Esa niña se convertirá en mujer cuando este en tu cama.

Cuando tu cuerpo sobre el suyo le roben la pureza.

Cuando tu deseo se vuelva incontrolable….

La niña dejara de existir y aparecerá la mujer.

—Yo puedo cuidarme sola, no necesito de tu ayuda—afirmó ella.

—Tu padre no lo ve así y aún que no te parezca tu estarás bajó mi cuidado durante medio año.

— ¡No!

—Yo solo voy a cuidarte de la misma forma que lo haría tu padre—sus ojos azules se clavaron en ella.

— ¿Y qué harás si quiero salir con alguien? ¿Los asustara como hace mi padre?—preguntó y a la vez se burló.

Trunks, posó su fría mano sobre la mejilla de Pan y acercó su boca al oído de la menor de los Son—No. Pequeña si alguien se acerca a ti…yo lo mato sin pensarlo dos veces—susurró.

La peli-negra se quedó paralizada al escucharlo— ¿Q-qué dijiste?–balbuceó atónita.

—Solo bromeaba…. ¿No te has tomado enserio mi comentario, verdad?–sonrió pero esa sonrisa estaba llena de maldad, era una sonrisa de lo más diabólica.

—Ya basta—dijo ella ya que se estaba asustando.

— ¿Basta de qué, pequeña?—preguntó él.

—No me mires así, sabes que no me gusta…

Ella odiaba que él recorriera cada parte de su cuerpo con su mirada, con una mirada llena de malicia, llena de algo que ella no podía explicar con palabras.

— ¿Cómo hago para cansarme de mirarte? Porque hace mucho tiempo que le busco una respuesta a esa pregunta.

— ¿Por qué me hablas así?

Trunks, acarició los labios de la morena con la yema de sus dedos—No me tientes, niña, no me tientes más de lo que ya lo haces porque no sé cómo seguir manteniendo la cordura frente a ti—cada fibra del cuerpo de Pan tembló.

—Ya no sigas—suplicó.

—Estos 6 meses que estarás a mi lado serán una completa tortura, me muero por tocarte, por hacerte mi mujer cuantas veces se me plazca. Te deseo, niña te deseo con locura…

Adiós hipocresía.

Adiós cordura.

Adiós al deseo oculto.

El cielo estaba cubierto de estrellas, la hermosa noche había llegado ya.

—Ya hable con mi padre y me dijo que mañana viajares a Tokio—anunció Videl.

—Pero mamá tú dijiste que faltaban días para ese viaje.

—Lo sé, Pan pero al parecer los planes se adelantaron, además mientras más pronto nos vamos más ponto regresaremos.

—Espero que les vaya excelente, me gustaría acompañarlos pero mis obligaciones me lo impiden de todas formas estaremos en contacto—dijo Bulma.

—Haré todo lo que pueda para no decepcionarte—dijo Gohan.

La peli-azul mayor sonrío en respuesta.

Toda la cena marchaba a la perfección.

—Trunks, mañana por la tarde podrás ir a buscar a mi hija para que se instale en tu departamento.

—Sí, la iré a buscar no te preocupes y creo que iré un poco más temprano para poder despedirme de ti y de Videl.

—Papá, permíteme que me quede en casa de Uub durante tu ausencia—suplicó la morena.

—De ninguna manera tú te quedaras con Trunks y es mi última palabra–—l peli-lila sonrió disimuladamente al escucharlo.

«De mí no te vas a escapar tan fácilmente, pequeña»—pensó el hijo de Vegeta.

Pan, cerró los ojos resignada y luego los abrió—con su permiso me retiro, debo ir al tocador—dijo ella fingiendo tranquilidad y se fue hasta el baño de la mansión.

Minutos más tarde el celular de Trunks sonó—es una llamada importante debo atenderla—dijo él y subió las escaleras hasta su cuarto.

—No. Marron no tengo tiempo para ti, adiós—respondió con descortesía y colgó la llamada, salió de su cuarto dispuesto a volver al comedor con los demás pero un leve gemido provenir del baño lo detuvo, creyó haber escuchado mal así que ignoro ese sonido e intento seguir pero ese ruido extraño se repitió.

«Pequeña ¿Qué estarás haciendo?»–se preguntó con malicia giró del cerrojo y abrió la puerta.

Sonrió ampliamente al ver a la morena con los jeans cortos por debajo de la rodilla, veía como ella tenía sus dos manos sobre su intimidad y las frotaba sobre esta. Cerró la puerta.

—Hmm…mm—ella gemía con descaro poco le importaba que Trunks la estuviera viendo en parte la calentura que sentía era por culpa de él, la calentó cuando esta mañana le empezó a decir cosas que hicieron que la imaginación de la morena se encendiera.

—Así no se hace, pequeña—dijo él al ver que ella se frotaba por encima de su ropa interior, ella cerró los ojos—v-ete…

—Me iré después de enseñarte como se hace—ella gimió al escucharlo, sentía los pasos de él acercase a ella, Trunks se colocó detrás de ella—eres muy inexperta, niña hasta para masturbarte—tomó con cuidado los brazos de Pan y lo separó sin problemas—déjame todo a mí.

La menor de los Son sentía fuertes puntadas en su zona más sensible, quería tocase pero Trunks sostenía sus brazos, el peli-lila le fue bajando con lentitud las bragas de la morena, las mismas que se deslizaron por sus largas piernas hasta caer.

Él llevo sus manos hasta la intimidad de Pan, ella quería que él la tocara y cuanto antes ya no soportaba esas puntadas provenir de su zona intima. Ella tocó las manos de Trunks—tranquila, pequeña, yo me hare cargo de todo—dijo el peli-lila y Pan dejó sus manos a cada lado de su cuerpo.

Él dirigió su mano al sexo palpitante de la morena, estaba muy húmeda poco a poco y usando poca fuerza fue introduciendo uno de sus dedos en ella, su dedo acarició el clítoris de la muchacha, haciendo círculos, aplicando poca presión y de manera lenta. Pan no pudo evitar gemir por lo que Trunks le hacía, ella perdió la cabeza cuando él la tocó, él se estaba calentando al escuchar como ella gemía, la morena arqueo su cabeza hacia atrás, sus ojos se encontraron con los de él, Trunks inclino su cabeza y la beso.

Sus labios se unieron y luego sus lenguas con salvajismo invadían la boca del otro, sus salivas se refalaba por sus labios y sus bocas se separaban y se volvían a juntar en cuestión de minutos, ella gimió dentro de la boca de él, sus lenguas luchaban por tener el control era una batalla que parecía no tener fin.

Estuvieron largos minutos besándose hasta que sus pulmones los obligaron a detenerse.

—Mmm…que delicia—ronroneo él en su oído mientras mordisqueaba la parte sensible detrás de esta.

Ella gimió cuando él empezó a mover su largo dedo y acariciar su clítoris con la palma de la mano, él la silenció con sus besos. Ella estaba perdida, su cuerpo estalló en olas de placer, cerró los ojos y se dejó llevar por la corriente de lujuria.

En ese momento ambos sintieron unos pasos pero los ignoraron, sus palpitaciones se detuvieron al escuchar la voz de Gohan— ¿hija te encuentras bien?

—No respondas—susurró el peli-lila.

—Pan, si no respondes abriré la puerta—advirtió Son Gohan.

Trunks la sostuvo en sus brazos mientras se recuperaba, él besó su frente bañada de sudor. Él llevo la mano con la que había estado masturbándola a su boca, Pan no pudo apartar la mirada, se sorprendió al verlo lamer sus fluidos. Era la imagen más sensual que había visto en sus 18 años de edad.

El cerrojo de la puerta giró. Al parecer el pelinegro había perdido la paciencia y quería entrar.

Nota final:

Hola, creo que les debo una disculpa por no haber actualizado antes es que no tenía tiempo ni inspiración para seguir con el fic, pero aquí estoy con un nuevo capítulo espero que haya sido de su agrado y por último comenten qué les pareció el nuevo capítulo :3