -¿Hay otro campo de tiro? Pero este es el único al que Anderson me ha traído siempre…
Ambos gemelos hicieron una mueca a la vez. -Probablemente, porque el otro campo está…
-Reservado exclusivamente para Needlers. Y a veces las cosas se ponen un poco…
-Extrañas. Pero los simuladores funcionan bien y si puedes solo…
-Concentrarte en tus objetivos, lo harás bien.
Kurt no veía cómo las cosas podrían ser aún más extrañas en el campo de tiro de lo que lo eran en el salón. Desde su primera aparición allí, Anderson no había tratado de conseguir que regresara de nuevo, un hecho por el que estaba profundamente agradecido. Aun así, pensó que podría manejarse mejor al ver a algunos de los otros Needlers otra vez. Siempre y cuando no trataran de darle un beso, pensó, recordando la forma casual en que se saludaban entre ellos con un estremecimiento.
-Pues bien, creo que iré a comprobarlo. Gracias, chicos -se dio media vuelta para irse, pero uno de ellos, Kurt había renunciado a tratar de adivinar quién era quién, habló de nuevo.
-Hey, Hummel, ¿qué le hiciste a tu…
-Mano?
« ¿Acaso es tan notorio? ». Kurt miró su mano derecha hinchada e hizo una mueca. «Supongo que lo es».
Se encogió de hombros. -No gran cosa. Solo dar un puñetazo a alguien que necesitaba ser golpeado, eso es todo.
Los mellizos intercambiaron una mirada detrás de sus redondos anteojos negros.
-¿Fue a…
-Anderson?
-No -Kurt cruzó los brazos sobre su pecho, y se estremeció cuando el gesto lastimó su mano-. Puede que sea un molesto hijo de puta, pero no le he dado un puñetazo todavía -«No porque no lo intentara», recordó. Pero el recuerdo de estar tumbado en la cama llorando, mientras Anderson le acariciaba la espalda, después de que él le hubiera lanzado un swing al cadete de más edad, era demasiado embarazoso, demasiado intenso. Apartó el recuerdo y se aclaró la garganta-. ¿Por qué lo preguntan?
Los mellizos se miraron de nuevo y se encogieron de hombros al unísono. -Es solo que…
-Él y Elijah, su antiguo compañero…
-Aclararon las cosas un par de veces, cuando fueron emparejados al principio.
-Pero ellos empezaron a llevarse bien…
-Después de un tiempo. Iban juntos a todas partes. Algo así como…
-Hacemos nosotros. No fue sino hasta una semana antes que…
-Elijah muriera que se volvió…
-Tan callado y Elijah dejó de…
-Ir por ahí con Anderson.
-¿De verdad? -la piel de la nuca de Kurt comenzó a erizarse. Tal vez ésta era su oportunidad para averiguar lo que realmente había sucedido entre Anderson y su antiguo compañero-. Así que, eh, ¿cómo murió? -preguntó, esperando que sonara casual.
Una vez más la mirada de ambos y el doble encogimiento, lo que estaba comenzando a ponerle realmente de los nervios. -Nadie lo sabe -dijeron los mellizos al mismo tiempo.
-Hubo una investigación pero…
-Los resultados no fueron hechos públicos. Al menos, no…
-Para nosotros.
Kurt se esforzó por disimular su impaciencia. -¿Pero qué pasa con todos los rumores?, ¿ustedes saben, que Anderson…, uh, tuvo que ver con la muerte de Elijah?
Wes negó con la cabeza, independientemente de su hermano. -Anderson aún está volando, por lo que no pudo haber tenido algo que ver con eso. -Dijo muy seguro.
-Pero él es el mejor piloto que jamás ha venido a La Letrina -Protestó su hermano-. Probablemente lo tienen por eso, no importa el precio.
Kurt frunció el ceño, derrotado. Si había incertidumbre suficiente como para causar una diferencia de opinión, incluso entre Thad y Wes, nunca podría averiguar la verdad. Bueno, no era como si Anderson lo hubiera amenazado de alguna manera, a pesar de que había dejado claro esa primera noche que estaría en lo más alto, literalmente, en una pelea.
-Miren chicos, realmente necesito seguir adelante. Trabajar en esas calificaciones -les dio una sonrisa y se volvió de nuevo.
-Está bien, Hummel. Nos vemos…
-Bien. Lindo…
-Corte de cabello -dijeron detrás de él mientras se marchaba.
Kurt sacudió la cabeza cuando salía hacia el transporte del nivel superior. Le gustaban Thad y Wes, pero todavía le asombraba pensar que esos dos eran los Needlers más normales de toda La Academia. Esto le hizo preguntarse qué demonios habría aparecido en sus tests para encerrarle con los raritos. Pero tenía miedo de examinar demasiado esa línea de pensamiento. Lo mejor sería trabajar en sus valoraciones y tratar de olvidarse de todo lo demás.
