Xeno, por aca!
Lo se, llego con un poco de atraso y se que ya lleva rato publicado este capi en AY. Pero no puedo dejar de publicarlo aqui :D
Enjoy!
Un gran error
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Acto 4. La traición aun duele
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Tal vez no sepas, pero me alegra volver a ver tus ojos verdes
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Los tres pares de ojos no dejaban de verlo de manera sorprendida, entonces cayo en cuenta de que había dejado caer todo lo que llevaba al piso de la impresión que le dio el verlo de nuevo en ese lugar, siendo que su padre le había dicho que no volvería a pisar aquella compañía.
—Qué raro—. Dijo el moreno para voltearse de nuevo con la recepcionista, Chris reacciono y se inclinó para recoger todo lo que hace algunos minutos llevaba entre sus manos, murmuro un muy bajo "perdón" que no fue notado por nadie. —En verdad necesito ver a mi padre. Me dijeron que se encontraba aquí, así que si fuera tan amable…—
Justo en ese momento, el elevador que conducía a los pisos superiores se abrió de par en par, mostrando a cinco personas dentro de él, las cuales no dudaron en salir, Laufey abrió los ojos con sorpresa al ver al trio de jóvenes que había parada de discutir con la recepcionista de aquel lugar.
— ¿Loki?—. Le moreno sonrió al ver el gesto de sorpresa de su padre. — ¡Loki!—. Grito Nál al ver al menor con la sonrisa y sin dudar se acercó para darle un fuerte abrazo, el cual fue correspondido por el de ojos verdes con la misma intensidad. —No sabes lo angustiada que he estado desde que llamaste a Laufey—. Después de los saludos de la familia Laufeyson, Odin y Frigga salieron también del elevador tomados de la mano y detrás de ellos Bald el cual miro a Chris, que seguía recogiendo lo que se le había caído, con el ceño fruncido.
—Hemsworth—. Llamo el rubio mientras se acercaba a su hermano. — ¿Te hiciste cargo del paquete que llego?—. Dijo para despistar, y una vez que vio que nadie ponía real atención a ellos, susurro. — ¿Qué haces aquí?—. El de cabellos negros solo pudo contestarle.
—Terminaba de hacer mis entregas, no esperaba que pasara esto—. Después de esa breve conversación secreta, Chris le extendió a Bald la correspondencia que ese día había llegado a la oficina de Odin.
—Vete a mensajería, no pueden verte aquí—. Le dijo tomando lo que Chris le tendió. —No te arriesgues a que te reconozcan—. Pero el moreno no dejaba de ver hacia las dos familias que hablaban tan amenamente. —Thor—. Dijo con severidad. —Vete—.
—Quiero hablar con él—. Thor trato de acercarse, pero de inmediato fue detenido por Bald.
—No, vete de aquí o me veré en la necesidad de despedirte ahora mismo—. Chris bajo la cabeza y asintió de inmediato.
—Bald, ven aquí, hay excelentes noticias—. Frigga se había acercado al par de hombres, los cuales contuvieron la respiración al ver a la mujer a un lado de ellos. —Buenos días—. Salido amable al hombre con uniforme de mensajería.
—Buenos días—. Contesto cambiando por completo el potente tono de voz que lo distinguía, miro por un momento a Loki. —Con permiso—. Y salió de aquella recepción hacia su lugar habitual de trabajo, Bald soltó un suspiro de alivio y se concentró en lo que Frigga tenía que decir.
—Qué hombre más extraño—. Susurro la rubia, Bald se aclaró la garganta para llamar la atención de su madre.
— ¿Cuáles son las excelentes noticias que tenía que darme?—. Pregunto, La mujer sonrió y tomo del brazo a su hijo para acercarlo al grupo que estaba cercar de la recepcionista. —Anthony se casara con el muchacho Rogers—. Le dijo. Bald solo sonrió.
—Me alegro por ustedes—. Le dijo a Tony y a Steve que iban agarrados de la mano. —Felicidades—. Steve se sonrojo y asintió con la cabeza.
—Solo espero que tu regalo de bodas sea más genial que esa burda felicitación—. Reprocho el castaño con el ceño fruncido.
— ¡Anthony!—. Llamo Steve en manera de regaño, a lo que Tony solo sonrió dando a entender que solo bromeaba.
— ¿Para cuándo seria la boda?—. Pregunto Odin mientras abrazaba a los novios a manera de felicitación al igual que Frigga.
—Necesitaran de una organizadora de bodas. Yo conozco a una muy buena—. Sonrió la mujer.
—Gracias, pero decidimos que será Loki quien la planifique—. Contesto el castaño agradeciendo el atento gesto de la familia Odinson. —En cuanto a la fecha… estábamos pensando en algún día de Agosto, así no hace demasiado calor ni tanto frio—. Todos asintieron.
—Confió en que Loki tiene un gusto exquisito para los eventos—. Comento Nál. —Fue él el encargado de la decoración de la última celebración de Laufey—. Sonrió la castaña con orgullo mientras abrazaba a Loki.
—Así podremos invitar a Thor—. Sonrió la mujer rubia.
— ¡No!—. Contestaron cuatro voces al mismo tiempo, Odin, Laufey, Loki y Tony. —Ese troglodita no pondrá un pie ni en la ceremonia ni en la recepción del evento.
—Pero…—
—Mujer…—. Odin la tomo de la mano y Frigga solo pudo asentir.
—Lo siento mucho, Frigga, sé que es su hijo, pero en este momento no puedo y no quiero toparme con él—. Le dijo Loki con un gesto por demás serio.
—Te entiendo—. Le dijo la rubia de manera comprensiva. —Pero es que hace tanto que no veo a mi hijo mayor—. Frigga en verdad parecía triste.
—Él se lo busco, sus actos fueron las de un adolecente irresponsable más que las de un hombre derecho—. Le dijo Odin con severidad. —Tiene que entender que sus actos tienen consecuencias y así asumirlas por el mismo—.
—Padre tiene razón—. Comento Bald. —Mi hermano ha cometido errores y es momento de que page por ellos. No puedes darle una segunda oportunidad sin darle un castigo para que aprenda que no debe hacer ciertas cosas—.
—Dejemos de lado temas desagradables—. Dijo Nál al ver lo tenso del habiente entre Laufey, Loki y la familia Odinson. —Tenemos que empezar con los preparativos. Agosto está a solo seis meses—.
—Aún falta mucho para Agosto—. Comento Steve.
—Está a la vuelta de la esquina si hablamos de una boda tan grande como el ego de Tony—. Dijo la castaña con una sonrisa.
— ¡Hey!—. Protesto Tony a lo que todos los presentes rieron.
— ¿Llego algo importante?—. Pregunto Odin a su hijo al ver que tenía un montón de cartas debajo del brazo, Bald solamente le tendió los sobres.
Chris entre en su oficina tenía la mirada perdida en algún punto de la pared, soltó un suspiro y se quitó la gorra que siempre llevaba cuando tenía trabajo que hacer.
—Sus ojos—. Susurro recargando sus brazos en el pequeño escritorio que había en el lugar. —Sus ojos son diferentes ahora—. Se dijo, los ojos verdes de Loki siempre habían tenido un brillo que los distinguía de cualquier otra persona, sus sonrisas eran capaces de iluminar el lugar más obscuro, pero ahora parece que ni siquiera alumbran un pequeño cuarto, se han borrado, ese brillo en sus ojos, esa luz en su sonrisa. —Y todo por mi culpa… ¿Qué he hecho?—. Se preguntó a sí mismo, solo un suspiro derrotado y entonces recordó aquel sobre que la empresa Midgard le había entregado para que Odin lo viera, dio un brinco al recordar aquel encuentro con Loki y su familia.
Recuerda haber tirado todo lo que tenía en las manos de la impresión de volver a verlo, y entonces Bald… le entrego toda la correspondencia de presidencia a Bald incluyendo aquel sobre que tenía que destruir
— ¡Mierda!—. Exclamo antes de tomar la gorra que completaba su uniforme y salir de aquel pequeño lugar de descanso, tenía que encontrar a Bald antes de que ese sobre fuera visto por su padre. De ser visto por Odin, él podría darse por muerto, su padre le arrancaría la cabeza en cuanto lo viera.
Llego a los pisos superiores y camino lo más apresuradamente que pudo hasta la oficina de su hermano, su secretaria lo recibió.
—Hola Chris—. Salido con una sonrisa al moreno pero el de ojos azules no contesto.
— ¿Esta Ba- el señor Odinson en su oficina?—. Pregunto de manera atropellada, la chica lo miro de manera curiosa.
—Está en su oficina. ¿Quieres que te anuncie?—. Pregunto, pero para ese momento, Chris ya había caminado hacia la puerta de la oficina de su hermano, abrió la puerta sin siquiera tocar y lo que vio lo dejo perplejo, Bald se encontraba sentado en la silla del escritorio con aquel contrato en las manos, no había despegado su mirada de aquel montón de papel ni siquiera al percatarse de la presencia de su hermano.
—Entra y cierra la puerta—. Le dijo con tono molesto, pero sin apartar la mirada de aquel documento, Chris hizo caso y con la mirada gacha cerró la puerta y se sentó en una de las sillas que se encontraban en aquella oficina. — ¿Qué pretendías en realidad?—. Pregunto con el ceño fruncido. —La verdad Thor, la quiero ahora—. Pero el de pelo negro no dijo palabra alguna. — ¿Qué fue lo que les ofreciste a los Foster o que te ofrecieron ellos para poder acostarte con Jane?—. Thor bajo aún más la mirada, no podía enfrentar el ceño fruncido de su hermano. — ¡Contéstame!—.
—Yo…—. Titubeo. —Acostarme con Jane a cambio de una alianza con las empresas Midgard—.
— ¡Jodido idiota!—. Grito Bald aventando las hojas hacia Thor, el cual recibió el golpe sin más. — ¿Sabes las consecuencias… las ¡jodidas consecuencias que nos traerá tu aventurilla con esa zorra!?—. Bald no era de ese tipo de personas que pierde la calma y comienza a gritar como loco… pero había días como este en el que el más sereno termina por explotar. —Imbécil de mierda, eso eres Thor, porque no solo estaremos teniendo a los Foster encima. Esto es algo que no le comente a Madre ni a Padre, pero esa Jane te ha estado buscando, por suerte siempre viene cuando yo estoy aquí, por lo cual no llega a ver a padre. Ella exige se cumpla este dichoso contrato—. Señalo las hojas regadas por la oficina. —Quiere que te cases con ella y que la alianza con Midgard sea concreta—. Bald se encontraba molesto más con la actitud tan tranquila y sumisa de su hermano mayor que parecía no importarle nada. — ¿Qué piensas hacer para que Foster deje de molestar?, porque te digo de una vez, Thor, esa chica está pidiéndome a gritos que ponga una orden restrictiva en su contra—.
—No será necesario…—. Contesto el de ojos azules. —… yo…hablare con ella—. Thor se inclinó para recoger todas y cada una de las hojas de aquel documento que le había arrojado su hermano.
—Más te vale destruir eso—. Señalo las hojas. —Porque si alguien llega a verlo, será tu fin—. Le advirtió, Thor solo pudo asentir sin ver a su hermano a los ojos y salió de aquella oficina con la cabeza agachada.
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Entupidos errores cometidos, pero más estúpido soy yo, por cometerlos.
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Chris había salido de la oficina de Bald para regresar a la propia y encender la trituradora que usaba para eliminar correo basura que se le entregaba de vuelta, la mayoría del departamento en donde trabajaba Magda. Encendió el aparato y hoja por hoja fue desechando y destruyendo hasta que no quedara nada de aquel documento, cuando hubo terminado con la última hoja, su teléfono celular sonó, miro el comunicador el cual indicaba un número desconocido.
— ¿Si?—. Contesto el moreno.
— ¡¿DONDE JODIDOS TE HAS METIDO, THOR?!—. La inconfundible voz chillona y molesta de Jane lo recibió con un grito tremendo que tuvo que alejarse del aparato para evitar la posible sordera.
—Jane—. Pronuncio molesto.
— ¡Contéstame!—. Le exigió la castaña de manera demandante.
—No te importa—. Le contesto y si hubieran estado cara a cara, el moreno habría visto la clara indignación en el rostro de la mujer. —Me he enterado que has estado intentando ver a mis padres—.
— ¡Claro!... tú no te dignas a aparecer y me he visto en la necesidad de tomar medidas más extremas—. Le dijo la otra. —Me prometiste una alianza con Asgard y un matrimonio, quiero que lo cumplas—. Thor solo soltó una ligera risa. — ¿Qué es gracioso?—. Pregunto molesta.
—Jane, si prometí serle fiel a Loki y lo engañe descaradamente contigo… ¿Qué te hace creer que cumpliré lo que te prometí?—. Sabía que no debía decir aquello, pero demonios que la chica lo traía harto y más harto estaba porque no estaba al tanto de que Jane había estado acosando a su familia… de no ser por Bald, la maniática castaña ya lo habría delatado con su Padre. Tenía que ponerle un alto y agradecerle doblemente a Bald por apoyarlo en cosas como estas. —Mantente alejada de mi familia—. Y antes de que la chica reprochara, el moreno colgó y bloqueo el número para así no contestar las llamadas que vinieran de parte de ella.
Si Jane seguía en ese plan de molestarlo, no le quedaría de otras más que darle luz verde a Bald para que pidiera una orden restrictiva en contra de la maniática mujer castaña.
Miro al frente elevando su mirada, miro alrededor ¿Cuándo es que había comenzado a caminar fuera de la empresa?...bueno en realidad no importaba, tenía muchas cosas en las cuales pensar, el cómo alejar a Jane sin ocasionar un escándalo de niveles exorbitantes era una de ellas, si la castaña seguía empeñada en buscarlo. Soltó un suspiro de cansancio y frustración combinado y al dar la vuelta en una esquina choco con alguien a quien no vio venir.
— ¡Cuidado!—. Se quejó el otro de más baja estatura, Thor estaba a punto de disculparse, cuando cayó en cuenta de con quien se había topado, los ojos verdes adornados con aquel ceño fruncido lo veían con tremenda molestia. Thor se quedó paralizado, sosteniendo la respiración al ver aquel gesto desaparecer y ser cambiado por un rostro con cejas alzadas. — ¡Tu…!—. Ante aquella mirada, el de ojos azules desvió la propia.
—Lo siento—. Se disculpó mientras agachaba la cabeza, y su cuerpo sufría algunos temblores. —"¡Maldición!"—. Se gritó con desesperación.
Los Laufeyson y los Odinson junto con Tony y Steve se habían quedado un poco más a charlar, Loki por otra parte estaba absorto mirando a cualquier lado de aquella recepción, tenía el presentimiento de que en cualquier momento "ÉL" saldría por el elevador o entraría por la puerta gritando: "¡Familia, ya estoy aquí!" y acercándose abrasaría a Frigga y le daría un beso en la mejilla para después saludar a su padre con un apretón de manos.
Pero no, "ÉL" nunca apareció, ni por el elevador ni por la puerta principal, agacho su mirada, y frunció el ceño reprochándose mentalmente que él no debería estar pensando en aquel rubio idiota que le había roto el corazón de la manera más cruel, por el culpable de que ahora su vientre este vacío a causa de aquel accidente hace casi dos meses. Apretó los puños con coraje y sus ojos verdes comenzaron a cristalizarse, no quería estar ahí, no soportaba la idea de volverlo a ver, aunque Odin había asegurado a su padre que Thor no volvería a pisar aquella empresa por lo que le quedara de vida. El miedo de toparse con su antiguo amor se hacía más grande y Steve lo noto.
— ¿Estas bien, Loki?—. Pregunto el rubio en un susurro, Tony se encontraba bastante entretenido hablando con Bald de algún proyecto pendiente que podría realizar la compañía Stark en conjunto con las empresas Asgard.
—Yo… necesito tomar aire—. Loki trato de tranquilizar a Steve usando una de esas sonrisas que usaba cuando paso por aquella depresión hace no mucho tiempo. —Daré una vuelta por la manzana, diles que no se preocupen y que necesito estar solo—. El rubio asintió.
—Por favor, cualquier cosa…—. Steve tomo de la mano a Loki. —…no dudes en llamar a Tony o a mí o a Nál o a quien sea—. Loki sonrió y asintió.
—Gracias, Steve—. Le dijo para después salir de aquel lugar, en verdad necesitaba un poco de aire para así poder despejar su mente, había caminado hasta la esquina de aquella cuadra cuando algo golpeo ligeramente contra él, era el cuerpo de alguien más alto y aparentemente venia distraído, o eso es lo que quiso pensar.
— ¡Cuidado!—. Le grito, frunciendo el ceño y elevando su verdosa mirada al otro, topándose con un hombre, alto de cabello negro y ojos azules, los ojos verdes se abrieron con sorpresa. — ¡Tu…!—. Alcanzo articular el de ojos verdes mientras el de ojos azules desviaba la mirada.
—Lo siento—. Había dicho con un hilo de voz, Loki frunció el ceño nuevamente.
—Yo te conozco—. Le dijo con una mirada meticulosa, el otro tembló. —Si—. Loki chasqueo los dedos. —Eres el mensajero de la recepción, aquel al que se le cayeron los paquetes—. El de ojos azules pareció suspirar ante las palabras de Loki.
—La-lamento la mala impresión—. Se disculpó aun sin levantar la mirada. —Soy…—.
—Si muy interesante tú platica—. Lo interrumpió Loki. —Pero tengo que irme—. El moreno siguió su camino sin siquiera volver la vista atrás, mientras que el de ojos azules lo seguía con la mirada. Loki sintió aquello, y una especie de…paranoia comenzó a invadirlo, justo como se sentía cuando Thor comenzaba a verlo más de la cuenta al entrar en alguna junta de negocios.
Regreso su vista para toparse con la mirada azul de aquel hombre, Frunció el ceño, esa mirada, esa mirada azul comenzaba a molestarlo, a asustarlo, se parecía tanto a la de "ÉL" aunque no parecía serlo, aquella mirada azul que ahora tenía enfrente era distinta, llena de sufrimiento y depresión, tal y como la suya debía verse después de enterarse de que la vida dentro de él se había extinguido.
— ¿Qué me ves?—. Pregunto con molestia, lo que pareció intimidar al otro, pues la mirada azul se desvió a otra parte.
—N-nada—. Dijo el otro, Loki siguió recorriéndolo con la mirada, inspeccionándolo, pero al final solo pudo escucharlo bufar antes de volverle a dar la espalda, ante eso, el de ojos azules no dudo en volver a clavar su mirada en el moreno de ojos verdes.
— ¡Mierda!—. Grito Loki. —Podrías ser más discreto—. Se giró de nuevo y parecía más molesto. — ¡Deja de verme!—. Le exigió.
—Lo siento… es solo que… me recuerdas a alguien—. Mintió el de ojos azules. —Alguien a quien perdí—. Le dijo en un tono por demás lastimero.
—Los problemas de un empleado cualquiera de esta mugrosa empresa me importan poco, amigo—. Le dijo con molestia. —Deja de verme o te arrepentirás—.
—Esta no es una empresa cualquiera—. Le dijo a modo de reproche, Loki soltó una sonrisa burlona.
—Claro que lo es—. Contesto. — ¿Sabes porque?—. El moreno se fue acercando al de ojos azules. —Porque tu anterior jefe era un estúpido, un bastardo traidor al que poco le importo lo que le paso a la persona que más amaba—. Tomo al moreno de la playera y lo empujo con fuerza contra la pared. —Porque el muy estúpido prefirió a una zorra interesara que a la persona que estuvo con él siempre, porque siempre a ese imbécil de mierda le interesara más el dinero que el amor y pondrá por sobre todo su bienestar económico… ¡Porque es un pobre diablo estúpido que no merece ni siquiera seguir respirando el mismo aire que yo!—. La respiración de Loki era agitada, los ojos verdes estaban a punto de derramar lágrimas y sus puños se encontraban encerrados en la camisa del otro.
El de ojos azules solo pudo mantener los ojos abiertos por la sorpresa y recibir cada uno de los insultos que aquel moreno le lanzaba a una persona que no "estaba" en ese lugar, no pudo hacer otra cosa que no fuera encerrar al de ojos verdes entre sus brazos, tratando de refugiarlo.
— ¡¿Qué haces, estúpido?!—. Loki trato de removerse. — ¡Suéltame!—. Pero el otro no lo soltó, simplemente lo aferro más a él, sin alternativa alguna de que el más alto lo fuera a soltar, Loki no tuvo otra opción más que el darle un fuerte golpe, en donde sea, no importaba, el de ojos azules se dobló del dolor, soltando a Loki el cual no dudo en correr lo más lejos que le permitieron sus piernas, desapareciendo entre las cuadras de la ciudad.
El de ojos azules no hizo otra cosa que no fuera quedarse en aquella esquina, tratando de decidir que golpe le había dolido más, si el que Loki le había dado en el estómago o aquel que se hundió cada vez más con las palabras dichas con odio y tristeza, culpando a aquel que le había engañado.
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Si alguna vez dije que no me arrepentiría de nada, ahora retiro lo dicho.
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Loki se detuvo en algún lugar del extenso terreno del Central Park llevo sus manos a las rodillas mientras trataba de regular la agitada respiración que el correr tan rápido como pudo le cobro, un poco más tranquilo y mirando en todas direcciones esperando que aquel hombre de ojos azules no lo estuviese siguiendo, soltó un suspiro de alivio al ver que no era así, giro su mirada encontrándose con el puente a mitad del parque que atravesaba aquel lago.
Llevándose las manos a los bolsillos decidió caminar por aquel puente para detenerse a mitad y contemplar las oscuras aguas que reflejaban el negro de la noche… ¿Cuándo en realidad se hizo de noche?, no tenía ni idea y siendo sincero con él mismo, tampoco le importaba, en su mente solo se encontraba aquel odio liberado, aquel sentimiento de bienestar cuando por fin sueltas el peso que tienes cargando, también estaba aquella mirada triste de color azul, aquel hombre alto de cabellos negros llego a su mente.
¿Por qué le había gritado a él todo lo que tenía que gritarle a Thor?
El hombre bien podría ser un empleado nuevo que la empresa acababa de contratar, y él le había gritado como si nada todos sus problemas… soltó un nuevo suspiro y pensó en aquellos ojos llenos de tristeza, como si aquel hombre hubiese pasado por algo como lo que pasó él.
"Me recuerdas a alguien… alguien a quien perdí"
Aquellas palabras retumbaron en su cabeza, haciéndolo abrir sus ojos de sobremanera, tal vez por eso aquella mirada triste, con falta de brillo, aquel hombre entendía lo que él sentía, porque aquel hombre perdió a alguien.
—"Y eso a mí que"—. Se dijo de manera mental, recordando que aquel hombre tenía ojos azules, el cual de ahora en adelante se había convertido en su color más odiado. Aunque aquel hombre no tenía la culpa de haber nacido con aquel color de ojos, entonces pensó en ojos azules y su ceño de frunció nuevamente, el odio y la molestia regresaron pero en niveles más bajos. —Thor—. Pronuncio con molestia, como si el simple nombre quemara su boca. —Como te odio—. Escondió su rostro entre sus brazos tratando de olvidar aquello.
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Debería odiarte como nunca he odiado a alguien.
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Chris llego a la oficina la mañana siguiente para comenzar su jornada laboral, entrar por la puerta principal era una muy mala costumbre que aún tenía presente, es por eso que la recepcionista lo recibió con el ceño fruncido, aunque bien sabía que a la mujer no le caía del todo bien.
—Hemsworth—. Le dijo con tono molesto. —Sabes que no puedes entrar por esa puerta a no ser que tengas mensajería que llevar a los pisos superiores—. El moreno bufo y regreso sobre sus pasos solo para evitar con la mujer a tan temprana hora de la mañana, no estaba de ánimos como para sacar ese monstruo que tenía dentro.
—Tu—. Apenas había cruzado la puerta para salir, escucho que alguien parecía llamarlo. —Si tú, el mensajero—. El moreno giro en todas las direcciones hasta que dio con un hombre de ojos verdes el cual se acercaba a él.
—Em…—.
—No hables, solo escucha—. Le interrumpió. —Lamento haberte golpeado anoche, también lamento haberme desquitado contigo, no tenía que pasar aquello—. Loki no lo miraba a los ojos, simplemente se limitaba a decir las cosas de manera mecánica, una simple disculpa que no era en realidad una disculpa.
—No hay problema—. Le dijo el de ojos azules. —Todos tenemos días difíciles y se nos hace muy difícil tratar de controlar lo que guardamos por mucho tiempo—. Loki lo miro con ambas cejas alzadas, aquel hombre no estaba molesto con él, o bueno, no lucia molesto, el moreno más alto, sonrió. —Soy Chris Hemsworth—. Dijo alzando una mano. Loki miro la mano y regreso su vista a aquellos ojos azules.
—Loki Laufeyson—. Y entonces algo, no supo que, lo hizo soltar abruptamente la mano del otro, Loki miro con desconcierto al más alto, no supo el porqué, solo salió corriendo de nuevo. —"No…"—. Se dijo tratando de alejarse lo más posible de aquel hombre y de sus ojos azules. —"Porque… ¿Por qué aun duele?"—. Pensó mientras sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas de nuevo. —"¿Porque con él?"—.
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Y el dolor de tu traición… aún está aquí, en mi corazón.
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Acto 4. End
