La verdad, no actualice tan pronto como lo hice antes porque estaba viendo una entrevista de la pelicula de ''como entrenar a tu dragon'', y ow, me puse tan triste, quitandome la inspiracion. Hubo demasiados besos de Astrid e Hipo, en especial partes tiernas. Pienso que los van a desposar en la pelicula o en la siguiente, puedo casi asegurarlo, asi que, todos los fans de mericcup, se hara un hiccstrid oficial:l demasiado oficial:l. Es tan triste y deprimente desechar a ese pobre Hipo, y solo por coraje xd espero que cuando salga la secuela de ''Valiente'', que esta tenga novio para no sentirme tan mal, pero uno buenote:(, no los pretendientes esos que tienen, digo, miren la carita de Merida:(, no se puede desperdiciar en alguien tan como ''ellos''.

Por cierto, acabo de recordar que Estoico dice ''Mi futura nuera''. Pendejo.

Recen para que lo que diga no se haga realidad:,,,,,,(.

Respuestas a sus comentarios:

#1. Si con que tiene otro hijo Hipo, va a tener uno, y en la historia se menciona que el primero que iba a tener con Camicazi nacio muerto, y ahora Camicazi esta nuevamente embarazada de el.

#2. Bjorn no es hijo de Batair, es de Hipo xd. (Ya van 4, casi, si no se hubiera muerto uno).

#3. La actitud es hereditaria, y por mala suerte para Eyra, ella la heredo xd y acerca de su matrimonio, si, hay alguien que se quiere casar con ''eso'', digo, miren, Hipo se caso con Astrid. Alguien tambien en esa epoca debe estar tan imbecil para desposarla ¿no creen? xd.

Lamento no actualizar, pero como Mexico es muy productivo, los albañiles rompieron los cables de mi internet en mi cuadra y creo que ya sabran que habra pasado:l, pero perdonen, ya tengo los capitulos listos, ya es cosa de subirlos(:.

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Se habia convertido en una tradicion. Madre e hijo, compitiendo por ver quien de ellos era el mejor arquero. Su madre, por experiencia y por dote, seguia con su habilidad, sin cambios durante el paso de los años, pero, algo debio heredarle a su primogenito; sin embargo, de todas sus cualidades y caracter, tenia que heredar esa habilidad por parte de ella.

Ambos cabalgaban por los senderos del bosque, lanzando flechas a sus blancos ocultos, algo tan sencillo para ellos.

-¡Oye! no me dejes atras.-Bjorn le grito a su madre, quien ya estaba adelantada, dispuesta a ganar la competencia que siempre se manifestaba, aunque no fuera su intencion.

Merida solo se burlo un poco de su hijo, aumentando la velocidad del animal que la llevaba encima. Bjorn rodo sus ojos, siguiendo a su madre con una sonrisa, hasta llegar a un punto para descansar.

-Quita esa cara.- La pelirroja se bajo de su caballo, acariciando el pelaje animal a un lado de ella. Se acerco a su hijo, quien ya estaba en el suelo con una cara insatisfecha en el rostro, algo que su madre noto y burlo de esto, por lo que aun asi, tomo el rostro de su hijo con sus dos manos para apachurrar un poco su cara, como si fuera un niño. –Eres verdaderamente un mal perdedor.-Se burlo de su hijo.

-¿De quien lo habre sacado?.-Bjorn aparto su mirada, provocando un arco en la ceja de la pelirroja quien aun lo sostenia de su cara. –¡Détente! ¡no soy un bebe!.-Tomo las manos de su madre y las aparto de sus mejillas.

Merida cambio sus rasgos felices a unos serios por la actitud que tenia su hijo en ese momento, cosa que le sorprendia ya que no era un chico con ese tipo de caracter fuerte, sino que era dulce, competitivo e incluso infantile y torpe.

-¿Te molesta algo?.- Le pregunto con inseguridad, posando sus ojos azules en los similares, pero mas jovenes.

-Por favor.-Relajo su cara al igual que su voz, cerrando sus puños. ¡Dejame ir! solo esta vez, prometo que no hare nada malo.-Suplico con sus ojos brillantes y su tierna cara con rasgos sufridos.

Se quejo torciendo su boca, levantando sus manos cerca de su propio cabello, intentando no jalarlo y evitar gritarle al joven.

-No insistas.- Levanto su dedo indice, con una mano en su cadera, intentando silenciar al joven que queria abrir su boca desesperadamente. –He dicho que no, y esa es mi ultima respuesta.-.

-¿Por que nunca quieres que te acompañe? solo este viaje, y prometo que jamas jamas te pedire otra cosa.-Siguio suplicando, intentando sacar excusas inteligentes y hacer cambiar la opinion de la pelirroja.

-¿Por que quieres ir? seria aburrido para ti.- Rodo sus ojos, aventando su cabello hacia atras, cruzandose de brazos. No cambiaria su opinion, ni aunque llorara.

-Siempre me encierras en el castillo. Nunca he conocido otras tierras y tu a mi edad no siempre obedeciste, ¿por que tendria que obedecerte?.-Arrugo su frente y se sento de brazos cruzados en el pasto y en un movimiento, como un niño.

Se quedo totalmente con la boca abierta. Su hijo se estaba comportando como, como ¡ella!, pero en ciertos argumentos, tenia razon, porque sabia que su madre no la encerraba en su habitacion como ella lo hacia con el, incluso, su madre era mas liberal que ella misma, cosa que le disgustaba, pues solo con Bjorn era dura.

-No eres tan adorable como dicen.-Suavizo su ceño. –Aun asi, no iras.- Se acerco a su hijo demandante, pero suspiro, frotandose la frente con estres. –Mira, prometo que en el siguiente viaje iras, pero este, te lo juro, no puedes ir.- Tomo el menton del castaño, quien aun tenia apretada su boca. Ella le dio una palmadita en la mejilla acompañado con un guiño.

Su hijo bajo su mirada con disgusto. Para que su madre planeara otro viaje a otras tierras que no fueran Escocia, tendria el cabello canoso para ese tiempo. Deberas queria ir.

-.-.-

Hacia mucho viento, pero mucho viento, evitando que la mismisima Eyra practicara con su hacha en los claros bosques de su hogar.

A punto de gruñir y maldecir el odioso viento, su odiosa hacha y el odioso arbol, unas manos recorrieron su cabello rubio, para luego sentir un amoroso abrazo, de unos brazos que la ponian de buen humor.

-¡Papa!.-Hecho una risa al aire ya que el abrazo se volvia mas fuerte y el menton de su padre se posaba en su cabeza.

-Te he dicho que no maldigas.- Se burlo de su hija, quien se acostumbraba a ese abrazo, recostando su cabeza en uno de ellos, aprovechando ese momento.

-Pero si ni he dicho nada.-Abrio su boca con sorpresa. La conocia bastante bien.

Rio ante la sorpresa de su hija, soltandola de su agarre y dirigirse junto a ella hasta su hogar, dandoles un tiempo para hablar.

-.-.-

-¿Por cuanto dices que te iras?.-El rubio se recosto en la cama junto a su prometida.

-Solo necesito un dia, solo eso.-Apreto un poco su boca, con una voz temerosa que recorrian los oidos de la cabellera rubia a un lado de ella, esperando una buena reaccion.

Batair ya no la dejaba salir como antes, e incluso, era mas firme con ella cuando tenia que viajar, por lo que guardias o el mismo iba, para asegurarse de que el ''accidente'' no volviera a ocurrir; sin embargo, con Bjorn era algo distinto, el lo irritaba, solo por el hecho de que era torpe, no le importaba la agilidad que habia adoptado, la torpeza era lo que lo distingia, en especial porque rechazaba siempre su ''afecto'' hacia el.

-Espero y sea cierto.- Acompaño el orgullo con su seriedad en sus palabras, irritando el caracter de la pelirroja.

-¿Que quieres decir?.- Torcio su boca, ocultando su cara, evitando que la viera reaccionar, a pesar de estar muy calmada.

-No quiero recordar que…ah no, espera, Bjorn sigue aqui.-Se burlo de las palabras de su acompañante.

-Eres un completo imbecil, ¿sabias?.- Se volteo rapidamente para mirarlo, recordando cada palabra que habia salido de su boca, con tal de provocar furia en ella.

-No trates de negarlo, y solo porque es tu hijo, aun sigo aqui, sino, ya me hubieras visto salir por la puerta.-Apreto sus dientes, acercando su cara a la de la princesa que lo miraba con la boca abierta, intentando calmar sus impulsos de no hacerle daño, pues ahora, lo necesitaba, ahora y desde hace quince años.

Ella se recosto en la madera dura, mientras el retomaba su actividad, satisfecho de haber ganado esta pelea.

-.-.-

Los acelerados pasos del jefe se escuchaban a cada paso que se daba, alejandose pero acercandose a su destino.

La rubia embarazada estaba recostada en la cama, respirando profundamente, mientras una de las curanderas la ayudaba a relajarse, cosa que estaba funcionando. Estaria mas tranquila, pero la repentina aparicion de su futuro esposo hizo que su corazon se acelerara de nuevo, con cierto miedo pero a la vez la felicidad la rodeaba de al verlo alli.

-¿Que sucedio?.-Hipo pregunto mientras tomaba la mano de su prometida adolorida, con cierto espanto en su voz.

-Pense que daria a luz, pero solo me asuste.-El nudo en la garganta de la embarazada se atoraba al mencionar cada una de las palabras, cerrando sus ojos, calmando ese miedo que aun rondaba su cabeza como fantasma.

-Pero todo esta bien, ¿verdad?.- Se giro a mirar a la curandera, quien se habia alejado de ella al momento de llegar el castaño a cuidarla.

-Esta perfecta, no debe de temer.-La curandera sonrio complacida, apaciguando el susto de la pareja en frente de ellos.

Ambos suspiraron con alivio, al mismo tiempo que la mujer se retiraba de la habitacion.

-¿Te sientes bien?.- Pregunto el jefe con ternura, mientras acariciaba la frente de la mujer a su lado.

-Muy bien.-Suspiro con un repentino alivio. –Solo prometeme que estaras aqui, cuando llege.-Jadeo un poco al hablar, con palabras suaves como un roce al oido.

-Lo prometo.- Regalo una ultima sonrisa, dejando que el silencio reinara la habitacion.