Capítulo 6

La velada en la casa de Aioros fue verdaderamente deliciosa, aunque tras un buen rato de conversación finalmente tocaron el tema de la puerta cerrada con llave. No es que les preocupara el que algo malo les fuera a ocurrir, simplemente el comportamiento de Aioros les pareció un tanto extraño, aunque el que el sagitariano llevara ya mucho tiempo de urdir que Mu y Shaka tuvieran una cita a solas bastaba para explicar el que los hubiera dejado encerrados en aquella estancia.

Durante el transcurso de la cena los sirvientes volvieron a presentarse de nuevo para retirar los platos sucios y estos fueron rápidamente seguidos por tres músicos que nada más llegar y saludar a los dos enamorados se pusieron a afinar sus instrumentos.
Al estratega se le ocurrió una idea y cuando Mu aceptó bailar con él dio a los músicos el sorpresón de su vida porque pidió que tocaran una gallarda*, a la que decidió incorporar el paso de volta, que entonces se consideraba bastante escandaloso en las cortes reales europeas debido al contacto físico entre ambos bailarines.

Ambos bailaron varias piezas a pesar de que el espacio disponible era un tanto apretujado y siguieron disfrutando de aquella deliciosa velada hasta bien entrada la noche, cuando una escena graciosísima tuvo lugar. Ambos ya estaban un poco impacientes y pensaban que Aioros se había olvidado de que estaban encerrados en su casa, cosa que no les habría sorprendido en absoluto ya que el pobre siempre parecía tener mil y una ideas en la cabeza circulándole a la velocidad de la luz.

¿Y qué ideas debían haber estado cruzándosele por el cerebro cuando abrió la puerta de la sala vestido ni más ni menos que con su camisa de dormir, su gorrito y lo mejor de todo... algo indeterminado que parecía una muñeca de trapo en la mano?
Aquella visión de aspecto somnoliento dejó boquiabiertos a los otros dos, pero lo mejor de todo vino cuando les preguntó qué hacían aún allí. Shaka apenas le pudo contestar que habían estado encerrados con llave; rápidamente le dio las gracias por su hospitalidad antes de tomar la mano de Mu, a quien prácticamente se llevó a rastras antes de que ambos sucumbieran a un ataque de risa.

Una vez relatada esta escena los tres se rieron a carcajada limpia y con los ojos prácticamente llenos de lágrimas: en el caso de los dos hombres al recordar a su amigo con un aspecto tan ridículo y en el de Angelika, al imaginárselo con aquella facha.

—¡Muy bueno!, ¡muy bueno!... ja, ja... también me acuerdo del día en el que llevamos el retrato al rey y Herr Aioros te metió un empujón, sin pedirte disculpas y encima trató de sobornarme con pastelitos —dijo Angelika a Shaka.
—Ya me acuerdo.
—Me dieron ganas de darle un buen puntapié en las espinillas.
—Pues menos mal que no lo hiciste, Angelika, que sino habrías metido a tu papá en un buen lío —contestó Mu.
—Ya lo sé, pero le dije que no lo volviera a hacer. El que fuera pequeñita no me impidió ver que lo hizo a propósito.
—¡Pobre Aioros! Se alegró tanto cuando vio que salíamos acarameladitos de su casa... —dijo Shaka mirando tiernamente a Mu— también llegamos tardísimo a las nuestras porque estuvimos bailando a la luz de la luna.
— Fue una hermosa noche sin lugar a dudas, amor mío —Mu sonrió y tomó la mano de su esposo.
—Sí que lo fue, y cuando le dijimos que nos íbamos a casar, creí que se iba a dar con la cabeza en el techo.
—Y cuando supo que el sería el padrino... Angelika, tendrías que haberlo visto —agregó Mu.
—Y también tu padre se puso a hacerme el discursito, Mu...

Ambos se llevaron una gran sorpresa, cuando se enteraron que el rey Shion era el progenitor de Mu, quien por fin encontró la respuesta a la pregunta que se había estado haciendo durante toda su vida. El herrero fue fruto de un breve amorío entre Shion y su madre, una joven viuda que provenía de una pudiente familia de mercaderes. Shion no había sabido nada al respecto tampoco ya que la dama, tras averiguar que estaba embarazada, se marchó de Holstein sin que Shion lo supiera para no causar un escándalo que involucrara a la familia real.
Shion, era el príncipe heredero de la corona de Holstein y en aquella época los soldados de Kalador trataron de invadir. Cuando aquella guerra acabó Shion no pudo encontrar de nuevo a la dama.

Los tres se quedaron mirando el hermoso retrato que la mamá de Mu hizo cuando era un niño, que ocupaba el lugar de honor junto al de los padres de Shaka y un tercer cuadro que fue comisionado un poco después de que Shaka y Mu se casaran, en el que estaban retratados los tres.
Tras hablar un largo rato con ellos, Angelika se excusó y los dejó para que pudieran hablar a solas porque aún quedaban algunas cosas por hacer y se encontraba algo cansada. La damisela también tenía muchas ganas de ver a Mime, pero su prometido se encontraba en casa de unos parientes; de todas formas, eso era algo que estaba fuera de la cuestión debido a la creencia popular que los novios no debían verse el día anterior a la boda pues les traería mala suerte.

Cuando Angelika se retiró, ambos hombres quedaron solos en la sala. Shaka tomó la mano de su esposo y la llevó a sus labios para darle un suave beso en la palma, mientras que ambos recordaban el hermoso día de su boda, varios años antes.

...

Nota de la autora:

Extracto de Wikipedia.

La gallarda es una forma musical y danza del Renacimiento, popular en toda Europa en el Siglo XVI.
Es un baile improvisado, con los danzarines combinando patrones de pasos que ocupan uno o más compases de música y que en una medida tiene típicamente cinco pasos. Además de ser una danza completa, los pasos de gallarda se usaron dentro de otras formas de baile.

Uno de ellos, "la volta" , era un acercamiento cerrado e íntimo con la pareja con la dama elevada por el aire y ambos bailarines rotando 270 grados en un período de seis tiempos. Fue considerada muy escandalosa y muchos maestros de baile consultaban antes de obligar a realizarla.

Otro paso especial fue el "salto del fuego", que consistía en un paso de gallarda terminado con un giro de 180 o 360 grados durante el que el danzarín pateaba a una altura media entre rodilla y cintura.