Cuando entro, hecho una mirada por su habitación. Está pintada de blanco, y todos los muebles son negros. En una esquina hay un sillón, y frente a él un gigante televisor. En una pared, veo una gran librería, dividida en libros y CDs. Hay gran variedad de ambos, y todos están ordenados alfabéticamente. Tiene un escritorio con una computadora y muchas hojas apiladas. Un gran ventanal deja a la vista un verde bosque. En una esquina hay una cama con sábanas negras, y en ella está tumbado Edward. Está más pálido de lo normal. Tiene su nariz roja, y pequeñas gotas de sudor, pero, a pesar de esto, está tapado hasta el cuello. Está consiente. Cuando me ve, intenta levantarse, pero cae sobre una pila de almohadones ubicados debajo de el. Rápidamente me acerco a su cama, y me siento en el borde de ésta. Noto su mirada en mi nuca, por lo que muevo mi cabeza y me permito verlo. Parece tan frágil y vulnerable en el estado en el que está. Inconscientemente, alargo mi mano, y corro los pelos que se le fueron a la frente, y el cierra los ojos ante mi toque. Deseo hablar con el, pero siento que no es el momento, que debo dejarlo descansar, recuperarse. Me levanto para dejarlo dormir pero el toma mi mano, y me hace quedarme con el. Coloco una silla al pie de su cama, y agarro su mano. Edward, al ver que me voy a quedar con el, cierra los ojos, y al cabo de unos minutos, ya está durmiendo.

Alice pasa por la habitación de Edward. En ese momento, yo estoy acariciando su pelo, pero al notar su presencia dejo lo que estoy haciendo y me levanto, a pesar de mis deseos, para irme a la casa de mi tía.

-¿Qué haces?- pregunta Alice con voz baja, y viniendo a mi encuentro

-Me tengo que ir a la casa de mi tía- respondo

-¿Pero no dijiste que ellos te dejaban quedarte acá?

-Si…- respondo algo dudosa, ¿Qué tenía en mente?

-Entonces no hay más que hablar, él te necesita, vos sos la más indicada para cuidar de el. Estoy feliz por Edward, al fin encontró a la persona que siempre buscó- Alice me abraza, y luego de un tiempo, se separa, me besa la mejilla y se va con su grácil andar.

Nuevamente me ubico en la silla al lado de Edward. El está sudando. Pongo mi mano en su frente, y noto que tiene fiebre más alta. Rápidamente bajo a buscar un paño y un vaso de agua. Abajo, me encuentro a Emmet en la cocina intentando cocinar algo decente, que termina siendo una salchicha y pan. Cuando entro, el me mira y noto que tiene cara de desesperación.

-Bella, sabes, ¿sabes cocinar algo? Generalmente es Eddy el que cocina, pero ahora no puede, y mamá y papá no nos dejan comprar más comida a domicilio porque la última vez gastamos mucha plata en eso- Emmet parece en serio desesperado. Suelto una carcajada, y asiento. Emm parece más esperanzado. Le pregunto que tiene para cocinar, que alimentos, y el me abre la heladera. Noto que en un compartimiento especial hay bifes de carne, por lo que los saco. También veo algunas verduras. Finalmente, preparo, o dejo a Emmet las instrucciones para preparar bifes y una tortilla. Emm, luego de habérselo repetido tres veces lo comprende, y se pone manos a la obra.

Finalmente recuerdo por lo que baje, por lo que le pregunto a Emmet por lo que necesito. El rápidamente me lo da, y yo subo. Cuando entro, noto que Edward está peor. Agarro un termómetro, y marca que tiene más grados de los normales, 39° 40°. Rápidamente coloco el paño sobre su frente. Para aliviarlo, decido pasar un paño por sus brazos, cuello y pecho, por lo que procedo a quitarle su camisa. A pesar de su situación, no deja de ser hermoso. En ese momento vuelvo a pensar ¿Y si el no me ama? ¿Y si lo que dijo era todo una ilusión suya, causada por el delirio? Decido dejar de pensar, y proceder a pasar el paño. Estoy así por un buen rato. Edward por momentos despierta, el me llama más de una vez, nombra a Alice, Jasper, Ros. Nombra a Emmet junto a distintas acusaciones, como ''No mientas, ella no me ama'' o '' No hagas falsas ilusiones''. Por momentos, duerme tranquilamente, hasta que el calor lo sofoca.

A las diez y cuarto, Jasper me trae la comida, y agradece las lecciones impartidas a Emmet, porque la comida está al parecer exquisita. Pruebo el bife y es cierto, muy rica. No me doy cuenta el hambre que tengo. Como toda mi comida rápidamente, y vuelvo a sentarme junto a Edward.

A las doce Alice viene y me pregunta si deseo ver una película y niego. Digo que deseo quedarme con Edward, y ella me comprende y me desea buenas noches.

Edward sigue delirando. Habla de un prado, y de llevar a alguien ahí. Al notar que el agua que estaba usando para mojar el paño está tibia, bajo a buscar más. Al bajar veo a los chicos viendo Los Juegos del Hambre, y me entristezco, amo esa película, pero sigo mi camino y voy a la cocina. Cuando subo las escaleras escucho un grito, Edward. Corro de dos en dos escalones y llego rápidamente a su habitación. Él está sentado en su cama, y mira desesperado a todos lados, buscando algo. Intenta bajarse. Cuando me ve, suspira fuertemente y trata de caminar hacia mi. Yo corro hacia el, y cuando llego el me agarra en un fiero abrazo, al que yo devuelvo.

-Bells… yo… pensé que… cuando no te vi… creí- El habla agitadamente, su voz tiene un ápice de desesperación- Bella… yo… vos… yo no…

-Shhh- lo callo- Ya está, ya paso, yo estoy acá, no pasa nada

Lo guio hasta su cama, corro sus frazadas, lo acuesto y lo tapo. Esta vez el me hace acostarme con el, y yo no me niego. Él apoya su cabeza en mi pecho, quedando yo más alta que el. Toma fuertemente mi cintura, y con su mano libre agarra la mía. Yo acaricio su cabello lentamente. Edward sigue gimoteando pero lo calmo besando el tope de su cabeza.

-Bells, me, ¿Me cantarías una canción?

No puedo negarme, por lo que empiezo a tararear la melodía de right here waiting, canción que cantaba a mi hermanito para que se duerma. Al parecer, toma efecto en Edward, porque cae rendido.

A las diez de la mañana despierto con los rallos del sol. Estoy tumbada en la cama de Edward boca abajo. El tiene firmemente mi cintura, y apoya su mejilla en mi clavícula. Al parecer, Edward se despierta en el mismo momento que yo, porque gira y se sienta en su cama. Yo lo imito y lo miro. Ya parece mucho mejor. Su cara tiene el color de siempre, y sus ojos tienen su brillo característico. Edward me mira.

-Hey, te quedaste

-Si, ¿Qué pasó ayer?-pregunto, tocando las ojeras bajo sus ojos.

-Ayer no me sentía muy bien. Alice me dijo que te vio en una heladería, muy buena información por cierto. Me pasé todo el día anterior buscándote por toda la ciudad. Cuando te vi caér en medio de la lluvia, temí lo peor, por lo que no pensé al arrojarme sobre ti. Pero eso no era lo que preguntabas. Al parecer, ayer cuando te buscaba tomé frío y bueno, enfermé.

-Ayer dijiste algunas cosas…-digo

-Si

-¿Las cosas que dijiste, son verdad?-pregunto bajando la cabeza

-¿Por qué no iban a serlo?-pregunta extrañado

-Porque quizás todo lo que mencionaste lo dijiste influenciado por el delirio

-Bella, yo nun… Bells mírame- Ed levanta mi cabeza- Todo lo que dije ayer es verdad. Nunca mentí, yo en serio te amo, y mucho. ¿Es que dudas de mi palabra?

-¿Qué? Yo nunca… quiero decir yo….- ya no sabía que decir, por lo que uní mis labios con los suyos… El me ama. Estoy muy feliz. Edward rápidamente sigue el beso. Muerde mi labio, buscando entrada y yo lo acepto sin pensarlo. Edward me pega a el, agarra mi cintura, y yo tomo sus cabellos. El acuna mi cara con sus manos. Tiro a Edward atrás, y el me empuja consigo. Caemos en la cama, el abajo y yo arriba. Nuevamente unimos nuestros labios, esta vez no tan desesperadamente. Edward me une con su cuerpo, quedando ambos muy pegados. Me abraza desde abajo y lentamente va finalizando el beso. Quedamos asi, ambos abrazados. Nos miramos. Edward deposita un pequeño beso en mis labios, y se acuesta en la cama. Yo apoyo mi mejilla en su pecho y nuevamente caigo dormida…

Hey! Hola, ¿Qué les pareció? Patos, rosas blancas, o aplausos. Acepto críticas constructivas saben (reviews)

Hey, pregunta les gusta a alguien The Walking Dead? Tengo una idea para un nuevo fics pero no sé qué onda.

Bueno, espero que les haya gustado, sabes que este fics es producto de un sueño que tuve con algunos cambios que se me vienen a la hora de escribir

Nos vemos en el próximo cap… bye

Nunca confíes en un pato