Mundos Diferentes
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Disclaimer:CCS No Me Pertenece.
Género: M
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Shaoran Li es un chico que lo tiene todo, hijo de un importante magnate en los negocios y nieto de un Rey, según él es feliz o por lo menos eso cree antes de conocer a Sakura Kinomoto, una chica de clase media con muchos deseos de vivir, ayudar a su familia y salir adelante. La vida de Shaoran se pone patas arriba con la entrada de Sakura a esta, lo que no sabe es que al momento en que Sakura entra a su vida un grave secreto de su familia amenaza a ser descubierto. Él tiene que amar y aprender a perdona y ella está dispuesta a enseñarle.
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―"Teléfono"―
―Pensamientos―
Capítulo 15
Realidad
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Se movió contra el cálido cuerpo que descansaba a su lado, la estaba abrazando con demasiada posesividad y era consciente de aquello, ella le daba la espalda. Sus desnudos cuerpos eran cubiertos por las sábanas la cual se enrollaba en la cintura masculina y cubría los suaves pechos femeninos. Volvió a moverse un poco hasta abrir los ojos, su trasero chocaba contra su ingle y él no podía evitar preguntarse cómo había resistido aquello, claro, su amor por ella. Once de la mañana, esa hora marcaba el reloj cuando con suavidad se apartó del cuerpo femenino y miró sobre unas de las mesitas de noche donde descansaba el reloj. Nunca en toda su vida había pasado una noche tan perra, no era lo mismo amanecerse bebiendo y divirtiéndose, no, claro que no, la noche anterior o horas atrás estuvo cuidándola y consolándola, luego de ella a ver dejado de llorar hubieron hablado, nada referente a lo que le hubo pasado cuando hubo tratado de hacerlo ella se había quedado en silencio y de allí se tiró a sus brazos y se quedó dormida, no sin antes decirle que lo amaba. Cuatro de la mañana con quince minutos marcaba el reloj cuando hubo mirado antes de también dormirse.
Besó con suavidad unos de sus hombros y luego la parte de atrás de su cuello antes de salir de la cama con cuidado para no despertarla, ella de seguro dormiría otro rato más, lo necesitaba, apenas dos horas atrás unos gritos lo hubieron despertado, ella estaba teniendo pesadillas con lo que le hubo pasado, le costó volverla hacer dormir pero finalmente lo hubo conseguido. Tardó unos minutos duchándose y recogiendo el baño por la ducha anterior, cuando volvió a la habitación lo hizo con unos jeans algo desgastados.
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―Está es la novia del joven Xiao Lang― estaba en un elegante estudio, de sillones de piel y cortinas costosas.
Miraba con interés la fotografía de la chica la cual aquel hombre le presentaba. El moreno parecía muy feliz con su compromiso con la chica morena, pero sabía que con Shaoran no sería tan fácil, para con este tenía que usar mucho más que una mísera cita de matrimonio. Era una chica bonita, se veía que era bien educada por lo que aquel investigador había conseguido pero no podía dejar a su nieto en manos de una mujer la cual no tenía ninguna clase social ni un apellido de renombre. Kinomoto, demasiado simple y común. Unos de los heredados Li no podía terminar con cualquier mujer, y eso lo podría jurar. Sakura Kinomoto no sería más la novia de su nieto, ya tenía candidata para este y por muy linda que fuese esa niña, no estaría con su nieto.
―Su padre es profesor en la universidad de Tokio― no pudo evitar tomar el papel ofrecido y leer, pareciera que después de todo la chica no era tan común, no cualquier persona conseguía dar clases en tan prestigiosa universidad, el hombre tenía que ser uno muy capaz. ―Trabaja en casa de su hijo como chica de servicio de su nieto― esto lo dijo con cuidado esperando la reacción del hombre.
―Chica de servicio― habló pensativo. ―¿Por qué?― le preguntó con seriedad.
―Trabajaba en el club del joven Takashi― dijo. ―Es una chica muy luchadora, no quiere que sus padres carguen con todos los gatos del colegio― prosiguió.
―Interesante― tomó la fotografía de la esmeralda, era una pena que no tuviese a la altura de su nieto. ―Muy bien, puede retirarse― tenía que nuevamente hacerle una visita a Shaoran.
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―Lo que no entiendo es el porqué necesitas pastilla para el día después― decía Yukito sin entender.
―No sabes la vergüenza que pasé comprando esta cosa― se quejó Yamazaki entregándole una pequeña cajita al castaño.
―¿Crees que pueda quedar embarazada?― preguntó de manera cuidadosa observando a su primo.
Luego de haber salido de la habitación y llamado a los chicos, agradecía que estos estuviesen en el apartamento de su primo el cual estaba en el mismo edificio, estaban en la cocina.
―No la violaron― dijo con voz baja. Todos quedaron sorprendidos al escuchar aquello.
―¿Entonces por qué necesitas eso?― preguntó Yue sin entender.
―Anoche me acosté con ella― los chicos lo observaron con incredulidad. ―Ella me lo pidió, no pude negarme― se sentía como un parasito, cuando en la mañana ella lo hubo despertado por aquella pesadilla donde aquellos hombres la tomaban contra su voluntad había entendido que tuvo que negarse, que no tenía que acostarse con ella en un estado tan crítico como en el que estaba.
Ninguno supo que decir, no se esperaban aquello y menos ver la cara del castaño, unos pasos llamaron su atención, al desviar la mirada pudieron ver a la esmeralda, esta venía con una camisa del castaño, traía el cabello húmedo, estaba descalzas y un sonrojo cubría sus mejillas.
―Gatita― se le acercó con rapidez y sin darle tiempo de reaccionar la abrazó.
―Yuki, no― lo llamó Eriol. Quedaron con la respiración entrecortada cuando la esmeralda con lentitud llevó sus manos hasta los anchos hombros del chico y lo separó de ella pero esta le dedicaba una tímida sonrisa.
―Lo siento― se disculpó. Buscó con la mirada a su novio, este estaba frente a la estufa revolviendo unos huevos.
―¿Tienes hambre?― ella se veía mucho mejor que horas atrás, cuando Yuki la hubo abrazado pensó que entraría en pánico, pero no lo hizo, lo alejó con una sonrisa en los labios. ―Siéntate― le pidió al verla asentir. Tomó un plato en el cual sirvió los huevos revueltos con tocino y dos ruedas de pan tostado con mantequilla.
―Gracias― agradeció cuando él dejó el plato sobre la mesa para que pudiese comer.
―Tienes que tomarte esto― dejó un vaso de agua y una pequeña píldora. Ella lo miró sin entender mientras se llevaba el tenedor a los labios. No podía decirle lo que era, por lo menos no con los chicos allí, no quería que ella supiese que estos ya sabían lo que había pasado.
Se sonrojó con intensidad cuando su novio se hubo inclinado un poco y susurrado algo al oído. La miró con una sonrisa al sentarse frente a ella. Ella terminó su desayuno en silencio luego de tomarse la pequeña pastilla.
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―Señoritas― las tres chicas voltearon a ver al reconocer la voz de la mujer, era Aya, la maestra de los chicos. ―Pueden explicarme porque no se han reportado ningunos de sus amigos― no fue una pregunta pero su tono había sido con sumo interés.
―Disculpe profesora― habló la amatista. ―Pero eso tendrá que preguntárselo a ellos― dando por terminada la plática se alejó acompañada por las dos chicas. ―
Observó a las chicas alejarse, estúpidas, la noche anterior cuando hubo ido al lugar donde habían llevado a la esmeralda, habían descubierto que esta no estaba y ningunos de los otros dos hombres
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―¿Lista?― preguntó su novio cuando la vio acercarse ya vestida. Traía unos jeans con un top rojo, el cual la de ojos rubí se lo había llevado luego que hubiesen salido del colegio.
―No quiero― se sentó a su lado abrazándolo y escondiendo su rostro en su pecho.
―No seas tonta― dijo con ternura acariciándole el cabello. ―Tus padres están preocupados por ti― la sintió tensarse. Ella estaba asustada de enfrentar a sus padres, por alguna razón tenía vergüenza de que estos la vieran luego de lo acontecido.
―Cierto, Touya está muy preocupado por ti― habló la morena. ―No ha parado de llamarme― todas las miradas de los presentes fueron sobre la morena. ―¿Qué pasa?― preguntó esta al ver como la miraban.
―No sabíamos que tenías tanta comunicación con el hermano de Sakura― dijo Yamazaki.
―Ehmm― la atención de todos se identificó más al verla sonrojar. ―Salimos ayer en la tarde―
La esmeralda la cual seguía con el rostro escondido entre el pecho de su novio no pudo evitar apartarse un poco para observar a la morena.
―¿Saliste con mi hermano?― preguntó desconcertada.
―¡Claro que no!― dijo está más sonrojada. ―Ese tonto no tiene ni idea de tratar a una chica― se puso de pie. ―Es un bruto…― guardó silencio, no podía hablar así delante de la esmeralda, después de todo era su hermano.
―Yo juraba que te gustaba otro― habló con malicia Yukito quien miró con disimulo al de ojos azules el cual no decía nada. ―Yo me entiendo― le dijo al ver como ella lo miraba sin entender.
―¿Te gusta?― le preguntó el castaño con interés, si ese idiota la lastimaba se las vería negra.
Se mordió el labio sin saber que contestar, con Touya la pasaba muy bien, ese tonto la hacía enojar pero también la trataba muy bien.
―Me parece muy bien― al escuchar aquello su corazón le dolió. ―Solamente que si te trata mal yo mismo me encargo de matarlo― terminó el moreno con seriedad. Todas las miradas de los chicos fueron sobre este sin creérselo, Eriol acababa de dar su consentimiento para que Meiling saliese con el hermano de Sakura.
―Vaya novedad― dijo Yue. ―Nunca pensé escuchar eso de ti― confesó. ―Dejando que Mey salga con un chico fuera de nosotros―
―Quien lo diría― lo apoyó su hermano. ―Supongo que era cuestión de tiempo―
―Yo…― aunque sabía que él no la quería como algo más que amiga, muy en el fondo pensaba que sus celos no eran por quererla como su mejor amiga, sino como algo más. Que equivocada estaba. ―Tengo que irme, quedé con mi madre para comer― se disculpó. ―Saku, si necesitas los apuntes me llama― hizo una inclinación de cabeza como despedida para luego encaminarse hacia la puerta e irse.
―Creo que…― guardó silencio, no podía decir que la rubí esperaba otra cosa del de ojos azules.
―Mey me preocupa― dijo Chiharu quien no había hablado. ―Últimamente se está comportando extraña―
―Seguro anda en esos días de la mujer…― no pudo detener que un cojín le pegara en el rostro. ―¡Diablos!― se quejó. ―Creo que me rompiste la nariz― los chicos se echaron a reír al ver como el gemelo se frotaba la nariz, era un exagerado.
―Yo me voy, quedé de ir por Tomoyo― les dijo el moreno. Se acercó donde la esmeralda y se inclinó un poco para darle un beso en la mejilla. ―Estamos contigo― le dijo en voz baja. Ella asintió mientras sus labios formaban una sonrisa. Verdaderamente tenía buenos amigos, lejos de lo que hubo pensado esto la trataban igual.
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―Deja a Mey tranquila― le exigió la morena al chico el cual la miraba con burla.
―Ni lo sueñes― le dijo con seriedad. ―Ella me gusta y la quiero―
―Solamente lo haces para molestarnos― le dijo con enojo.
―Estás loca― era mejor dejarla sola, porqué simplemente no entendía que verdaderamente quería con la niña aquella. ―Aunque no lo creas ella me interesa―
―No te creo― ese sujeto era exasperante.
―Porque no mejor vas con tu noviecito y me dejas tranquilo― le exigió. ―O prefieres que lo busque yo y le diga que me andas hostigando, o peor, que nos conocimos antes que mi hermana entrase a ese colegio― vio como la morena palidecía. ―Para tu tranquilidad, ella me gusta de verdad, quizás más de lo que me gustas tú― continuó. ―No estoy dispuesto a dejarla―
―Yo no….― trató de decir con incomodidad.
―Sí, sí, tu no correspondes mis sentimientos― dijo con burla. ―Sigue con tu noviecito, pero te lo advierto, ese mocoso tendrá que mantenerse lejos de Meiling― le advirtió.
―Serás tonto, Mey es nuestra amiga, ni Shaoran ni Eriol se alejaran de ella porque tú lo digas o desees―
―Verdaderamente eres ciega― se frotó el cabello. ―No voy a soportar que ese idiota le eche esas miraditas a la chica que me gusta― ella lo miró sin entender.
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―¡Sakura, hija!― exclamó al abrazarla.
El castaño observó cómo ambos padres abrazaban a la esmeralda, no deseaba separarse de la castaña pero sabía que esta necesitaba momentos a solas con su familia.
―Me voy con los chicos― ella al escucharlo decir aquello se separó de sus padres y acercó a él. No quería que se marchara. ―Necesitas estar con tu familia― le tocó una mejilla con ternura.
―No quiero que te vallas― le dijo con tono bajo para que solamente él la escuchara.
―Me quedaré hasta que lo desees pero ve con tu madre, estaré aquí― le prometió, ella le dedicó una sonrisa y luego se alejó para acercarse nuevamente a sus padres
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―¿Tú padre?― preguntaba la mujer de hermosos ojos azules la cual tenía a un pequeño niño en brazos mientras lo amamantaba, esta estaba recostada en una cama, mientras la otra pelinegra permanecía de pie frente a la cama.
―Si― dejó escapar un suspiro. ―Hace unas horas me enteré está muy enfermo―continuó. ―Necesito conseguir un empleo cuanto antes―
―No puedes trabajar en ese estado― su azul mirada se apartó de su pequeño hijo quien tenía sus ojitos cerrados y tomaba de su alimento. ―Solamente te faltan dos meses para que nazca Xiao Lang― le recordó. ―Hien no te dejará trabajar―
―Necesito el dinero, tengo que cubrir los gastos de mi padre, son muy costosos― al ver como la morena la miraba la interrumpió. ―Ni lo digas, no le pediré dinero a Hien, eso solamente aumentaría los malos pensamientos de su padre contra mí―
―Condenado viejo― dijo haciendo una mueca. ―Llevas casada con Hien un año―
―¿Cómo le hiciste para que te aceptara?― le preguntó al llevarse una mano al vientre y acariciarlo cuando su bebé se movió.
―Sabes muy bien que estamos en las mismas, a mí tampoco me quiere como esposa de Ran― dijo con tristeza. ―Quería estar en el parto― le dijo mirando a su bebé nuevamente. ―Pero se lo prohibí, de seguro planeaba llevarse a Eriol en cuanto este naciera―
―Pero Ran le prohibió acercarse a ti― le recordó.
―Sé que para él es difícil, es su padre, pero no confió, no creo que me acepte algún día y no deseo tenerlo cerca sino esté Ran para alejarlo―
―Ran te ama, nunca dejará que Wei te lastime o a Eriol― le dijo con ternura.
―Hien también te ama, estoy segura que hará cualquier cosa para protegerte y a Xiao Lang―
―Si…― miró su reloj de muñeca. ―Volveré dentro de unas horas, tengo una cita― la mujer la miró con una ceja alzada. ―Nada importante― la tranquilizó, no le podía decir que se reuniría con su suegro, se lo iba a prohibir o peor, decirle a su esposo y no quería que este se peleara nuevamente con su padre. Se acercó y le tocó la morena cabecita al niño que descansaba en los brazos de su amiga. Eriol Li.
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La escuchaba en silencio, no la quería interrumpir, ella le tenía que explicar su abandono, su traición, era lo menos que merecía. Ambos estaban en el pequeño estudio de la casa de los padres de la esmeralda. Una hora atrás había llegado y había sido testigo de la palidez de la mujer al verlo, mas eso no le importaba, él estaba allí por una razón y ella era quien podía saciar su curiosidad. Verla nuevamente había removido y encendido una llama que pensó que estaba muerta, apagada, esa sensación solamente la había sentido por ella, ninguna mujer despertaba eso en él.
―¿Cómo sabe usted todo eso?―
―No hay información tuya que no sé― dijo con seriedad el hombre. ―Le mentiste a mi hijo, según lo que dice aquí tu padre es un borracho― dejó la carpeta en el escritorio. ―Un apostador de cuarta, ha perdido toda su fortuna en las apuestas― decía con dureza. ―Si embargo, hoy en día se encuentra tendido a una cama con una cirrosis terminar, algunos les dan un mes otros dos meses, pero todo terminará en lo mismo―
―¡Basta!― le dijo, era cierto que su padre tenía un vicio a las apuestas y al alcohol pero lo amaba, era su padre, este siempre la cuidó y protegió. ―¿Qué es lo que desea?―
―Saber cómo le hicieron para que este asistiera a tu boda con Hien, ese día no estaba ebrio― dijo con tono cruel.
Apretó las manos hasta hacerlas puños, desde que su madre había muerto cuando tenía 10 años su padre había ahogados sus penas en el alcohol y apuestas, tanto fue su dolor que terminó en un vicio, había ido a centros de ayuda pero nunca lo pudo superar, siempre volvía a lo mismo.
―Te daré el dinero― dijo con simpleza. ―15 millones de dólares deben de ser suficiente para cubrir los gastos de tu padre y que este disfrute de sus últimos meses en completa tranquilidad― la mujer lo miraba sin creérselo. ―Tendrás la oportunidad de acompañarlo―
―Hien….―
―Hien no tiene porqué enterarse, esto es un trato entre tú y yo― dijo con seriedad. ―Solamente cerrando ese capítulo de tu vida podrás ganarte el lugar como la esposa de mi hijo―
Estaba muy sorprendida, ese hombre le estaba ofreciendo ayuda para con su padre.
―No me mires con esa cara, no todo será gratis― se acercó al escritorio donde tomó unos papeles. ―Estos papeles son la felicidad de mi hijo y la seguridad de que no te quedarás allá sino que regresarás en cuanto tu padre muera―
―No― se negó, no podía aceptar la ayuda de él. ―Conseguiré un trabajo― le hizo saber.
―Ningún lugar querrá darle empleo a una mujer embarazada de ocho meses y menos si esta es la esposa de Hien y puede poner en peligro a su hijo― ella se mordió el labio inferior. ―Puedes pedirle prestado el dinero, yo le mostraré tu engaño y quedarás como la esposa estafadora― ella palideció al escuchar su amenaza. ―Acepta o Hien puede enterarse de tu secreto― dijo dándole los papeles.
¿Hien nunca la rechazaría?¿Él nunca creería todas esas mentiras o sí? Pero su padre necesitaba el dinero para cubrir sus deudas y sus medicamentos, él le podía prestar esa cantidad de dinero, era su esposo pero, Wei le mostraría la historia a su manera, podía quedar como la esposa interesada.
―Mi padre está en otro país, si aceptó Hien notará mi ausencia― le recordó.
―Una buena carta y una llamada telefónica puede arreglar todo eso― dijo. ―Te puede alcanzar si lo desea― el sonido del celular de la mujer los interrumpió.
―Señora Li― habló la persona del otro lado de la línea. ―Los acreedores vinieron, dicen que si su padre no le paga su dinero lo demandaran― Dios santísimo!, esas personas no tenían corazón, sensibilidad.
―Estaré allá mañana a primera hora― le dijo para tranquilizarla y más tarde terminar la llamada. ―Aceptó― dijo mirando a su suegro. ―Necesito dejarle una carta a Hien― el hombre con rapidez buscó sobre su escritorio de donde tomó una pluma y un papel. Los próximos minutos fueron en silencio mientras la morena escribía la carta y luego firmaba los papeles dados por su suegro minutos atrás.
―Perfecto― dijo el hombre cuando ella le dio los papeles y carta. ―Aquí están todas las deudas de su padre― le dijo pasándole un maletín. ―Aquí todo el dinero― abrió la puerta y permitió que unos de sus guardaespaldas entraran. ―Mi seguridad se encargará de acompañarte, no quiero que dejes a mi hijo sin su hijo, tiene que volver cuando tu padre muera― le dijo con seriedad. ―El jet privado te está esperando― con esto dio por terminada la plática con la morena. Cuando esta se hubo marchado este leyó la carta escrita para su hijo, no podía negar que esta amaba a Hien mas no estaba dispuesto que unos de sus herederos estuviese casado con una mujer así.
―Eso no puede ser― dijo el hombre frente a ella. ―Nunca recibí esa carta, mucho menos unas de tus llamadas― le dijo, ella estaba tratando de engañarlo, siempre supo que su padre era de cuidado pero este no lo separaría de la mujer que amaba, nunca, con el tiempo había aceptado a Tsubaki, Ieran mentía.
―Te llamé, llamé a Tsubaki, nunca me comuniqué con ustedes, por eso regresé apenas mi padre murió y cuando lo hice tu padre me estaba esperando y me enteré de su malvada jugarreta, el muy miserable sólo me quería fuera para crear la escena perfecta de la mujer interesada― dijo con dolor y con los ojos empañados de lágrimas. ―Me llevó a una clínica cuando se me presentaron los dolores de parto, solamente me dejó tener a Xiao Lang entre mis brazos por unos minutos, se lo llevó, me lo quitó― dijo con odio, odiaba a Wei, lo odiaba por haberle quitado a su hijo, por haberse aprovechado de su debilidad por su padre. ―Sus hombres me volvieron a llevar a Estados Unidos apenas unas horas de haber salido de parto― veía a su aún esposo caminar de un lado a otro como león enjaulado.
―¡Mientes maldición!― la tomó fuertemente de los hombros. ―Wei es capaz de muchas cosas, pero no de algo tan atroz― le gritaba. ―Recibí tu carta, una en la que decías que solamente te habías casado conmigo por mi dinero, una donde me decías que te ibas con unos de tus tantos amantes, con el verdadero padre de Xiao Lang― escupió con asco. ―Donde decías como me habías usado y engañado durante todo ese tiempo, una donde mencionaba uno a uno a tus amantes― decía lleno de odio. ―¡¿Dime, dime por qué maldición me hiciste pasar por la agonía de creer que Xiao Lang no era mi hijo?― exigió saber lleno de odio. ―Cuando lo dejaste abandonado en mi puerta con aquella otra carta donde decías que su verdadero padre no lo quería y que no lo necesitabas no sabes lo pequeñito he indefenso que era― dijo con amargura. ―No lo podía ver, no lo podía cargar, no era mi hijo, era una maldita traición― esto último lo dijo gritando nuevamente y apretando su agarre en los brazos femeninos. ―No podía seguir con esa agonía, lloraba pidiendo atención y yo lo ignoraba, quería sacarlo de mi casa, dejarlo en una casa hogar pero no pude, algo en mi quería que sus ojos de verdad fuesen como los míos y no una maldita ilusión― ella lloraba, las lágrimas bajaban por sus mejillas sin cesar. ―Tuve que pedir un examen de ADN, quería que fuese mi hijo, y cuando supe los resultados te odié con todas mis fuerzas, te odié por tu bajeza, te odié por abandonar a nuestro hijo―
―¡No lo abandoné!― no lo soportaba, ella nunca escribió cartas para él, nunca abandonó a su hijo en la puerta de este, nunca había tenido otro hombre, él había sido el único. ―No abandoné a mi Xiao Lang, yo lo amo, no quería que lo separaran de mí. Me lo quitaron― se limpió inútilmente las lágrimas y lo miró. Él la miraba con un odio contenido, él no le creía nada, para él ella era quien mentía. ― Xiao Lang es mi hijo, yo lo amo―
―¿Soy tu qué?― la ronca y profunda voz del castaño la hizo palidecer. No, aquello no podía ser cierto, él no pudo haber escuchado. Con movimientos lentos giró su cuerpo para quedar frente a la puerta. Allí estaba, con su rostro tan serio y desencajado como el de su padre. Xiao Lang había escuchado, su mirada se lo decía.
Continuará
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Aquí el capítulo 15, algo mmmm, la verdad ni idea xDD!...Parece que a pesar de todo Shao ha logrado que Saku enfrentara a sus padres y que no temiera, vaya novedad xDD…Luego de una noche agitada como la que tuvieron no se podían arriesgar de que Saku quedara embarazada n.n….Eriol finalmente parece que está pensando correctamente, a ver que pasa, Tomoyo no desea a Touya cerca de Meiling pero este parece muy seguro de sí mismo.
Finalmente, la verdad ya se sabe, no me salió como lo imaginaba, disculpen pero no me desagradó del todo u..u…Shao se ha enterado de la verdad, y vaya de que manera, a ver como reaccionará. Todo lo que está en italic es el recuerdo de Ieran cuando está hablando con Hien. En el próximo capítulo mmmmm creo que habrá lemon, quizás de nuestros castaños, quizás de otra parejita o quizás de ambas O.O…xD!...Espero que el capitulo sea de su agrado y que lo disfruten, muchas gracias por todos esos preciosos reviews *O*
sakuxsyao: No abusaron de Saku, en el capítulo anterior durante la escena intimida Shao es quien termina haciéndola suya, no esos sujetos.
Espero que sea de su agrado y por favor dejen reviews.
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Besitos...
Hasta el próximo capitulo...
