En el capitulo anterior…

Hibari iba a atacar.

-no haría eso si fuera tú, tenemos un haz bajo la manga, una de ustedes está aquí, Vongola-le dijo el hombre.

"entonces ella está aquí?" pensó Hibari.


La niebla esconde lo que es…

Mientras con el grupo de los Varia, Yamamoto y Sakura.

-este es el puerto pero cuál de todos los almacenes serán-dice Sakura viendo esos enormes edificios.

-muy listos~-dice con cierta ironía - aquí, hay miles de almacenes, la búsqueda se hace más exhaustiva~-comenta Lussuria.

-propongo destruir todos los almacenes, en el que salgan a atacarnos, atacamos shishi-dice Bel sacando uno de sus cuchillos ansioso de comenzar.

-tranquilízate! No podemos hacer eso, tenemos que ser precavidos y no llamar demasiado la atención-dice Yamamoto.

-dividámonos- dice Scualo –abarcaremos más terreno-

-tienes razón- dice Yamamoto –entonces…-dice revisando su bolsillo –usemos esto- dice mostrando unos aparatitos pequeños parecían auriculares.

-para qué es esto?-dice Bel tomando uno.

-solemos usar esto en algunas misiones, es un comunicador, es parecido al que usamos para comunicarnos con Tsuna, solo que este es para comunicarnos solo entre nosotros, pónganselo en su oreja, el pequeño botón verde lo prende y el rojo lo apaga- explica Yamamoto mientras los demás se lo ponen.

-estaremos comunicados por si encontramos algo-dice Sakura feliz.

-Sakura! Tú no vas sola-le dice Scualo.

-Scualo! Déjame en paz!-le dice fastidiada.

-no!-

-si!-

-no!-

-si!-grita Sakura fastidiada –me voy! Esto es ridículo- dice yendo en quien sabe qué dirección.

-Sakura! Espera!-le dice Scualo pero Yamamoto le pone una mano en el hombro para detenerlo.

-calma Scualo, tenemos los comunicadores, si está en problemas nos avisara-le dice Yamamoto.

Le quita la mano del hombro con molestia –como sea - dice Scualo –me voy-

Así el grupo se dispuso encontrar el almacén en el que supuestamente estarían la guarida de la familia Nero.


Al mismo tiempo…

-ayúdenme!-un hombre se acercó a la puerta de la mansión herido.

-quién eres?-le dice uno de los guardias.

-por favor ayúdenme!-le dice como si suplicara –me intercepto el enemigo, debo informarle al jefe, son los guardianes!- le dice desesperado.

-los guardianes Vongola?-dice otro de los guardias.

-ya están aquí?! No! Debemos avisar adentro-

-déjenme decirle lo que vi a los que están adentro-

-claro, ven!-le dice un ayudándole a caminar.

Entraron en la mansión dos de los guardias junto al "herido".

Ya era de noche, entraron por la puerta principal a la mansión, en la recepción fueron recibidos por uno de los principales de la Familia.

-que paso aquí?-dijo el Sr. Fenert. El hombre herido pareció palidecer ante la persona que tenía enfrente.

-Sr. Fenert! Encontramos a este joven de nuestra familia, herido-dice apuntando al "herido" –lo atacaron los guardianes-

-si!- dice el "herido" –fue horrible! El guardián de la tormenta! El que tiene cabeza de pulpo!- dijo en desesperación.

-ho! Que horrible- dice el Sr. Fenert –porque no te ayudo a aliviar tus penas- dice metiendo su mano en su saco, saca una pistola y la apunta.

-pero señor!-dice uno de los guardias –que….?-

-bueno, bueno, engañaste a mis guardias pero a mí no, tú no eres de los nuestros, soy el jefe de personal, conozco a todos y cada uno de los que trabaja para nuestra familia y no te había visto antes-le dice apuntándole, disparo y el joven la esquivo.

Los guardias veían asombrados la rapidez con la que se movió.

-cuando vi que era recibido por Fenert, el jefe del personal-dice el "herido" mirándolo con una sonrisa malévola –me pregunte cuanto duraría, veo que es verdad que conoces a todos y cada uno-

-te lo repetiré solo una vez- dice el Sr. Fenert –quién eres?-

Ahora los guardias sacaron sus pistolas y le apuntaron también.

-dicen que solo tres personas más dentro de la familia Nero, tienen una posición tan elevada parecida a la mano derecha del jefe, es un honor-dice el "herido"con un toque de sarcasmo, sonriendo.

-Maldito- susurro con enojo el Sr. Fenert –disparen!- dice y él así como los dos guardias presentes disparan.

Los disparos se escucharon en toda la mansión, poniendo a todos en alerta.

Con los cuatro guardias que quedaron afuera:

-esos fueron disparos?-dijo uno de los guardias de la puerta.

-acaso…están atacando?-dijo otro con cierto temor.

De la nada otro guardia –vamos adentro, debemos ayudar- dijo con cierta…timidez?

-tiene razón!- dijo otro de los guardias.

-sí, vamos-

"no éramos cuatro?" pensó uno de los guardias cuando comenzaron a correr hacia adentro, pero ahora eran cinco pero de pronto un fuerte grito se escuchó y saco todo pensamiento de la mente corriendo más rápido.

Un grupo de hombres armados corrió hasta el lugar de donde se escuchó el grito.

-Sr Fenert!- gritaron.

Al llegar vieron a dos guardias tirados inconscientes, a su arrodillado en el piso y alguien le apuntaba en la cabeza con una pistola.

-quien eres tú?!- le gritaron al joven con la pistola.

-señores, manténganse calmados y nadie saldrá herido-dice el joven.

Los guardias que estaban afuera aparecieron por la espalda del hombre y apuntaron con sus pistolas.

-bajen esas armas señores-dijo el joven "herido" –no querrán que su querido Sr. Fenert tenga un gran dolor de cabeza, no?-

Bajaron sus armas.

-bien hecho, buenos chicos-

-que quieres?- pregunto Sr. Fenert.

-saber dónde están las chicas cautivas que tienen en esta mansión y saber si el jefe de la familia está aquí?- dice el joven.

-por qué te…?-iba a gritarle algo enojado pero…

-yo hago las preguntas aquí-dijo el joven.

-maldito!-dijo uno de los hombre que no aguanto más y decidió atacarlo con su espada.

Justo cuando iba arremeter contra él. Uno de los guardias se metió en su camino, poniendo una espada como defensa también.

-pero que…?-dijo mientras veia sorprendido al guardia que supuestamente era su camarada.

-tu…quien eres? Tampoco eres de los nuestros-le dice sr. Fenert.

-hazlo ahora-le dijo el joven "herido" al "guardia".

Unas especies de plantas crecieron de la nada atrapando al espadachín y dejándolo inmovilizado.

-que es esto?!-grito más de uno con horror.

De pronto crecen por todos lados las plantas dejando a todos atrapados y lentamente iban quedando inconscientes.

-que les hiciste?-dijo el Sr. Fenert.

-solo les hizo sentir como si los estuvieran ahorcando, no te preocupes, están vivos- le dice el joven "herido" .

El "guardia" lentamente comenzó a ser cubierto por una niebla violeta dejando ver a una jovencita.

-tu eres…- iba a decir el Sr. Fenert.

-Mukuro-sama! Esta bien?-dijo Chrome que se habia convertido en el guardia, corriendo a donde el joven "herido".

-estoy bien, Chrome querida-dijo Mukuro que la niebla iba cubriendo.

-los guardianes de la niebla del Decimo Vongola!-dice Fenert sorprendido.

Finalmente el joven muestra su verdadero ser, imponente Mukuro lo mira con desdén.

-espero que ninguno este muerto, me escuchas Mukuro-dijo una voz apareciendo por la puerta.

Ambos guardianes voltearon a hacia la puerta principal encontrando a sus demás acompañantes -no, lo están, Gokudera-san, yo solo los deje inocentes-

-HEHI! Chrome eres increíble!-dijo Haru

-ahora qué?-dice Lambo.

"el guardián de la tormenta y él del rayo, este se pone feo" pensó el Sr. Fenert.

-aun no me has respondido-dice Mukuro –donde están las chicas?-

De pronto algo rodo por el piso.

-qué es eso?-dice Haru.

-una pelotita para mí- dijo Lambo tomándola.

-suéltalo vaca idiota!- grito Gokudera mientras corrió hasta el niño pero era tarde era una bomba de gas lacrimógeno y había explotado.

El Sr. Fenert aprovechó el momento y escapo-

-cof! Cof! No veo nada! Cof cof!-grito llorando Lambo.

-vaca idiota! Cof cof!- dijo Gokudera que no llego a taparse.

Haru así como Mukuro y Chrome si lograron escapar del efecto pero sino salían del lugar le afectaría a ellos también.

-deténganse!-grito un hombre que venía corriendo al lugar junto con otro grupo que venía armado.

-salgamos de aquí o no podremos pelear bien- dice Mukuro.

Corrieron pero…


-donde están los otros?-dijo Gokudera que no sabía a qué parte de la mansión había llegado, solo Haru estaba con él, pues al correr le tomo la mano.

-Lambo-chan! Donde estás?-grito Haru.

-déjalo seguro esta con el cabeza de piña-


En otro lado…

-ayúdenme!-grita Lambo siendo perseguido por un batallón de hombres armados, completamente solo.


En otra parte…

-Mukuro-sama, encontré la entrada al sótano-dijo Chrome feliz parada delante de una puerta con candado.

-bien hecho, Chrome, si en la anterior guarida las chicas estaban en el sótano es lógico suponer que aquí también, puesto que el cerebro no les da para más- dijo Mukuro comento divertido.

-vamos- dijo entrando por la puerta que conducía al sótano.


En un pasillo muy tranquilo, Gokudera y Haru iban registrando las habitaciones.

-donde estarán las chicas?-pregunto Haru.

-no lo sé pero vamos a encontrarlas-

Mientras Gokudera seguía caminando Haru abrió otra puerta pero sintió que alguien la tomo y la arrastro hacia dentro.

-HEHI!-grito.

-Haru!-dijo Gokudera ingresando también en esa habitación.

Estaba oscuro, de pronto las luces se prenden, dejando ver que esa habitación era una gran biblioteca.

Gokudera cuando la habitación se ilumino pudo ver a Haru arrodillada en el piso, siendo apuntada por una pistola y la estaban tomando fuertemente del cabello.

-déjala!-grito Gokudera.

-ho! Eres tú! pensé que era el guardián de la niebla-dijo el Sr Fenert –pensaba vengarme por lo que me había hecho pero igual me divertiré-dice tirándole más fuerte del cabello.

Haru llevo su mano lentamente a su bolcillo buscando algo.

-haber jovencita, será mejor que sea lo que tienes hay lo arrojes delante de nosotros o te disparo ahora mismo- le dice Fenert dándole un tirón de cabello.

-déjame!-le grito Haru, ese tirón le había dolido mucho.

-suéltala!-le grito eufóricamente molesto.

-a ver guardián de la tormenta, baja tus armas o la chica sufrirá-dice sin soltar a Haru.

-Hayato…-pronuncia impotente y con miedo.

-bien pero no le hagas daño- dijo dejando sus cajas de arma de lado.

-ahora tu mocosa- le dice Fenert.

-yo no…-iba a decir Haru pero…

-Haru, haz lo que dice- le dijo Gokudera. Haru se sorprendió pero accedió, arrojo delante de ellos dos pequeñas cajas de color verde.

-ahora aléjate unos metros lentamente guardia-le dice Fenert a Gokudera.

Así lo hizo, un disparo se escuchó.

-Hayato!-grito Haru preocupada de ver sangre en el suelo.

-jaja solo me aseguro que no puedas moverte-dijo Fenert -agradécemelo pude haberte dado en la cabeza pero solo fue la pierna jajaja-rio con malicia.

-basta!-grito desesperada.

-tu cállate!-le dijo levantándola de los pelos.

-Haru!-le grito Gokudera preocupado.

"por qué? Por qué de nuevo no puedo ayudarlos?" pensaba frustrada "solo soy una carga" decía decayendo "ni siquiera puedo proteger a la persona que am…am….que estoy a punto de decir? Amo? Yo amo a Hayato?"Haru estaba sorprendida de sus propios pensamientos.

-bueno guardián Vongola ahora te disparare una vez más, donde lo hare?- decía como si se divirtiera – ya se, en la otra pierna- dijo apuntando.

-de acuerdo- dijo Gokudera.

Cosa que sorprendió a el hombre –ja! Sabes que puedes perder la pierna y no volver a caminar, lo sabes no?- le dijo queriendo ver en los ojos de Gokudera miedo pero…

-has lo que quieras pero prométeme que después de esto la soltaras y eres libre de irte-le dijo con una mirada decidida

"Hayato…no…no quiero que nada te pase! No quiero que por mi culpa tu…tu condición empeore hasta el punto de dejar de ser un guardián, ser un guardián es tu vida…yo debo…" pensó decidida.

-muy bien aquí voy jaja- dijo Fenert divirtiéndose y apuntando a Gokudera.

Gokudera por su parte cerró sus ojos esperando el impacto.

Bang!

Un disparo se pudo escuchar en el lado oeste de la mansión…


Ciaossu!

Hola fans de KHR!

Gracias por sus lindos y animadores reviews.

Espero que sigan leyendo esta historia de mi tan demente imaginación.

Nos leemos!

Nya se despide, paz!