CAPÍTULO 19

Estar en el interior del Needle no era para nada lo que Kurt había imaginado. Por una razón, él, de alguna manera, había pensado que estarían sentados pero no lo estaban, estaban de pie sin nada donde sentarse en toda la cabina. Aparte de eso, siempre se había imaginado estar desnudo en un pequeño y oscuro espacio con Anderson pegado contra su espalda en la cabina claustrofóbicamente apretada.

Al principio esa expectativa se cumplió. Entonces, el metal inteligente los encerró a ambos y la red neuronal los absorbió, consolidando sus cerebros en una unidad, y todo cambió.

-Listo para el lanzamiento -oyó a su compañero decirle al oído. Pero también sintió las palabras en su propia boca y las pensó en su cerebro al mismo tiempo. No fue una repetición de lo que Anderson acababa de decirle - él literalmente pensó y gesticuló en el momento exacto en que Anderson estaba diciéndolas.

-¿Qué demonios? -murmuró y supo que Anderson estaba pensando y diciendo lo mismo al mismo tiempo.

-¿Qué esperabas? -Anderson le preguntó mientras pilotaba la Needle por el estrecho tubo de lanzamiento que lo dirigía hacia la esclusa de aire. Otra vez Kurt pensó y dijo las mismas palabras al mismo tiempo.

-No lo sé. Esto no. Es raro, no puedo dejar de decir y pensar lo que tú estás diciendo cuando lo dices.

-Es el efecto de eco neuronal -le explicó Anderson mientras esperaban que la esclusa se abriera completamente. Como le había prometido, había trescientos sesenta grados de visibilidad ahora que estaban en el interior de un Needle, lo que le dio a Kurt la extraña sensación de tener ojos en la parte posterior de su cabeza. A través del campo visual al que se habían amoldado sus ojos en el momento en que ingresó a la cabina, él podía ver hacia los lados y la parte trasera del Needle y también podía ver hacia el frente.

Pero como su nueva vista era solo el estéril y blanco tubo de lanzamiento en todas las direcciones, podía concentrarse en lo que su compañero estaba diciendo.

-¿El qué? -le preguntó, deseando poder ver a Anderson. Pero a pesar de su visibilidad fuera del Needle, su compañero era invisible. Sólo la presión de su cuerpo desnudo contra la espalda de Kurt y el susurro de su voz ronca en su oído permanecían. Anderson soltó su cálido aliento detrás del cuello de Kurt.

-¿Has notado cuándo llamas a alguien y hay mala conexión, a veces sientes ese molesto eco de tu propia voz una fracción de segundo después de hablar?

Kurt asintió con la cabeza y entonces, dándose cuenta de que Anderson no podía verlo. Dijo: -Sí, he sentido eso antes.

-Bueno, eso es el equivalente de lo que está pasando aquí adentro, sólo que en vez de oír tu voz oyes la mía, oímos el eco de cada uno en el interior de nuestras cabezas. El eco neuronal es lo que recibes cuando no tienes contacto suficiente para hacer una vinculación neuronal completa.

-¿No tener contacto suficiente? -Kurt preguntó incrédulamente-. Estamos con el trasero desnudo y pegados el uno al otro.

-¿Y cómo te sientes con eso? -Anderson le murmuró al oído-. ¿Te molesta, Kurt?

Kurt ni siquiera había pensado en ello. Sabía que un mes atrás él habría estado aterrorizado en esta situación y seguramente habría estado muy molesto para volar. Ahora parecía natural y correcto tener al veterano cadete tan cerca de él, invadiendo su espacio. Porque no había espacio personal en un Needle, se dio cuenta. No había espacio que él y Anderson no compartieran.

-No -le respondió con un susurro-. No, yo… yo creo que se siente bien. Se siente muy bien.

-Se puede sentir aún mejor que eso, ojos azules -gruñó Anderson en voz baja. Kurt jadeó al sentir el calor familiar de las grandes manos de Anderson viajando sobre su cuerpo desnudo. Ligeramente, su compañero sacudió y pellizcó sus pezones antes de que una mano grande bajara para acariciar su dolorida polla.

-¿Mejor? -susurró Anderson y esta vez Kurt no dijo las palabras con él aunque aún podía oírlas en su mente mientras Anderson hablaba.

-Sí -le respondió con un murmullo, asombrado de la diferencia que las manos de su compañero habían hecho-. ¿Por qué… parece como si el eco no fuera tan malo ahora? ¿Por qué es eso?

-Profundicé la conexión -le explicó Anderson, acariciando su polla lentamente, justo como lo hacía durante las prácticas con el simulador-. Cuanto más íntimamente te toco, la conexión es mejor, y más efectivos somos como equipo. ¿Tiene sentido?

-Yo… yo creo que sí -Kurt gimió mientras la mano grande y cálida continuaba acariciándolo-. ¿Cómo de profunda puede llegar a ser la conexión?

-Si fuera la más profunda, seríamos casi completamente una mente -Anderson murmuró-. Ninguno de los dos tendríamos siquiera que abrir nuestras bocas para hablar. Es un tipo de telepatía, pero no es fácil de lograr.

-¿Cómo… cómo la logras? -preguntó Kurt, sabiendo ya la respuesta. Sentía la erección de Anderson contra su espalda, y de repente, el largo eje sin circuncidar del otro Needler estaba presionando contra la hendidura de su culo.

-¿Cómo crees, ojos azules? -Anderson le susurró al oído-. Tienes que dejarme entrar - dejarme entrar completamente. Si mi polla estuviera dentro de ti, follándote, entonces, y sólo entonces, tendríamos lo que los Needlers llaman una perfecta conexión.

Kurt se movió incómodo, bien consciente de que no había lugar adónde escapar lejos de los avances de su compañero. No es que realmente quisiera hacerlo, lo que lo hacía sentirse incluso más nervioso que si hubiera querido irse.

-Mira, Anderson, ya te dije… Simplemente no estoy listo para eso. No creo que pudiera manejarlo, ¿está bien?

-Está bien -Anderson sonó resignado-. Pero déjame profundizar en la conexión un poco más. Abre tus piernas un poco.

-¿Por qué? -exclamó Kurt.

-Hummel, ¿qué te he dicho acerca de quién está al mando cuando estamos a bordo del Needle? -hubo una repentina dureza en la voz de su compañero que Kurt no pudo ignorar.

-Lo está usted… Señor -añadió tardíamente.

-Correcto, Hummel. Y eso significa que mis órdenes son para ser obedecidas. No cuestionadas. Preguntar por qué quiero hacer algo podría matarnos una vez que los ciclos de esta esclusa se abran y estemos afuera en el espacio profundo.

-Sí, Señor -Kurt murmuró dócilmente. Mordiendo su labio inferior, abrió sus piernas, sintiendo cómo el metal se amoldaba a su nueva posición.

-Bien -Anderson le susurró al oído-. Eso está bien, Kurt. Ahora aguanta mientras yo… -fue bajando la voz pero a Kurt no le tomó mucho tiempo el imaginarse lo que quería decir. Sintió la cabeza de la polla de Anderson contra la entrada de su cuerpo y por un momento pensó que el otro Needler iba a follarlo allí mismo. Pero entonces, casi a regañadientes, sintió a Anderson moverse de manera tal que su dura polla estaba más abajo. Kurt gimió bajito en su garganta mientras se colocaba entre sus piernas, empujando el saco que contenía sus bolas cada vez que Anderson hacía el menor movimiento.

-Dios -Kurt gimió suavemente mientras su compañero lo acariciaba otra vez.

-Mucho mejor -el tono de Anderson era suave pero intenso-. Mucho mejor aunque no tanto como si me hubiera enterrado hasta la empuñadura en tu pequeño y apretado trasero, ojos azules. Aun así, creo que es tiempo de que salgamos y exploremos la oscuridad.

Juntos.

Mientras hablaba, la esclusa circular se abrió. Se le ocurrió a Kurt que Anderson estaba controlando tanto la esclusa como el Needle en el que estaban volando. ¿Dependía del piloto decidir cuándo el Needle que él y su artillero estaban tripulando estaba listo para dejar la estación espacial? Pero antes de que pudiera pensarlo demasiado, la esclusa terminó su suave movimiento de espiral y un disco negro y redondo fue visible justo delante de ellos.

-Aquí vamos -murmuró Anderson-. Recuerda que los objetivos no estarán en modo asesino -no esta vez, de todas formas- pero están armados y podemos dañar nuestra nave si no eres lo suficientemente rápido. Así que dispara en serio.

-Entendido -Kurt le respondió susurrando. Ahora estaba agradecido de su conexión más profunda, y agradecido por sentir las manos de su compañero en su cuerpo y la polla de Anderson entre sus muslos. Se sintió conectado con el alto Needler de una manera en que no se había sentido antes, conectado a él como no se había sentido nunca antes con nadie, en realidad. Era como si casi fueran la misma persona. Casi, pero no tanto.

Sin embargo, era maravilloso. Kurt pudo sentir a su compañero manejar el Needle y cuando el primer objetivo apareció eliminó una ronda de ellos con los mandos JP, destruyéndolos sin ni siquiera pensarlo.

-Buen trabajo -murmuró Anderson -. ¡Detrás de nosotros, Hummel! Presta atención a cada ángulo, no sólo al frente.

Kurt dirigió su atención detrás del Needle y vio un pequeño objeto rayado que parecía una estrella que se dirigía hacia ellos en la negrura del espacio. Hacia su derecha se encontraba la mole de la estación espacial que albergaba a La Academia y hacia su izquierda había una gran y oscura curva de superficie lunar. Disparó otra vez, borrando el objetivo, pero no antes de recibir un disparo. El rayo de energía se movió rápidamente sobre la proa y hubiera golpeado el costado del Needle si Anderson no hubiese inclinado la proa fuera del camino justo a tiempo. Sus maniobras fueron tan habilidosas que Kurt se sintió como si estuvieran bailando.

-Hazlo mejor que eso, Hummel -murmuró Anderson, acariciándolo otra vez mientras manejaba la Needle alrededor de la curva de la Luna.

-No es bueno mandarles por los aires si les vas a dar la oportunidad de que hagan lo mismo.

-Entendido -respondió Kurt y entonces vio otro objetivo dirigirse hacia ellos por la derecha. Le apuntó con sus visores, disponiéndose a dar en el blanco, ser uno con el Needle y su compañero. «Darles a todos… hasta el último. ¡Darles a todos!», pensó, concentrándose en visualizar y disparar a los objetivos antes de que Anderson tuviera que maniobrar el Needle fuera del camino.

Se sentía ligero como una pluma, completamente sostenido por el metal inteligente con los mandos JP sujetados relajadamente en sus manos. Detrás de él, Anderson era una presencia confortable, musculosa y compacta, rodeando el cuerpo más pequeño de Kurt con el suyo. Y todo lo que había alrededor de ellos, en la inabarcable oscuridad del espacio, eran las minúsculas estrellas, como objetivos que tenían que ser cazados y aniquilados…

-Eso no estuvo mal, Hummel -la voz de Anderson en su oído trajo a Kurt de vuelta a la realidad. Se dio cuenta de que a pesar de que aún sostenía los mandos JP en sus manos ya no había más objetivos a la vista.

-¿Ya está? -su voz sonó oxidada en sus propios oídos y después se preguntó abruptamente cuánto tiempo habían estado volando. Podía haber sido una hora o todo un día en lo que a él respectaba. Todo entre la esclusa circular de aire abierta hasta ahora parecía ser una gran mancha.

-Ya está por ahora, pero estaremos practicando una vez por semana en el Needle desde ahora en adelante. El resto del tiempo estaremos en el simulador.

-¿Por qué? -protestó Kurt-. ¿Por qué no podemos simplemente volar el Needle cada vez?

Anderson río suavemente en su oído.

-Es adictivo, ¿verdad? Pero lamentablemente, también es costoso. Entre el combustible para lanzar el Needle y la tripulación para montarla y desmontarla después de cada vuelo. A quienes pagan los impuestos les cuesta la friolera de dos millones de créditos por cada lindo viaje que tú y yo hacemos desde aquí hacia el espacio profundo. Así que puedes ver por qué nos limitan a una vez a la semana.

-Supongo -refunfuñó Kurt. Ya estaba lamentando que tuvieran que volver. Estar en el Needle con Anderson, desligado de la reconfortante en su mayor parte estación espacial que hospedaba a La Academia, era al mismo tiempo aterrador y excitante, y él no quería que terminara.

-No tiene por qué terminar justo ahora, ojos azules -murmuró Anderson como si hubiera leído la mente de Kurt-, lo hiciste realmente bien hoy, especialmente para ser tu primer vuelo real.

-¿Lo crees así? -Kurt se sintió totalmente cálido y estaba sorprendido de lo mucho que el halago de su compañero significó para él.

-Mm –humm -Anderson susurró en su oído-, nos alcanzaron uno o dos disparos pero fueron todos solo golpes oblicuos, no lo suficientes como para destruirnos si los objetivos hubieran estado en modo asesino. Necesitas recordar que no volverá a ser así de fácil otra vez, se vuelve más difícil cada vez que vienes afuera. Pero mientras tanto, estuviste excelente. Así que es tiempo de tu recompensa.

Kurt gimió al sentir que la mano grande que lo había estado acunando y acariciando durante todo su vuelo empezaba a acariciarlo en serio. Había estado tan absorto en lo que estaba ocurriendo en el exterior de la nave que casi se había olvidado de lo que pasaba en el interior. Ahora se sentía tan natural el ser acariciado por otro hombre (bueno, por Anderson al menos) que él había casi podido olvidarlo mientras estaban volando aun sabiendo que Anderson estaba tocándolo de esa manera, profundizando su conexión. Pero entonces, aún en medio del increíble placer que su compañero le estaba dando, se le ocurrió algo a Kurt.

-¿Por qué nunca me has llevado todo el camino mientras volábamos a través de los objetivos? -le preguntó intentando contener un grito mientras Anderson lo acariciaba-. Quiero decir, ¿por qué no me dejaste correrme?

-Porque esa es una técnica avanzada para la cual no creo que estés listo todavía -murmuró Anderson, aun acariciándole. Su dura polla entre los muslos de Kurt le recordó que el piloto también sentía necesidad pero la voz de Anderson era calma y razonable como siempre-. No sé si tú estás listo para disparar -acarició la polla de Kurt con énfasis-, mientras dispares.

-Podría hacerlo -protestó Kurt jadeando-, ¿no es eso profundizar la conexión?

-Como casi nada más -admitió Anderson-. Aunque es mejor hacerlo mientras estás follando. Cuando estás enterrado hasta la empuñadura en tu artillero y ambos se corren al mismo tiempo, eso es lo máximo. Entonces son literalmente una sola persona, compartiendo los mismos pensamientos, emociones… compartiendo la misma piel. Es increíble.

Kurt se movió incómodo. -¿Fueron… pudieron tú y Elijah hacerlo? -preguntó al fin, esperando no estar cruzando una línea. Sintió a Anderson endurecerse detrás de él por un momento pero entonces, cuando habló, no había indicios de rencor en la profunda voz del otro Needler.

-Una vez -dijo-. Solo una vez. Fue en el último vuelo que tomamos antes de que él muriera. Fue la única vez que se abrió a mí completamente. La única vez que él realmente se permitió a sí mismo sentir lo que había entre nosotros, creo.

Kurt sintió una repentina punzada de celos. Así que Elijah había estado dispuesto a hacer, aunque fuese a regañadientes, lo que él quería, Kurt, no estaba dispuesto a hacerlo para nada. Y sin embargo no podía evitarlo, ninguna cantidad de celos o de alguna otra emoción era suficiente para hacerlo superar la masa de miedos no resueltos que nadaban dentro de él y dejar a Anderson llevarlo por todo el camino. Él simplemente no estaba preparado.

-¿Algún otro de los tripulantes es capaz de hacerlo? -preguntó, esperando cambiar de tema.

Anderson hizo un ruido despectivo con la garganta.-Smith afirma que él y Clarington pueden, pero no lo creo.

-¿Por qué no? -Kurt se las arregló para preguntar mientras la mano larga y cálida continuaba empujándolo más y más cerca del borde.

-Tienen una conexión física suficientemente profunda -rayos, la polla de Clarington pasa más tiempo en el trasero de Smith que en su propio uniforme -dijo Anderson-. Pero para ellos no es emocional. Es sólo un compromiso mutuo para estar en la cima. No hay ningún vínculo afectivo real, no hay amor. Si Clarington pudiera seguir su camino probablemente estaría en casa y casado con su novia, tratando de olvidar que alguna vez tuvo algún tipo de necesidad hacia otro hombre. Y por supuesto Smith preferiría estar exhibiéndose por los bares cada noche y follando todo lo que tuviera dos piernas y una polla. O ser follado por ella. Si tuvieran que separarse, probablemente estarían muy felices de no volver a verse el uno al otro nunca.

-¿Te... te sientes de esa manera conmigo? -preguntó Kurt, sorprendido de tener el descaro de preguntar. Se endureció a sí mismo para soportar la respuesta, preguntándose cuál sería.

-Nunca me sentí de la manera en que lo hago por ti con nadie más, Kurt -le murmuró Anderson al oído-, y eso es todo lo que voy a decir al respecto por ahora. Así que, ¿qué prefieres, un trabajito manual aquí o una mamada una vez que lleguemos a nuestra habitación?

Kurt intentó pensar en ello. Estaba cerca, muy cerca después de haber sido acariciado y acariciado durante las últimas horas. Pero él sabía que lo que quería era retrasar la inevitable gratificación lo más posible

-Quiero… quiero la mamada -murmuró, conteniendo el aliento en su pecho mientras Anderson acariciaba sus bolas gentilmente-, pero solo… sólo si yo también puedo chuparte al mismo tiempo.

-¿Así que quieres que nos sirvamos el uno al otro al mismo tiempo otra vez, humm? -la voz de Anderson era cálida y divertida al mismo tiempo-. ¿Te gustó eso, no es verdad, ojos azules?

Kurt pensó en las deliciosas sensaciones de ser mamado por la cálida y húmeda boca de Anderson al mismo tiempo que él lamía la caliente y dura polla sin circuncidar de su compañero. -Fue increíble -le respondió con un susurro-. Por favor, ¿podemos hacerlo de nuevo?

-Tus deseos son órdenes -murmuró Anderson mientras manejaba el Needle de regreso hacia la esclusa de la que habían salido-. Y creo que mejor tomamos el tubo de emergencia de regreso al dormitorio. O de lo contrario voy a terminar tirándote al suelo y tomándote ahí mismo en el muelle de embarque.

Kurt no respondió por qué había llegado al punto de no poder hacer otra cosa más que gemir. Gemir y desear que él y Anderson ya estuvieran de regreso en su habitación. Sirviéndose y chupándose el uno al otro hasta que se corrieran.