En primer lugar, gracias Elena por ponerme tu nombre, así te puedo agradecer mejor la review, y por favor a la gente que me dé alguna review, pongan un seudónimo sino quiere poner su nombre o lo que sea... En segundo lugar, este capítulo ya lo tenía pensado y justamente es lo que me sugirió Elena en su review, pero no lo voy a hacer del todo como dice ella... Será mucho más fuerte que una simple peleilla de enamorados... ADVERTENCIA: Momento un poco M. Les dejo con el capítulo número 6 ;D


El Holandés surcaba el mar con la Perla ligeramente adelantada. Elizabeth no había podido dormir en toda la noche, puesto que seguía preocupada por si a Willie le sucedía algo, aunque ella sabía que Jack y Angélica lo querían mucho y que lo cuidarían bien. Él era como un segundo padre para el niño y ella como una madre cuando Elizabeth no estaba presente. Ya que ella, como Reina de los Piratas, tenía que cumplir su cometido... ¿no?

"¿Has dormido bien?" preguntó Bill acercándose a su nuera.

"No... he estado pensando en si Willie estará bien, después de lo que pasó ayer y que no estoy muy segura con Matthews cerca de él... Y como Angélica no le puede cuidar porque tiene que estar con ese hombre..."

"Pero Jack está ahí, no va a suceder nada malo" le dijo él, tranquilizándola con una sonrisa y llevándosela a la cocina del barco a desayunar.


"¡Matthews, no seas pesado, no lo sé!" se despertaron Jack y Willie con los gritos de Angélica desde la cubierta de la Perla.

"Vamos, tesoro. Sé que no te puedes resistir a mis encantos" siguió insistiendo Matthews con lo del matrimonio con ella, como no, con modestia aparte.

"Me lo tengo que pensar, cuantas veces te lo he dicho, ¿ocho?"

"Yo creo que, en realidad, esta ha sido la décima cuarta vez"

"Mejor me lo pones para que me dejes en paz un ratito, ¿no te parece?" dijo ella mientras caminaba hacía el camarote de Jack y llamaba a la puerta.

"¿A dónde vas?" preguntó Matthews interesado.

"Voy a ver como está Willie, por si se encuentra mal"

"¿Puedo entrar yo también? Al fin de al cabo, soy su tío ahora ¿no?" Cuando Jack oyó eso lo primero que pensó fue 'esto ya es demasiado'.

"Está bien, vamos" accedió ella, la verdad es que la estaba poniendo de los nervios hoy. Volvió a llamar a la puerta "¡Jack!".

"Buenos días a vosotros también" dijo él medio adormilado abriendo la puerta del camarote.

"¿Cómo está Willie?" preguntó ella todavía en la puerta.

"Sigue en la cama, anoche tenía fiebre"

"Que pena, yo quería practicar un poco la espada con él hoy" dijo desilusionado Matthews.

"Sí, muy gracioso... pero aquí el que le enseña como usar la espada a mi sobrino soy yo" dijo Jack intentando ser amable pero no funcionó, haciendo cambiar a un tono desafiante su voz.

"Bueno, yo también soy su tío, y para que lo sepas..." Matthews estaba desafiando a Jack cuando se oyó la voz del pequeño Willie desde dentro del camarote, haciéndoles entrar en la habitación.

"¿Cómo te encuentras, cielo?" dijo Angélica acercándose al pequeño, sentándose en un extremo de la cama.

"Sigo teniendo frío"

"Eso es porque todavía tienes fiebre campeón, pero se te pasará poco a poco, solo tienes que descansar" dijo Jack dulcemente a pesar de la voz que había usado con Matthews antes.

"Tío..."

"¿Sí?" dijeron al unísono los dos hombres, lanzándose miradas asesinas, sobretodo la que Jack le envió a él.

"¿Te puedo ayudar en el rumbo del barco?" preguntó Willie esperanzado, deseando que el tío Jack le dejara usar la brújula y poder ayudar a su abuelo, su tía y su madre. En ese momento, Jack le envió una sonrisa victoriosa, mientras Matthews se encogió de brazos. "Por supuesto colega, pero ten cuidado, tu eres el que nos dará el rumbo... Capitán Willie Turner, el mejor pirata" dijo Jack alegre para que el niño se sintiera mejor pese a la fiebre, lo cuál sirvió, cuando él sonrió y le dio un abrazo a su tío y luego un beso en la mejilla, mientras él le dio la brújula que haría del pequeño Willie, el mejor pirata de la Perla Negra.

"Angélica, ¿podemos hablar un momento?, es importante" dijo Jack saliendo del camarote y ella detrás de él. Mientras Matthews se quedó allí perplejo porque el niño se había vuelto a dormir y no le había hecho ni caso, aunque... ¿ahora sería un buen momento para ganarse su confianza?


Bajo cubierta, Jack se llevó a Angélica a un lugar apartado, donde nadie pudiera oírles porque creía que iba a explotar.

"Osea, el tío se pone a insultar al 'hombre imbécil que te dejó en Santa Dominica' en mi cara, cuando estamos al fin juntos te vas con él por un estúpido plan, y ahora también se pretende hacer 'colegita' de MI sobrino" recalcó Jack el 'mi' con todas sus fuerzas.

"Técnicamente, según él, es su sobrino también ahora..." se excusó ella.

"¿Qué te gusta de él?" dijo Jack, poniendo las cartas sobre la mesa.

"¿Qué?"

"¿Qué te gusta de él? ¿O qué te gustaba en su momento que te quedaste enamorada perdida del 'atento, apuesto, atractivo, divertido e inteligente Matthews Wright'?"

"¿Qué clase de pregunta es esa?"

"Respóndeme a ella... Tanto como tú y como yo sabemos que yo no he sido el único, ¿verdad? Tú lo has llegado a querer, y estoy seguro que todavía es así... Mírame a los ojos y dime la verdad" Jack la obligó a mirar a sus ojos marrones que suplicaban una respuesta sincera.

"...Quizá sí..." titubeó ella cuando sintió que los ojos de él se llenaban de tristeza. Jack se había desmoronado literalmente por dentro, su corazón se había roto en mil pedazos, y eso ella lo notó. "...Jack, yo..."

"No, no hace falta que me sigas hablando, ya lo has dejado todo muy claro. Yo sólo soy el tonto que te dejó en Santa Dominica y él, el héroe que te salvó, te dio cobijo y te ayudó en todo. Entonces, ¿todas las veces que me dijiste que me querías después de haberle conocido a él, mentiste, cierto?" dijo él todavía conmocionado por la respuesta anterior y esperando que la que venía después no fuera contestada con otro 'sí'.

"Jack, hace muchos años de eso..."

"¿Pero?" insistió él para que siguiera la frase.

"Pero cuando me dejaste, es cierto que empecé a sentir... cosas hacia Matthews" dijo ella bastante insegura con Jack al lado, esto parecía bastante serio.

"Está bien, creo que él te cuidará mejor ahora, yo solo soy un sucio y mujeriego pirata y el un galán para las damas, cásate también si te apetece, y ¿por qué no? tened muchos hijos..." dijo intentando irse, pero Angélica lo detuvo.

"Jack, por favor, escúchame"

"No hay nada que escuchar, ya con lo que has dicho ha sido suficiente... Ah, una cosa que se me olvidaba..." dijo quitándose el pañuelo de la muñeca izquierda que le había dado ella en La Martinica. Definitivamente, Angélica ya sabía que esto iba muy en serio. "Cómo esto no significó nada para ti, creo que a Matthews le servirá ¿no te parece?" preguntó sarcásticamente mientras lo tiraba al suelo delante de ella.

Él no se había quitado nunca ese pañuelo, a pesar del montón de años que habían pasado de aquello, ella sabía porque le había dicho eso de que no significaba nada para ella. Cuando Jack encontró el anillo que le había regalado a Angélica años atrás en la cabaña de Tía Dalma, y se reencontraron, en un tango en la cubierta de La Venganza de la Reina Ana, él se lo devolvió. Angélica cogió el pañuelo y le vinieron un montón de momentos agradables que habían pasado juntos... pero no, no iba a rogarle a Jack que no le dejara, no esta vez. Ella se guardó el pañuelo en el bolsillo y salió a cubierta, cuando vio a Matthews, se acercó a él y le dijo: "Sí quiero"


'Algo que quise decirte desde el momento en que nos conocimos... te quiero' esa frase retumbaba en la mente de Jack, ahora sabía que era mentira y él había caído como un idiota con 'yo también, te he querido, y siempre te querré'. Su contestación a la frase de ella fue sincera, lo que de verdad sentía él, le había costado mucho decirlo. Muchas mujeres habían odio las palabras 'te quiero' de los labios de Jack muchas veces, pero todos eran completamente falsos, solo fruto de cuando ellas le preguntaban si las quería de verdad, o solo por el mero hecho de que eran prostitutas.

"Siempre te querré..." susurró él a sí mismo con los ojos cerrados, intentando pensar y evadirse del mundo exterior. Por mucho que intentaba no pensar en ella, le resultaba imposible. Sus ojos, su pelo, su sonrisa... la maravillosa chica que encontró en Sevilla aquella tarde, tan inocente, temerosa y débil... y la de ahora, fuerte, valiente y seductora. Jack sabía que gran parte de ese cambio fue debido a él. No es que no le gustara en lo que se había convertido ella, pero sabía que en ella seguía aquella chica del convento, pese a cualquier tipo de orgullo o reputación que tuviera con piratas.

Un chapoteo en el agua y un grito devolvieron a Jack al mundo real. Bajó la mirada y vio a una mujer agarrada a un pequeño trozo de madera. Jack cogió un cabo y lo tiró hacía ella, se agarró a él y Jack tiró con fuerza, haciéndola subir a bordo. Jack la miró detenidamente, la verdad es que le parecía bastante atractiva... pero no era momento de pensar eso ahora. Le puso una manta encima para que no pasara tanto frío al estar toda mojada.

"Bienvenida a La Perla Negra, Capitán Jack Sparrow" dijo él presentándose a sí mismo y a su barco.

"Gracias por salvarme capitán, soy Sophia Thompson" dijo ella. Todavía no había visto a Jack con detenimiento, hasta que alzó la cabeza y se quedó perpleja, aún más cuando él le lanzó una sonrisa. Era como si se hubiese quedado hipnotizada por ella.

"¿Estás bien?" dijo él todavía con la sonrisa en tono divertido.

"¿Eh?... esto... sí, si estoy bien" tartamudeó ella devolviéndole la sonrisa.

"Vamos a mi camarote, estarás más cómoda" dijo él llevándola hacía la habitación.


"Entonces... ¡¿nos casamos?!" dijo Matthews con una felicidad inmensa en su rostro.

"Sí" dijo ella abrazándolo mientras él le daba besos en la mejilla.

"Bueno, ¿y para cuando la boda?"

"Cuando atraquemos y hayamos conseguido que el libro funcione"

"Genial, ¿quién nos casa, Jack o Will?"

"Ehm... lo iremos viendo" dijo Angélica insegura.

"Te quiero cariño" siguió emocionado Matthews dándole un beso.

"Y yo... y yo"

"Voy a decírselo a todos los de la tripulación"

"Espera..." Angélica intentó parar a Matthews, pero no funcionó.


"Siéntate, por favor" dijo Jack cortesmente a Sophia señalando a una de las sillas cerca de la mesa mientras él se sentaba en la silla del capitán.

"¿Quién es?" dijo ella mientras se sentaba señalando al niño acostado en la cama.

"Mi sobrino, Willie Turner"

"Hola" dijo el niño suavemente, enviándole una sonrisa a la mujer.

"Campeón, es Sophia Thompson"

"Hola Willie" dijo ella de forma dulce.

"¿Estás bien?" dijo él cuando el niño se acercaba a la mesa y se sentaba en el regazo de Jack.

"Ahora sí, ya no tengo fiebre"

"Bueno, entonces si quieres puedes ir un rato afuera a que te dé el aire y así no te aburres" sugirió Jack mientras el niño se levantaba y salía del camarote de su tío.

"¿Tienes algún hermano o hermana?" preguntó con curiosidad ella.

"No, no, es el hijo de un amigo y como si fuera de la familia"

"Ah..."

"¿Qué te ha traído hasta aquí?"

"Me caí del barco en el que iba"

"¿Qué barco?"

"Quizás lo conozca capitán, La Venganza de la Reina Ana, ¿le suena?"

"Barbossa" susurró él.

"¿Qué?"

"No, nada"

"Bueno, y vos ¿tiene hijos, o pareja?, trata muy bien a su sobrino"

"No, en realidad, no he tenido la ocasión" dijo él queriendo no hablar del tema, levantándose de la mesa y asomándose a las ventanas del camarote.

"Estoy segura de que sería un buen padre" dijo ella acercándose sigilosamente detrás de Jack.

"¿Tú crees?"

"Sí, cualquier mujer sería afortunada de estar con vos" habló susurrando en la oreja de Jack. Él se dio la vuelta y miró que sus labios estaban cada vez más cerca de los suyos. Entonces él, sin saber por qué, agarró su cara con ambas manos y la comenzó a besar. Estuvieron así un buen rato, hasta que se separaron para conseguir aire y Jack alejó las manos de ella.

"Aunque, ahora la afortunada soy yo" dijo ella sonriendo juguetonamente, mientras él solo pudo pensar '¿qué diablos estoy haciendo... por qué lo he hecho?'. "Supongo que ahora si tienes pareja ¿no?"

"Supongo que... sí" dijo él tímidamente, viendo como ella salía del camarote a presentarse a la tripulación como 'la novia del capitán'.


Jack salió del camarote y... su peor pesadilla, Angélica y Matthews la estaban conociendo y le estaba contando todo, incluso lo del beso. Angélica miró a Jack con cara de incredulidad, al igual que lo hizo él cuando Matthews les dijo a él y a Sophia que se iban a casar.

"Capitán, que bien que todos tengamos una pareja ahora" dijo Matthews sonriendo.

"Sí... sí" siguió Jack perplejo ante 'la novia' que tenía de repente.

"Capitán, tenemos que reponer provisiones" informó Gibbs.

"De acuerdo, haremos una parada en el puerto más cercano" dijo él cuando Matthews le cortó.

"Genial, así nos casaremos antes. El puerto está a dos días, tenemos tiempo de prepararlo todo" le dijo Matthews a Angélica.

"Perfecto, yo os ayudo" anunció Sophia. Los tres se fueron y Willie se acercó a Jack.

"¿Qué pasa?" dijo Jack.

"Le has dado un beso a Sophia"

"¡¿Qué?! No... ¿cómo lo sabes?"

"Me quedé mirando... Pensaba que tu querías a la tía Angélica... Alguien que quiere a una persona no se besa con otra diferente" dijo tristemente Willie.

"Cariño, yo... no lo sé, pero solo quiero que sepas una cosa, la tía Angélica y yo nos queremos mucho ¿vale?"

"Pero yo a ella también la he visto besándose con Matthews"

"Ya... ellos se van a casar en dos días"

"¿Pero eso no lo hacían con la persona que quieren?"

"Sí, y ella quiere a Matthews"

"No entiendo nada..." admitió Willie, haciendo que Jack le diera una sonrisa.

"No tienes por qué hacerlo todavía campeón, ya lo entenderás... ¿Qué tal si tú y yo, ahora que te encuentras bien, jugamos un rato?" dijo él intentando olvidarse de todo y pasárselo bien con su sobrino, mientras él solo se reía cuando su tío lo levantó y lo llevaba hasta el timón.


"Elizabeth, ha venido el loro de Cotton diciendo que la Perla va a atracar en el próximo puerto" informó Will a su esposa.

"Bien, así puedo ver a Willie"


(ESTO ES COMO SI ESTUVIERAN A PUNTO DE ATRACAR CASI DOS DÍAS DESPUÉS, ES QUE ME DABA PEREZA SEGUIR ESCRIBIENDO Y NO SE ME OCURRÍA NADA ;D)


"Preparen todo, vamos a desembarcar" dijo Jack a su tripulación.

"Qué nervioso estoy" dijo Matthews muy emocionado por la boda que se iba a celebrar un par de horas después. Angélica solo podía pensar que no sabía que hacer, Jack no había hablado con ella desde que discutieron. La evitaba y se escudaba en Sophia para no juntarse con ella.

Cuando la Perla ya había atracado, vino el Holandés. La tripulación de Jack embarcó todas las cosas que escaseaban en el barco mientras la pareja prometida, Sophia, Gibbs, Will, Elizabeth, Bill y Willie ayudaban a preparar la boda. Angélica se fue a la Perla y le preguntó a Jack si se podía cambiar en el camarote, no quería que Pintel y Ragetti la vigilaran mientras lo hacía, él solo accedió con la cabeza. Ya se había terminado de poner su vestido cuando tocaron a la puerta, ella dijo que pasara y se encontró a Jack entrando por la puerta.

"Estás preciosa" dijo él con cortesía, sabiendo que ahora que se iba a casar, esos comentarios por un hombre que no era su marido era inapropiado.

"Gracias" respondió ella intentando sonreír. "Algún día yo veré a Sophia así"

"Quizá..." suspiró Jack ante ese comentario. Realmente estaba preciosa, con un vestido blanco que caía hasta sus tobillos y el pelo con un recogido a un lado. "Quiero que sepas que... todas las cosas que dije hace un par de días fueron una tontería por mi parte y... espero que seas muy feliz con Matthews, Señora Wright"

"Tu también con Sophia..." hubo un gran silencio en la habitación, hasta que ella volvió a hablar. "No puedo"

"¿No puedes qué?" preguntó él con curiosidad. Entonces Angélica se acercó a Jack y lo besó suavemente, haciendo que él la correspondiera, profundizándolo. Jack sentó a Angélica en la mesa y siguió besándola apasionadamente, mientras las manos de ambos pasaban por todo el cuerpo del otro. Llevaban tanto tiempo sin sentirse... pensaban que habían pasado décadas desde entonces. Jack bajo los labios hasta su cuello, mientras Angélica gemía y pasaba la mano por la parte íntima de sus pantalones. Ella le quitó el chaleco y la camisa, mientras él seguía perdido en su cuello. Él comenzó a rozar sus pechos con las manos y luego le desabrochó el vestido, se lo quitó y empezó a besar sus pechos mientras ella le desabrochaba el pantalón. La cosa cada vez se calentaba más, cuando Angélica se levantó de la mesa y en su lugar apoyó a Jack en ella, mientras se arrodillaba y comenzaba a lamer y besar su zona íntima. Jack sintió como los labios de ella rozaban la punta y la metía en su boca, haciendo que él gimiera, cerrara los ojos, echara la cabeza hacía atrás y colocara una mano encima de la cabeza de Angélica.


"¿Dónde está la novia? la boda va a empezar" preguntó Bill preocupado.

"No lo sé, dijo que se iba a arreglar" respondió Elizabeth.

"Bueno, tranquilidad. Podemos hacer tiempo hasta que venga, de momento podemos mirar la siguiente ruta..." argumentó Will. Después de varios minutos, los piratas seguían hablando y no había ni rastro de Angélica, ¿dónde estaba?


Los gemidos de la habitación habían cesado segundos antes, Angélica estaba acostada encima de la mesa y Jack sentado al lado de ella. Estaban exhaustos. Después del frenesí que había sucedido, los dos volvieron a la realidad. Matthews estaba esperando en el altar a que Angélica llegara.

"¿Esto significa que no te vas a casar y que... me quieres?" dijo él entre jadeos, todavía cansado.

"Sí" dijo ella sentándose junto a él y dándole un beso.

"Vamos" dijo él, levantándose de la mesa y cogiendo sus pantalones, tirados a un lado del camarote en el suelo.

"¿A dónde?"

"Tu vístete y sígueme" siguió él poniéndose la camisa y acercándole a ella su camisa, pantalones y corsé, dejando el vestido a un lado.


"¡Por fin!" gritó Matthews cuando Angélica se acercó con Jack. "Pensaba que me ibas a dejar" dijo sonriendo.

"Es que eso es justamente lo que va a hacer" informó Jack.

"¿Qué?" preguntó anonadado Matthews, mientras los demás miraban con cara de asombro, especialmente Sophia cuando vio que 'su supuesto chico' cogió de la mano a Angélica.

"A ver si lo entiendes Matthews... Angélica nunca te ha querido. Es más, ella es mía. Sólo te hemos estado utilizando todos para que nos dijeras donde usar el maldito libro, así que ya te puedes ir por dónde has venido" explicó Jack sonriente.

"Esto será una broma ¿no?" dijo preocupado Matthews hacía Angélica.

"No Matthews, lo siento. Jack era el que me dejó en Santa Dominica y siempre lo he querido a él" dijo Angélica.

"Me voy..." dijo él enfadado.

"Espera, te falta una cosa..." dijo Jack dándole un puñetazo en la cara y un rodillazo en la barriga. "Eso por acercarte a ella, ahora te puedes ir" mandó Jack, viendo al hombre herido corriendo hacía el pueblo.

"¿Cómo que os queréis? ¿y yo, Jack?" dijo Sophia desquiciada.

"Sophia, tu si quieres te puedes ir también o quedarte con nosotros, pero no juntos" dijo Jack, besando a Angélica en la mejilla.

"Por supuesto que me voy a quedar..." dijo ella. Entonces, todo el mundo subió a bordo de sus respectivos barcos y prepararon todo para embarcar, ella también subió y se dijo a sí misma: "pero para que seas mío y de nadie más".


En este capítulo ha habido una bronca y una reconciliación, no ha estado mal ¿no?. Especialmente para ellos, menuda reconciliación ;) Ahora que Matthews no está, será más fácil para Jack y Angélica, pero Sophia dará guerra en su ausencia. Ahora es el turno de Angélica sentir los celos un poco... Mientras, Will y Elizabeth sé que los estoy dejando más de lado, pero voy a hacerles una trama también (no como la de los celos de Jack y Angie, otro tipo diferente de problemas de pareja). Nada más por hoy, disfruten y den reviews acerca de la reconciliación (if you know what I mean :D), la pelea y el puñetazo que le dio Jack (la verdad es que yo también tenía ganas de pegarle ;D).