La creadora de los personajes es Naoko Takeuchi, yo solo he creado esta historia con fines de diversión y entretenimiento entre fans. Disfrutenlo!

No supo cuánto tiempo estuvo inconsciente, cuando despertó sentía un terrible dolor de cabeza, veía borroso y con dificultad localizó a Endymion más lejos, se levantó tambaleante y comenzó a avanzar hasta él casi a rastras, un ruido insistente en sus oídos le quitaba equilibrio, lo llamó, agitó su cuerpo, pero Endymion no despertó, su cuerpo estaba frio, la sangre ya había abandonado su corazón, una estaca se había clavado en su abdomen haciéndole perder mucha sangre.

-Mi amor…- Las lágrimas ahogaban a Serenity-mi amor… te juro que nos volveremos a ver, te lo juro.- lágrimas infinitas llenaron los ojos de Serenity y el cuerpo de Endymion inerte y frio.

Los sirvientes llegaron pocas horas después cuando al ver que no llegaban se preocuparon y fueron a buscarlos. Encontraron a Serenity aferrada al cuerpo de Endymion. Tuvieron que arrancarle de las manos sus esperanzas y su amor, ella simplemente no podía dejarlo ir, gritaba desde lo más profundo de su dolor, desgarrando los oídos y corazones de quienes la escuchaban, su dolor era visible, era palpable, era demasiado para una sola persona.

Desde ese momento Serenity se convirtió en un cuerpo sin vida, no pensaba, no hablaba, no comía, no dormía.

Enviaron un mensajero hasta la mansión Chiba donde estaba Hotaru lista para partir a su luna de miel, regresaron lo más rápido que pudieron. Hotaru estaba destrozada. Taiki tuvo que hacerse cargo de todo lo relacionado al funeral, tanto su esposa como Serenity estaban demasiado deprimidas como para hacer algo. El funeral se llevó a cabo con un cielo gris, nubes pesadas cargadas de lluvia, Serenity no quería aceptar que se había ido para siempre, pero jamás olvidaría sus caricias y las últimas palabras entre sus brazos cuando entre besos le había escuchado las palabras más bellas.

"No importa que estemos lejos, estaremos juntos para siempre, nos volveremos a ver en poco tiempo y esta vez será por toda la eternidad, te lo prometo"

Serenity se arrodilló mientras la tierra caía sobre la tumba de su amor para alejarlo para siempre de su lado.

-Nos volveremos a ver Endymion, te juro que nos volveremos a ver…

La tormenta se desató cuando el último montículo de tierra fue colocado sobre la tumba en el camposanto familiar de los Shields. Serenity levantó la mirada hacia la colina y pudo ver claramente como a lo lejos estaba la silueta de Endymion, su corazón dio un salto estrepitoso, tanto que incluso le dolió, la silueta levantó la mano para decirle adiós y desapareció. La tristeza volvió a aparecer en los ojos de Serenity acompañados de un llanto que no pudo detener.

Ese mismo día el abogado familiar apareció en la mansión Shields para leer el testamento. Taiki, Hotaru, Serenity, Kunzite y Minako estaban sentados en el despacho de Endymion. La decisión de Endymion era que la herencia familiar sería repartida, el 60% para Hotaru, 40% para Serenity, si algo llegase a ocurrirle a Serenity éste porcentaje pasaría al heredero, fuera varón o mujer, primogénito de Hotaru. Taiki se nombraba como administrador de los bienes Shields los cuales tendrían que permanecer intactos para la posteridad y podría hacer uso de ellos. A Serenity se le habían dado dos mansiones, la de Gringtown y la de Northwick, una mansión excelente en la época de invierno. A Minako y Kunzite les dejaba una buena cantidad de dinero y los liberaba de toda responsabilidad para con la familia pero les pedía que no abandonaran a Serenity a su suerte.

Ninguno se alegró por la herencia, todo fue un mero trámite. Serenity se encerró en la que había sido habitación de Endymion. Entró en una depresión tan inmensa que pronto volvió a estar en los huesos, solo estaba acostada en la cama, no paraba de llorar, tampoco dejaba que alguien se le acercara para consolarla pues gritaba que la dejaran sola y lloraba más fuerte. Incluso Hotaru tuvo que ser sacada de la habitación por los fuertes gritos de dolor de Serenity.

Ya habían pasado tres semanas desde su muerte, una tarde Taiki entró a la habitación, la vio acostada en la cama con la vista fija en la ventana abierta por donde entraba el aire y el ruido de los árboles al mecerse. No lloraba, parecía en paz, pero sus ojos le decían lo ausente que estaba, le partió el corazón verla de ese modo con su cabello revuelto, su piel pálida, sus labios blancos. De la belleza rubia que había visto reír ya no quedaba ni la sombra. Sabía cuánto se habían amado, su esposa se lo había dicho y era evidente a simple vista. Su amor había llegado tan rápido y se había ido de la misma manera.

-Serenity- Taiki se acercó, le habló con voz baja y suave, se sentó junto a ella en la cama sin obstruirle la visión, se sintió en libertad de acariciar la espalda de Serenity para darle consuelo- Sé que estás destrozada, pero es mejor seguir con la vida, tu estas aún aquí con nosotros, Hotaru te necesita y tú a ella.

Nada, Serenity parecía totalmente ausente, sus ojos parpadeaban levemente pero no parecía que hubiera vida en ellos. Taiki vio a su esposa en el marco de la puerta apoyada en una pierna y un hombro con los brazos cruzados envuelta en un albornoz de seda, sin arreglo alguno y su cabello más lacio que nunca, lo miraba con ojos rojos, su piel pálida, se notaba ausente y sintió una enorme carga en su corazón, su esposa Hotaru con tal depresión y la amada de su cuñado como un cuerpo sin alma.

-Neherenia… - Susurró Serenity

-¿Qué?- No entendía a que venía ese nombre

-Fue Neherenia-habló un poco más alto y Hotaru pudo escucharla- ella estaba escondida detrás de un árbol cuando ocurrió el accidente, recuerdo sus ojos fijos, su sonrisa de satisfacción… ella lo mató. Intentó matarnos a ambos… Taiki… ella me lo arrebató… - Un hilo sin fin de lágrimas salió de sus ojos, sin sollozos, solo lágrimas que le quemaban los ojos y el alma. Volvió a esconder la cara en la almohada y se dejó acariciar la espalda por Taiki. Luego de un rato la arropó y salió de la habitación sin saber que más hacer pero con un nudo en la garganta y una presión en su pecho. Se acercó a su esposa y le dio un beso en la frente. Hotaru lo miró con frialdad, algo muy raro en ella, incluso podría decir que había odio en esos ojos violeta que tanto le gustaban.

-Termina con Neherenia de una maldita vez.

Las palabras frías y cargadas de ira y odio de Hotaru no fueron una sugerencia, fueron una orden, una que debía cumplir.

Y así fue… Taiki asistió al banquete que ofreció el rey Diamante al que le contó lo sucedido.

-Me meto mi lord que como usted debe suponer no es mi intención continuar una relación mercantil bajo esta situación, Lady Moon ha resultado ser una asesina, justamente la asesina de mi cuñado, como sabe, soy el albacea de la herencia Shields y no creo que ni los negocios Shiels ni los Chiba pretendan hacer más tratos con usted, es demasiado probable que ahora nos vayamos con el reino de Dinamarca para expandir nuestra visión lo que les será muy conveniente a ellos.

-Hablaré con mi prima, no se preocupe Lord Chiba, la muerte de su cuñado no quedará impune se lo prometo.- El rey Diamante solo buscaba el pretexto para apartar a Lady Moon de su cobijo ya que era una mala mujer que lo estaba metiendo en problemas no solo con los Chiba, también otras grandes familias que de perder sus negociaciones harían que el país no tuviera tantos beneficios económicos como él esperaba.

En poco tiempo Neherenia perdió todo apoyo de Diamante, tal como se había previsto, perdió el título de Duquesa, sus tierras fueron compradas con dinero de Hotaru pasando a ser propiedad de los Shields. Neherenia de ser una mujer temible y poderosa se volvió una pordiosera indeseable que terminó escondiéndose en las profundidades del bosque donde no volvieron a verla.

Pero Serenity no logró ver la venganza de Taiki terminada. Murió un mes y medio después de Endymion, su única esperanza había sido que podría estar embarazada del hijo de Endymion pero eso no ocurrió, su depresión fue lo que la mató, su corazón destrozado dejó de funcionar mientras dormía.

Hotaru tuvo que apoyarse en Minako que nunca la abandonó, perder a su hermano y a su mejor amiga fueron un duro golpe para ella, Minako le ofreció los brazos que necesitaba para llorar mientras Taiki realizaba las negociaciones de los arreglos que tendría la mansión Moon, el funeral de Serenity y los negocios propios de las familias. A pesar de todo también la tristeza le atacó a Taiki quien a pesar de haber pasado poco tiempo entre los Shields sabía que había una larga lista de sucesos extraños que poco a poco iban acabando con esa familia, decidió que su legado no terminaría ahí.

Dos años después Hotaru ya recuperada de la depresión dio a luz a un niño que llamaron Elios, tan hermoso e inteligente, lleno de vida e inquietudes. Su segundo retoño llegó cinco años después, una niña a la que llamaron Amy, igual de inteligente que Elios, pero más delicada como era de esperarse en una pequeña dama. Cuando Elios cumplió la suficiente edad comenzó a aprender sobre los negocios familiares y se hizo cargo de los negocios de Shields y de Chiba haciéndolos uno solo, le costo trabajo pero el apoyo constante de Taiki y Hotaru lo llevaron a ser exitoso. Ami por su parte apoyó en lo que pudo a Elios cuando tuvo edad suficiente también, fue muy bien asesorada por Hotaru y apoyada por su hermano y su padre. Entre los dos pudieron transformar el poderío de Chiba-Shields en uno solo, después volvieron a separarlo al considerarlo lo suficientemente poderoso y riesgoso, Amy se hizo cargo de Shields y Elios de Chiba.

Elios se casó con una mujer hermosa llamada Chibiusa proveniente de Dinamarca a la que le encantaban los caballos, tuvieron una hija a la que llamaron Lita, tan radiante como el mismo sol, cuando llegó su turno de casarse hubo una única condición… cualquier hombre ajeno a la familia debía cambiar su apellido al de Chiba y no al revés.

Hotaru y Taiki murieron a los 80 años, tuvieron una vida buena, llena de alegrías y tristezas. Después de la muerte de Serenity valoraron cada instante sus vidas y momentos juntos, se enamoraban cada día más, se volvieron un ejemplo de vida para sus hijos y nietos.

Se que podría parecer el final pero no lo es! no me maten aun! no creo que les haya gustado el capitulo, ni siquiera puedo decir que espero palabras bonitas jajajaja creo que me la estarán recordando, pero esperen al siguiente capitulo, les prometo que las cosas aún no terminan!

Princesa Sakany: Muchas gracias por tu interes en este fic, con gusto seguiré la historia, esto no termina hasta que termina!

yssareyes48: El amor no siempre dura para siempre... ¿o si?

No se vayan a perder el próximo capitulo! nos leemos mañana, prometo subirlo sin falta para que bajen los trinches y las antorchas jejejeje no me mateeeeen!