-NO Mike, no me hagas nada, déjame en paz- gritaba una y otra vez pero él no me hacía caso.

-Quédate quieta, así sólo conseguirás que me enfade y sea más brusco contigo- esto no podía ser verdad, no me podía pasar esto a mí, iba a ser violada en mitad de la calle. En estos momentos sólo estaba pensando en mis padres, en que ojalá estuvieran allí para ayudarme. Paré de gritar, ya no tenía fuerzas para nada, cuando él me empezó a quitar el pantalón y ahí volví a gritar y a zarandearme intentando que me soltara, pero no podía, él era más fuerte que yo.

De repente sentí una mano fría en mi frente, pero eso era imposible, Mike tenía las dos manos ocupadas con mi cuerpo. Sentí un olor dulzón y agradable y sentí que iba volviendo a la vida.

Desperté sudando y con la respiración irregular, no podía creerme que todo fuera una pesadilla. Pero, de pronto, me acordé que no todo había sido una pesadilla, Mike sí había intentado algo conmigo, pero no lo había conseguido gracias a Edward. Edward. Estoy llegando a pensar que no es como me lo imaginaba, lo había prejuzgado. Tenía que disculparme con él por ser así, y ya de paso empezaría a comportarme mejor con él.

Me levanté de la cama al mirar el reloj y ver que quedaban 5 minutos para que sonara la alarma y fui directa a la ducha. Quería lavarme otra vez bien, el sueño me había dejado con la misma sensación que anoche, pero, por otra parte, el sentir la mano fría que me tocaba y el olor que me llegó me hicieron sentirme segura, con la sensación de que nada malo podía pasarme. Se sintieron tan reales que llegué a pensar que había alguien en la habitación, pero no era así.

Llegué a clase asustada, no quería encontrarme con Mike, tenía miedo. Pero no está en clase. Claro! Con lo mal que lo dejó Edward no creo que venga en unas cuantas semanas, eso me hizo sentir mejor y pude respirar tranquila.

Ya es la hora del desayuno y no me he encontrado con los Cullen. Lo que sí he escuchado es que Mike se quedará como mínimo un mes en el hospital, dijeron que lo encontraron en la calle casi muerto, con las muñecas y los brazos rotos, con fracturas en varias zonas de su cuerpo y en muy mal estado pero que él no ha querido decir nada, que dice que no se acuerda de nada. Me han preguntado que por qué no fui con él al final a cenar, por lo que he deducido que dijo que no salimos. Es todo muy extraño.

Con mis pensamientos no me doy cuenta de que ya he llegado a la cafetería, miro hacia donde me suelo sentar y veo a los Cullen muy serios y con cara de preocupados, veo que Edward no está, y no sé por qué pero me preocupo. Compro un bocadillo y me siento con ellos.

-Hola chicos, ¿qué tal?- saludo sin saber qué decir- ¿Cómo es que Edward no ha venido hoy?- pregunto sin poder aguantar la incógnita, intentando disimular mi preocupación. Los Cullen me miran extrañados pero Alice sonríe un poco y me contesta.

- Hola Bella, estamos bien, cansados de las clases y con ganas de llegar a casa, Edward no ha podido venir hoy, no se sentía muy bien- pone una sonrisilla maliciosa- ¿por qué preguntas por él, pensaba que mi hermano no te interesaba para nada?

-No por nada, sólo me extrañó, ya que nunca falta- intenté no sonrojarme pero no lo conseguí.

-Ay Bells cuando abrirás los ojos y admitirás que mi hermano te gusta- me sonrojé aún más al escuchar eso.

-A mí no me gusta tu hermano, es más me cae mal- no sé por qué dije eso, fue como un mecanismo de defensa pero por lo visto le sentó mal a Rose, ya que Alice no me miró mal, sino que la que contestó fue Rosalie.

-Con todo lo que ha hecho Edward por ti y decir que te cae mal, si le dieras una oportunidad y le dejaras ver cómo es él realmente te darías cuenta que es uno de los mejores chicos que existen y algún día espero que te arrepientas de no haber querido conocerlo mejor- empezó a regañarme y parecía que no iba a terminar nunca, no me gustaba esto para nada, pero yo tenía la culpa- él ha arriesgado mucho al salvarte ayer, fue corriendo en cuanto Ali tuvo la visión de que te iban a violar y tu eres tan tonta que crees que mi hermano es un seductor que juega con las chicas. No te lo mereces, no sé qué ha podido ver en ti pero intentaré que se olvide de ti, aunque sea lo último que haga en esta vida.-Se levantó furiosa y se fue, Emmet me miró mal y fue detrás suya.

-Lo siento, enserio, no sé por qué he dicho eso. La he cagado por culpa de mis inseguridades. Hoy venía dispuesta a disculparme con Edward y a darle las gracias por lo de ayer- me di cuenta de una cosa que había dicho Rose - ¿Qué es eso de una visión Ali? No entiendo qué es lo que ha querido decir Rose con eso-

-Eso es algo de lo que no podemos hablar aquí, si quieres ven esta tarde a nuestra casa y así, ya de paso, hablas con Edward y le dices todo lo que piensas y sientes realmente, no vale que te engañes a ti misma, intenta no sentir miedo a tus sentimientos y te juro que serás muy feliz con la persona que amas- dicho esto se fue y me dejó sola pensando.

Con la persona que amo. Pero eso es imposible, yo no amo a nadie ¿no? No puede ser posible. Pero un montón de recuerdos vinieron a mí, recuerdos de Edward, de su comportamiento y de cómo me hacía sentir. Pero lo conocía de muy poco, ¿cómo era posible que estuviera ya enamorada de él? No podía ser posible, pero intenté no cerrarme y pensar en ello como me dijo Alice.

Pasé el resto de la mañana pensando en eso y, a las cuatro y media de la tarde me di por vencida y admití que me gustaba Edward, nunca me había sentido así con ningún otro chico y me gustaba mucho cómo me trataba y, sobretodo, cómo me miraba, como si fuera lo más importante para él. Era estúpido intentar negar lo que sentía por él así que tomé la decisión de ir a su casa y hablar con él y, ya de paso, descubrir qué era eso de la supuesta visión que tuvo Alice. Basta ya de cobardía.