Los personajes le pertenecen a S.M la trama es mía.


Me levante soñolienta, ayer habíamos caminado mucho, y me dolían tremendamente los pies, mire el reloj que estaba pegado a la pared y vi que eran las 11:22 am, ¡Vaya! Ladee mi cara y no vi a mi hermano, supuse que ya se levanto o algo. Me levante, me lave los dientes y baje a tomar mi desayuno pues moría de hambre, baje y no había nadie.

- Hola… Edward, Bella… - dije caminando a la sala

Nadie respondía, ¡Genial! Me han dejado sola en la casa, esto no podía ser mejor, negué con la cabeza y camine a la cocina, ojala me hayan dejado por lo menos una taza de café, entre y me encontré con un delicioso desayuno, todo servido en una bandeja, ¿será para mi? Obvio, no hay nadie en la casa, claro que es para mí.

Me senté en el comedor y devore mi desayuno. Desde la "fiestita" en el club de neón, Jasper y yo no nos hemos vuelto hablar, él ni me determina para nada, eso paso hace dos días, y nada, simplemente nada, era como si en verdad yo hubiera muerto para él y aunque me costaba admitirlo eso me devastaba por completo. No hay nada peor que la indiferencia del hombre que… amas.

Lave los platos, subí a mi habitación, me bañe, me vestí, me peine y volví a bajar para haber que hago, pues mis amigos me abandonaron en esta casa, seguro Jasper les dijo que se fueran y que me dejaran durmiendo, lo detesto, a quien engaño, no podría detestarlo nunca… o bueno… tal vez… ¡Estoy confundida!

Estaba sentada en la sala leyendo una revista aburrida, pues no tenía otro plan. Escuche unos pasos que se acercaban a la puerta, luego la abrieron dejándome ver a Jasper, ahí mismo me pare y camine lentamente donde él.

- He… hola – dije

- Oh, hola Alice, ¿Cómo dormiste? – pregunta pasando por mi lado

Abrí ligeramente los ojos con asombro, desde hace mucho que no me saludaba así, siempre me decía – Hola – y nada más.

- Bien, ¿y tú? – pregunte volteando para mirarle como dejaba su sombrero vaquero a un lado, se veía realmente sexy con esa camisa.

- Bien – dijo sencillamente – Muero de hambre, iré por mi desayuno

Me quede estática, ¿su desayuno? ¡Ese era de Jasper! Y yo me lo comí, casi corrí a la cocina y lo vi buscando su comida.

- Qué extraño, jure que lo había dejado aquí – dijo mirando la estufa

Apreté mis labios apenada, luego respire hondo.

- Jasper… - lo llame, el me miro

- Lo que paso… es que… es… bueno… me comí… tu desayuno… - dije apenada

- Mmm… ya me lo imaginaba – dijo mirándome

- Oye, lo siento, puedo prepararte otro – dije caminando a la nevera

- No, déjalo. Me comeré el tuyo – dijo sonriéndome, alce una ceja

- ¿El mío? – pregunte

El asintió y señalo el plato de cereales que había encima del mármol – Bella te lo preparo porque dijo que era tu desayuno favorito – dijo mirándome, sonreí.

- Lo siento – susurre

- No pasa nada – dijo y tomo el tazón de cereales y una cuchara, paso por mi lado y se sentó en el sillón a comer.

Me quede parada en el umbral de la puerta de la cocina, mirando cómo se come mi desayuno - ¿Dónde están los demás? – pregunte, el me miro y trago – Están en el lago, yo estaba ensillando los caballos – dijo y siguió comiendo, jamás había aprendido a montar caballo, es más, les tenía algo de miedo, porque cuando era pequeña, me caí de uno, se levanto en dos patas y me tumbo, desde ahí les tengo miedo.

Jasper termino de comer y lavo los platos, luego se cepillo sus dientes y bajo, mientras yo estaba sentada en el sillón aburrida, sabía que el se iría y me dejaría aquí sola, pues no quería ir al lago.

- Oye, ¿quieres ir a cabalgar? – pregunta Jaspe y se apoyo en la pared

Fruncí los labios y me pare – No se montar – dije mirándole – No pasa nada, yo te enseño – dijo sonriéndome, hace tiempo que no me sonreía, ya la extrañaba.

- ¿Qué dices? – me pregunta

- Ok, vamos a cabalgar – dije

Caminamos al establo, en donde me "presento" a cinco hermosos caballos, sus crines eran brillante y hermosas, yo elegí a Natacha, era la consentida de Jasper, hace tiempo que sus padres se la regalaron, Rosalie tenía uno que se llamaba Rayo, era negro y muy alto, me dio miedo, el de Jasper se llamaba, Lino, y era de color café oscuro.

- Muy bien, ahora ¿sabes montarte? – me pregunta cuando ensilla a Natacha

- Si… no debe ser tan difícil – dije mirando a la preciosa yegua

Pongo un pie en el Estribo, me impulse y cuando iba a pasar mi pierna libre el caballo se movió y me caí, golpeándome el trasero, vi que Jasper soltó una risita, le mire mal y me pare sobándome mi trasero que me dolía – No te rías – le dije, el asintió –

- Ok, ven te ayudo – dijo extendiendo su mano

La tome, y el tacto fue delicioso, me indico bien y pude subirme, por fin - ¡Pude hacerlo! – Exclame contenta, el sonrió – así es – dijo y se monto en el suyo, se veía demasiado bien como jinete, él le acaricio el hocico a Natacha y le dijo – Serás buena con ella, no correrás linda – dijo y me miro – Tranquila – me dijo y asentí.

El me indico bien lo que tenía que hacer, lo hice y la yegua no corrió, estaba demasiado feliz, por fin montaba, Jasper se alejo un poco de mí, lo que me dio miedo, siempre se mantenía a mi lado, hice que Natacha acelerara el ritmo, lo cual ya corría, pase por el lado de Jasper riéndome pues me sentía bien – Alcánzame si puedes – le grite y seguí mi camino a no sé dónde.

- Oye bonita – dije alzando las rieles y haciendo que Natacha pare pues no había rastro de Jasper, mire por todas partes y nada… le he dejado atrás.

Pero Jasper apareció al frente mí con una sonrisa.

- Soy un buen profesor – se alago

- O yo soy una buena alumna – dije sonriéndole, el asiente dándome la razón.

Nos quedamos callados un momento, acariciando los caballos, luego el rompió el hielo:

- Oye… Alice… - empezó

- Jasper… mira… quería hablarte de algo importante – le corte

- Dime – dijo

- No quiero que me hables de lo que paso nunca mas ¿ok? Quiero que lo que paso lo olvidemos, como si nada hubiera pasado – dije mirándole

- ¿Qué? No puedo hacerlo… - susurra mirándome

- Si puedes, mira, yo ya lo olvide – dije

- Yo no, necesitas saber…

- No necesito saber nada Jasper, nada – dije y agregue una sonrisa – olvídalo tu

- Ok, lo hare. Olvidare todo, incluso lo que tuve con tigo Alice – dijo mirándome - ¿Quieres que lo olvide? – pregunta y note tristeza en su vos

Baje la mirada

- A ver, dime – susurra – dime que me olvide de lo que paso

- Si… olvídalo – dije

El no hablo por un rato y yo no me atrevía a mirarlo, no quería que lo olvidara pero no tenia elección, no quería que me pasara lo mismo.

- Alice… yo no quiero hacerlo, ¿Por qué pones tanta resistencia? – pregunta – mírame

Alce la cabeza poco a poco con los ojos aguados

- Porque quiero que… olvidemos todo, no quiero saber que tu y yo fuimos pareja, sufrí Jasper, sufrí demasiado – dije

- Lo sé, yo igual – dijo mirándome – Sufrí demasiado por eso tienes que saber porque me fui…

- ¡No! ¡Te dije que no! !solo olvidalo! – le grite y me largue de ahí

Cabalgue muy rápido de nuevo a la casa, no sé que me pasaba… pero… ahorita no quería hablar con Jasper ni saber su razón, me daba miedo, miedo de que volviera a pasar lo mismo.


Holaaaa

Como lo siento… me tarde mucho, lo sé, pero he estado ocupada… y no me ha llegado inspiración… me estoy volviendo malita para escribir estos fics… ¿no? Ok… por ahora sigo aquí, Mmm aquí está el capi, me da pena por Alice… pero es tan TERCA jajaja el próximo capítulo será el último intento de Jasper, vamos a ver que hace Alice. Nos vemos luego, espero sus comentarios.