Capitulo 10

Lo normal seria que amenazara de muerte a los dos idiotas con los que convivía día a día y tal vez luego lo haría pero en este instante solo pensaba en quemar al jodido avión con el piloto dentro y lo mas sorprendente de todo esto es que conciencia me apoyaba.

-Nunca te dije que quemaras el avión y muchos menos que lo hicieras con el piloto. Solo dije que el avión debía estar presentando problemas y el piloto era un inepto-hablo conciencia.

-Da lo mismo, de igual modo merecen ser quemados-le dije.

-No estoy diciendo que no lo merezcan pero soy tu conciencia y alentarte a hacer eso no es correcto-contesto

Rodé los ojos, y ahora es que viene a pensar lo que es correcto.

-llevas toda la puñetera semana llevándome la contraria-me queje

-Te llevo la contraria porque yo si soy sensata- No le respondí. Preferí suspirar exageradamente y salir de la comodidad que la cazadora negra me brindaba, por ahora estaba cómoda pero si el avión seguía moviéndose como últimamente lo hacía me haría más moretones de los que ya tenía. Maldecí en silencio al piloto y luego con mucho cuidado me estire, las patas me estaban matando. Camine muy cuidadosamente para no caerme y me detuve justo en la puerta de la jaula o caja trasportadora como le decía Fabián.

La puerta seguía cerrada a pesar de que la jaula e incluso yo misma habíamos llevado unos cuantos golpes. Debía haber una forma de abrirla, "en varias películas muchos perros lograban hacerlo" pensé tratando de darme ánimos. La cerradura al menos no era complicada y solo era cuestión de arrimar una varilla de metal para que esta no hiciera contacto con la puerta.

-¿Y en serio crees que tus cortas patas lleguen hasta allá?- Pregunto con un tono sarcástico.

-Eres la peor conciencia del mundo ¿es que no puedes ser más positiva conciencia?

-Solo soy realista- guardo silencio por unos segundos y después hablo con voz indicada- y ya no sigas llamándome conciencia

-¿Qué tiene de malo que te llame conciencia?- pregunté en verdad confundida ¿Cómo quería que la llamara si no era conciencia?

-Acaso a ti te llaman hibrida o llamas a Alex vampiro. Que lo sean no quiere decir q lo llames de esa forma- me riño ella ofendida.

-No es mi culpa que no tengas un nombre-Le conteste rápidamente a la defensiva

-Tampoco es culpa mía que no lo tenga. Pero me gusta Bree

-¿Bree? Es raro ¿de dónde sacaste ese nombre? Que tal algo así como Ángela o carolina.

-Esos nombres son trilladísimos ¿es que no tienes imaginación? Mejor esta Bree es original y bonito

El avión volvió a sacudirse después de haber estado un rato tranquilo y mi pobre cuerpo de gato se golpeó una y otra vez con las paredes de la caja, esta vez sin la protección de la cazadora. Cuando las sacudidas pararon la pobre de mí tenía el cuerpo adolorido.

-entonces BREE -le dije a conciencia remarcando el reciente nombre que había escogido - aun crees q no sería sensato quemar vivo al piloto- ella lo pensó un momento y después hablo

-Primero recupera tu cuerpo y después hablamos de eso- Al menos no había dicho que no.

-¿Necesitas ayuda?-me pregunto una aniñada voz sacándome de mi ensoñación. Levante la cabeza esperando encontrar una pequeña niña humana pero en lugar de eso al frente de la caja había una pequeña gatita blanca con manchas negras en las patas posteriores y unas tres manchas más en el resto del cuerpo, también era más pequeña que yo, pero solo un poco. Casi no había diferencia. Me tomo unos cuantos segundos comprender que la voz provenía sin duda alguna de la gatica. Fruncí el seño, obviamente necesitaba ayuda para salir de acá, pero dialogar con un gato no me parecía muy cuerdo, aunque por otro lado mucha de las otras cosa que hacia no parecían muy cuerdas el hecho de que ahora fuese una hibrida y estuviese en el cuerpo de un gatito demostraba la normalidad que mantenía mi vida.

-por favor-casi roge después de decirme a pedirle su ayuda pues siendo razonable de otra forma jamás saldría- si no logro salir de acá terminare siendo puré después de tantos golpes-le dije. La pequeña gatita movió su cabeza a un lado un poco confundida

-¿Qué es un puré?-pregunto la gatita con toda la inocencia del mundos y mirándome con confusión con sus grandes ojos ámbar. Se veía tan tierna que estuve a punto de soltar un "awww que bonita"

-Es una masa que se crea cuando golpeas y trituras mucho una fruta o comida-le explique a la gatica tratando de utilizar palabras sencillas pues al parecer la felina no entendía muchos términos. Ella asintió confundida tratando de procesar mi simple explicación.

-Ahhhh-murmuro como si en verdad hubiese entendido y después de unos cuantos segundo de silencio me pregunto-¿Entonces necesitas que te abra?-le sonreí y rogando que en verdad supiera abrirla asentí. La minina blanca apoyo sus patas delanteras en las barandas de metal de la pequeña rejilla y con su hocico empujo con un solo movimiento la varilla dejándome en libertad. Sonreí con ganas, tal vez la gatica no supiese algunos términos pero sabía lo que era necesario. Con excesivo cuidado fui levantándome al mismo tiempo que maldecía mentalmente al jodido piloto. Si este avión seguía moviéndose de esta forma y arrastrándome a mi consigo no podría ponerme en pie nunca más.

-Debería preocuparte más el hecho de que este avión no caiga abajo, pues te aseguro que si lo hace no vas a poder andar nunca más-dijo Bree de pronto, su tono de voz no era molesto ni sarcástico y mucho menos mordaz, sino más bien era preocupado y ansioso. Sabía que Bree tenía razón, pero la verdad no quería pensar en lo peor y asustarme, además podían ser simples turbulencias y como animales también estábamos e la peor parte del avión por lo que talvez en el lugar de los pasajeros los movimientos no fuesen tan bruscos. Camine hacia la cazadora negra y la tome entre mis diminutos dientes felinos para arrastrarla fuera de la jaula, no dejaría esa cazadora por nada del mundo pues por ahora era mi único recuerdo de Edward y podía ser el último. Aquel pensamiento logro que un dolor en mi pecho casi asfixiante se hiciera presente, si estaba molesta con el, pero lo amaba y sabía que él también lo hacía y por más molestia que me daban sus actitudes todavía sentía esas inmensas ganas de acurrucarme en su pecho y sentir sus fríos y a la vez tan cálidos brazos a mi alrededor.

Empuje todos esos pensamientos de mi mente tratando de encerrarlos bajo llave en mi cabeza, no quería volver a abrir esa puerta de recuerdos, por lo menos hasta que estuviese en mi cuerpo nuevamente.

Solté la cazadora de mi vampiro cuando logre salir de la jaula y me concentre en la minina blanca que me había liberado. Sus grandes ojos ámbar con gran curiosidad e inocencia miraban la cazadora talvez preguntándose qué haría un animal como yo con una prenda tan inmensa.

-Muchas gracias por liberarme en verdad necesitaba salir de allí cuanto antes-le agradecí. La gatita levanto la cabeza y me miro con atención -¿dónde está tu madre? ¿No eres muy pequeña para andar sola por allí? además hace unos cuantos minutos había un gran perro por aquí-le dije en verdad interesada y di una rápida mirada a nuestro alrededor en busca de una señal que me dijera que el puñetero perro ese no andaba cerca. La gatita frunció el ceño o por lo menos eso me pareció, sus grades ojitos se pusieron triste y bajo la cabeza un poco.

-No lo sé-me respondió solamente y se quedó callada mirando el suelo como si fuese lo más interesante

-¿No sabes qué?-le pregunte sintiendo mal por la repentina tristeza de gatica. Ella siguió mirando el suelo y después de unos segundos de silencio respondió

-No sé dónde está mi mama ni mis hermanitos, hace un tiempo me separaron de ellos-dijo ella con nostalgia-los humanos dijeron que ya estaba grande para estar con ella así que dieron a otros humanos-la gatita volvió a fruncir el ceño y siguió hablando-esos humanos no son malo pero la humana pequeña me jala las orejas y me llaman princesa-la gatita hizo un gesto de desagrado-no me gusta princesa es nombre de perro-lo último lo dijo bastante ofendida si no fuera porque la gatica parecía tan triste me hubiese reído de sus pequeños gestos. Nunca había pensado en lo que sentirían los animales cuando los venden y los separan de su hogar, normalmente a algunos niños les cuesta adaptarse a nuevos hogares pero uno no piensa en los animales como niños si no como seres pequeños y tiernos que no piensan ni sienten e incluso muchos otros los maltratan como si no fuesen seres vivos. Yo nunca he sido una defensora de los animales pero viendo a aquella pequeña gatica tan triste me dio sentimiento, parecía una pequeña niña perdida.

-Entonces no vallas más con ellos-le propuse de repente-¿quieres venir conmigo? No es el mejor lugar y vivo con idiotas pero uno de ellos adora los animales-le dije bastante animada

-y el otro se los come- dijo Bree con humor, yo rodé los ojos, aquello era cierto pero Alex prefería cosas más grandes como pumas u osos, además el idiota de Alex podía ser muy sentimental y no lo creía capaz de hacer daño a un animalito tan pequeño e inocente

-El lugar te encantara y puedes llamarte como quieras-seguí animándola a ella. Me gustaban los animales, de pequeña siempre había querido tener una mascota pero Renne siempre se negaba y ahora que podía no podía tener muchas pues los animales tendían a odiar a Alex, el único que parecía tranquilo era Aragón y por alguna extraña razón mis hermanos parecían odiarle. ¡O POR DIOS! Mi pobre Aragón, seguramente los idiota no le habían dado de comer y se estaba muriendo de hambre el pobre. Iba a asesinarlos luego y me aseguraría de que la gatica ni Aragón corrieran la suerte de quedarse al cuidado de mis hermanos.

-¿Es enserio? Por supuesto que quiero ir contigo-dijo ella más animada de lo que esperaba-¿Cuándo hablas de los idiotas te refieres a tus amos?-pregunto la gatica menos entusiasta, por lo visto los humanos no eran de su agrado

-No, cuando hablo de los idiotas me refiero a mis hermanos, en esa casa no hay amos y en tal caso mandaría yo no ellos-le dije bastante segura

-¿Y no tienes humanos que cuiden de ti?-pregunto confundida

-Son algo parecidos pero no son precisamente humanos -trate de explicarle, pero era un poco complicado-después te explico ahora tenemos que movernos. Hace un rato había un perro por acá y no quiero encontrármelo nuevamente-mire a los alrededores con precaución

-Ya no está. Uno de los acomodadores encerró a algunos animales que estaban haciendo mucho ruido-me explico y al igual que yo examino nuestro alrededor y añadió-pero de igual forma algunas jaulas se siguen abriendo por lo que hay que tener mucho cuidado-Asentí desacuerdo. Lo mejor era mantenernos atentas pues si de algo estaba segura era que no quería terminar siendo comida de perro

-Ven. Vamos a lugar seguro -ella asintió y sin decir nada más me siguió. Tome la cazadora entre mis dientes y me acerque con rapidez a una de las esquinas de la habitación detrás de una gran jaula que iba amarrada a un poste. Parecía resistente.

-Venga ya Félix muévete solo tenemos que buscar el paquete del capitán y nos iremos antes que comience ese aterrizaje forzoso. Lo que suceda con estos animales ya no es nuestro problemas -escuche hablar una voz femenina. La puerta se abrió escandalosamente y de inmediato dos humanos entraron a la sala llena de animales.

La primera en entrar era una chica bastante baja con un largo cabello negro y un bronceado perfecto, llevaba uno de esos trajes que suelen llevar las azafatas y se le adhería muy bien al cuerpo no era exageradamente voluminosa pero no estaba mal. El chico era lo contrario a la pequeña mujer, este a diferencia de ella era alto de cabellos rubios y ojos verdes pero no era aquel estereotipo de chico que toda mujer se imagina. No que va , este era alto pero flacucho de una forma casi deforme con el cabello rubio corto y peinado hacia atrás con más gelatina de lo la necesaria, pobre..

-Pero Verónica yo soy alérgico a los gatos, además si los animales se quedan acá no creo que muchos sobrevivan. Algunos son muy pequeños-se quejó temeroso Félix sosteniendo la puerta sin muchas ganas de entrar. La chica maldijo, rodo los ojos y murmuro algo como "ese no es mi problema" para luego voltearse e ir en busca del paquete. Mire a mi alrededor, ya no habían tantos m animales, debieron haberlos recogido cuando me quede dormida en la jaula. Sin embargo algunos merodeaban por la sala gracias a dios no de mucho tamaño como la iguana en una de las esquinas o el gato negro que con descaro se paseaba por la habitación y se dirigía a la puerta.

Mi atención fue por unos segundo a la jaula donde hace solo un momento había estado cerrada y tome la decisión de irme de acá, si el avión se movía así por "simples turbulencias" no quería saber cómo era cuando había un aterrizaje forzoso, además lo de forzoso no se escuchaba nada bien.

-¿Y adonde piensas ir si no es en la jaula? Esa jaula es el lugar más seguro que tienes-hablo Bree de repente preocupada.

-no lo sé, pero créeme cualquier lugar es mejor que en esa jaula, además ya escuchaste esos humanos. Creen que algunos animales morirán si se quedan y sinceramente no quiero ser uno de ellos" le conteste un poco histérica ¿Por qué no podía tener minutos de tranquilidad sin que sucediera una tragedia? Definitivamente el mundo me odia.

-Deja el drama y has algo rápido antes de que ese dichoso aterrizaje forzoso comience- me dijo ansiosa. Yo asentí pues la verdad Bree tenía razón

El flacucho humano pego un peque gritito y de inmediato mi atención fue hacia él. El patético humano miraba temeroso al gato mientras se alejaba un paso como si lo que estaba frente a él no era otra cosa que un pequeño felino. Bueno pequeño para que el, por qué claro todo el mundo era más grande que yo. Si los gatos normalmente no eran tan pequeños ¿Por qué yo sí? La vida era jodidamente injusta…

-!oh por dios! Verónica hay un gato suelto-grito el chico en verdad asustado.

-cuidado y te come chico-dijo ella con indiferencia mientras buscaba el paquete en una caja al otro extremo de la habitación-no dejes que se salga-le advierto mirándolo mal por unos segundos. El chico asintió inseguro y con el pie trato de alejar el gato de la puerta. El chico al parecer no era poseedor de mucha inteligencia, pudo haber cerrado la puerta para evitar que el gato escapara pero en vez de eso siguió sacudiendo el pio tratando de ahuyentarlo.

-imbécil-escuche decir al gato y seguidamente se agazapo como si fuera a lanzársele enzima aunque más que atacarlo parecía estar divirtiéndose por la reacción del asustadizo humano.

-Es ahora o nunca, salgamos de acá-le susurre a la pequeña gatica aún sin nombre. Ella asintió y aprovechando que el chico seguía mirando al gato fijamente como si temiese que le fuera a saltar enzima y la chica estaba de espaldas la felina y yo corrimos fuera de la habitación. Arrastrando la chaqueta conmigo por supuesto. El chico gracias a dios no pareció darse cuesta de nosotras y salimos ilesas.

Después de la puerta hay un muy pequeño pasillo de paredes blancas y al final esta una puerta negra con un cartelito que representa el baño. El final del pasillo del lado contrario del baño estaba cubierto por una cortina roja de un material grueso que le daba un aspecto elegante. Después de esas cortinas debían estar los pasajeros por lo tanto Alex y Fabián debían de estar allí, ahora el problema era otro. ¿Cómo mierda iba a entrar sin que ningún otro humano fastidioso me viera y llamara a uno de esos tipos que mantenían el orden y me volvieran a encerrar?

-has algo rápido- me presiono Bree. Sin perder tiempo en contestarle mire hacia la gatica que seguía estando a mi lado y le dije

-tenemos que entrar allí sin que nos vean- los ojos de la gatita se abrieron grandes mostrándose incrédulos

-Pero los animales no pueden entrar allí-me contesto rápidamente

-Por eso mismo no nos pueden ver-dije y con todo el dolor del mundo solte la chaqueta de mi amado vampiro, era lo último que tenia del pero quería vivir y para eso tenía que encontrar a Fabián o a Alex.

- Pasajeros el avión esta presentado fallas, asegúrense con sus cinturones de seguridad y colóquense sus mascarillas de oxígenos, en unos minutos se reanalizara un aterrizaje improvisado -se escuchó la voz de un hombre por los altavoces que parecía estar calmada pero todavía se había podido percibir un toque de histeria en su voz. Una histeria que yo también sentía…

-Sí, claro-bufe molesta-cambien la palabra forzoso por improvisado y todo está bien-puse los ojos en blanco y seguí hablando con nadie en particular- ¿Saben qué? Váyanse al coñisimo de su…

-¿estás hablando conmigo?-pregunto la gatita mirándome confusa.

-No tranquila estaba hablando conmigo misma-le conteste y antes de que pudiera darle una mejor explicación la tormentosa y estruendosa voz de Bree grito en mi cabeza

-MUEVETE

Su voz fue como un corrientoso que llego a cada una de mis terminaciones nerviosas y haciendo que pegara un pequeño salto. Conciencia tenía razón. "Bree" me riño ella. Bueno BREE tenía razón, estaba perdiendo el tiempo.

-Vámonos ya de acá, deja la chaqueta aquí y sígueme-le dije y ella enseguida asintió un poco aturdida por mi cambio de humor. La pobre gatita debía pesar que tenía algún tipo de trastornó.

-Félix Vámonos tenemos que sentarnos en nuestros asientos y asegurar los cinturones-hablo verónica seguida del fuerte estruendo que hizo la puerta al cerrarse.

-¡OH POR DIOS¡ Los gatos se escaparon-grito el chico como si eso fuera lo más espeluznante de la situación.

-Perfecto-dijo Bree sarcástica "ya te vieron ahora CORRE" al parecer Bree también podía ponerse histérica.

-¡MaLDITA SE¡ ¡CORRE¡-grite a la felina y seguidamente ambas corrimos tanto como nuestras pequeñas patas nos los permitía pero antes de que pudiéramos atravesar las cortinas rojas una turbulencia muchos más fuerte que las anteriores sacudió el avión y este se movió de una forma aterradora y mientras yo perdía el equilibrio, me enredaba con mis propias patas y me golpeaba mi pobre cuerpecito de gato con el suelo mientras los humanos gritaba aterrados de que este fuera su ultimo día de vida.

La turbulencia Paro y el avión quedo tranquilo aunque no en silencio, la gente seguía gritando y con mucha razón. El avión se mantenía a duras penas y la verdad dudaba que tuviera tiempo de encontrar a mis hermanos con estas cortas patas. Estaba aterrada y Jodida, muy jodida…

Fabián POV

Me removí en el incómodo asiento del avión cambiando nuevamente de posición. Dormir acá era imposible a pesar de encontrarme bastante exhausto. No sabía si era por lo incomodo que me resultaba el asiento o por los movimientos que de vez en cuando hacia el avión. Los movimientos no eran muy fuertes pero si un poco extraños, los aviones se movían algunas veces de forma brusca pero no tan seguido como ahora ¿o sí?

-Vamos Fabián ya lleva más de media hora que no se mueve, cálmate tal vez solo fueron simples movimientos de avión- trato de calmarme Fili, pero sin embargó seguía nervioso.

-Alex-llame a mi hermano y enseguida lo mire. El vampiro estaba perdido en sus pensamientos, como de costumbre, a veces odiaba como Bella y el parecían estar en otro mundo no sabía si era cosa de vampiros o si simplemente mis hermanos tenían una habilidad única de ignorarme.

-Alex-lo llame más fuerte mientras sacudía sus hombros.

El vampiro frunció el ceño y con la mano derecha se sacó un audífono que sonaba a un volumen más alto de lo que un vampiro con un oído bonico debía escuchar. Su cabeza se giró y me miro confuso

-¿Qué pasa?-pregunto sacándose el otro audífono.

-¿No es extraño que un avión se mueva tanto?-pregunte temeroso

-No es tan extraño pero si te consuela saberlo escuche oí al piloto hablando de que el avión había tenido un problema pero hace como media hora lo solucionaron-dijo mi hermano con toda la tranquilidad del mundo. Abrí mis ojos sorprendido ¡y ahora me lo decía! ¿Cómo podía estar tan tranquilo?

-Su piel a diferencia de la tuya es indestructible- me recordó Fili -pero si ves el lado positivo ya lo arreglaron-volvió animarme.

-Y no pensabas decírmelo- le dije alzando un poco la voz. Las personas a nuestro alrededor se nos quedaron viendo curiosas

-Fabián cálmate ¿acaso crees que me quedaría tranquilo si Bella o tu estuvieran en peligro? Estuve pendiente y escuchando al piloto, solo fue una falla en los controles pero el técnico logro arreglarlo todo -me conto suavizando la voz, como si eso fuese a tranquilizarme-Creo que de lo único que debamos preocuparnos es que Bella no nos mate luego de que vuelva a su forma original por lo que escuche algunas jaulas se han caído y rodado y con la suerte de nuestra hermana apuesto a que la enana rodo y rodo-Alex rio con humor y yo no pude evitar soltar una risita. Alex tenía razón a Bella le pasaba de todo, lo mas gracioso es que a pesar de ser parte vampiro todavía mi pequeña hermana poseía aquella torpeza que la caracterizaba.

-¿Pero está bien?-le pregunte para asegurarme

-La ultima que preste a atención a la cabina no escuche ningún maullido si estuviera en problemas probablemente estuviera gritándonos -dijo encogiéndose de hombros. Asentí y me acomode en el asiento. Trate de relajarme mientras hundía la cabeza en el respaldo. Me relaje un poco y mis ojos poco a poco fueron cerrándose, no estaba dormido pero si muy cerca de eso cuando Alex se decidió por arruinarme mi momento

-Fabián-casi grito un poco histérico y enseguida comenzó a sacudirme más fuerte de los necesario.

-no me jodas ya casi lograba dormir-me queje irritado abriendo los ojos rápidamente y mirándolo molesto. Alex me miraba con sus ojos dorados llenos de ansiedad y sus facciones perfectas y normalmente con una calma que parece eterno estaban desfiguradas de preocupación. Cuando Alex se preocupaba era porque sucedía al realmente grave, él era el más tranquilo de los tres incluso cuando lo conocí siempre parecía tranquilo y lleno de paciencia por lo menos era asa antes de que encontráramos a Bella y la acogiéramos como nuestra hermana, después de eso ambos se la pasaban discutiendo. Si alguien podía sacar a Alex de sus casillas esa era Bella.

-Oh mierda ¿y ahora que paso?-pregunte resignado. ¿Es que acaso no podía pasar al menos un día antes de pasar por la siguiente catástrofe?

-El avión se está desta..-la voz de un hombre por los altavoces del avión lo interrumpió

-Pasajeros el avión esta presentado fallas, asegúrense con sus cinturones de seguridad y colóquense sus mascarillas de oxígenos, en unos minutos se reanalizara un aterrizaje improvisado-dijo la voz de un hombre y enseguida las mascarillas cayeron al frente de cada persona que abordaba el avión. Mis ojos se abrieron grandes y horrorizados al igual que los de Alex. Sentí la garanta más seca que nunca y con esfuerzo le susurre a Alex.

-¿Qué sucede?

El avión se sacudió nuevamente esta vez mas bruscamente que las anteriores y eso me asusto mucho más, si es que eso era posible claro. La turbulencia duro apenas unos segundo pero a mí me pareció una eternidad y estaba seguro de que el resto de la gente pensaba lo mismo. A mí alrededor muchos humanos gritaban histéricos y seguidamente seguían las instrucciones del hombre. Se abrochaban los cinturones y colocaban sus mascarillas.

Mientras todo aquello sucedía yo seguía mirando a Alex y el a diferencia de mí se desabrochaba su cinturón y me miraba con ansiedad en sus ojos.

-Quédate aquí, colócate el cinturón y ponte la mascarilla-trago saliva y siguió hablando-Yo busco a Bella, ella es pequeña y ahorita muy vulnerable-se levantó de su asiento rápidamente tratando de mantener un ritmo humano. Él era vampiro y por lo tanto era indestructible podía buscar a Bella sin ningún problema y son seguridad salir totalmente ilesa, pero con Bella en ese cuerpo su seguridad no era tan prometedora, aun con el gran cuerpo de Alex protegiéndola si el avión se caía –y por lo visto eso era lo que sucedería- ella termina muy mal parada. Detuve a Alex tomándolo del brazo.

-Yo iré por ella-le dije rápidamente cuando el avión comenzó a hacer pequeños movimientos, no tan fuertes como los anteriores pero si eran constantes-Bella aun con tu cuerpo protegiéndola está en peligro en cambio yo puedo hacer un campo de fuerza que nos proteja a ella y a mí-le dije. Me levante del asiento y mire a Alex. El vampiro me miro inseguro y resignado asintió.

-Yo voy contigo-dijo.

Corrí tan rápido como pude hacia la parte de atrás del avión donde devian de guardar a las mascotas. El final del pasillo estaba cubierto por una cortina roja de la cual salieron dos chicos que parecían trabajar para el avión, ambos pasaron de largo bastante aterrados y apresurados por llegar a sus asientos. Abrí la cortina y pase por ella, enseguida comencé a buscar.

Adentro había un largo pasillo blanco y unas dos puertas a los lados, el suelo era tapizado y de color azul sin ningún otro mueble a la vista. Dos felinas corrían rápido forzando sus cuatro diminutas patas. La más grande al vernos paro abruptamente y me miro con sus grandes ojos marrones llenos de temor. Sin duda alguna era Bella.

La Otra gata se paró en cuanto vio que Bella ya no corría, la miro arrugando su pequeña nariz. Di dos rápidos pasos y sin perder más tiempo la tome en brazos. Alex me seguía detrás.

-Haz el hechizo rápido, este avión no durara, escucho al piloto hablar dice que el avión no lo soportara más y comenzara el aterrizaje en 30 segundos-dijo apresuradamente-MUEVETE-grito alterado. No respondí, no había nada que responder y tenía que moverme. Mire la segunda puerta, era un baño, un lugar cerrado donde podría controlar el campo de fuerza.

Abrí la puerta con fuerza, mucho más de la necesaria. Entre y me senté en el suelo entre la pared y el inodoro sin siquiera mirar a mi hermana desde que la tome en brazos.

Comencé a recitar el hechizo con venencia sin sentir ese corrientazo común en la punta de mis dedos.

-Vamos Fabián con concentrarte-dijo Fili. Sentía el miedo dominándome y concentrándome con esas condiciones no era nada fácil. Cerré los ojos y visualice a mi hermana sonriéndome. Tenía que protegerla me anime mientras la abrazaba más fuerte contra mi pecho. Ella se removió más inquieta que antes.

-Quédate tranquila. Estaremos bien-le prometí. Con fuerza mantuve los ojos cerrados y volví a recitar el hechizo.

-Se acabó el tiempo- Alex abrió la puerta y la cerro apenas tuvo su cuerpo dentro. No abrí los ojos, solo escuche el sonido de la puerta al cerrarse. Recite el hechizo nuevamente mientras tanto el avión se sacudía de forma aterradora.

Esta vez mi voz salió firme y segura a pesar de no sentirme para nada seguro. Gracias a Dios sentí la familiar electricidad en la punta de los dedos extenderse hasta las palmas de mis manos y enseguida el campo de fuerza fue formándose a nuestro alrededor fuerte y estable

Los pelos se me pusieron de punta cuando escuche un fuerte sonido proveniente de alguna parte del avión, era una explosión. ¡Una maldita explocion! ¡Joder! El campo de fuerza nos protegía a los tres, pero sin embargo saber que el avión había estallado seguía siendo aterrador.

Bella se removió muy inquieta pero no deje que saliera de la protección que mi cuerpo le brindaba así que la sostuve con más fuerza

-Quédate tranquila- le dije con voz suave mientras tanto el avión cada vez estaba más cerca del suelo, se sacudía bruscamente y mi cuerpo que estaba entre la pared y el retrete se movía de atrás a adelante junto a los movimientos. Una sensación molesta se formó en mi estómago, parecidas a esas cosquillas que uno siente al momento en que la montaña rusa después de haber subido hasta la cima baja a toda velocidad.

Seguidamente hubo mucho más ruido y muchos más golpe y muchos más gritos, trate de ignorar todo aquello y solo me concentré en el campo de fuerza, de aquella forma el campo se encontraba estable y yo no terminaría devolviendo todo lo que tenía en el estomago

Después de unos cuanto segundos en los que a mi me parecieron horas todo se detuvo, los gritos, los movimientos, las explosiones, todo…

Estaba bien, tenía un terrible dolor de espaldas y mis piernas me estaban matando, pero en general me encontraba bien y más importante aún, estaba vivo.

-La pobre de Bella es la que no debe estar tan bien-dijo Fili después de un lago silencio.

Separe a Bella rápidamente de mi pecho y la aleje un poco para poder verla mejor. Tenía sus ojos cerrados y respiraba entrecortadamente como si luchara por obtener más aire. Su pecho subía y bajaba aceleradamente pero aparte de eso no parecía lastimada. La pobre solo pare exhausta y bueno también estaba medio asfixiada, para la próxima tenía que recordar no utilizar tanta fuerza con ella, pero ella estaba bien. Yo estaba bien.

Alce la vista y busque a Alex. El vampiro estaba del otro lado de la pared al igual que yo, entre la pared y el inodoro. Me miraba a mí y a Bella fijamente. Yo libere de golpe todo el aire que estuve reteniendo y respire tranquilo.

Alex estaba bien.

Todos estábamos bien.

Sonreí aliviado, talvez el desastre nos perseguía y no podíamos terminar de salir de un lio para meternos en otro, pero bueno al menos los tres siempre salíamos ilesos.

….

E borrado y vuelto a escribir este capítulo un montón de veces, pero al fin ya lo tengo listo y si se que e tardado mucho, bastante diría yo y también sé que no tengo excusa pero la imaginación y las ganas se me fueron y deje la historia de lado un tiempo.

Pero ya estoy de vuelta y con ganas renovadas, no tengo fecha de actualización pero ya empecé el siguiente capítulo y lo más probable es que para la otra semana esté terminado. Desde ya aviso que a la historia solo le quedan dos capítulos y en el próximo capi ya tendremos noticias de nuestro amado vampiro.

¿Y bueno díganme les gusto este capi? ¿Qué les pareció la idea de que el avión se callera? Muchas seguro que pensaban que Bella se terminaba perdiendo al cambiarse de jaula…

ADELANTO

La visión se volvió negra y antes de que perdiera el equilibrio unos fríos Brazos me sostuvieron. La sensación cálida desapareció después de unos segundo y con ella también lo hizo el extraño mareo.

-¿Estas bien?-pregunto inseguro Edward. Su voz se escuchaba cerca, muy cerca.

Abrí los ojos rápidamente y en cuanto lo hice me encontré con dos grande ojos ambar…

Espero que les haya gustado y hasta la próxima semana….