KHR! No me pertenece, ni sus personajes (que bajón u.u jaja)


La casi-carnívora y ciclista

-hola- dijo inclinándose levemente, y aun cuando volvió a su postura normal no levantaba la mirada.

-bienvenida-dijo Tsuna notándola un poco rara.

Hibari por su parte se quedó contemplándola, era muy bonita pero claro nunca lo diría y menos con gente presente, solo se quedó viéndole con cara de póker como si nada le afectara.

-tienen 5 minutos, ahora volvemos, vamos Reborn-dice Tsuna empujándolo levemente por la espalda.

Una vez que se alejaron…

-por qué te saliste?-le reclama Reborn - Yo quería ver su cara después de los 5 minutos, y sé que tú también-le dice con tono acusador.

-si pero algo raro le pasaba a I-pin, no estaba como siempre-dice un poco preocupado.

-solo por eso me sacaste de allí-dice como ofendido.

-o sea que lo sabias?!-dice Tsuna "no soy el único que noto que había algo raro en ella" pensó.

-obvió! No me importa aunque sea voy por una cámara quiero una foto del momento-dice yendo en búsqueda de una antes de que acabe el tiempo.

-Reborn!-dice en tono de queja Tsuna pero su tutor no lo escucho.


Mientras…

I-pin estaba callada, no sabía qué hacer, le quedaba poco tiempo y si no hablaba ahora se quedaría con las palabras en la boca como la última vez, ella quería transmitirle que todo estaría bien, y quería contarle quien era, ya que al parecer Hibari aún no sabe que ella es la pequeña niña a la que siempre molesta.

Estaba allí parada sintiendo sobre ella la penetrante mirada del guardián -yo…-se anima a decir I-pin.

-siéntate, si quieres-dice Hibari viéndola allí parada, parecía estar incomoda.

-gracias-dice I-pin que no sabía por dónde empezar a hablar, este Hibari es menos comunicativo que el Hibari con quien ella está ahora, por ello no sabe cómo hablar pero justo cuando iba a hablar, le interrumpe.

-no te he vuelto a ver desde el baile y la boda- dijo Hibari "excepto por culpa del cabeza de piña" pensó recordando aquella vez en la casa embrujada.

-en realidad si me has visto pero no me prestas gran atención y menos cuando estoy con mi amigo al que consideras molesto e indisciplinado-dice I-pin recordando los hostigamientos hacia Lambo.

-amigo?-dice sin entender a quien se refería.

-sí, me refiero a Lambo, el guardián del rayo- dice I-pin.

- Es tu amigo?-dice de manera sobradora.

-así es, aunque es molesto es un buen amigo y por lo menos ha madurado…- dice recordándolo - un poco – dice corrigiéndose.

-ya veo…-dice simplemente.

-y tu…-se anima a preguntar I-pin - aun la ves a ella?-

-ella?-dice sin entender.

-Diana…-pronuncia.

-esa herbívora-dice Hibari recordando a la hermana de Dino.

-si ella-dice I-pin un poco molesta y al mismo tiempo curiosa.

-si la veo, porque?-dice como si no fuera nada.

-nada solo preguntaba-dice I-pin desviando ligeramente la mirada.

-te molesta?-dice Hibari deduciendo lo que le pasaba.

-he?...no! Claro que no…es solo que….-comenzó a balbucear I-pin nerviosamente.

-veo que eres fuerte- le interrumpe - casi una carnívora-

-yo?-dice I-pin algo feliz de oír esas palabras.

-quien te entreno?- pregunta Hibari con curiosidad.

-desde que tenía 3 años que mi maestro empezó a entrenarme-le cuenta I-pin.

-tu maestro?-

-Fon el ex arcobaleno-dice I-pin con un tono nostálgico.

-sí, lo conozco-dice Hibari.

-sí, luego a los 5 años ya estuve lista para hacer misiones pero mi entrenamiento así como mis misiones fueron interrumpidas- dice con una sonrisa sin dejar ese toque de nostalgia que tenía su voz.

-así? Por quién?-le pregunta Hibari.

-por Tsuna- dice I-pin feliz.

-el herbívoro?-dice Hibari un tanto sorprendido.

-sí, él me trato como una niña de nuevo y luego de vivir un tiempo con él, así como con ustedes en Japón me envió con mis padres, a los que no había visto en mucho tiempo, estuve muy feliz con ellos-

-no los habías visto?-pregunta con curiosidad.

-cuando yo nací- comienza a relatar con un tono triste -mis padres tenían una deuda muy grande con una familia de la mafia China, esas personas le dijeron que me matarían si no les pagaban, mis padres no podían hacer nada así que llegaron a un acuerdo-

-y cuál era?-dice Hibari imaginándose lo peor.

-que yo sería una de sus agentes a pesar de ser una simple niña y que si en el proceso moría ellos no sería responsables, mis padres sabían que si aceptaban eso yo moriría de igual forma en alguna misión así que lo único que pudieron poner como condición es que yo me convertiría en su agente cuando cumpliera 5 años-

-mm…-dice como que prosiguiera con la historia.

-por ello fue que a los 3 años fueron a donde mi maestro y le rogaron que me entrene para que cuando cumpliera los 5 años no fueran capaces de matarme, y mi maestro me tomo como su alumna rogando que algún día las cosas cambiaran-

-mmm…-dice para que continúe.

-así lo hicieron, cuando conocí a Tsuna y me quede en su casa, la mafia China no pudo hacer nada puesto que era como estar bajo el cuidado de Vongola, y menos pudieron hacer algo cuando yo cumplí los 9 años puesto que Tsuna se enteró de esa deuda de mis padres, la pago entera, puso bajo su cuidado a mis padres y me envió a vivir con ellos-

-no has tenido una vida fácil-le dice Hibari para sorpresa de I-pin.

"está preocupado?" pensó un poco feliz - estuve con mis padres y durante esos momento fui muy feliz pero también extrañaba a mi otra familia, así que volví a vivir aquí en el hogar del Decimo Vongola-

-aquí?-dice sin entender "no te he visto antes" pensó.

-jeje claro que no me has visto o por lo menos no en esta forma, veras yo…-iba a decir algo pero de pronto escucho un sonido como una alarma.

-qué es eso?-dice Hibari.

-eso índico que está por terminarse mi tiempo-dice I-pin.

-ya te vas?-le pregunta con un toque de tristeza?

-si- le dice I-pin - creo que es hora de que sepas quien soy realmente pero recuerda lo que te voy a decir- dijo mirándolo seriamente a los ojos -yo no te amo por…-esa fue las últimas palabras que escucho…

Puff!

-he? Dónde?- dijo la I-pin pequeña.

-mm?!- Hibari sorprendido.

Un flash de la nada salió.

-esto vale oro!-dijo Reborn entrando en el lugar con una cámara en mano.

-Reborn! te dije que dejes de molestar a Kyoya!-dice Tsuna entrando detrás de él.

-herbívoro! Que significa esto!?-dice Hibari por la rara situación.

-Hibari te presento a I-pin, ellas es formalmente tu prometida-dice Tsuna.

-he? Yo?- dice I-pin sorprendida.

-qué? pero es solo una niña!-dice señalándola despectivamente.

-hey!- dice I-pin enojada.

-lo sé- dice Tsuna - a la que viste hace un momento era su yo del futuro traída por la bazzuka de los 10 años-

-odio a los niños y me das a esta pequeña herbívora por prometida-le dice Hibari molesto.

-hey! Yo soy fuerte!-le dice I-pin enojada.

-me voy-dice saliendo del lugar.

-Kyoya! –le dice Tsuna pero era tarde ya se había ido, voltea a la pequeña -Lo siento I-pin-

-Hibari-san me odia- dijo la pequeña, sus ojos comenzaron a verse borrosos.

-no, no te odia solo…es difícil de tratar…si eso es!-dijo tratando de calmarla.

-snif…-comenzaron las lágrimas a caer por su rostro.

-no llores! Mira que te parece esto? –le dice Tsuna tomándola en sus brazos y levantándola -Vamos por un helado ahora, quieres?-le dice con una sonrisa.

Respondió con su cabecita, secándose las lágrimas –pero podemos volver en media hora?-

-media hora?-dice Tsuna.

-sí –dice I-pin - es por…-

-ha! Ya sé porque!-dice Tsuna dándose cuenta –no te preocupes estaremos de vuelta pronto además está encerrado en tu cuarto no es así?-

-si-

Mientras un joven iba camino a su territorio ignorando a todos a su andar.

Llego a su cuarto, se sentó viendo por la ventana.

-un mocosa no puedo creerlo- le dijo Hibari "sabía que esa niña no era una simple herbívora cuando recibió esa bala pero ahora creo que será carnívora, claro solo si yo superviso su crecimiento…" pensó con sonrisa malévola.

Tsuna salió con I-pin dirigiéndose a donde su motocicleta.

-Tsuna, cuando me voy?-dice mientras se pone el casco que Tsuna le arrojo.

-cierto se me olvido, veraz Takeshi ya se fue para Japón este mismo día, tú te vas luego de que haga unos trámites para tu cambio de escuela, recuerdas tu misión?-dice encendiendo la motocicleta.

-sí, ir donde tu madre, cuidar de ella, hacerle compañía y lograr dominar los territorios de Nanamori para que no sospechen de la construcción de nuestra nueva sede en Japón- le dice I-pin subiendo en la parte de atrás.

-así es, Takeshi va haya para cumplir su sueño pero también para la misión de supervisar la construcción-le explica.

-ayudare en lo que pueda-le dice I-pin ya acomodada.

-puedo sugerir algo?-le dice Tsuna arrancando.

-qué?-le dice I-pin.

-vuélvete la líder del comité disciplinario- dijo con una sonrisa.

-claro, eso hare!-dijo decidida.

"así como Kyoya en su momento, tu dominaras Nanamori " pensó.


En otro lado de Italia…

Una pareja estaba tomando una taza de café y un rico postre, el joven de pelo blanco, llevaba una camisa anaranjada y unos Jean negros, la joven con su oscuro pelo corto, por su parte llevaba una blusa blanca y un pantalón formal negro.

-no soy tan amante como Kyoko de los pasteles pero esta rico- dijo la joven que daba un bocado al postre.

-si- dijo el joven simplemente mirando su café como si fuera muy interesante, cosa que a ella le pareció raro.

-qué bueno que hoy tuvieras libre- le dice la joven.

-si- dice en el mismo tono y en la misma posición.

-me enfrentare a Vindice-dice para ver si reaccionaba o no.

-si - dice de nuevo.

-Ryohei! Dime que te está pasando?!- le dice harta.

Él reacciona ante el tono enojado de ella pero simplemente dice -nada-

-por qué estás tan tranquilo entonces?- dice no entendiendo que le pasaba a su extremo novio que siempre era tan enérgico de pronto estaba tan calmado que daba miedo.

En su mente busco las palabras correctas para decir lo que intentaba decir desde hace rato pero nada parecía funcionar, la pobre escusa que encontró fue -he madurado-

-si claro-le dice Hana con ironía - y yo tuve una cita con Mukuro-

-en serio?-dice creyendo que era verdad.

-no seas idiota! –dice enojada y harta de esta situación -Jamás saldría con ese cabeza de piña!-


En otra parte…

-achu!- estornudo el guardián de la niebla mientras iba en un vuelo rumbo a África.

-Mukuro-sama, está usted bien?-le dice su prometida notoriamente preocupada.

-si Chrome querida, estoy bien, tal vez alguien esté hablando de mi- dice Mukuro- y como no hacerlo si soy genial-

-Shisho- dice una voz, en medio de los dos guardianes de la niebla iba sentado un jovencito con cabeza de rana y cara desinteresada - si la gente habla de usted es solo para quejarse-

-no me tientes Fran, te recuerdo que no sé porque estas sentado en medio de nosotros, ni siquiera iba a traerte! –le dijo enojado -Y soy capaz de tirarte del avión!- dijo enojado

-no lo lograra- dijo como seguro de si - vengo de chaperón para vigilar que no se propase con Chrome- dijo haciendo ruborizar a Chrome y enojar a Mukuro.

-no dijiste que te enviaron como ayuda a esta misión-dijo Mukuro sospechando que había sido engañado.

-puedo ocuparme de ambas cosas- dijo Fran - a diferencia de usted-

-teme!-dijo asiendo aparecer su tridente…


Volviendo a Italia…

-que pasa Ryohei? Algo anda mal?-dijo Hana preocupada "tal vez una misión lo tiene preocupado" pensó.

-no-dijo simplemente, Ryohei aún no lograba ordenar sus ideas.

-entonces?-dijo Hana que le estaba molestando y preocupando verlo así.

-yo…tu…quiero decir, esto…cuando…yo…-empezó a balbucear sin sentido Ryohei.

-no balbuceabas tanto desde nuestra primera cita- dice Hana queriendo hacer que se relaje pero no había forma.

-es que…- logro pronunciar Ryohei y luego golpeo la mesa con su cabeza.

-Ryohei! Vas a romper la mesa!-le regaño.

-no me importa- dijo allí tirado sobre la mesa "tengo que hacerlo, pero cómo?! Y si dice que no? Y si ya no le agrado? Y si no nos llevamos bien? Y si la pongo en peligro?" miles de preguntas daban vueltas en su cabeza.

-me voy- dijo Hana levantándose.

-qué?!- dice alarmado al fin levantando su cabeza.

-parece que no estás bien- dice comenzando a caminar -si te hace falta descanso ve y duerme un poco, me voy de compras!- le grito mientras ya iba girando la esquina.

-espera!- grito Ryohei dejando el dinero sobre la mesa y saliendo corriendo tra ella - Hana…!-no logro terminar que cuando dio la vuelta la calle se llevó por delante una bicicleta.

-fíjate por donde vas!- dijo el joven que iba en la bicicleta.

Ryohei no le prestó atención y vio a Hana subir a un taxi.

-Hana!- grito pero no la escucho –no!- dijo poniéndose de pie con la intención de correr a toda velocidad tras ese taxi, pero se detuvo unos instantes y tomo la bicicleta del joven que recién lo había atropellado.

-hey!- le dijo el joven.

Ryohei saco dinero de su bolcillo más que suficiente para una nueva bicicleta y se lo arrojo al joven.

-te la compro!- grito Ryohei mientras se iba a toda velocidad.

-claro…- fue lo único que logro decir el joven que fue tomado por sorpresa.

Mientras tanto Ryohei iba contra todo, queriendo alcanzar el taxi, esquivaba coches, subía veredas para tomar atajos (a los niños buenos: no imiten estés acrobacias tan peligrosas n.n )

Diviso al taxi llegando a una de las principales avenidas.

El semáforo se puso en rojo cuando Ryohei se interpuso en el camino del taxi.

-qué le pasa a este loco?- dijo el taxista.

-Ryohei?-dijo Hana al verlo en medio sobre una bicicleta.

-Hana! Baja de hay! - dijo sin darse cuenta que el semáforo ya estaba en verde.

Hana bajo la ventana y estaba que echaba humo –estás loco?!- le dijo enojadísima sacando la cabeza del auto.

Los autos tocaban bocina, la gente gritaba, pero Ryohei no se veía con intención de hacerse a un lado.

-baja o no me hare a un lado-dijo Ryohei muy serio.

-será mejor que baje joven, sino nos van a arrestar por este tránsito que se está generando- dijo el taxista, ella dio un suspiro y así lo hizo.

Se dirigió hasta Ryohei muy enojada por la vergüenza que estaba pasando, entonces Ryohei dejo la bicicleta a un lado.

-deja de hacer payasadas y hagámonos a un lado antes de que…-

-Hana, no encontré forma de decírtelo- dice Ryohei interrumpiéndola –así que seré directo, aunque estamos comprometidos creo que debo hacer esto correctamente- dice notoriamente ruborizado.

De pronto Ryohei para sorpresa de los presentes y en especial de Hana se arrodilla, y saca de su bolcillo una cajita, que cuando la abrió delante de Hana no cabía en su asombro.

-Hana, quieres casarte conmigo?- le dijo Ryohei por fin mostrándole un par de anillos.

-Ryohei…- dijo conmovida –sí, acepto- dijo Hana y Ryohei le puso el anillo en su mano. Luego se besaron.

Cuando se besaron se escuchaban aplausos felicitaciones y gritos por todos lados.

-así se hace!-

-qué propuesta!-

-asombroso!-

-bien hecho!-

Fueron las cosas que gritaban.

-mejor hagámonos a un lado- dijo Hana.

-si - dijo Ryohie levantando la bicicleta para salirse por fin de la avenida.

Cuando estuvieron a salvo en la calle, por fin se relajaron un poco.

-eres muy extremo, mira que detener el tránsito para proponerme matrimonio-dijo Hana con una sonrisa.

-pues esta vez no quería ser extremo, por ello solo te invite una taza de café para darte una relajada y bien pensada propuesta, aunque al final no pude-dijo un poco desalentado.

-vamos, acompáñame- dice Hana llevándose a Ryohei.

-a dónde?-dice Ryohei.

-vamos a ver vestidos de novia- dice tomándolo de la mano, Ryohei le sostuvo la mano mientras que con la otra sostenía la bicicleta –por cierto y esa bicicleta?-

-la compre-dijo simplemente –si te parece podríamos viajar a Japón para ver a tus padres y fijar la fecha de la boda-

-no hay problema pero y tu trabajo?-

-puedo pedir a Tsuna que me de alguna misión en Japón-

-ya veo…-dice Hana pensándolo un poco –entonces porque no fijamos la fecha para dentro de un mes-

-un mes?-dijo sorprendido de que quiera que sea tan pronto.

-si- dice con una sonrisa.

-pero no es muy pronto!-

-y?-le dice Hana levantando una ceja.

- si así lo quieres- le dijo Ryohei - pero nos casaremos en Japón-

-claro-


Al mismo tiempo en una heladería…

Una niña de rasgos chinos disfrutaba su helado junto a la persona que prácticamente consideraba un hermano, cuando el teléfono de este suena.

-hola?-dice el castaño.

-Tsuna!- se escuchó del otro lado.

-Irie, qué pasa?- dijo Tsuna al escuchar la voz del joven.

-estaba revisando una página de internet donde la gente sube videos- decía Irie.

"no debería estar en este momento trabajando en la empresa?" pensó Tsuna.

-cuando vi un video con muchas reproducciones, mira te estoy mandando el link- dijo antes de cortar.

A Tsuna le llega un video con un raro título "la Propuesta de un ciclista"

-Oni-san?- dijo desconcertado al ver al protagonista del video…

Continuara….


Espero que les haya gustado :)

Nya se despide, paz!