Xeno, por aca!
Okey, aun no tengo Rw en esta pagina, pero aun asi sigo subiendo el Acto 3 sin falta :D
*The Avengers no es de mi autoria... tampoco Thor, Loki y Tony...y ya saben... esto es triste u.u
Enjoy! :D
Un gran error
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Acto 3. Busco una nueva vida, una nueva identidad
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Lo lamento, en serio lo lamento. Pago las consecuencias de mis actos y esto no será suficiente pues ahora no puedo pedirte perdón.
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Bald se encontraba sentado en aquella discreta cafetería, vestido con ropa casual en donde bien podría confundírsele como una persona más, nada delataría que era, ahora, la mano derecha de Odin en las empresas Asgard. Un hombre llego tiempo después, vistiendo unos simples y gastados jeans, una camisa blanca debajo de una casual desabotonada, gorra y lentes. Bald suspiro y miro el lastimoso estado de su hermano Thor.
—Mira cómo has terminado… ¿Disfrutando de la pobreza, hermano?—. Pregunto el otro con el ceño fruncido, Thor simplemente bajo la mirada que aun escondida debajo de aquellos lentes oscuros podía notarse triste, el rubio aparto los lentes y miro a su hermano.
—Bald, necesito volver—. Le dijo casi con suplica, Bald simplemente cerro los ojos.
—Sabes que no puedes hacer eso, no con lo que hiciste—. Sentencio su hermano antes de mirar con dureza. —Laufey ha condicionado los tratos con la empresa, tú no puedes volver como ejecutivo activo, menos como la mano derecha de padre—. Bald se cruzó de brazos.
—Pero puedo volver—. El hermano menor negó con la cabeza. —Dijiste que no podía volver como accionista o ejecutivo…—. Replico.
—Thor…—.
— ¡Lo dijiste!—. Bald soltó un suspiro y peino su cabello hacia atrás. —Dame un puesto en la empresa, como un empleado común—.
—No puedo hacer eso—. Le dijo con dureza. —Padre me mataría si se entera que volviste a pisar la empresa. La única manera que tendrías para entrar es si cambias tu identidad—. Le dijo con sarcasmo, pero inmediatamente frunció el ceño al ver la mirada iluminada de Thor. — ¡NO!—.
—Tú ya lo dijiste—. Le dijo Thor.
—Estás loco—. Bald bajo la voz. — ¿Sabes los problemas en los que te meterías?, ¿No te basta con los que ya tienes?... Thor, estás hablando de falsificar información—.
—Tengo el dinero suficiente como para iniciar una nueva vida… desde cero—. El rubio mayor se pudo de pie.
—Piensa muy bien lo que haces, hermano—. Le dijo con tono de advertencia, pero Thor solo le sonrió antes de salir. Bald suspiro y termino lo que quedaba de su café, dio un respingo y una mueca de disgusto se acomodó en su cara. —Esta frio—. Dijo mientras fulminaba con la mirada el vaso con el líquido que quedaba.
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Una segunda oportunidad… todos merecemos una
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Loki caminaba por las tranquilas calles de Paris, Steve y Tony iban tomados de la mano justo frente a él, mientras la pareja veía una que otra tienda, Loki prefería apreciar la belleza que ese lugar les otorgaba, de vez en cuando dirigía su mirada a sus amigos, viendo cómo se iluminaba la mirada de Steve al ver a Tony tan entusiasmado con la idea que el rubio había propuesto esa misma mañana. Loki despego su vista para poder apreciar las luces que la Eiffel Tower le ofrecía, recordado la felicidad de esa mañana.
—Tony—. Llamo Steve desde la cabeza de la mesa, el castaño elevo su mirada aun con la rebanada de pan tostado en la boca, Steve sonrió ante lo infantil que se veía el castaño haciendo aquello. — ¿Qué opinas del matrimonio?—. Pregunto desviando la mirada, Tony se apartó la tostada de la boca y miro a Steve con profundidad.
— ¿Por qué lo preguntas?—. Tony dejo de lado su desayuno y se acercó más a Steve.
—Simple curiosidad—. Contesto el rubio mientras el rojo se hacía presente en las mejillas, Tony se alejó un poco y pareció pensar en la pregunta del rubio.
—Opino que el matrimonio en sí, es solo un papel que te une a la persona que amas—. Justo en ese momento Loki iba pasando por el comedor cuando vio a la pareja, pero no se atrevió a interrumpirlos pues parecían tener una conversación bastante seria.
— ¿Eso piensas?—. Pregunto viéndolo, Tony sostuvo la mirada para finalmente besar al rubio.
—Steve, te amo—. Le dijo el castaño mientras una sonrisa se acomodaba en su rostro. —A mí no me hace falta que un papel diga que tú y yo somos una pareja. Pero si para ti significa tanto, aceptare firmar cualquier cosa que me una a ti—. Steve quedo sorprendido con la respuesta del castaño y finalmente el rubio sonrió y beso de vuelta a Tony.
—En verdad te amo, Stark—. Tony sonrió ligeramente. — ¿Quieres casarte conmigo?—. Pregunto Rogers mientras sostenía las manos del castaño.
—Con una condición—. Le dijo el castaño, ante esto Steve miro a Tony con consternación.
— ¿Cuál?—. Tony se acercó a Steve para susurrarle en el oído.
—Que me seguirás amando en la mañana—. Steve se sonrojo y una sonrisa de verdadera felicidad se asomó en su cara, abrazo a Tony con mucha fuerza para finalmente decir.
—Cada día, más que el anterior—. Loki simplemente se alejó del comedor sin hacer el menor ruido y con una sonrisa regreso a su habitación.
— ¿Loki?—. El moreno regreso su mente al lugar donde se encontraba y miro a la pareja que yacía frente a él comiendo algo de una bolsita muy bonita, Loki sonrió y Tony amablemente le ofreció lo que había en la bolsita, pero el moreno negó con la cabeza.
—Me alegro por ustedes—. Les dijo con una sonrisa. Steve y Tony también sonrieron asumiendo que Loki ya sabía de la gran noticia.
—Espero aceptes ser el padrino ¿Eh?—. Le advirtió Tony con gesto ansioso mientras Steve reía con nerviosismo.
—Cuando lleguemos a casa, te prometo comenzar a organizar la boda—. Le dijo el moreno con verdadera felicidad. —Sera algo grande, tan grande como tu ego—. Tony frunció el ceño y Steve no pudo aguantar una carcajada.
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Tal vez la felicidad si existe… para ellos al menos.
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—Entonces, señor Hemsworth, ¿Nunca ha trabajado de mensajero?—. Pregunto un hombre calvo y de edad media mientras mirada el expediente del hombre que se encontraba frente a él.
—Bueno, trabaje como repartidor de pizza por tres años mientras estudiaba en preparatoria—. Le dijo el hombre de cabello negro y ojos azules. —Estoy a punto de terminar la universidad, pero justo ahora he tenido problemas económicos, no me puedo dar el lujo de no trabaja—. Sonrió con nerviosismo.
—Bien, creo que con eso podrá ser suficiente… ¿Conoce la ciudad por completo?—. El moreno asintió con una sonrisa, a lo que el hombre calvo también sonrió. —Entonces, creo que con eso está bien, tome sus papeles, en el tercer piso se encuentra recursos humanos, ahí lo entenderá el señor Bald Odinson, él se encargara de entregarle su contrato—. Ante aquello el moreno pareció tensarse y el hombre lo noto. — ¿Algún problema?—. Pregunto al percatarse de que el hombre moreno delante de él se había quedado totalmente quieto, el hombre pareció reaccionar ante la pregunta del otro y sonrió con algo de nervios.
—No, ningún problema—. Le dijo el de ojos azules para después salir de ahí. —Gracias por su tiempo—. Dijo antes de desaparecer del todo de aquel lugar.
"Maldición"… se decía mentalmente mientras oprimía los botones del ascensor que lo llevaría hasta el piso de recursos humanos, se había cortado el cabello, también lo había teñido de otro color. Cuando se miró al espejo después del cambio hecho, parecía otra persona, ni siquiera él se reconocía, pero tenía miedo de que algún gesto lo delatara.
El elevador hizo un sonido indicando que había llegado al piso indicado, bajo del mismo y busco la oficina de Bald, al encontrarla toco la puerta de manera tosca… "Cálmate, Thor, o echaras todo el esfuerzo a perder" se recriminaba.
—Pase—. Escucho la voz amortiguada de su hermano, ante esto, el ahora moreno abrió la puerta y miro a su hermano, el cual se encontraba acomodando algunos papeles que podría jurar seria su contrato. —Usted debe ser el señor Hemsworth—. Dijo sin mirarlo, pero el moreno no dijo nada, ante la falta de respuesta Bald elevo su mirada azul, topándose con una muy similar, ante esto el menor frunció el ceño, mirando al hombre parado con extrañeza, Thor trago pesando. —Siéntese, por favor—. Dijo sin dejar de fruncir el ceño. — El señor Coulson me informo que usted entrara como mensajero, ¿Me equivoco?—. El moreno agacho su vista ante la insistente mirada fruncida del empresario y negó con la cabeza. — ¿Es usted mudo?—. El moreno volvió a negar. — ¿Le pido que me haga el favor de contestar de manera verbal mis preguntas?—. Bald frunció aún más su ceño, Thor suspiro audiblemente.
—No, no soy mudo y sí, estoy aquí para ser mensajero, ¿Contento?—. Le contesto de mala gana, Bald abrió sus ojos con total sorpresa.
— ¡¿Qué demonios estás haciendo aquí, Thor?!—. Pregunto golpeando su escritorio con sus puños. — ¡Mierda!... ¿Qué no te quedo claro que si te ven aquí te mata y a mí de paso?—.
—Vamos Bald, ni siquiera me reconociste a primera vista—. Le reprocho el mayor. —Solo hasta que me obligarse a hablar—. Bald suspiro.
—Entiendo que cambiar tu físico ayudo, buena idea la de cortarte y teñirte el cabello—. Le dijo con una media sonrisa. —También lo de cambiarte el nombre y el pretexto de tu carrera universitaria en proceso. Pensaste en todo, hermano, en todo menos en el potente tono de voz que tienes—. Bald frunció el ceño. — ¿Cómo arreglaras eso?—.
—Eso es lo de menos, ya lo arreglare yo—. Le dijo sin tomarle importancia al asunto, Bald suspiro.
— ¿Entiendes que haciendo esto no pones en peligro solo tu cuello, sino también el mío?—. Thor bajo la mirada para después regresársela a su hermano con una seguridad muy propia del ex rubio mayor.
—Sí. Y en verdad te estaré agradecido si me dejas seguir trabajando aquí—. Le dijo con una sonrisa agradecida. —En el puesto que mejor creas conveniente para mí—.
—Te dejare como mensajero, pero tienes irremediablemente prohibido entrar en la presidencia y en la oficina de padre. Si lo que quieres es estar aquí tendrás que mantener alejado de los altos mandos—. Bald cruzo sus manos a la altura de su barbilla.
— ¿Qué pasara si tengo que dejar algo en ese sector?—.
—Me lo darás a mí para que yo se lo dé a padre, tú no tienes que acercarte a esa área para nada—. Thor asintió. —Ve a que te entreguen el uniforme que usaras, comenzaras mañana a primera hora—. El mayor sonrió.
—Gracias—. Dijo con la mirada gacha. —. Gracias en verdad, Bald—. Después de esto Thor se marchó dejando solo a su hermano menor.
—Tengo que recordar llamarlo Hemsworth en público—. Se dijo a modo de recordatorio.
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Empezando de cero… poco a poco.
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Laufey se encontraba revisando contratos con otras compañías, tratando de arreglar problemas en algunas cláusulas y algunas otras cosas. El teléfono sonó en su oficina y sin poner mucha atención lo contesto sin dudar.
— ¿Alo?—.
—Padre—. Era Loki, esto hizo sonreír a Laufey. —Habrá un cambio de planes en el viaje. Regresaremos dentro de dos días—. Esto sorprendió al hombre que no tuvo oportunidad de saludar a su hijo antes.
—Hola, ¿Paso algo?—. Loki rio bajo.
—Hola a ti también, no… bueno si—. Laufey parecía intrigado ante la risa baja de Loki y lo que parecía ser los reclamos de Tony al otro lado de la línea. —Anthony se casara y volveremos para preparar la boda—. Laufey rio ante el "Maldición Loki, era una sorpresa" que Tony había soltado antes de escuchar la risa de su hijo. —Como habrás escuchado, está muy emocionado—. El hombre rio bajo.
—Está bien. Mandare por ustedes al aeropuerto en dos días, llámame cuando vengan abordando el avión—. Pidió el moreno mayor para después de escuchar una ligera despedida de su hijo antes de colgar el teléfono. —Espero no sea muy pronto para que él regrese—. Se dijo a sí mismo, pero cualquier pensamiento fue alejado de su mente al entrar una mujer de cabellos castaños y ojos azules.
— ¿Llamo Loki?—. Pregunto la mujer con una cariñosa sonrisa, la cual hizo sonreír al hombre. —No me lo pasaste—. Le reprocho con falso enojo.
—Llamo de emergencia—. Esto hizo que la mujer cambiara su alegre sonrisa por una cara llena de preocupación. —No es lo que crees, Nál—. Le dijo al notar el cambio de ánimo en su futura esposa.
— ¿Entonces?—. Laufey sonrió.
—Anthony se casara. Regresan para organizar la boda—. Los ojos azules de la mujer brillaron intensamente.
— ¡Rogers al fin se animó!—. Grito con júbilo antes de acercarse al hombre y abrazarlo. —No sabes lo angustiado que estaba Tony antes del viaje—.
—Me lo imagino, mujer, ese par son insoportablemente intolerables cuando les entra la inseguridad—. Dijo el hombre con el ceño ligeramente fruncido refiriéndose a todas aquellas veces en las que Tony había llegado llorando cuando Steve y él peleaban, o en las veces en que Rogers entraba estrepitosamente a su oficina pidiendo un concejo para poder contentar a Tony después de dicha pelea.
—Te aprecian mucho—. Escucho la voz de la castaña mientras esta se dedicaba a peinar los negros cabellos del hombre con sus manos. —Pareces un padre para ellos—. Laufey soltó una ligera sonrisa.
—A veces pienso lo mismo—. Nál también soltó una ligera risa antes de que esta cambiara por una mirada preocupada y un semblante totalmente serio. — ¿Qué pasa?—. Pregunto el hombre tomando con gentileza la delicada mano de la mujer.
—Me preocupa Loki—. Confeso. — ¿Crees que este bien que vuelva tan pronto?—. La mujer agacho la mirada. —Un dolor como ese no se supera de la noche a la mañana, Laufey—. El hombre aparto un mechón castaño del rostro fino y elegante de aquella hermosa mujer.
—Loki es fuerte, en muchas maneras—. Le dijo con una sonrisa, pero ni eso cambio el semblante triste de la mujer. —Si él se desmorona, sabe que no solo nos tiene a nosotros como soporte, sino también a Stark y a Steve—. La mujer sonrió ligeramente.
—Sí, es verdad—. Laufey abrazo fuertemente a la mujer entre sus brazos mientras pensaba que no pudo escoger mejor persona para compartir su vida que ella.
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La felicidad existe, inclusive para aquellos que ya no creían en ella, aun cuando la muerte les quito lo que más amaban.
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—Debes ser el mensajero—. Dijo una mujer pelirroja mientras removía algunos papeles.
—Sí, vengo de la compañía Asgard—. Dijo el moreno mientras tomaba los sobres que la mujer le había entregado, el hombre le tendió una tabla a la mujer la cual recibió, leyó y firmo. —Con permiso—. Dijo para retirarse y regresar a la empresa.
Llevaba dos días trabajando como mensajero, hacia su recorrido a diario una vez le entregaran en donde tenía que recoger paquetes o cartas y en donde tenía que dejar paquetes o cartas, era un trabajo de rutina bastante aburrido, pero nada que él no pudiese manejar después de aquel tiempo.
Cuando llego miro cada una de las cartas y paquetes correspondientes que tenía que entregar a cada departamento, decidió dejar las cartas de presidencia para el final y entregar las que eran para los departamentos inferiores, se hecho la maleta al hombro, recogió algunas cajas empaquetadas y decidió hacer la ronda de entrega un poco más temprano de lo usual.
— ¡Chris, que sorpresa!—. Dijo una mujer pelirroja antes de que el moreno le entregara la correspondencia.
—Hola Magda—. Saludo Chris con una sonrisa mientras le pasaba algunos sobres y paquetes para ese departamento de la compañía. — ¿Cómo van las cosas con Erik?—. La mujer de edad medio bufo.
—No sabes, el divorcio se complica demasiado—. Contesto mientras tomaba los sobres y los hojeaba para quedarse los que ella necesitaba y pasar los demás a otras secciones del departamento. — ¿Sabes?, en el tiempo que estuve casada con él, jamás creí que Erik fuera… ya sabes… gay—. Susurro lo último. —Y menos que lo reconociera después de ver a su antiguo amigo de universidad—.
—Al menos fue sincero contigo—. Dijo como consuelo el moreno, Magda sonrió.
—Sí, y ahora él y Charles disfrutan de la nueva casa que Erik compro en la playa—. Contesto con divertido sarcasmo antes de reír. —Lo bueno es que aún se responsabiliza de los niños y me apoya si lo necesito—. Chris también rio.
—Hablamos luego Magda, tengo otras entregas—. Dijo mientras se alejaba del escritorio de la mujer.
—Chao cariño, nos vemos en la comida—. Chris asintió y entro en el elevador para empelados que se abría en ese instante.
El ahora moreno suspiro mientras se quitaba la gorra que portaba, parte de su uniforme como mensajero, y peinaba sus cabellos hacia atrás mientras volvía a acomodar su gorra, el elevador se abrió en el siguiente piso y Chris salió para entrar al área de oficina y archivo, entrego varias cartas y regreso al ascensor, era momento de llegar con Bald para entregar las cartas y paquetes que faltaban, justo en ese momento un mensaje llego al bíper que cargaba, un nuevo paquete había llegado y Chris tenía que salir a recogerlo.
Estaba a punto de responder que iría después de entregar lo último a presidencia, pero un presentimiento lo hizo desistir de aquella decisión, rápidamente oprimió el botón de planta baja y espero a que las puertas del ascensor cerraran.
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Si alguien me preguntara que es lo que deseo ahora, diría: "Desearía verte por una vez más"
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Laufey había llegado en una limosina junto con Nál, era mitad del mes y ese día tocaba renovar los tratados con Odin ocasionalmente este día se reunirían en la compañía del anciano Odinson. Laufey miro la fachada antes de soltar un bufido que mostraba su enfado al tener que estar ahí, la castaña lo observo y tomo con fuerza su brazo mientras le dirigía una ligera sonrisa.
—Amor, sabes que en necesario estar aquí—. Le dijo de manera tranquila.
—Lo sé—. Bufo el moreno. —Pero me es tan difícil entrar aquí y evitar pensar que me topare a ese idiota con cara bonita—. Nál rio ligeramente.
—Debes dejar el pasado atrás, además Odin aseguro que su hijo pagaría caro su insolencia, aunque yo creo que suficiente castigo fue el enterarse que sería padre y que por su irresponsabilidad y desfachatez, perdió aquel fruto—. Laufey alzo una ceja con desconcierto. —Estoy segura de que el joven Odinson ha sufrido mucho, tanto como nuestro querido Loki—.
—No digas estupideces mujer, ese idiota jamás sabrá por lo que Loki ha pasado—. Nál suspiro. —Entremos de una vez, entre más rápido termine todo este asunto, más rápido saldremos para recibir a los chicos en la casa—. La mujer asintió, después ambos entraron en el edificio.
Loki, Tony y Steve estaban saliendo del andén en donde el avión los dejo, llegaron unas horas antes para darle un alegre sorpresa al viejo Laufey, todo idea del moreno de ojos verdes, el cual no dudo en llamar al chofer que se supone los recogería más tarde.
—Jarvis vendrá en unos quince minutos—. Anuncio Loki para acercarse a la joven pareja que yacía tomada de la mano.
— ¿Crees que sea buena idea esto de darles una sorpresa?—. Pregunto el rubio no muy convencido de la loca idea de su moreno amigo, Loki solo sonrió de medio lado.
—Mi padre detesta que haga esto—. Les aseguro. —Pero un infarto de vez en cuando no le vendría mal—. Dijo a modo de broma, ganándose una nerviosa sonrisa por parte de Tony y un gesto serio de parte de Steve, para cuando recogieron su equipaje, el viejo mayordomo de Tony los estaba esperando en la entrada del aeropuerto. —Llévanos con mi padre, ¿Sabes dónde está?—. Pregunto el moreno al hombre mayor que conducía.
—El señor Laufeyson se encuentra en la compañía Asgard, haciendo tratados con el señor Odinson—. Ante aquellas palabras, tanto Steve como Tony voltearon a ver a Loki, este tenía un semblante serio, tanto el rubio como el castaño creyeron que Loki marcaría un nuevo destino, pero se equivocaron.
—Entonces llévanos a la compañía Asgard—. Dijo el moreno con tono firme, dejando a Tony y Steve con la boca abierta.
— ¿Señor…?—. Pregunto confundido el conductor.
—Loki, no… no tienes por qué hacer eso—. Loki los miro, una mirada tranquila pero que esta escondía una determinación asombrosa.
—Lo del pasado, al pasado—. Les dijo para después mirar a Jarvis. —Llévanos a la compañía Asgard, quiero ver lo más pronto a mi padre—. El hombre asintió y comenzó a forjar el nuevo destino, Steve miraba el gesto preocupado de Tony, mientras que Tony miraba el perfil serio de Loki.
Era hora de que Loki se probara así mismo que aquello había quedado en el pasado, que lo que sea que Thor hizo estaba atrás al igual que su hijo no nacido, tenía que dejar el pasado atrás para poder tener un futuro, no quería encerrarse por siempre en los recuerdos que lo lastimaban y para eso tenía que volver a aquella empresa, tenía que verlo de nuevo, para probarse a si mismo que eso ya no tenía importancia para él, que Thor ya no significaba nada para él.
Ojala fuera un buen mentiroso que creyera sus propias mentiras.
No tardaron en llegar a la ostentosa fachada de aquel edificio, Loki fue el primero en bajar seguido de Tony y Steve, el moreno reconoció aquella limosina que su padre usaba a menudo para trasportarse por la gran ciudad de Nueva York, el chofer de la limosina bajo al ver al otro auto llegar.
—Señor Laufeyson—. Saludo el joven castaño. —Señor Stark, Señor Rogers—. Steve saludo asintiendo con la cabeza y sonriendo.
—Sabes que el que me saludes de esa manera me molesta Bucky—. Dijo el rubio mientras tomaba de la mano al castaño.
—Y tú sabes que este trabajo implica tratar con respeto al Señor Laufeyson y a tu querido novio—. Le contesto con una media sonrisa. —No hare excepciones contigo, ya deberías saberlo Rogers—. Los cuatro rieron ante los comentarios de Barnes.
— ¿Alguna novedad Bucky?—. Saludo Tony al viejo amigo de su novio.
—Lo mismo de siempre, el señor Laufeyson ha venido con la señora Nál a hacer valer los tratados con el señor Odinson—. Ante la mención del nombre de la novia de su padre, Loki miro intrigado al castaño.
— ¿Nál está aquí?—. Una sonrisa se dibujó en el rostro de Loki, Bucky solo asintió. —Tengo que verla, hace tanto que no veo a mi madre—. Dijo para después adentrarse en el edificio.
—Te veo después Bucky—. Se despidió Steve del castaño, Tony solo lo despidió con la mano mientras seguía al rubio.
Justo en ese momento, Chris llegaba con un gran sobre en cual sostenía frente a su rostro mientras leía para quien era, el paquete era de parte de la compañía Midgard, el moreno suspiro, tenía un idea de lo que podía ser aquel sobre bastante voluptuoso. Después de que Odin lo desterrara de la compañía, Thor perdió todo contacto con Jane Foster, dejando a la castaña con la incógnita de si la compañía de su padre, Odin, se fusionaría con la del Señor Foster, padre de Jane, para salvarla de una muy segura bancarrota, cosa que en realidad no tenía intenciones de hacer después de lo que provoco y que su padre jamás entero de dicho acuerdo.
Le arrancaría la cabeza en cuanto supiera el verdadero motivo por el cual había traicionado al único hijo de los Laufeyson. Soltó un suspiro para entrar al edificio y entonces escucho un alboroto en la recepción del lugar, tres sujetos se encontraban acosando a la recepcionista diciendo cosas que en realidad no entendía porque los tres hablaban al mismo tiempo.
—Esto es inútil, llamare a papá—. Dijo el hombre moreno mientras se volteaba, fue ahí en donde Chris perdió el aliento, abrió sus ojos con sorpresa y dejo caer todas las cosas que llevaba, ante esto se ganó la mirada de tres pares de ojos que lo miraban confundidos, entre ellos un par peculiar de ojos verdes.
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Y te encuentro de manera inesperada, como todo lo que me ha pasado desde que te conocí.
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Acto 3. End
Okey Nál es el otro nombre de Laufey(Que en la mitologia nordica es la verdadera madre de Loki), pero en este Fic tendra el papel de Madrastra amorosa.
¿Que tal el cameo del Cherik?... ¡Siempre presente! (OwO)/
Dejen sus Rw... esta No Vengadora y No Mutante se los agradecerá eternamente :D
