KHR! no me pertenece...
La clínica Vongola Decimo
Un día...
Después de la universidad, Tsuna caminaba por la calle tranquilamente hacia su casa.
-es relajante caminar hasta casa, debería hacerlo más seguido- decía estirando los brazos-como los chicos son más inteligentes que yo, ellos no tienen que asistir a todas sus clases- decía pensando en sus guardianes y que ellos sacaban muy buenas nota, hasta Ryohei- y encima aún queda mucho papeleo-
En eso iba cruzando la calle sin darse cuenta que el semáforo cambio.
-cuidado!- gritaron, un camión venía a toda velocidad, estaba por chocarlo pero alguien lo empujo.
-Ite!- dijo levantándose.
-estás loco! Pudiste haber muerto!- le dijo la chica que parecía haberlo empujado.
-en realidad a lo sumo me hubiera dejado muy lastimado pero muerto no creo- le dijo Tsuna a la joven con una sonrisa.
"que le pasa a este chico?" pensaba la joven por la reacción de Tsuna.
-hey! Estas bien niño!- le dijo el hombre del camión acercados.
-si tranquilo no me paso nada- dijo levantando la mano, la cual se podía ver claramente que tenía sangre chorreando por su muñeca.
-pues pareces lastimado, ven sube, te llevare a un hospital- le dice para que suba al camión.
-no se preocupe yo…-iba a hablar, cuando la joven le interrumpió.
-sí, aceptamos su oferta pero vamos a una clínica cercana que hay por aquí-
-bueno, no hay problema suban-dijo el camionero.
-pero en serio no…-decía Tsuna que quería regresar rápido a casa antes de que lo salieran a buscar.
-tú te subes y solo después de verificar que estas bien te dejare ir!- le dice autoritariamente la joven.
-HIII si- le dice asustado.
"que chico tan raro primero es relajado y luego asustadizo…algo debe andar mal en su cabeza…" pensaba la joven mientras empujaba a Tsuna para que suba al camión.
El conductor fue por donde la joven le indicaba y la dejo en una clínica que más que clínica parecía desierto.
Ventanas rotas, paredes descoloridas, hierba muy crecida, eran las características que veía de afuera.
-jovencita, está segura que es aquí?-le dijo el camionero.
-si muy segura, ven- le dijo jalando a Tsuna.
-si- dijo yendo pero de repente se detuvo-espera! Disculpe señor!- le dijo al camionero-cuál es su nombre?-
-yo…pues Ángelo-dijo el camionero.
-señor Ángelo, yo nunca olvido a quien ha sido amable conmigo, le compensare-le dijo Tsuna.
-vamos niño no tienes que portarte así-
-no por favor, dígame que es lo que quiere, que desea?-
-lo que deseo no me lo puedes dar…-dijo levemente triste.
-qué cosa?-
-bueno…hace mucho por donde yo vivía con mi esposa y mi hijo, hubo una pelea callejera, los ayude a escapar mientras distraía a algunos agresores pero…luego me entere que los alcanzaron pero solo encontraron el cadáver de mi esposa, de mi hijo nunca más supe nada-
-no lo han encontrado?-
-no, he buscado por muchos lugares pero nunca lo encontré…-
-ya veo…siento lo de su esposa y en cuanto a su hijo…-
-no te preocupes es algo que nadie puede devolverme, bueno niño, nos vemos, fue un gusto conocerte-dijo subiendo a su camión.
-sí, adiós-le saludo Tsuna mientras veía como se alejaba el camión.
-es muy triste lo que le paso- dice la joven.
-si es verdad, disculpa antes de que entremos debo llamar a alguien- dice agarrando su celular.
Marco un número.
-hola! Takeshi-
Del otro lado se escuchaba una voz.
-sí, jeje veraz en cuanto te desocupes tengo algo que encargarte, llámame en cuanto termines-
Y corto.
-bueno vamos o te vas a ir en sangre, esas vendas que te puse en el camino no servirán de mucho-le dijo la joven.
-hi-dijo Tsuna siguiéndola.
Entraron a la clínica, donde todo estaba roto, más de un lugar sucio y además era muy tétrico.
-padre!- grito en la clínica.
-Bianca!-se escuchó- Dónde estabas?-dijo un hombre de unos 40 años apareciendo.
-Salí a promocionar la clínica y traje a un herido-
-qué bueno! Pase, pase-
Tsuna con cierta desconfianza siguió al hombre que vestía de bata de laboratorio y lentes, cabello canoso y una barba de abandonado.
-bueno yo te atenderé, hija por que no preparas algo de comer me estoy muriendo de hambre-le dijo el hombre.
-hi-dijo la joven mientras se iba y los dejaba solos.
-cómo te llamas?- le pregunto mientras buscaba los vendajes nuevos.
-Sawada Tsunanoshi- le respondió -disculpe señor si no le molesta la pregunta que..?-
-me vas a preguntar por el estado de la clinica?-le dijo el hombre.
-si, como…?-iba a preguntar cómo lo sabía pero el hombre se le adelanto.
-estaba escrito en toda tu cara que querías preguntármelo-
-en serio?- dijo Tsuna "si Reborn se entera de que sigo siendo predecible me mata" pensó con algo de miedo.
- no suelo contar esta historia porque le trae malos recuerdos a mi hija pero…hace unos 15 años esto no era así-
-a no?-
-no, nuestra clínica iba muy bien como cualquiera pero…el día que mi esposa falleció yo…yo tuve que operar a una mujer que se parecía a mi esposa, esa presión era demasiada para mí-
-Era algo grave lo que tenía esa mujer?-pregunto Tsuna.
-no, no lo era, por ello les pedí que se fueran a otra clínica por que no estaba en condiciones de hacer esa operación-dijo mientras le retiraba las vendas a Tsuna de la mano para cambiarlas.
-y que paso?-
-ellos se fueron pero un mes después recibí una carta en la que me demandaban por abandonar a un paciente-
-demanda pero usted la abandono?-
-no, es más yo conseguí hablar con el jefe de una clínica que está en el centro de Italia para que le dieran la mejor de las atenciones a esa mujer pero igual la demanda fue tomada como cierta y yo tuve que usar todo el dinero del hospital para pagarla, es así como esta en estas condiciones-
-ya veo…-
-bueno, ya está-dijo terminando de colocar las vendas nuevas.
-gracias y cuánto…?-
-no te preocupes, no tienes que pagarme, me hice medico porque quería ayudar a las personas...pero soy un inútil, ni a mi hija le puedo ayudar, ella quiere seguir mis pasos y ser doctora pero no puedo pagar la universidad…no la puedo hacer feliz-dijo muy triste.
-es un buen hombre… no debería culparse por algo que estuvo fuera de su control, además es un buen padre- le dijo Tsuna "no como el bueno para nada que tengo yo" pensó.
-joven Tsunanoshi…-
-por favor solo llámeme Tsuna-
-gracias, Tsuna-
-dígame, si…este hospital fuera reparado…usted podría hacerlo funcionar como antes e incluso manejar al personal?-
-claro pero para eso se necesitaría mucho dinero y no lo tengo jaja-
-papá! el almuerzo ya está servido-le dice la joven- te quedas a comer?-le dice a Tsuna.
-no puedo tengo que llegar a casa lo antes posible-dice Tsuna.
-bueno, vamos te acompaño a fuera-
-hi!-
Salieron del edificio, Tsuna le dio un vistazo más antes de despedirse.
-bueno gracias por su hospitalidad-
-no hay de que vuelve cuando quieras-
-gracias, nos vemos… Bianca, no es así?-dijo Tsuna.
-cierto! no me presente adecuadamente, si! Mi nombre es Bianca y él es mi padre Baigio-
Esa misma noche en la clínica…
Se escuchó que rompieron un vidrio en la parte de recepción de la clínica.
-papá…-dijo Bianca levantándose de golpe.
-tranquila, voy a ver-dijo Baigio levantándose y dirigiéndose a la recepción.
Bajo y escucho voces y risas.
-quien anda hay?!- se animó a decir.
-he? Que no nos dijo que este lugar estaba abandonado-escucho una voz y varios jóvenes que parecían pandilleros se hicieron presentes.
-el idiota de tu amigo nos dijo eso-dijo otro de ellos.
-pues tal vez este viejo vive solo y si nos deshacemos de él, este lugar será nuestra guarida jaja-dijo otro.
-me parece bien, mátenlo-dijo el que parecía ser el jefe.
-no esperen no le hagan daño a mi padre!-dijo Bianca apareciendo.
-ho que tenemos aquí! que linda creo que nos divertiremos un poco con ella-dijo el jefe acercándose a ella.
-no, por favor, a mi háganme lo que quieran pero dejen a mi hija en paz se lo suplico-dijo Baigio.
-cállate!-dijo uno de los pandilleros dándole un golpe en el estómago, haciéndolo caer de rodillas al suelo.
-padre!-dijo Bianca preocupada.
-vamos preciosa, tú y yo tendremos una noche divertida-
De pronto un estruendo se escuchó, la puerta de la recepción quedo destrozada y de la polvareda de humo que se formó salía la figura de un joven.
-quién eres?-
-aquellos que perturben la paz en mis territorios serán mordidos hasta la muerte- dijo el joven con unas tonfas en la mano.
-mordidos? A que te refie…?- no alcanzo a terminar que ya lo había envestido y dejado inconsciente.
-quién eres?-dijo uno de los pandilleros.
-su peor pesadilla-dijo antes de lanzarse sobre ellos.
-ha!- se escuchó pues todos fueron derribado en un abrir y cerrar de ojos.
-quién eres?- le dijo Bianca temerosa.
-estoy cansado de oír esa estúpida pregunta cómo me vuelvas a decir te voy…-iba a decir Hibari pero fue interrumpido.
-Hibari-san no sea malo!- le interrumpió Chrome.
-mm…- dijo el guardián de la nube guardando sus tonfas.
-disculpen, ustedes son Bianca y el doctor Baigio?- le pregunto Chrome.
-si- contesto un poco dudosa Bianca.
-nuestro Boss quiere verlos-
-Boss?-
-sí, acompáñennos- les pidió Chrome.
-padre!- dijo Bianca al notar que cuando Baigio se quiso poner de pie callo de nuevo.
-parece que está herido…Hibari-san puedes…?-
-no, que camine solo- le interrumpió Hibari yéndose a la salida.
-ese hombre es detestable- le dijo Bianca a Chrome.
-es lo que a veces parece pero es bueno-
Un rato después ya el coche estaba ingresando en el castillo Vongola
-que es este lugar?-pregunto Bianca.
-es nuestro hogar-explico Chrome
-quienes son ustedes?-
-somos la familia Vongola Decima-
-vongola!-dijo sorprendido Baigio.
-los conoces padre?-
-si es la más despiadada familia de la mafia con más poder en el bajo mundo-
-la mafia?- dijo Bianca con un poco de miedo.
-la historia de la familia ha sido manchada por sangre durante generaciones pero nuestro actual Boss no permitirá que las cosas sigan así, el cambiara a Vongola y a las demás familias también-
-pues parece que le tienen mucho afecto- comento Baigio.
-sí, todos queremos mucho a Boss, bueno llegamos- dice al ver que el coche se detuvo.
Bajaron entraron en el castillo, Hibari y Chrome lo guiaron a la sala de reuniones.
-ya llegamos- dijo Chrome entrando pero solo estaban Ryohei y Lambo en la sala.
-se tardaron al extremo!- le dijo/grito el guardián del sol.
-había unos herbívoros molestos, haciendo escandalo- dijo Hibari sentándose en su asiento.
-disculpa Ryohei-san puedes curar a el señor Baigio, está herido- le dijo Chrome.
-si, al extremo! kangaryuu!- dijo a su fiel amigo mientras salían de la casa.
-Chrome-nii, quiero dulces!- le dijo Lambo.
-no te dio Boss una bolsa entera esta tarde?-
-no- dijo el niño mostrando que obviamente era una mentira.
-donde están los demás?- dijo Hibari.
-están…- iba a decir Ryohei mientras terminaba de curar a Baigio pero…
-no sé por qué siempre gente tan molesta tiene que estar con Juundaime- dijo el guardián de la tormenta quien llegaba junto lluvia, y al tétrico guardián de la niebla.
-ma…ma…Gokudera, el hombre solo está agradecido, no lo menos precies-
-Tsk!-
-kufufufu que paso Ave-kun?- dijo Mukuro empezando a pelear- Mi querida Chrome no estuvo en peligro no es así?-
-no, ella está muy bien cuando está conmigo Piña-kun-dijo haciendo que el guardián de la niebla comenzara a tener un aura oscura alrededor.
-ma…ma… cálmense- dijo Yamamoto intentando mediar.
-disculpen, pero por que el jefe de Vongola quiere vernos?- dijo Baigio.
-Boss no nos dijo porque…así que teníamos curiosidad de saberlo-le contesta Chrome.
-debemos eliminar potenciales peligros kufufu- dijo Mukuro haciendo aparecer su arma, le divertía asustar a los demás.
-hey! Cabeza de piña guarda eso!-le grito Gokudera.
-creo que matare al adicto a la nitroglicerina primero-dijo Mukuro.
-inténtalo-dijo Gokudera sacando sus dinamitas
-yo los morderé hasta la muerte si perturban la paz-dijo sacando sus tonfas.
-si! Expresémonos con nuestros puños al extremo!-
-ma…ma…cálmense-
-no te metas friki!-
-ellos están bromeando, verdad?-le pregunto Bianca a Chrome.
-no, ellos en verdad van a intentar matarse-respondió simplemente.
-qué?-
-chicos! Cálmense!-
Todos se frenaron al oír la voz de su jefe, y cuando entro al salón, ni Bianca ni Baigio podían creerlo.
-Mukuro, baja el tridente o te lo congelo-le dijo Tsuna a su guardián.
-Tsuna?-dijo Bianca no creyendo que ese niño desprevenido e inocente que había conocido era el gran jefe de ese peligroso grupo que tenía en frente.
-hola- dijo con una sonrisa.
-oya oya Tsunanoshi, porque solo eres malo conmigo, si Ave-kun estaba intentando hacer lo mismo-
-no es cierto- dijo haciéndose el inocente.
-kufufu que pasa Ave-kun? Tienen miedo de admitirlo-
-no piña-kun- dijo molestándolo.
-considérate muerto!- dijo lanzándose al ataque contra Hibari.
Tsuna se fue a su asiento en la cabecera, demasiado calmado para el gusto de Bianca.
-el friki del baseball tiene razón, si se van a matar, déjenme ese placer a mí- dijo Gokudera sacando sus bombas.
-Tsuna- nii…juega con el gran Lambo!- dijo el niño saltando sobre la mesa y parándose delante de Tsuna.
-no moleste vaca estúpida- dijo Gokudera levantándole del cuello.
-bájame ahodera!- le grito mientras pataleaba.
De pronto saco la bazuca de los 10 años llorando y apareció Otona Lambo.
-are? Que paso…estaba yendo de paseo con una linda señorita y de pronto…mm….bueno nada se puede hacer- dijo tirándose en uno de las sillas muy relajadamente.
-tsk! No sé si me enoja más este relajado y bueno para nada guardián, o el llorón y malcriado-
-kufufufu torturemos al crio hasta hacerlo llorar- sugirió Mukuro a lo que Gokudera sonrió maliciosamente.
-No, Tsuna-nii!- dijo poniéndose detrás del sillón de su jefe.
-Mukuro-sama, Gokudera-kun! Dejen a Lambo- dijo Chrome poniéndose delante.
-oya oya si estábamos jugando nada más, Chrome-
-Nagi sabe cómo calmarte- comento Hibari haciendo aparecer una venita en la frente de Mukuro.
-Ave-kun nadie te dio el derecho de llamar por su nombre a mi querida Chrome!- dijo sacando su tridente.
-yo hago lo que quiero Piña-kun-
-kufufu deja de decirme piña!- dijo saltando y chocando sus tridente contra las tonfas de Hibari.
Tsuna seguía sentado en la cabecera de la mesa con los ojos cerrados, y tirado para atrás en su sillón de jefe como totalmente relajado.
-Tsuna! Ellos se están matando…- dijo Bianca notando que los demás guardianes se unían a la pelea.
-si- dijo en la misma posición.
-qué? así nada más, se van a matar!- le dice no entendiendo su actitud.
-no se mataran, solo se golpearan hasta quedar medio muertos-
-y eso está bien?- dijo exaltada.
-no- dijo sin dejar su posición.
-disculpa Tsuna, pero como sigues de tu lesión?- dijo Baigio, y eso si hizo alterar a Tsuna.
-shhh!- dijo para que haga silencio ahora alterado.
-no me calles! Y como que eres el jefe de Vongola?!- le grito enojado.
-larga historia jeje-
-hablo en serio mocoso!-dijo Baigio pensando que Tsuna le estaba tomando e pelo.
-teme, no te metas con Juundaime-dijo Gokudera que también se había acercado a defender a su jefe.
-así que en verdad eres el jefe, he?- dijo Bianca.
-si aunque no me gusta que estemos hablando de mi título-
-Tsuna tu eres el jefe, eres el líder de todo esto? pero parecías tan débil y distraído cuando ibas cruzando la calle, si hasta casi te choca el camión y…- iba a decir Bianca pero Tsuna le interrumpió.
-sh! Cállate o ellos…-
-Camión?- dijeron todos sus guardianes.
-ho no…- dijo Tsuna con voz cansada.
-Juundaime que paso?-
-Herbívoro no nos dijiste nada-
-Tsuna no es bueno que nos ocultes algo así- le dijo Yamamoto.
-Sawada te curare al extremo!-
-Boss creo que debería descansar un poco-
-kufufu si no descansas te noqueare para que lo hagas-
-Tsuna-nii estas lastimado?-
-no Lambo estoy bien, y chicos no exageren, ella- dice señalando a Bianca – me salvo, así que estoy bien-
Sus guardianes iban a seguir quejándose cuando…
-chicos déjenme tranquilo no ven que estoy bien, ahora vamos al tema que nos atañe, si?-
-hi- dijeron todos yendo a sus respectivos asientos.
-Bianca Baigio, siéntese-
Ellos lo hicieron.
-bueno básicamente, quiero hacer negocios con ustedes-
-negocios?-
-así es, quiero darte el dinero suficiente para que la clínica quede totalmente como nueva-
-qué? Tsuna estás hablando en serio?-
-Tsuna tu viste el estado en el que estaba ese lugar, quien sabe cuántos millones necesitarías para eso y además que no tenemos personal-
-Hibari- dijo Tsuna a su guardián y este le entrego una carpeta Baigio.
-qué es esto?-dijo Baigio abriéndola y comenzando a leer el contenido.
-es el presupuesto de lo que vamos a comprar, la otra parte es para contratar al nuevo personal y lo demás úsalo como quieras-
-esto es demasiado dinero Tsuna!-
-bueno, lo único que queremos a cambio es una cosa-dijo Tsuna.
-qué?-
-que cualquier persona que este enferma o mal herida sea atendida, no lo dejen morir-
-es obvio que no dejaríamos que eso pase-dijo Bianca enseguida.
-no, eso no es obvio- le dijo Tsuna seriamente-hay muchos lugares en donde solo se atiende a quienes tienen dinero pero quiero que tu clínica sea distinta, claro también llevaríamos allí a los heridos o enfermos en nuestra familia-
-Tsuna estás hablando en serio? Eso es todo lo que quieres?-dijo Baigio que no creía que a cambio de todo ese dinero el hiciera lo que hasta ahora estuvo haciendo, ayudar a quien lo necesite.
-si-dijo Tsuna inmediatamente,
-Tsuna…yo…-dijo conmovido.
-ha! Y una cosa más, Bianca! tú quieres ser doctora no?-le pregunto.
-si, como…?-iba a preguntar cómo lo sabía pero le interrumpió.
-bueno mira firma estos papeles- dice lanzándole una carpeta – y estarás inscripta en el área de medicina de la universidad-
-qué?-dijeron tanto Baigio como Bianca.
-Tsuna esto…yo…no sé qué decir-decía Bianca emocionada.
Baigio se levantó y fue hasta Tsuna y se arrodillo llorando ante él.
-gracias- dijo muy conmovido.
-no, levántese no quiero tratos especiales, hoy quédense aquí a descansar y mañana serán escoltados por mi guardián que les ayudara con la remodelación de la clínica-dijo Tsuna.
-tu guardián?-pregunto Bianca que no entendía a quien se refería.
-sí, bueno chicos me voy a dormir, y por favor no se maten, apenas puedo estar tranquilo sin Reborn y ustedes empiezan a…-iba a decir algo pero la puerta se abrió de golpe.
-tranquilo sin quién?-dijo una pequeña figura entrando.
-Reborn!-dijo Tsuna al ver a su tutor.
-Ciaossu!-saludo a todos para dar directamente una patada a su Dame alumno, haciendo que su cara quede estampada en la pared.
-ite! Reborn no me hagas esto!-se quejó Tsuna separándose de la pared.
-mañana tendras un entrenamiento especial Dame-Tsuna así que prepárate-le dijo con su sadica sonrisa de siempre.
-no!-grito desconsolado Tsuna.
Unos minutos más tarde…
-en esta parte están las habitaciones- dijo Chrome.
-vaya, es impresionante este castillo-comento el doctor Baigio cuando se abrió el elevador, delante de ellos había una sala que conectaba a cinco pasillos grandes y al lado del elevador una enorme puerta que estaba cerrada.
-verdad? Este elevador por el que vinimos es el único que conecta con este lugar, el cuarto piso-
-ya veo- dice Baigio.
-en ese pasillo de la derecha- dice Chrome apuntándole cual era- conecta con las habitaciones que pertenecen a los guardines-
-todos eso locos que intentaron matarse viven allí?- dice Bainca.
-bueno…solo 4 de ellos, luego en el pasillo de la izquierda- apunta nuevamente-es el que lleva a donde las chicas del Decimo-
-las chicas del Decimo?-pregunto Bianca.
-si así se hacen llamar, así que allí vivimos personas ahora-dijo Chrome.
-ustedes…todas son sus novias?- dice Bianca sorprendida.
-no, Boss nos quiere mucho pero no tenemos esa relación más bien es como familia-
-ho…-dijo muy interesada en el tema.
-y el pasillo que ves en frente es el de los invitados aunque se quedaran, usen todo los que gusten de las habitaciones y siéntanse como en casa-
-Chrome-chan!- dijo una voz detrás de ellos.
-Alice?-
-veo que tenemos invitados- dice al ver a Baigio y a Bianca.
-Alice, bienvenida, te fue bien en la misión?-le pregunto Chrome.
-sí, fui a llevar mi reporte a Tsuna, voy a darme una ducha y me quedare con el toda la noche-
-eres la novia de Tsuna?- pregunto Bianca que parecía interesada en ese tema.
-quien quiere saberlo?- dice y de pronto saca su arma y le apunta- acaso estas detrás de mí queridísimo Tsuna-
-Alice, ellos son invitados, Tsuna no quiere que le hagan daño-le dijo Chrome sabiendo cuales eran sus intenciones.
-mm…bien igual el más que como amiga no te querría-le dice Alice como despectivamente a Bianca.
-que!- le dice enojada.
-sí, él no tiene esta clase de gustos-le dijo provocándola.
-que! ya veraz como…!-iba a decir algo Bianca pero fue interrumpida.
-Alice! No molestes a mis invitados- dijo una voz mientras el elevador se abría.
-Tsuna!- dijo arrojándose en los brazos de él- te quiero- dice dándole un beso en la mejilla-
-hi,hi- le dice Tsuna con cara de cansado, ya después de vivir con Alice se acostumbró a sus muestras de afecto.
Bianca le molesto que a Tsuna ese comportamiento no le molestara para nada.
-Baigio, Bianca, siéntanse como en su casa, buenas noches- dijo abriendo la puerta al lado del elevador que al parecer conducía a una escalera.
-Tsuna! Quiero dormir contigo!- le dijo Alice subiendo las escaleras detrás de él.
-no- se escuchó que le gritaron pero Alice subió igual.
-bueno vamos les mostrare sus habitaciones- dijo Chrome.
Al día siguiente…
Todos reunidos en el comedor, en medio de gritos, peleas, insultos, amenazas de muerte, todos comían.
-buen día- dijeron dos personas entrando al comedor.
-Irie, Spanner-dio Tsuna.
-hola Tsuna!-saludo amablemente Irie.
-Yo, Vongola!-dijo Spanner.
-que hacen aquí?- les dijo con su típico tono hostil Gokudera.
-Tsuna dijo que nos tenía un trabajo urgente, y además queremos hablarte del otro proyecto-
-sí, chicos les presento a Baigio y su hija Bianca-
-es un gusto-dice Irie amablemente a ambos.
-Vongola! toma te traje dulces- dice Spanner ignorando de nuevo todo a su alrededor.
-arigatou- le dice con una gotita en la cabeza- y ellos- dice ahora por sus ingenieros favoritos- son mis ingenieros e inventores personales, Irie Shoichi y Spanner, ellos equiparan la clínica con lo último en tecnología y la modificaran para que sea la mejor, esta vez también trabajaran con Gianini- les dijo Tsuna.
-Gianini…pero Tsuna…he…-no sabía cómo explicarle a su amigo que el tercer ingeniero seguía siendo bastante complicado.
-sí, lo sé, pero no pasara nada y ustedes deben mantenerlo vigilado-dijo simplemente.
-pero…-iba a decir Irie pero Tsuna le interrumpio.
-Gianini también es nuestro ingeniero e inventor Irie, así que debemos confiar en él-
-si- dijo resignado.
-chicos…he dónde?- dijo al darse cuenta de que sus guardines.
-Boss…- dijo su querida guardiana de la niebla –todos tenemos clases hoy, así que ya se fueron-
-ha! si clases jeje- dijo relajado pero de pronto –clases! Ho No! Yo también!- dijo corriendo, de un lado a otro.
-Juundaime, el auto está listo- dijo Gokudera entrando al comer nuevamente, aunque en realidad no sabe en que momento salió.
-me voy en la moto hoy, vamos Chrome, te llevo- dijo tomándola de la mano.
-hi!- dijo siguiéndolo.
-pero Juundaime!- dijo queriéndose quejar.
-lleva a Baigio y Bianca a la clínica y como no tienes clases hoy, supervisa la obra- dijo Tsuna que salía corriendo.
-tsk! Porque tengo que…-iba a quejarse pero Tsuna ya se había ido.
-hey! Quieres un dulce- le ofreció Spanner.
-no, no quiero nada idiota! Si no tienen nada que hacer vamos!- les apresuro el guardián de la tormenta
Subieron al auto y partieron hacia la clínica.
En el camino…
-disculpa-dijo Bianca.
-que quieres?-le dijo Gokudera
-de verdad Tsuna es su jefe?-pregunto pues aun no creía del todos que siendo como es Tsuna sea el jefe de Vongola.
-tsk! Que acaso eres tonta! No vez lo grandioso que es Juundaime!-
-pues- dijo pensándolo un poco- la verdad no-dijo sinceramente.
-Bianca!-le regaño Baigio.
-pero papá, es verdad!, es decir, Tsuna es un chico dulce y tierno, no parece el jefe de una mafia.
-es verdad, Juundaime no es el jefe de una mafia-dijo Gokudera.
-y que es?-
-es el jefe de la restaurada unidad de vigilancia Vongola-
-unidad de vigilancia?- dijo Baigio sorprendido.
-sí, aunque aún se nos llama la familia Vongola y eso está bien porque somos familia, ya no nos queremos considerar mafia, sino que somos una organización que ayuda y protege a las personas-
-eso suena bien joven Gokudera pero Vongola siempre será Vongola-
-el pasado no se puede reparar pero el presente se puede modificar para guiarnos a un futuro mejor, y eso es lo que Juundaime lograra por eso le seguimos-
-te refieres a todos los que viven en la casa?-pregunta Baigio.
-si-
-aun así en la mafia habrá familias que pueden querer matar a su jefe, y si lo hicieran? Donde quedaría su lealtad?-
-papa!-dijo Bianca horrorizada pues no se quería imaginar a Tsuna muerto.
-si es verdad, muchos no están de acuerdo con los ideales de Juundaime-dijo Gokudera- pero no permitiremos que lo maten, los guardianes protegen el cielo-
-guardianes? Que es eso?- pregunto Bianca.
-sí, existen 6 personas que son llamadas guardines en Vongola, de generación en generación en la familia han existido-explica Gokudera.
-esas 6 personas son fuertes?-
-así es, los 6 guardianes que existen son el guardián de la lluvia, el guardián del sol, el guardián de la niebla, el guardián del rayo, el guardián de la nube y el guardián de la tormenta-
-acaso se comparan al clima o algo así-dice Bianca.
-interesante, no sabía eso de Vongola, de los que vimos ayer quienes son los guardianes?-pregunta Baigio con curiosidad.
-yo- dijo orgullosamente- soy el guardián de la tormenta-
-tu eres un guardián? Que decepción- le dice Bianca.
-como te atreves!-dice enojado.
-Bianca!-le regaña Baigio
-jeje-se ríe mostrando que era broma.
-y cuál es la función de un guardián?-pregunto Baigio.
-básicamente proteger a la familia, y al cielo, pero cada uno lo hace se puede decir a su manera-
-cielo?-pregunta Bianca.
-así es, el sol, la nube, la lluvia, la niebla, el rayo y la tormenta son envueltos por el cielo, nuestro cielo es nuestro jefe-
-Tsuna es Cielo? Ya veo…-dice Bianca.
-bien, llegamos-dice Gokudera al notar que el coche iba desacelerando.
En el lugar había camiones, obreros con cascos, muchos materiales de construcción.
-hey! Quien es el que está a cargo aquí!- dijo Gokudera bajando del coche.
-quien quiere saber!?- dijo un hombre fornido y muy intimidante, vestido con traje de obrero y casco.
-soy el guardián del decimo Vongola- dijo con orgullo y el semblante del hombre cambio.
-disculpe, no sabía que era usted, venga le mostrare un poco lo que hay que hacer-
-bien, hey! Ustedes!- dijo a Baigio y Bianca – vengan conmigo-
Fueron hasta una oficina donde el hombre les dio un informe completo de la situación del lugar.
-entonces en cuanto tiempo estará-
-bueno este tipo de remodelaciones tardamos como 6 meses o un año pero por el jefe lo tendremos en un mes-
-un mes?-
-sí, abandonaremos un mes cualquier otro trabajo que tengamos en la compañía para darle prioridad a esto-
-pero señor eso es demasiado-dice Baigio.
-no, nada es demasiado para el jefe, si me disculpan debo ver cómo van en la parte este del lugar-
-son muy amables-
-por qué hacen tanto por Tsuna? Acaso les paga tanto?-pregunta Bianca.
-no es tanto lo que les paga sino que el jefe tomo esta compañía constructora que estaba en quiebra prácticamente, la puso a trabajar para él salvándolos de la baca rota y a cambio él no quiere dinero y esa cosas sino que le trabajen rápido si él lo necesita-
-es como a nosotros nos dijo…-
-sí, el jefe les ayuda sin pedir a cambio, es por ello que le quieren y respetan-
-ya veo…-
-bueno al parecer se quedaran un mes en casa, como si fuera poco tener tanta gente molesta allí-
Y tal y como dijo Gokudera pasaron un mes en el castillo Vongola, viviendo con la locura de esa diversidad de personas.
Hasta que llego el día en que la clínica estuvo terminada.
-quedo como si fuera un edificio nuevo- dijo Baigio parado frente a su queridísima clínica.
-sí, es genial-
-Tsunanoshi, gracias, te debemos mucho-
-no me deben nada, yo solo les devolví el favor que me hicieron, bueno me tengo que ir, ve y conoce a tu nuevo personal, fue contratado por mi guardián del sol y yo mismo vi que sean competente-
-si, gracias- dijo saludando y yéndose dentro de la clínica.
Tsuna subió a su coche muy satisfecho de lo que había logrado.
"ojala pueda hacer más cosas como estas…" pensó.
Continuara…
Ciaossu!
Tsuna podrá cumplir su objetivo de volver a Vongola algo positivo?
Seguirán siendo chantajeados Hibari y Mukuro?
Jeje veamos en el siguiente capítulo…
Nos leemos.
Nya se despide, paz!
