KHR! No me pertenece, ni sus personajes…
Un final es solo el principio
Meses mas tarde…
Finalmente la nueva casa de la Familia Vongola en Japón fue terminada.
Fue elegida la selva que era como una replica exacta a la montaña de la muerte de Italia. En medio de ese peligroso lugar fue alzada una hermosa mansión.
No tan grande como el castillo de Italia pero si hermosa, pintoresca y equipada con lo último en tecnología. Además que en los alrededores los guardianes Vongola declararon cada uno cuál era su territorio que en caso de ataque defenderían, pusieron las más peligrosas trampas que se les pudieron ocurrir.
Además, la mansión no es tan grande por el hecho de los incontables pasadizos subterráneos que se construyeron.
Un mes después de que se terminó Tsuna decidió irse a vivir a Japón y controlar desde allí todo Vongola, dejando como principales encargados de Italia a Varia, se decidió que todos los amigos serian invitados a conocer la nueva sede de Vongola y que mejor que estrenarla con una fiesta, pero no cualquier fiesta claro que NO.
Las fiestas de Vongola no son cualquier cosa y menos una boda, la boda por la que toda la familias aliadas y amigos esperaban, la boda del Decimo y su prometida/esposa….
En Japón al atardecer…
Una joven estaba frente al espejo de una habitación llena de flores, regalos, tarjetas.
Ella solo veía su reflejo en el espejo, luciendo el vestido que cualquier chica en su boda envidiaría, su precioso pelo recogido adornado por un largo y brillante velo blanco.
-te ves hermosa- dijo una voz detrás de ella abriendo la puerta.
La joven volteo encontrándose con un hombre de traje negro y su característico sombrero, aquel hombre que siendo solo un bebe le enseño a luchar y defenderse, aquel que se ganó su respeto como maestro.
-Reborn-sensei!–pronuncio Kyoko.
Reborn cierra la puerta tras de sí, pero no cerro bien aunque eso no le intereso.
-por qué no te ves tan feliz como cuando estabas probándote ese vestido ayer?- le dice notando que algo estaba mal.
-yo…-dijo Kyoko un poco dudosa.
-acaso engordaste?-le dice Reborn a lo que Kyoko le clavo una mirada muy fea.
-Reborn-sensei!-dijo enojada.
Reborn la miro divertido –entonces dime que te pasa?-
-no lo sé…-dijo volteando de lado, media cabizbaja.
-bueno…-dijo Reborn pensativo - o tienes la ansiedad de cualquier novia el día de su boda o…-dijo dejando las palabras en el aire.
-o?-se animó Kyoko a preguntar.
-o te estas arrepintiendo de lo que vas a hacer- dijo mirándola seriamente -pues de ser la prometida del gran jefe de Vongola a ser la esposa del gran jefe, es algo muy distinto-
-yo creo…-dijo Kyoko desviando su mirada.
-Kyoko, estas segura de lo que haces? –le dijo Reborn -Aun estas a tiempo-
-sí, lo sé-dijo sin mirarlo.
-serás la esposa del jefe y como tal tendrás muchas responsabilidades, además del hecho que serás a la que más verán como blanco los enemigos de Vongola-
-si, por ello es que aun quiero hacerme más fuerte-dijo denotando un poco de tristeza en su voz -aún no he superado a Haru o siquiera alcanzado, aún no he podido abrir mi caja de armas-dijo sacando de entre sus ropas esa cajita, luego levanta su vista hacia su tutor - Reborn me entrenaras para aprender a usar lo que me diste-
-tienes la misma mirada decidida de cuando viniste a mí por primera vez-dice recordando el momento - pero en serio, ahora me gustaría que olvides el delirio del enamoramiento y lo pienses bien…-dice mirándola fijamente -quizás no veas a tus padres nunca o quizás tu hermano y todos se vuelvan en gran peligros, como los de la última ves-
Al mismo tiempo…
-"debo ver si las chicas ya están pero no debo ver a Kyoko…" pensaba un castaño mientras caminaba a la habitación donde supuestamente estaban las chicas "no entiendo la tradición de no ver a lo novia, eso es solo una superstición pero si la veo las chicas me mataran!"
Justo llega y ve que la puerta esta levemente abierta.
-"un vistazo no hará nada"- pensó acercándose silenciosamente y vio a Kyoko "que bonita!" pensó soñadoramente y muy feliz de verla fue entonces cuando reparo en que había alguien más allí "Reborn?" pensó.
Fue entonces cuando escucho…
-Reborn…yo…yo…no me casare…-pronuncio Kyoko.
"QUE?" pensó Tsuna, de pronto una gran angustia se alojó en su pecho.
-yo…-decía Kyoko queriendo seguir la explicación pero algo o mejor dicho alguien la interrumpió.
La puerta se abre de golpe, de par en par -espera!-
-Tsu-kun?-dijo Kyoko sorprendida
-no deberías husmear por ahí-le dice Reborn.
Tsuna levanta su mirada, creyendo que tenía al culpable de las palabras de Kyoko delante de él -Reborn deja en paz a Kyoko-le dijo con una mirada retadora ingresando a la habitación.
De pronto varias personas se acercaron al lugar al oír o mejor dicho al sentir el aura de su jefe.
-Juundaime, que pasa?-dijo Gokudera apareciendo por la puerta.
-HEHI! Tsuna-san! No debes ver a la novia antes de la boda!-dijo Haru alterada de que la tradición se rompiera.
-kufufu parece que Tsunanoshi el travieso hace su aparición-dijo Mukuro apareciendo con su querida prometida al lado.
-Boss estese tranquilo los preparativos ya están, cuando usted ordene comenzamos-informa Chrome.
-Sawada! Que haces aquí?-le dice Ryohei llegando junto a su querida esposa, Hana.
-hey! Deja que terminemos de ayudar a Kyoko-dice Hana ingresando a la habitación.
-si no se ordenan los morderé hasta la muerte-dice Hibari desde la puerta no queriendo acercarse a esos herbívoros.
-tranquilízate ave-kun- dijo Mukuro provocándolo.
-no me llames así piña!-dijo enojado apuntando sus tonfas hacia el guardián de la niebla
-kufufu parece que celebraremos una boda y un funeral hoy-dijo Mukuro haciendo aparecer su tridente.
-dejen de pelear de molestar a Juundaime-dijo Gokudera queriendo meterse.
-hey! Chicos! Ya todos parecen haber llegado- dice Yamamoto llegando con Sakura.
-Kyoko! Que bonita!- dijo Sakura maravillada ante tal hermoso vestido.
-lo diseñe yo misma- dice Haru orgullosamente.
-es tan…-
Así los comentarios y las peleas iban y venían hasta que….
-ya basta!- grito Tsuna y arrojo a todos fuera del cuarto, claro a todos excepto a Reborn que se fue por su cuenta tranquilo– tengo que hablar con Kyoko- dijo con un aura muy oscura mostrando así su enfado- y si abren esta puerta sin permiso serán castigados- dijo cerrando de un portazo.
-Tsu-kun, no debes tratar así a nuestros amigos –le dijo Kyoko con una mirada desaprobatoria.
-Kyoko- dijo calmándose un poco pero aun no volteaba a verla- sabes que he intentado muchas cosas para que no entres a esta familia, tal y como dice Reborn las responsabilidades de la esposa del jefe son difíciles, no quiero que las asumas-
-Tsu-kun…-dice ligeramente conmovida.
-sí, eso me gustaría decirte desde el fondo de mi corazón pero no-dijo sin voltear aún.
-he?-dice sin entender o creyendo que escucho mal.
-así es NO- recalco Tsuna - yo ya no daré un paso atrás, ya no puedo hacerlo, quise alejarte, de verdad que sí, pero tú no quisiste y llegamos hasta aquí y tú dices que no te casaras, no yo no permitiré eso, yo…aunque sea egoísta yo…ya no te dejare que te alejes, pero por qué tenías que hacerlo? Por qué permitiste que llegamos hasta esta instancia y de pronto te arrepientes?-
Tsuna parecía alterado pero como si peleara consigo mismo, Kyoko no quería verlo así…
-Tsu-ku…-hablo en el tono más dulce que pudo pero la interrupción hizo que su calma se fuera.
-eres una idiota!-le interrumpió Tsuna enojado volteando a encararla finalmente.
-he?-dice Kyoko que empezaba a enojarse.
-y una indecisa, deja de ser tan inconsciente e imprudente!-le grita aún más enojado.
-que dijiste Tsuna!-pronuncia intentando contener su ira pero…
-inconsciente e imprudente!-le repite desafiadoramente Tsuna.
-tu eres el imprudente!- dice Kyoko finalmente estallando -escuchas las cosas a medias y luego piensas cualquier cosa!-
-yo?! Esa eres tú!-dice siguiendo la discusión - O te olvidas aquel día en el baile cuando…!-
-tú fuiste quien me dijo que no me quería cerca!-se ataja Kyoko.
-ya me hartaste!- dijo acercándose a toda velocidad, le planto un beso que primero sorprendió a Kyoko pero luego ella correspondió y el beso se hizo muy apasionado-me he vuelto loco- dijo más clamado pero con su respiración un poco agitada.
-por qué dices eso?-le dice Kyoko más tranquila.
-porque sé que lo correcto es dejarte ir si así lo quieres, pero en verdad no quiero hacerlo-
-jeje-
-qué pasa?-dice Tsuna al escucharla reír, acaso se reía de él?
-nada, es que en verdad malinterpretaste todo- dijo Kyoko divertida - lo que yo iba a decir es que no quiero ser la esposa del Decimo porque ya soy la esposa de Sawada Tsunanoshi-
-he?-dice sin entender.
-sí, es decir, como puedo convertirme en tu esposa? Si es que ya lo soy, esto es una mera formalidad-dijo divertida ante sus reacciones.
-ha! Ahora entiendo, creo que tienes razón-le dice con una sonrisa.
-sí, aunque sabes…-se acercó y le planto un dulce beso- espero que el apasionado Tsuna que me mostraste hoy, me lleve de luna de miel-
-apasionado?- dijo levemente sonrojado pero luego recobro la compostura y se acercó a ella y la abrazo tiernamente- entonces por qué no nos fugamos?-
-yo…-dijo Kyoko con voz igual de melosa pero fueron un ruido o más bien una puerta los interrumpió.
-no lo harás!- dijo Reborn derribando la puerta y entrando.
-Reborn-san! Juundaime pidió…- dijo Gokudera quien al parecer estaba tras de la puerta espiando, en realidad estaba todos espiando: sus guardianes así como sus novias y Fuuta y Bianchi.
-Reborn!-dijo Tsuna al verlo.
-no te permitiré fugarte, Dame-Tsuna!-dijo apuntándole con su confiable pistola.
-HIII lo siento, lo siento!- dijo asustado pero luego cabio su expresión por una seria- Reborn no quiero que hagas hacer a Kyoko ningún entrenamiento-
-Tsu-kun! no es así –dijo Kyoko -Reborn solo esta…-
-Tsuna es decisión de Kyoko hacerse más fuerte, acaso se lo impedirás?-dijo el espartano maestro.
-yo…yo no quiero que Kyoko sufra y…-dijo Tsuna dudoso, sabía que Reborn usaría esa forma de convencerlo.
-Tsuna dijimos que nos ayudaríamos mutuamente y que compartiríamos nuestras preocupaciones, y yo quiero hacerme más fuerte y no te preocupes creo soportar el entrenamiento que me prepare Reborn-dijo Kyoko decidida.
-lo ves, ella quiere hacerse fuerte, será mejor que se lo permitas o es que quieres que lo haga en secreto de nuevo-
-no…pero….-de pronto se revolvió el cabello en frustración-bueno promete que no la lastimaras-
-ella es una chica, por ello el entrenamiento fue menos riguroso para Kyoko que el tuyo pero otra cosa que tiene a favor es que no es una Dame como tú-
-Reborn!-dijo enojado.
-ya es la hora-dijo Reborn sabiendo todos lo que significaba eso.
-si- dijo Tsuna encarando hacia la puerta -vamos!-
Minutos más tarde…
Un hermoso salón con flores por todos lados, los invitados usaban sus mejores trajes y vestidos, todos estaban allí a la espera de los novios.
Tsuna estaba parado esperando a que las chicas terminen de retocar a Kyoko, no sabía que tanto hacían después de todo, él mismo había visto a Kyoko y se veía hermosa.
-Tsuna…- dijo una voz detrás de él.
-Dino-dijo Tsuna al ver de quien se trataba.
-Tsuna!- grito Dino lanzándose a abrazar a su hermanito –este día finalmente llego parece que fue ayer cuando Reborn te ato a una piedra y te puso bajo una cascada de agua helada-dijo con lágrimas en los ojos.
-Dino, fue ayer- dijo Tsuna con un tono de agotamiento –no recuerdas, Reborn dijo me había organizado mi despedida de solteros, termino noqueándome, cuando me desperté ya está atado allí, me dejo bajo el agua helada toda la tarde hasta que vinieron los chicos y me sacaron-
-eso no importa ahora, solo quiero decirte que estoy feliz de que seas mi hermano- dijo Dino mirándolo a los ojos.
-gracias-dijo Tsuna conmovido, él sabía que Dino hablaba en serio, tal ver los Cavallone y los Vongola hace décadas que son aliados pero eso no le importaba a Tsuna.
Aquí no había un Cavallone y un Vongola afirmando su alianza, sino dos jóvenes que se veían realmente como hermanos el uno al otro, Tsuna y Dino.
-Juundaime! Ya estamos- dijo Gokudera llegando junto a Haru.
- Ya podemos empezar?-dijo Tsuna viendo a la pareja -bien! Ustedes son los primeros en salir, donde están los que siguen?-
-aquí! Tsuna querido!- dijo Sakura llegando con Yamamoto.
-todos listo al extremo! Sawada!- dijo Ryohei junto a Hana –por cierto, no debo recalcarte esto pero espero que cuides de mi hermana-
-con mi vida- dijo Tsuna con esa convicción que siempre les transmitió a los demás confianza.
-y donde está mi pareja?- dijo Alice apareciendo de la nada.
-Alice!- dice Tsuna al verla llegar corriendo.
-que no sabes señorita traidora? Tú vas con Juundaime hacia delante, luego vamos nosotros, luego el friki con la maniática, detrás de él Cavallone con la chica molesta (Hana) y después el cabeza de césped lleva a su hermana hasta delante y la de Juundaime-le explica Gokudera como si de un plan se tratara.
-y recién ahora me lo informas pedazo fangirl!- dice enojada Alice –mira si mi vuelo se hubiera retrasado más que habríamos hecho!-
-lo dices como si fueras alguien imprescindible-le dice Gokudera.
-que dijiste!-dice Alice con claras intenciones de atacar.
-ma…ma…calmados-interviene Yamamoto.
-Alice, vamos- dice Tsuna ofreciendo su brazo.
-hi!- dice Alice tomándolo contenta.
Las puertas del salón se abren, la música empieza a hacerse eco, las parejas marchan por el camino que se puso lleno de pétalos delante de ellos.
Lo único raro es que cuando Tsuna llego a la parte de adelante, vio al mismo juez vestido de Elvis que había visto en las Vegas y a Reborn parado a un lado.
Alice y Tsuna llegaron adelante y se separaron mientras las parejas iba marchando…
-Reborn- le dijo Tsuna en un susurro - que….?-
-es un juez internacional-dijo Reborn con una sonrisa de lado.
-eso que tiene que ver?!-dijo alterado - No pudiste traer a alguien que se vista normal!-
-creí que querrías casarte con el mismo que se casó tu gran tutor- dijo Reborn con inocencia.
-no me…-iba a decir algo más cuando la música se escuchó más fuerte, Tsuna volteo para ver que allí venia ella, la mujer que tanto tiempo espero.
Pensó que este día nunca llegaría, si bien lo había soñado no creyó que fuera verdad, pero allí estaba, su amor de secundaria, su damisela en peligro, su recién descubierta maniática novia con la que se iba a unir para toda la vida.
Kyoko vio a su esposo allí delante atreves de su velo, se veía muy guapo, mejor que normalmente, vistiendo ese traje muy al estilo de Vongola Primo, era el hombre de sus sueños, su príncipe azul, que creyó solo existían en cuentos de hadas, él estuvo delante de ella tanto tiempo, y ella tardo tanto en darse cuenta, que tonta había sido, pero cambio para poder ser tan asombrosa como él.
Kyoko y Ryohei llegaron donde Tsuna, este ofreció su brazo, Kyoko se separó de su hermano y tomo el brazo de su esposo, le pareció raro ver a Elvis en el lugar pero tampoco le presto demasiada atención.
-amigos, familia, parientes- comenzó el juez –estamos aquí reunidos para celebran la unión en Japón- recalco el juez –de Sawada Tsunanoshi y Sasagawa Kyoko, si hay alguien que tiene o sabe de algún motivo por el que esta unión no deba realizarse…-
-yo me opongo!- grito alguien desde el pasillo.
Todos voltearon a ver de dónde venía esa voz.
-Scualo?- dijo Tsuna sorprendido.
-he?-dijo Scualo al darse cuenta de que todos lo miraban -que paso?-
-dijo yo me opongo, Sempai- le explico Fran sentado al lado de Scualo.
-sigan con la boda, no pasa nada- dijo Scualo simplemente.
Todos volvieron su mirada nuevamente a los novios.
-que paso Scualo-chan?- dijo Lussuria.
-perdón me quede dormido y al escuchar esa última oración debí reaccionar instintivamente como cuando se casó Sakura-
-Scualo-sempai, ya arruino una boda, no arruine otra-dijo Fran viendo hacia adelante.
-teme!-murmuro enojado.
Volviendo a los novios…
-Tsunanoshi, aceptas a Kyoko por esposa para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe?-
-acepto-
-Kyoko, aceptas a Tsunanoshi por esposo para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe-
-acepto!-
-firmen aquí- dijo el juez, ambos lo hicieron –bien, les aviso que como en las Vegas tienen 24 horas para arrepentirse presentándose delante de un juez y se invalida este documento-
-qué?!- dicen los novios.
-Reborn! dijiste que ese papel no se podía anular!- dijo Tsuna refiriéndose a cuando se casó en las Vegas.
-no hagas una escena- dijo Reborn haciéndose el desentendido –presta atención al juez, prosiga señoría-
-entonces los declaro marido y mujer, puede besar a la novia-dijo el juez.
Tsuna quito el velo viendo a su esposa a los ojos se fundieron sus labios en un beso lleno de amor.
-Felicidades!- se escuchaba gritos, silbidos y buenos deseos para los novios por todos lados.
-es un placer presentarles al matrimonio Sawada- dice el juez –ahora a celebrar!- grito con un micrófono que de quien sabe de dónde salió, mientras se iba al salón donde sería la fiesta.
-si!- grito más de uno que salió tras Elvis.
-qué?- dijo Tsuna desconcertado ante la reacción del juez.
-te conté que Elvis también es un gran animador de fiestas- comento Reborn.
-Reborn! deja de traer gente loca a mis fiestas!-le dice Tsuna enojado.
-vamos señor Sawada, los novios deben estar allí-le dice Kyoko con una sonrisa pícara.
-claro señora Sawada- dijo Tsuna embelesado.
Tras una fiesta más o menos tranquila…
Claro tranquila hasta que Fran convenció a Lambo e I-pin de ayudarlo con una broma para Bel.
No se sabe cómo terminaron viendo a Fran usando una bandeja como patineta usando como impulso los extintores. Aunque parecía divertirse Lambo e I-pin parecían un tanto asustados.
Lo malo es que todo se fue más de las manos cuando Fran termino su jugarreta aterrizando en el pastel de 20 pisos que era un regalo de la familia Gigliore Nero para los novios.
-ho! Eso fue intenso- dijo Fran saliendo del medio del pastel cubierto de crema, lo primo que visualizo fue a todos alrededor igual de cubiertos que él, de pies a cabeza.
-Fran…-dijo Scualo queriendo contener su ira, así como Bel que estaba cansado del jovencito.
Kyoko miro su vestido blanco cubierto de crema y varios pedazos de lo que parecía chocolate, toco su cabello y encontró una cereza allí.
Tsuna no estaba mejor que ella, de hecho tenía más crema en los cabellos y unas cuantas cerezas, crema de chocolate en todo su traje blanco y enterrados sus zapatos en crema de color amarillo que apreciar ser de limón.
Todos se estaban por lanzar en ataque a Fran cuando…
-jajajajajja- Tsuna y Kyoko no aguantaron más la risa, se miraban y era tan gracioso verse así.
-el herbívoro enloqueció de nuevo-comento Hibari que se había mantenido alejado del lugar para no terminar cubierto de crema.
-Juundaime?-dijo Gokudera bañado en crema de color verde que no tenía ni idea que sabor se supone que era.
-jajaja tienes crema hasta en las orejas jajaja- dijo Tsuna apuntando a Kyoko.
-jaja pues tu pareces que te metieron en una batidora gigante jajaja- dijo Kyoko a Tsuna.
-estos mocosos están locos- dijo Scualo haciéndose el maduro hasta que recibió una bola de crema en la cara.
-divierte Scualo!- dijo Tsuna parecía que él le había lanzado esa bola como si fuera nieve.
-como te atreves a…- de pronto otra bola llego pero desde su espalda.
-fue él- dijo Fran apuntando a Lambo.
-qué?!- dijo siendo tomado por sorpresa dado que no fue Lambo sino Fran quien la lanzo.
-malditos mocosos…-dijo enojado –no comiencen una guerra que no pueden terminar!- grito Scualo que disparaba indiscriminadamente hacia todos lados.
Mientras una guerra de bolas de crema y pastel volaban en todo el salón de fiesta…
Una pareja estaba en el pequeño jardín que se había echo dentro de la casa...
Caminaban por el lugar, cada una de las chicas había traído todo tipo de flores, las más raras tanto en color como en forma.
Hasta que la joven dejo un momento de caminar, cuando ella se detuvo el joven volteo a verla.
-creo que debemos volver-dijo la joven.
-aun no- dijo el joven volteando para seguir su paseo por el lugar.
-pero Mukuro-sama, es la boda de Boss, debemos estar allí-dijo con tono de súplica.
Mukuro no respondió solo avanzo, Chrome dudo en seguirlo pero lo hizo. Hasta que Mukuro se detuvo en la pequeña lagunita que habían instalado en medio del lugar donde pusieron las flores acuáticas así como peces de muchos colores distintos.
Mukuro se detuvo fijando su vista en los peces del lugar.
-Mukuro-sama?- pregunto Chrome que se quedó parada a espaldas de él.
-Chrome-dice sin voltear a verla.
-si?-
-recuerdas cuando te dije que podríamos ser parecidos?-
-sí, eso me hizo feliz-dice recordando ese momento.
-pues creo que no lo somos-
-he?-dice con un poco de tristeza en su voz.
-creo que más bien, somos compatibles- dijo para sorpresa de ella - tu eres amable pero cuando te enojas eres de temer, creo que tienes un lado muy oscuro y debe ser por el hecho de que a nadie le importabas-dijo Mukuro –tienes cualidades que yo no, y yo tengo cualidades que tu no, eso nos hace compatibles- parecía que estaba mezclando frases como nervioso?
Chorme empezó a ponerse triste, así era nadie, ni siquiera sus padres la querían.
-pero…-dijo Mukuro –ahora tienes muchas personas que te aprecian, pero yo…-dijo Mukuro con un poco de más nerviosismo? –pero…-dijo volteando finalmente a verla –pero yo soy quien te ama, te amo- se animó a decir.
-Mukuro-sama…-pronuncio con una voz un poco quebrada corrió hasta él y le dio un abrazo, sus lágrimas comenzaron a salir.
-mira- dijo Mukuro desviando su mirada a la laguna. Chrome se acercó a la laguna.
Vio a los peces allí flotando, formando un mensaje: QUIERES SER MI ESPOSA?
-Mukuro-sama…-dijo sorprendida Chrome, entonces volteo a donde Mukuro y vio un conejo rosa enorme con una cajita negra que parecía caminar hasta ella, obvio que era una ilusión de Mukuro pero a Chrome le gusto.
El conejo le dio la cajita, Chrome la abrí y en esta estaban los anillos de compromiso.
-y bien Chrome querida?- le pregunto Mukuro.
-acepto Mukuro-sama! Claro que acepto- dijo mientras corría hacia él para darle un beso –pero tengo una duda…-
-cuál?-dijo Mukuro separándose un poco de ella.
-los peces están muertos?-dijo viendo que aun flotaban inmóviles.
-no nos fijemos en detalles-dijo Mukuro encarando a la salida del jardín.
-Mukuro-sama!-le grito Chrome intentando alcanzarlo.
Volvieron al salón de fiestas donde lo primero que vio Mukuro fue una bola de crema yendo directamente a su rostro.
-Mukuro-sama!-dijo sorprendida Chrome.
-jajaja te di al extremo Mukuro!- grito Ryohei que salió corriendo para volver al ataque.
-me las pagaras!- dijo Mukuro poniéndose de pie para ir tras su objetivo.
"Mukuro-sama, estoy feliz de haberlo conocido, creo que entiendo el amor que sintió Daemon hacia Elena, él quería amarla eternamente" pensó Chrome ingresando a la batalla…
Al día siguiente…
Dos jóvenes estaban despidiéndose en el aeropuerto…
-me voy una semana, diles que si destrozan de nuevo la casa, planeare que se arrepientan de por vida- dijo Tsuna haciendo que a todos los guardianes que aunque no estaban presentes les pase un escalofrío.
-Tsuna como que te pases de una semana, yo seré el que hagas que te arrepientas-dijo Reborn que era quien los había llevado al aeropuerto.
-HIII no lo hare!-dijo con cierto temor, algunas cosas nunca cambian -por cierto Reborn esta semana…-
-sí, lo se vienen a remodelar tu cuarto- le interrumpe- no te preocupes, cuando vuelvas será el cuarto del matrimonio Sawada-
-no me refiero a eso Reborn!-dice Tsuna sonrojado.
-la investigación-dijo Reborn -si, lo sé- dijo sabiendo lo que le preocupaba a su alumno -confía en mi-
-confió…-dijo Tsuna pero…
-acaso crees que me mataran?-le dijo Reborn sabiendo cual era la preocupación de su alumno.
-no! Pero…-
-cuando vuelvas yo mismo vendré a buscarte al aeropuerto-dijo Reborn dando a entender que el seguirá vivo para cuando vuelvan.
-Reborn…-dijo con más tranquilidad Tsuna.
Escucharon de fondo un llamado a los del vuelo con destino al Caribe.
-es hora de irnos-dijo Kyoko con una sonrisa.
-nos vemos-dijo Tsuna a su tutor.
-Tsuna, Kyoko antes de que se vayan- dice Reborn y ambos voltean- Kyoko-dice dirigiendo su mirada a la joven señora Sawada.
-si?-
-sé que no tenías talento cuando comencé a entrenarte-dice Reborn.
-eso es un alago?- dijo con sarcasmo.
-cállate y escucha, no tenías talento pero si voluntad que podría volverse increbrantable, lastima q luche mucho para sacarla, y eso es lo que me llevo aceptarte, ahora eres la más adecuada en fuerza, voluntad y belleza para ser la esposa de un jefe de Vongola- dice Reborn conmoviendo a Kyoko.
-Reborn-sensei…-dijo conmovida.
-Tsuna, no tengo mucho para decirte más que: estoy orgulloso de ti-dijo Reborn con una sonrisa de lado.
-Reborn…-
-ahora puedo darles a ambos mi bendición-dice Reborn.
-arigatou-dijeron ambos inclinándose respetuosamente ante su maestro.
-váyanse ya o perderán el vuelo-
-nos vemos!-
Ambos jóvenes partieron a su luna de miel, siendo observados por su maestro.
"no he tenido hijos y no sé si los tendré, pero ustedes son lo más cercano a eso, y me siento como un orgulloso padre que los ve hacerse adultos, nunca, jamás pensé sentir esta dicha y lo mejor es que esto no es el final sino que esto continuara hasta que el Decimo Vongola no exista, y procurare que sean muchos años…"piensa reflexivamente Reborn mientras retoma su camino al auto.
Llega a su lamborgini, arranca para irse a la casa de la alocada familia que ya debe de estar peleando.
Reborn sonríe al pensar en cómo controlara a los dementes que andan sueltos por Japón sin control de su jefe, el último pensamiento de Reborn antes de acelerar su paso a la casa fue:
"tu historia jamás morirá Decimo, no, Neo Vongola Primo…"
Fin
-no me gusta que termine así- se escuchó una vocecita de queja.
-tío Gokudera- dice otra vocecita -como puede ser el fin si ustedes aún están vivos?-
-acaso murieron extremadamente en algún momento?-dijo otra vocecita.
-no, lo que pasa que como la Decima Generación va a morir, la Onceava Generación tomara su lugar!-dijo una vocecita llena de orgullo.
-si!-se escucharon como un chillido.
-cállense mocosos!- grito un peliplata de treinta y tantos años.
-eso te pasa por ponerte a contar historias en lugar de trabajar-dijo una voz desde la puerta viendo al peliplata rodeado de niños.
-Reborn-san!-dijo Gokudera al verlo.
-tío Reborn!- dijeron varios de los niños.
-hola mocosos, se han portado bien?-dijo entrando a la habitación.
-hi!-dijeron al unísono. Entonces Reborn busco con su vista entre los niños a alguien en especial pero no lo vio.
-donde está mi futuro Dame alumno?-le pregunto a Gokudera.
-es cierto- dice viendo a los niños -cuando baje la mirada al libro estaba aquí pero cuando termine de leer ya no lo vi-
-perdiste a uno de los niños!-se escuchó un grito desde la puerta de la habitación.
-Haru!-dijo Gokudera al ver a su esposa ingresando a la habitación con ceño fruncido.
-no respondiste mi pregunta!-dijo enojada reclamándole.
-hola tía Haru!-dijo un pequeño extremo.
-hola-dice con una sonrisa poniendo una mano cariñosamente sobre el niño extremo, luego posa su mirada sobre uno de los pequeños, con una gran sonrisa dijo - ya llegue G-chan- dijo Haru lanzándose a abrazar a su pequeño.
-mama! Me asfixias- dijo como pudo un pequeño de cabello colorado.
-gomen jeje- dijo Haru un poco avergonzada –y donde está?- le pregunto al pequeño que aún estaba en sus brazos.
-quien?-dice el pequeño pelirrojo.
-no te hagas-dice Haru sabiendo que cambiaba el tema.
-qué cosa?-dice G haciéndose el desentendido.
-donde esta Giotto-chan?-dice Haru con una mirada perspicaz.
-acaso soy su niñera?!-dice enojado el niño.
-no pero si lo sigues a todos lados-dice Haru.
-no es cierto-dice más enojado.
-si lo es-dicen un pequeño cabeza de piña, un niño con una sonrisa despreocupada y otro rubio ceniza molestándolo un poco.
-ustedes cállense-le dice enojado el pequeño pelirrojo.
-G…-pronuncia Haru.
-se fue a ver si ya volvió la tía Kyoko de su misión, la extraña mucho- dice finalmente G.
-ya veo…-dice Haru con una sonrisa melancólica.
-sí, Tsuna también quiere verla- dice Reborn en burla –parece león enjaulado-
-Reborn-san! No digas eso delante de los niños!-dijo Gokudera.
-por qué te perturbas viejo?-le dice G.
-no me perturbo, y tanto te cuesta decirme papá?-le dice enojado.
-si-dice G molestándolo.
-tsk!-dice Gokudera matándolo con la mirada.
-eres solo un mocoso, G-comenta un pequeño cabeza de piña.
-no te metas conmigo cabeza de piña!-le dice G.
-respétame, seré un gran ilusionista algún día!-
-ma…ma…Daemon, G, no deberíamos pelear-dice el pequeño de sonrisa despreocupada.
-tu cállate!-le grita G.
-si! Una pelea extrema!-
-cállense o los arrestare- dice el pequeño rubio ceniza con unas esposas en la mano.
-qué hacemos con estos mocosos?-murmura en queja Gokudera, Haru solo ríe al ver a los niños pelear como solían/suelen hacerlo sus padres.
"si, son una mini versión de ustedes" pensó Reborn.
-ya llegamos- dijo otra voz.
-mamá!- dijo un jovencito con un peinado raro.
-hola Daemon- dice una mujer agachándose para levantar en brazos a su niño.
-y el viejo?-le pregunta Daemon.
-hey! Más respeto a tu padre!-dice un hombre con rasgos maduros, con aun su típico peinado de piña, ingresando a la habitación.
-ja! Seas o no mi padre eres un viejo!-dice Daemon desde los brazos de su madre.
-que dijiste!-dice enojado.
-Mukuro, déjalo es solo un niño-dice dulcemente a su esposo la mujer –y tu Daemon, debes respetar a los mayores, si?- le dice dulcemente.
-si- dice Daemon, no podía decirle que no a su dulce madre.
"si claro, cuando le conviene" pensó Mukuro –debimos abandonarlo en cuanto lo encontramos- murmuro para que nadie lo oyera pero fue Reborn para su mala suerte quien logro oírlo.
-no me digas que aún le guardas rencor?- le dijo Reborn burlonamente.
-claro que no, además tu estarías así si hubieras pasado lo que yo-
Flashback
Una pareja en su habitación de hotel se besaba tiernamente cuando sintió algo así como un temblor y un pequeño gritito.
-Mukuro-sama, oyó eso- dijo apartándose un poco.
-no ha de ser nada- dijo Mukuro volviendo a besarla.
-es como un quejido- dijo Chrome de nuevo.
-Chrome, querida, estamos en nuestra luna de miel, no crees que podríamos olvidar todo y concentrarnos en nosotros?- le dijo de forma melosa.
-lo sé pero no puedo, si vemos que es y…-dijo un poco ruborizada –y luego seguimos-
-bien- dijo frustrado Mukuro levantándose con pesadez "sea quien sea lo matare por la interrupción, no mejor lo arrojo por la ventana, no mejor…" iba pensando todas las opciones posibles Mukuro cuando abrió la puerta…
Se encontró en el pido con un bultito envuelto es una sábana que se movía, al tocarlo no creyó lo que vio en las sabana.
Un bebe que parecía recién nacido, era tan pequeño.
-qué significa esto?!-
-Mukuro-sama que pasa?- dijo Chrome acercándose, cuando llego a la puerta se vio igual de sorprendida –un bebe?!-
-de quien será el mocoso?- dijo Mukuro viendo para todos lados en ese pasillo pero no vio a nadie.
Chrome lo tomo en brazos delicadamente, cuando lo levanto una nota cayo, Mukuro la tomo para leerla en voz alta.
-cuiden de mi por favor, mi nombre es Daemon….-dijo terminando de leer la nota –Daemon!?-
-Mukuro-sama, cree que…?-dice dudosa Chrome de terminar esa oración.
-no puede ser! Esto tiene que ser una broma!-dijo Mukuro inquieto, acaso en verdad es el Daemon que les trajo tantos problemas.
-es loco y raro pero…-dice Chrome pensativamente –posible, es decir mire el color de su cabellos y ojos, son como los de Daemon-
-es cierto, pero esto no puede ser, que es lo que está pasando aquí?-
-no lo sé Mukuro-sama pero por el momento debemos cuidar de él-
-qué?!- dijo Mukuro –pero estamos en nuestra luna de miel!-
-hi, pero no podemos abandonar al pequeño, mañana investigaremos esto, por el momento, me iré a poner algo más…-dijo al verse a sí misma –recatado e iré al almacén-
-almacén?-dice al verla ingresando a la habitación nuevamente pero con él bebe en brazos.
-sí, necesitaremos pañales, biberón, ropita de bebe- comienza a enumerar Chrome –vamos pequeño-
-pero…pero…pero…-decía Mukuro que se quedaba en la puerta impotente observando –pero es nuestra luna de miel…- dijo con un hilo de voz, de pronto un aura oscura comenzó a salir de él "te arrepentirás de esto algún día, mocoso" pensó con cierto rencor…
Fin del flashback
-no pienso vengarme de un niño-dijo Mukuro haciéndose el maduro.
-pero de un adulto si?-le pregunto Reborn deduciendo lo que había tras esas palabras.
-el tiempo lo dirá-dice Mukuro con una macabra sonrisa.
Mientras en la oficina…
-bien echo- decía un castaño de treinta y tantos años a una hermosa mujer de la misma edad.
-gracias, no fue fácil Tsuna pero las negociaciones fueron bien, Kyoko llegara mañana-
-qué bueno, hace un mes y medio que está batallando para que ambas naciones lleguen a un arreglo-
-más que lograr la paz, estas aliviado de que tu esposa vuelva, no?-dijo pícaramente.
-no puedo engañarte Alice-dice Tsuna con una sonrisa.
-me retiro, voy a llevar de paseo a mi pequeño- dice Alice con una sonrisa.
-dale mis saludos a Enma y a mi sobrino-dice Tsuna.
-hi!-dijo saliendo de la habitación pero cuando abre la puerta se encuentra con un pequeño que poniendo sus manitas delante su carita cree que se puede ocultar –creo que tu siguiente cita, ya está aquí- dijo con tono gracioso.
-qué?- dice Tsuna llegando a la puerta para encontrarse con el pequeño espía –Giotto?-
-no soy Giotto-dice el pequeño con los ojos aun tapados.
-yo me tengo que ir, le das mis saludos a Giotto cuando lo veas- le dice Alice al niño que estaba "oculto".
-hi!- dijo el niño que permanecía en el mismo lugar.
-ya que Giotto no está, cerrare la puer…-
-aquí estoy!-dijo quitando sus manitas de su cara.
-hola Giotto, que pasa?-dice Tsuna dulcemente.
-puedo quedarme contigo?-le dice jugando con sus deditos.
-pero conmigo te aburrirás porque estoy trabajando, no quieres jugar con tus amigos?-le dice Tsuna.
-no-
-pero…-
-extraño a mamá-dice finalmente el pequeño.
-quieres llamarla?-le dice Tsuna.
-no- dice con un poco de vergüenza –quiero abrazarla-
-Giotto…-dice Tsuna conmovido, luego se agacha para levantar al pequeño, una vez que están cara a cara dedicándole una hermosa sonrisa le dice –sí, yo también, que tal si vamos un rato al cuarto de té de mama?-
-pero nadie puede entrar hay?-le dijo Giotto recordándole lo que siempre dice su madre.
-solo será un rato-le dice despreocupadamente Tsuna.
Fueron al cuarto que nadie puede ingresar excepto la Neo Donna Vongola, título que le dieron a Kyoko tras su primer reunión con los capos sola.
Kyoko se había vuelto, con algo de ayuda y entrenamiento de Reborn por supuesto, una gran negociadora, Tsuna tiene su hiperintuición pero la intuición femenina de Kyoko se volvió una gran herramienta en las negociaciones, cada mínimo detalle del comportamiento de los presentes en esas reuniones o información que obtenía le servían como armas a su favor.
No superaba a Tsuna pero se volvió tan buena que su esposo podía confiarle una reunión con los más peligrosos y malvados negociadores que como mínimo el resultado sería un empate.
Esta misión era la más larga que había tenido desde que Giotto llego a sus vidas. Por ello el pequeño extrañaba mucho a su madre.
Al mismo tiempo el pequeño sabía que su padre jugaba con fuego, esa habitación era para su madre lo que a su tío Hibari sus territorios. Pero al mismo tiempo sabía que su padre solo quería que él se sintiera reconfortado en un lugar donde está lleno de cosas de su madre así que lo dejo.
Entraron en una habitación femeninamente decorada.
Con una mesita ratona en medio y hermoso sillones negros con decoraciones de moños blancos y en cada sillón dos juegos de almohadones en forma de corazón.
Unos hermosos jarrones de quien sabe de dónde fueron sacados, con flores de una especie que ni conocían pero con un perfume que llenaba la habitación.
Finalmente había unos muebles alrededor con puertas de vidrio, dentro de esos muebles había juegos de té de muchos países que Tsuna recordaba haberle regalado en cada una de sus vacaciones.
Entraron y se sentaron un momento en los sillones, se relajaron, Tsuna se recostó aspirando el perfume unos momentos, totalmente relajado.
Giotto se levantó y comenzó a observar cada una de las cosas de la habitación.
-es muy relajante- dijo Tsuna en un suspiro.
-que esto papá?-dijo Giotto señalando una tacita con una forma rara pero se veía muy delicada, quiso alcanzarla cuando…
-no toques es…- dijo Tsuna levantándose lo más rápido que pudo para alcanzar a su hijo antes de que se rompa algo, lo malo es que Tsuna tropezó un poco y con un golpecito al mueble, tiro sin querer esa tacita.
-lo tiraste papá-dijo Giotto.
-no! –dijo Tsuna al borde de un colapso nervioso -Debo reemplazarlo antes de…-
La puerta se abre y grande fue la sorpresa de los ocupantes.
-mamá!- dijo el pequeño que corrió a los brazos de su querida madre…
-cariño! Te extrañe tanto!- dijo Kyoko levantando al pequeño –y te traje recuerdos de Egipto-
-en serio!-dijo emocionado.
-hi! están en tu cuarto- dijo con una cariñosa sonrisa.
-vamos! Ven a abrirlos conmigo-dijo el pequeño mientras su madre lo bajaba despacito al suelo.
-si –dijo Tsuna con una sonrisa nerviosa -ve Kyo…-
-cariño –interrumpe Kyoko viendo a su hijo con una dulce sonrisa aunque Tsuna sabía bien que era fingida -ve a tu cuarto y cámbiate, salgamos de paseo un rato solo nosotros tres-
-si!-dijo emocionado mientras salía corriendo camino a su cuarto.
-Ahora Tsunanoshi Sawada- dijo con su dulce y fingida sonrisa -me puedes explicar que haces en mi cuarto de té!-finalmente estallo la señora Sawada, los que estaban en la casa decidieron apartarse lo más posible del matrimonio Sawada.
-HIIII!-se escuchó el grito del Neo Vongola Primo.
En otro cuarto con vista a la selva de la mansión…
-esta casa sigue siendo tan ruidosa-dijo un hombre con su típico sombre sentado viendo el paisaje.
-así es Reborn querido-dijo Bianchi llegando con una bandeja con una taza de café y una de té.
-gracias- dice Reborn tomando el café que le da su esposa -por cierto…-dice dándole el primer sorbo a la taza- dónde…?-
-se fue al jardín-dijo Bianchi sabiendo lo que quería preguntar su esposo – está aprendiendo a usar la nueva caja de armas que le diste-
-esa es mi chica-dijo Reborn, mira de pronto su café quedándose pensativo.
-que pasa Reborn querido?-dice Bianchi tomando asiento frente a él en un hermoso sillón, para relajarse y tomar su taza.
-solo pensaba- dice viendo nuevamente el paisaje - si alguna vez los mocosos tendrán sus memorias de nuevo…-
-cuando ellos aparecieron eran bebes- dice Bianchi -no creo…-
-quien sabe…-dice Reborn con aires misteriosos.
-mira son los Sawada- dijo Bianchi mirando hacia abajo por la ventana.
Reborn se asomó y le divirtió ver la escena de Tsuna corriendo como si su vida dependiera de ello, siendo perseguido por una Kyoko armada con sus llamas de la niebla activas pareciendo querer atacar.
"así se hace!" pensó orgulloso de sus alumnos, Kyoko que ya sabía en qué momento dejarse llevar y Tsuna que actuaba como un caballero al no querer pelear.
Este era solo otro día normal con la Decima Familia….
FIN
La historia llega hasta aquí….En realidad podría continuar jaja
Gracias por su apoyo en esta historia, aún quedan unos extras. Espero que les gusten.
Como verán el fin es como el principio de otra historia. A alguno se le cruzo la idea de que en verdad son la primera generación?
Tal vez….
Jajaja
Tengo otro fic de KHR! Horneándose, cuando esté listo, lo pondré, claro si es que les gusta el estilo de mi fic.
Otra cosa, dejo claro que Mukuro no mato a los pececitos, ni yo lo hubiera dejado jaja, solo estaban bajo una ilusión. Por tanto ningún animal resulto muerto en la producción del fic….aclaro que Hibird no cuenta jajajaja
Espero sus reviews finales.
Nos leemos!
Nya se despide, paz!
