Los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi creadora de Sailor Moon, la historia es original mía. Espero les guste!

**Capitulo dedidado a PRINCESA SAKANY**

**FELIZ CUMPLEAÑOS! QUE LA FELICIDAD LLENE DE LUZ TU CORAZÓN Y LA CONFIANZA EN TI MISMA NUNCA TE ABANDONE, SIEMPRE CREE EN EL AMOR**

Ya habían pasado dos semanas desde lo ocurrido, ninguno de los dos se volvió a ver desde esa noche, tal vez evitándose, tal vez el destino los dejó tranquilos por un tiempo.

Serena tuvo que asistir a una de las reuniones en la embajada Alemana para promover las relaciones comerciales entre Inglaterra y Alemania junto con sus padres Kenji e Ikuko Tsukino, no estaba feliz por eso pero no tuvo mucho caso negarse al saber que Haruka tenía que ir de emergencia al hotel de Tokyo y hacer escala en el Hotel de Shanghai para hacer unas revisiones. Estaba saludando a unos empresarios alemanes cuando su madre le susurró en el oído.

-Serena mira, los Chiba han llegado, y Luna trae a su hijo Darien, seguro que ya lo conoces, es un hombre muy codiciado.

-Seguro que lo es- contestó Serena fingiendo indiferencia, cuando los dos encontraron sus miradas las desviaron fingiendo saludar a alguien más, fue un acto demasiado coordinado y embarazoso desde el punto de vista de Lita pero bien disfrazado pues nadie más lo noto.

Los padres de Serena se presentaron con Luna y Artemis, su esposo y padre de Darien y Hotaru, también con Lita que estaba ocupada hablando con otros importantes empresarios.

Pronto Kenji y Artemis se retiraron a hablar de negocios, Ikuko y Luna también se retiraron a otro lado para ponerse al día en los chismes con otras esposas de empresarios, Lita se quedó con algunos embajadores que ya la conocían de años atrás. Hotaru estaba con Andrew el que por el momento se mantenía como un "estable" sin compromisos de noviazgo, solo salían y se acostaban, les gustaba pasarla bien, pero solo eso, sabían que entre ellos no había nada más que una química sexual bastante interesante.

El momento incómodo fue cuando Serena y Darien se quedaron solos, rodeados de muchas personas y ninguno se les acercaba a charlar pero los veían risueños, como si estuvieran diciendo algo de ellos. Ambos señalaron al mismo tiempo el jardín de la embajada.

-¿Quieres…?- Dijeron al mismo tiempo

-Si por favor, estoy sofocándome- Afirmó Serena, le cortaba la respiración verlo tan guapo con ese smoking negro y camisa blanca, moño blanco, se veía tan atractivo.

-Vamos- Darien puso su mano en la espalda de Serena, su blanca espalda resaltaba en el pronunciado escote de su vestido largo y negro, sus pechos bellamente levantados con el escote de corazón que los adornaba con pedrería que brillaba mirara en el ángulo que mirara. Sus hombros desnudos lo incitaban de manera silenciosa para besarlos. Tenía que controlarse o terminaría sobre Serena en ese lugar.

Caminaron en el jardín en silencio, se sentían muy cómodos en la compañía del otro que no hacía falta decir nada, solo se miraban y sonreían avergonzados. Cuando llegaron a la fuente principal la iluminación era escasa, Darien no pudo soportarlo más, comenzó a acariciar su hombro con tanto cuidado que la piel de Serena se estremeció haciéndola temblar. Darien al notar ese temblor fue como una invitación a continuar, bajó su rostro y comenzó a besar su cuello lentamente, deleitándose del sabor de su piel, Serena lo abrazó enredando sus dedos en su cabello, pronto los dos estaban desconectados del mundo besándose en una guerra silenciosa de posesión.

-Darien, Serena ¿Qué hacen?

La voz sorprendida de Hotaru los sacó del mundo en el que estaban, sus respiraciones agitadas no ayudaban a disimular lo que estaba ocurriendo.

-Hotaru deja te explico- Se animó Serena pero cuando Hotaru la miró severa prefirió callar

-Hotaru, ya no somos unos niños, no me pongas esa cara- De advirtió Darien

-No… ya no somos unos niños- Hotaru molesta se dio media vuelta seguida de Andrew a quien apenas habían notado, él solo les alzó los puños y enseñó sus pulgares en señal de aprobación y se alejó con Hotaru.

Regresaron a la fiesta pero ya había menos invitados, los Tsukino solo estaban esperando por su hija para retirarse, se despidieron de los Chiba y llevaron a su hija a su departamento.

Mientras que los Chiba iban un poco revueltos por el drama que estaba armando Hotaru al encontrar a su hermano y su mejor amiga juntos.

-Es increíble que me hayas hecho creer que Serena no te interesaba

-Pues si me interesa y mucho, ¿por qué haces tanto escándalo por eso?

-Yo no quiero que termine siendo tu juguete, Serena no se merece ser traicionada otra vez

-¿Traicionada? Ni siquiera sabemos si lo nuestro funcionará ¿y ya estás dando por hecho que la traicionaré?

-Seguramente lo harás, eres hombre

-¿Y porque soy hombre tienes que generalizar?

-Por supuesto que si

-Hotaru déjame en paz

-Jamás!

Cuando llegaron a la mansión Artemis y Luna no le dieron mayor importancia al tema, de hecho a ellos les parecían una pareja encantadora, así que se fueron a dormir.

Lita por su parte no podía dejar de escuchar los alegatos de Hotaru.

-Ya basta Hotaru, ¡ya déjame en paz!, me gusta Serena y yo le gusto a ella, ¿en que te afecta?- El ánimo de Darien ya estaba encendido y no quería escuchar más a su hermana.

-¡En que es mi mejor amiga y tu mi hermano! No quiero que ustedes dos estén juntos, si algo sale mal entre ustedes me pondrán a mi en una mala situación, no quiero perder a mi mejor amiga y no quiero terminar odiando a mi hermano, esto es una locura, te exijo que dejes esto ahora. – La voz de Hotaru era seria y exigente.

-¡Si pudiera hacerlo ya lo habría hecho pero no puedo, Serena me gusta demasiado, no puedo evitar querer estar con ella y ella siente lo mismo que yo! – Exasperado Darien le gritó a Hotaru

-Bien, en ese caso hablaré con ella ¡y no volverá a verte de nuevo!- Amenazó gritando Hotaru sin apartar la mirada del rostro decidido de su hermano.

-¿Y tú crees que te hará caso?- La miró desafiante

-Si valora mi amistad mas que a un desconocido lo hará- Sentenció triunfante la pelinegra.

Darien iba a responder, su mirada ya estaba bastante cargada de ira.

-Ya es suficiente ustedes dos, Darien ven conmigo.- Habló Lita con voz decidida y firme.

Darien siguió a su abuela sin voltear a ver a Hotaru, ésta no se dejó intimidar y los siguió a escondidas. Cuando vio que la puerta de la habitación de su abuela se cerró se puso al frente con el oído bien pegado a la puerta para escuchar lo que decían.

-Darien, ¿de verdad te gusta tanto Serena Tsukino?

-De verdad abuela, quiero conocerla más y tal vez casarme con ella, no lo sé, no lo tengo muy claro, tengo mucha confusión

-Entiendo… Darien… hay algo en ese baúl podrías abrirlo por favor? Lo haría yo misma pero soy débil para levantarlo yo sola.- Lita se sentó en la mecedora

-Nada de eso abuela, déjame a mí.

Abrió un baúl y sacó un cuadro cubierto con una manta de algodón que en algún tiempo fue blanca y ahora era amarillenta.

-Ábrelo y dime que ves?-Éste lo abrió, frunció el ceño sin entender-¿Qué es lo que ves Darien?

-Es… Hotaru, Serena y yo… ¿Cómo? ¿Cuándo hicieron esto?- el cuadro mostraba rostros iguales a los de ellos pero con ropas distintas, las diferencias radicaban en que se veían más jóvenes. Miró la fecha firmante que databa de los años 1800 pero no se veía exactamente qué fecha tenía.

-Ella es Hotaru, mi abuela, Endymion su hermano y Serenity su prometida… me temo que la historia está repitiéndose de nuevo. Mi abuela me contó que Endymion murió en un accidente y Serenity nunca pudo recuperarse de eso, murió de depresión al poco tiempo. Justo como hoy, mi abuela y Endymion pelearon para que él no se casara con Serenity por temor a lo que la sociedad de aquellos años les haría … no se casaron porque murieron… Darien... el que te parezcas a Endymion no es una coincidencia, el que Serena ahora tenga todo lo que no tuvo Serenity tampoco es una coincidencia… ella era una esclava a la que Endymion rescató de las garras de una mala mujer, se enamoraron profundamente… Hotaru, Serena y tu…. Las piezas están puestas querido, solo tu sabes cómo las harás encajar, es tu destino terminar con lo que Endymion no pudo concluir, pero también tienes la opción de elegir no seguir con ese rumbo y alejarte de Serena.

Darien de pronto se sintió cansado tuvo que sentarse en la cama de su abuela mientras ella se mecía en la silla frente a él, analizando su rostro y las emociones que por él cruzaban.

-Sé que Hotaru no lo hace de mala voluntad, con el tiempo entenderá que el destino de Serena y el tuyo estaban escritos desde hace mas de un siglo, he vivido 85 años y no creí que este momento llegaría pero me alegra que me tocara a mí y no a Luna, es más imprudente y deja que sus emociones se desborden… Serenity murió en esta casa, en uno de los cuartos prohibidos, era la habitación de Endymion, pero no hubo poder humano que la sacara de esa habitación hasta su muerte, ha estado cerrado desde ese entonces, aquí esta la llave, has lo que desees con ella, todo lo que hay dentro te pertenece por derecho. La habitación de Hotaru es la misma habitación que la de mi abuela, le ha pertenecido desde siempre.

Un profundo silencio inundo la habitación, Darien no podía apartar la vista del cuadro, eran demasiadas revelaciones para una sola noche. Mientras tanto Hotaru se tapaba la boca para no estallar en llanto. Escuchó que Darien se acercaba a la puerta y se escondió detrás de una de las cortinas del pasillo, vio a su hermano salir con el cuadro en una mano y en otra una llave antigua y algo oxidada, vio los rostros de la pintura, eran iguales a ellos y eso le sacó grandes lágrimas silenciosas, se tapó la boca con la mano para no gemir de dolor que provocaba esa imagen en su corazón.

Darien fue hacia la habitación de Endymion, tantas preguntas, un estremecimiento le recorrió la piel y la columna haciéndolo temblar, se sintió nervioso pero tomó aire para calmarse. Introdujo con cuidado la llave, al dar la vuelta se escuchó un chirrido que delató la antigüedad del desuso que tenía. La puerta se abrió y el olor de los años y la humedad le dieron la bienvenida, extrañamente también un olor a rosas se percibía. Encontró una lámpara antigua que encendió con cuidado, los amarillos y naranjas comenzaron a danzar en la habitación e imágenes de recuerdos lo llenaron de pronto, de Endymion en esa habitación, leyendo cartas, firmando documentos, viéndose en el espejo, era idéntico… era él… sintió un dolor de cabeza agudo, tuvo que sentarse un momento en la cama… la cama… el recuerdo de cabellos dorados por todo el colchón, gemidos de pasión inundaron sus oídos, el rostro de Serena o Serenity pidiéndole más besos, piernas entrelazadas y ardiente pasión… no pudo continuar, tuvo que levantarse, se obligó a respirar profundo, su mente debía estar clara… como si de un fantasma se tratase la habitación le mostró la última noche de Serenity, ahí postrada en la cama, oliendo las sábanas de Endymion, una dulce lágrima rodó por el decrépito rostro de la bella Serenity, de sus labios un suspiro "Endymion" y cayó en el sueño eterno… hasta hacía 27 años que había regresado a la vida, igual que él hacía 29…

La tristeza le invadió el corazón se sentó de nuevo en la cama y lloró amargamente, ni siquiera sabía porque lloraba, solo sentía tanto dolor que no pudo evitarlo, era como si llorara por lo que hace tanto tiempo no fue, por esos sentimientos atrapados en el tiempo en esa misma habitación. Cuando pudo recuperar su control era casi el alba, se quitó el saco, se desabrocho hasta medio pecho la camisa y se subió los puños blancos hasta el codo para tener los brazos bien libres, estaba moviendo papeles, viendo en cajas, todo lo que en el pasado perteneció a Endymion, no había mucho que decir al respecto, algunas joyas de oro y piedras preciosas, trajes de telas finas, documentos antiguos de negocios y propiedades, pinturas invaluables, accesorios antiguos, todo le hacía sentir mucha nostalgia, estuvo ahí dentro hasta las 9 de la mañana cuando su ánimo no le permitió continuar y ya había indagado lo suficiente.

Bajó a desayunar con su familia que lo miró en silencio, posiblemente tuviera ojeras enormes, el cabello despeinado y se vería peor que nunca, para su sorpresa, Hotaru también se veía mal, tenía ojeras y sus ojos se veían rojos, como si hubiese llorado toda la noche. Se sentó en la mesa y comieron sin hablar, nadie se atrevía a decir nada, sus padres suponían que sería causa de la riña que tuvieron, Lita sabía que Darien había pasado la noche en el cuarto de Endymion pero de Hotaru no se explicaba, ella no era una niña que se dejara llevar por el remordimiento de pelearse con su hermano, debía ser por otra cosa.

El fin de semana fue difícil, el resto de la tarde Darien se la pasó limpiando personalmente esa habitación, guardando en cajas lo que sabía eran sus pertenencias, tirando lo que sabía que no sería útil, limpiando los recuerdos tristes de un amor que no fue pero tenía la posibilidad de ser pero no estaba seguro si deseaba continuar con lo que dejaron inconcluso hacía años.

Hasta la media noche se quedó profundamente dormido, teniendo sueños que no alcanzaba a comprender, pero sabía que eran los recuerdos de su pasado, descubrió muchas cosas más dentro de sus memorias. Al amanecer todo era claro, debía estar con Serena, ella era su único amor.

Badu: Endymion ya despertó en la mente de Darien! que emoción!

Yssareyes48: Romance en proceso de cuajar! ya merito ya merito!

Nos leemos en el siguiente capitulo! Que emoción!