KHR! No me pertenece…aun jaja
Veamos lo que paso exactamente con Kyoko...
No hagas cosas peligrosas
El día del secuestro…
Una joven de cabello largo anaranjado, que llevaba una camisa rosa claro y una pollera blanca con pequeñas flores rojas, caminaba cargando su mochila y un libro en la mano cuando-Kyoko!- escucho que la llamaban y volteo.
-chicas!-dijo Kyoko al ver que eran sus compañeras de clases.
-Kyoko por qué no nos esperaste?-se quejó una de ellas.
-lo siento, pero me tengo que ir pronto hoy-se excusó.
-no! Ven de paseo con nosotras!- dijo la otra compañera.
-lo siento- dijo yéndose a la salida, pero de pronto freno vio hacia ambos lados a ver si sus compañeras le seguía, cuando vio que no era así dio cambio repentinamente de rumbo.
Se iba por la parte de atrás del edificio, como nadie andaba por allí a esa hora, trepo el muro y salto hacia a fuera.
-iré a visitar a Hana y Haru, y también quiero ver que paso con Tsuna-kun- decía yendo en dirección a la casa de sus amigos – él casi nunca se pierde una clase, que le habrá pasado?- se preguntaba, mientras caminaba y finalmente llego a la esquina.
El semáforo estaba en rojo, se detuvo a esperar a que cambie, fue entonces cuando recordó algo.
-cierto! Debo mandarle un mensaje a los chicos para que no se preocupen- decía mientras sacaba su celular y comenzaba a escribir un mensaje –"se lo enviare a Fran seguro hoy esta haya"- pensaba recordando que cada tantos días Fran se iba con los Varia para aprender de su futuro grupo.
Termino de escribir el mensaje y estaba por mandarlo cuando de pronto un coche freno de golpe delante de ella.
Un hombre que vestía de traje se bajo –Kyoko Sasawada!- dijo.
-s..si?- dijo ella no entendiendo.
-si es ella!- dijo el hombre y otros dos bajaron del coche.
-que les…?- no pudo continuar por que ya le habían sujetado de la manos, iba a defenderse al parecer quiso sacar algo de su mochila pero no se dio cuenta en que momento le pusieron un pañuelo en su boca y termino perdiendo el conocimiento.
-ya esta, entrémosla-
La tomaron y arrancaron el coche en seguida para irse.
Más tarde…
-mm…- decía Kyoko recuperando poco a poco el conocimiento- dónde estoy?- dijo viendo a su alrededor, estaba acostada en el suelo, se levanto y fue entonces cuando se dio cuenta que no podía mover sus manos con libertad- que es esto?-
Tenía las manos con esposadas.
-hay alguien allí?!- grito acercándose a los barrotes.
-vaya! Ya despertaste, me dio miedo de que mis hombres usaran el somnífero más fuerte en ti, después de todo si muere de verdad mi plan no servirá- dijo una voz acercándose –es un gusto Sasawada Kyoko- dijo un joven un poco parecido a Gokudera pero de cabello mas corto y de color negro, que vestía de traje negro y camisa blanca.
-quién eres?-dijo Kyoko
-es verdad! Mis modales!- dijo con ironía - me llamo Daniel, soy el jefe de la familia Becco-
-la familia Becco?- dijo un poco asustada de haber sido atrapada por el líder de una mafia –y que quieres de mi?- se animó a preguntar.
-no te preocupes no te haremos daño, mientras te comportes estarás bien-
-que planean hacer conmigo?-
-eres un señuelo preciosa-
-señuelo?-
-así es planeamos darle una lección al Decimo Vongola-
-qué? hablas de Tsuna-kun!-
-sí, contigo fuera del camino mi plan para apoderarme de Vongola tendrá éxito-
-no permitiré que dañes a Tsuna-kun!-
-ja! Como si pudieras hacer algo para detenerme, además si mi primer plan llegara a fallar tú eres mi refuerzo-
-a que te refieres?-
-en caso de que me descubran te usare como rehén, Tsunanoshi no dudara en hacer cualquier cosa por recuperar a su novia-
-yo…-dijo un poco sorprendida por esas palabras que no se esperó- yo no soy su novia-
-ho! Ya veo, no lo sabes-dijo burlándose.
-que tendría que saber?-dijo un poco enojada.
-eres la chica más especial para Tsunanoshi, te informo que él siente algo por ti y eso es lo que usare a mi favor jajaja-
-espera!-le dijo queriendo detenerlo.
-espera tranquila y nada te pasara, adiós-dijo ignorándola.
-espera!- dijo pero en vano pues de igual manera se fue, Kyoko callo de rodillas, bajo su mirada, sus ojos quedaron cubiertos por su cabellos- Tsuna-kun…no hagas nada peligroso…no quiero que te sacrifiques…- rogaba y sus lágrimas empezaron a salir.
De pronto escucho un ruido, levanto la mirada en la cual aún había lágrimas.
-quién es?!-grito.
-hola- dijo un niño.
-quien…?-dijo un poco más calmada pero el niño le interrumpió.
-te estaba buscando, me llamo Devide y te ayudare-
-qué? –dijo ella al niño- no eres parte de esta familia?-
-pues sí, pero no estoy a favor de lo que mi hermano está haciendo-le dijo valientemente.
-tu hermano?-dijo sorprendida de saber que era hermano del jefe y se podría decir que uno de los principales de la familia.
-sí, y cómo te llamas?-
-me llamo Kyoko, es un gusto Davide- dijo con una dulce sonrisa "se parece un poco a Fuuta pero tiene el cabello oscuro jeje me gustaría sacarles una foto a los dos juntos para compararlos" pensó divertida.
-toma- dice dándole un pañuelo –no tengas miedo intentare ayudarte, así que no llores-
-jeje lo siento- dice limpiándose las lágrimas con el pañuelo- pero no estaba llorando por miedo, solo era preocupación-
-por qué estas preocupada?-
-porque quieren hacerle daño a mis amigos-dijo con una voz un poco desanimada.
-yo debo irme pero buscare sacarte de aquí-
-gracias- dijo Kyoko despidiéndose "debe tener solo unos años más que Lambo y es tan valiente, será un gran chico algún día" pensó Kyoko "es cierto! No es momento de llorar, esperar el momento adecuado para un hacer un movimiento, eso es lo que me enseñaron" dijo dándose ánimo.
Mientras en otra parte de la mansión de los Becco.
-"esa chica…no sé por qué pero me recordó a mama…" pensó deseando ayudarla, tomo su teléfono para informar donde estaba la chica –Daniela! Me escuchas?- pregunto el niño.
-hola! Davide!-dijo una voz del otro lado del teléfono- Dime la situación-
-Sasawada Kyoko está en una celda en el subsuelo del lado este de nuestra base, aún está viva y no esta lastimada, al parecer solo asustada y las cadenas le impiden moverse con libertad dentro de la celda-
-bien, ahora…-iba a hablar su hermana pero algo la interrumpió y de pronto se escuchó otra voz que el niño no conocía.
-Ciaossu! soy Reborn-escucho del otro lado del teléfono.
-qué? donde está mi hermana?-dijo preocupado por su hermana.
-ella me dio el teléfono- dijo Reborn del otro lado- escucha mocoso cuando secuestraron a Kyoko le quitaron algo como un palo o vara?-
-qué?-dice enojado por la palabra mocoso.
-respóndeme!-le exigió Reborn y esa voz le dio miedo
-sí, algo así se lo quitaron- recuerda el niño la mochila que le quitaron a la joven y el la tomo para cuidar sus pertenencias- de hecho estaba tirado y lo recogí, lo tengo en mi habitación-
-bien hecho mocoso!- dijo Reborn y Davide se enojó de nuevo pero no dijo nada- ahora escúchame bien, vas a tomar esa vara y se la llevaras a Kyoko hoy a las 12 en punto de la noche y conseguirás las llaves y la liberaras mientras nosotros a esa misma hora comenzaremos un ataque-
-pero para qué?-pregunto
-solo has lo que te digo- dicho esto colgó.
-hey! No me cuelgues!- dijo intentado comunicarse pero no hubo caso- quien será ese? No era Tsuna…- pensaba en voz alta el niño – bueno primero debo buscar una copia de la llave de la celda-
Fue hasta la biblioteca donde recordaba que en uno de los escritorios había copia de distintas llaves. Busco y encontró muchas llaves pero no sabía cuál sería de la celda así que se las llevo todas.
-bien! Ahora la vara- dijo corriendo hasta su habitación procurando en todo momento no ser visto por nadie de la familia para no levantar sospecha.
Llego a su habitación, tomo la mochila de Kyoko y busco dentro la vara, la encontró, cuando la tuvo en su mano la observo unos momentos.
-me pregunto porque quieren que le dé esto?- pensaba en voz alta " bueno ahora debo esperar el momento indicado para meterme en la prisión sin ser visto para liberarla a las 12 de la noche"
11:40 p.m.
-Kyoko!- dijo Devide acercándose a la celda.
-Devide! Que estas…?-
-vine a liberarte, pronto vendrán por ti, toma- dice dándole la vara.
-mi arma!-dijo feliz.
-eso es un arma?-
-sí, muchas gracias Davide-le dijo tomándola con una gran sonrisa.
-déjame abrir la celda- dijo sacando el manojo de llaves y comenzando a probar cual abría la celda, probó una por una hasta que por fin se abrió –lo logre! Ahora probemos cual abre las esposas-
-quien anda hay!- se escuchó que gritaron, ambos voltearon y había un hombre allí –joven Davide! Que hace!? – le grito enojado al ver la puerta de la celda abierta.
-toma- dijo Devide entregando el manojo de llave a Kyoko y de pronto sintió que le tomaron del cuello y lo arrojaron contra la pared con mucha fuerza.
-Devide!- dijo Kyoko preocupada por el niño.
-tu! Dame eso!-le grito el hombre a Kyoko que había tomado las llaves.
-no dejare que lastimes a Kyoko!- dijo Davide aferrándose a la pierna del hombre.
-suéltame!-grito el hombre y fue en ese momento de distracción que Kyoko comenzó a probar las distintas llaves.
-corre!- le grito Devide.
-no correré Devide- dijo Kyoko calmada y entonces tanto Devide como el hombre vieron que las esposas cayeron al piso mientras Kyoko tomaba su vara y se ponía de pie.
-suéltame te dije!- dijo el hombre y de un movimiento arrojo a Devide lejos – vuelve a tu celda mocosa!- le grito queriendo abalanzarse sobre ella.
Pero de pronto Kyoko comenzó a emitir llamas y la vara creció convirtiéndose en un palo largo como los que se usan en el kung-fu, de un movimiento Kyoko lo esquivo, se puso detrás de él y de un golpe certero en la nuca lo noqueo.
-Kyoko- dijo Devide sorprendido.
-eres muy valiente Devide-le dijo Kyoko ofreciéndole su mano para que se levante.
-Kyoko…-dijo tomando su mano.
-que paso aquí!- escucharon detrás de ellos y encontrándose con muchos hombres.
-ho no! Corramos Devide- dijo tomándolo de la mano y corriendo del lado contrario a la salida pues de allí venían cada vez más hombres.
Corrieron siendo perseguidos por más de 50 personas hasta que llegaron.
-Kyoko no dobles hacia ese…!- iba decir Devide que no doble a la derecha pero era tarde, ya habían doblado y se encontraron con un callejos sin salida.
-ho no!-
-bien!- dijo uno de los hombre que había sacado una pistola y les estaba apuntando- entréguense y no los lastimaremos demasiado jajaja-
Kyoko puso detrás de ella a Devide y aunque temblaba de miedo, pues era la primera vez que estaba en una lucha real desde que fue entrenada, estaba dispuesta a defender al niño.
-"ahora entiendo mejor lo que siente Tsuna-kun, él tiene sus miedos pero los supera por los demás"- pensaba Kyoko- no permitiré que le hagan daño-
-ja! Y que puedes hacer tu!-le dijo el hombre.
-es cierto! Eres tan inútil que ese Vongola cobarde!-dijo otro que estaba al lado de él.
-que dijiste?!-dijo Kyoko enojada.
-que ese Vongola es un cobarde-volvió a repetir.
-Tsuna-kun no es…- decía mientras que sus llamas pasaban de un color amarillo a un color índigo y se hacían cada vez más fuertes, y la vara de Kung-fu se transformó en una alabarda –Tsuna-kun no es ningún cobarde!- grito Kyoko lanzándose al ataque, arremetió contra todos esas personas y no dejaban de llegar refuerzos.
Kyoko cerró los ojos y en ese momento se dejó por primera vez dominar por la ira, y de su alabarda lanzo un ataque que parecía una mezcla rara de llamas de color amarillo y índigo, fue entonces cuando el lugar estallo.
-Kyoko como…?- decía Devide viendo sorprendido como casi todos habían quedado inconscientes por el ataque pero Kyoko no respondió, la ira aun la manejaba.
Las llamas se volvieron amarillas de nuevo solamente y su alabarda volvió a convertirse en una vara, comenzó a atacar con ferocidad a todos los que quedaban de pie.
-bueno…no me meteré en esto- dijo Devide que le caía una gotita por la alocada situación –hey! -Dijo a uno de los que estaba en el suelo, tratando de levantarlo.
-mmm…- dijo abriendo un poco los ojos.
-donde está mi hermana? La han visto?-
-la señorita, ella va a morir…-
-qué? oye! No te vuelvas a dormir!- le grito Devide pero el hombre no volvió a recuperar la conciencia –no! Hermana!- dijo mientras corría a ver si ella estaba bien, dejando a Kyoko que maneje sola la situación.
Continuara…
Omake
El día que Bianca y Baigio llegaron a la casa Vongola.
-ya llegue!- dijo Alice entrando en la oficina donde un joven de cabello que desafiaba la gravedad, vestido de traje negro pero sin corbata, estaba notoriamente cansado terminando su papeleo y siendo vigilado por su espartano maestro.
-bienvenida!-dijo Tsuna despegando la mirada de los documentos que tenía a la mano.
-Ciaossu Alice!- dijo Reborn saludando a la joven.
-veo que aun tienes mucho trabajo- dijo viendo la montaña que aun de papeles que aun había por revisar.
-sí, es casi tan malo como un entrenamiento de Reborn-
-bueno, iré a darme una ducha y vuelvo a quedarme a ayudarte-
-no tienes que…-iba a decir Tsuna pero Alice le interrumpió.
-sabes bien que no te dejare solo-
-Bien- dijo sabiendo que no le haría cambiar de opinión- por cierto! Se me olvidaba tenemos invitados, trátalos bien-
-quiénes son?-dijo con curiosidad pues casi no tenían invitados pues todos los que solían quedarse en la casa aunque no vivieran allí Tsuna los consideraba familia.
-una joven muy linda que se enamoró de Tsuna- dijo Reborn maliciosamente.
-que!- dijo enojada y se dispuso a irse.
-espera!- dijo Tsuna sabiendo lo que le pasaba por la cabeza a Alice – Reborn! no mientas!-
-como sabes que es mentira-
-pues yo…-
-Tsuna, ahora vuelvo- dijo Alice con una sonrisa inocente.
-espera Alice!- pero no la detuvo pues ya había cerrado la puerta.
Mientras Alice caminaba hacia las habitaciones en busca de su objetivo iba planeando como deshacerse de esa chica.
-"ya se! Me hare pasar por la esposa de Tsuna!"- pensó como si fuera la mejor idea del mundo.
Llego al ascensor. Apretó el botón del cuarto piso. El ascensor se frenó, se abrió y fue cuando Alice localizo a su presa.
-"ella debe ser!-" pensó viendo a la joven que estaba con Chrome, ni siquiera reparo en que Baigio también estaba allí.
-Chrome-chan!- dijo Alice llamando la atención de su amiga, entonces todos voltearon hacia ella.
-Alice?-dijo la guardiana.
-veo que tenemos invitados- dice al ver a Baigio y en especial a Bianca.
-Alice, bienvenida, te fue bien en la misión?-le pregunto Chrome.
-sí, fui a llevar mi reporte a Tsuna, voy a darme una ducha y me quedare con el toda la noche- dijo Alice –"te vigilare!" pensó viendo a la chica.
-eres la novia de Tsuna?- pregunto Bianca que parecía interesada en ese tema y fue cuando Alice se enojó.
-"ya veo! Entonces si está interesada en él!" pensó -quien quiere saberlo?- dice y de pronto saca su arma y le apunta- acaso estas detrás de mí queridísimo Tsuna-
-Alice, ellos son invitados, Tsuna no quiere que le hagan daño-le dijo Chrome sabiendo cuales eran sus intenciones.
-"si Chrome no estuviera podría asustarla como a las demás fangirl" pensó -mm…bien igual el más que como amiga no te querría-le dice Alice como despectivamente a Bianca.
-que!- le dice enojada Bianca a lo que Alice sonríe.
-sí, él no tiene esta clase de gustos-le dijo provocándola.
-que! ya veraz como…!-iba a decir algo Bianca pero fue interrumpida.
-Alice! No molestes a mis invitados- dijo una voz mientras el elevador se abría.
Alice volteo para encontrarse con Tsuna "ya verás como no le importas a Tsuna" pensó -Tsuna!- dijo arrojándose en los brazos de él- te quiero- dice dándole un beso en la mejilla-
-hi, hi- le dice Tsuna con cara de cansado, ya después de vivir con Alice se acostumbró a sus muestras de afecto.
Bianca le molesto que a Tsuna ese comportamiento no le molestara para nada.
-Baigio, Bianca, siéntanse como en su casa, buenas noches- dijo abriendo la puerta al lado del elevador que al parecer conducía a una escalera.
"jeje lo vez! A él no le importas" pensó con una sonrisa ganadora "ya veraz" pensó -Tsuna! Quiero dormir contigo!- le dijo Alice subiendo las escaleras detrás de él.
-no- se escuchó que le gritaron pero Alice subió igual.
Tsuna sabía lo que intentaba Alice. Cuando subió a su habitación y Alice detrás de él, Tsuna se quitó el saco de su traje, lo arrojo a un costado, se sentó en su cama y la miro seriamente.
-y bien?- le dijo con tono enojado.
-qué cosa?-dijo fingiendo inocencia.
-Alice, espero que con ese teatrito ya estés satisfecha, te dije que dejes de ser tan mala con las chicas que son mis amigas-
-yo…-
-sé que desde el primer incidente con las fangirl tienes miedo de que mi vida corra peligro, pero no tienes que ser así-dijo y Alice bajo su mirada dejando sus ojos ocultos tras su flequillo.
-Tsuna, yo las ahuyentaré si es necesario, después de todo aquel día casi te matan-dijo con tristeza.
-sí, sé que eso te dejo media traumada con ese tema pero ya cálmate!-le regaño.
-hey!- dijo levantando su mirada pero ahora ofendida- Como que traumada! Yo soy normal!-
-aja…-dijo Tsuna fingiendo que le creía-bueno ya Bianca debe estar en su habitación así que vete a tu cuarto-
-hi…- dijo volteando en dirección a la salida pero se detuvo-y Tsuna…-
-qué?-le pregunto.
-yo te protegeré-le dijo mostrando determinación en su voz.
-lo sé- dijo Tsuna formándose una sonrisa en su rostro- yo también a ti, buenas noches-
-duerme bien-
Alice se fue a su cuarto, ya más tranquila, esas charlas con Tsuna le tranquilizaban.
Ciaossu!
Que pasara con Kyoko?
Saldrá bien la misión del rescate?
Que será ese incidente que a Alice le hace ser sobreprotectora con Tsuna?
Veamos cómo sigue en el próximo capítulo…
Nya se despide, paz!
