Mica: Hola a todos, estoy de vuelta con otro capítulo. Espero que les guste la primera parte de la fiesta. Y, como siempre, perdónenme los errores (y/u horrores) ortográficos. Espero que lo disfruten ^_^
-¡¿Dónde mierda esta esa niña?!- pregunto por Raph por novena, al mismo tiempo que empezaba a hacer un agujero en el piso gracias a sus idas y venidas.
-Vocabulario Raphael, vocabulario- comento Leo con una sonrisa divertida y sentado en el sillón, viendo a su hermano caminar nervioso. Leo estaba muy nerviosos y ansiosos pero, a diferencia del pelirrojo, el lograba disimularlo. Raph gruño levemente, causando que Leo soltara una pequeña risa. –Además, ¿por qué tanto apuro? Faltan 2 horas para la fiesta- apena dijo esto y se escucho el timbre de la puerta principal. –Ni se te ocurra Raph, yo abro- dijo al ver que su hermano se iba a la puerta pero él no le hizo caso y siguió avanzando. Leo se abalanzo sobre Raph, causando que ambos cayeran al suelo y empezaran una pelea. Splinter Hamato, padre de ambos, los miro y negó lentamente con la cabeza, acostumbrado a aquella escena. Con tranquilidad, se acerco a la puerta y abrió, dejando ver a una cansada Miko, quien tenía el pelo mojado, pantalones de vestir negros, una remera roja, zapatillas y una mochila negra.
-Hola- saludo con una sonrisa nerviosa. Splinter sonrió levemente y se hizo a un lado, dejando pasar a la niña.
-Están en la sala- ambos se dirigieron hacia la sala, donde los hermanos seguían peleando y revolcándose en el piso. –Buena suerte en separarlos pequeña- se rio levemente el mayor. Miko suspiro y vio la pelea, al mismo tiempo que ponía sus manos en su cintura. Lo siguiente que paso, logro que una pequeña risa salga del mayor: Miko le había gritado, para después pegarles en la cabeza. Ambos quedaron arrodillados en el piso, Raph con cara de aburrimiento y Leo con una sonrisa nerviosa, ambos con un chichón sobre su cabeza.
-Pero que cosa, ambos son grandes y pelean como chiquillos- Miko suspiro. –Ahora, vallan a bañarse- al ver que Raph estaba por decir algo, Miko le cortó la palabra. –Y que sea rápido que todavía tienen que cambiarse y tenemos poco tiempo, así que…¡apúrense!- apenas exclamo aquello y ambos habían desaparecido. Miko sonrió con victoria, para después sacarse la mochila y ponerse a buscar algo dentro. Splinter se rio, para después darse vuelta e irse a su habitación.
… …Media hora después… …
-No tienes idea de cuánto te odio- murmuro Miko con cara de aburrimiento.
-Yo también te quiero mucho mi querida amiga- Donnie sonrió. –Además, esto se llama venganza- Miko suspiro levemente. Ella estaba vestida de bailarina de ballet color rosa, con la mínima diferencia que su pollera era de tela (para los que no me entendieron: ella no tiene un tutu, si no que tiene una pollera común y corriente). Mientras que Donnie estaba vestido de perrito, pantalones marrones, zapatillas negras y un buzo del mismo color con unas orejitas de aquel animal en la capucha y bolsillos en frente.
Ambos estaban en la fiesta, parados a un costado. Había muchos disfraces pero algunos no eran muy originales. Recién venían los alumnos y todavía Mikey estaba dando vueltas por ahí antes de subir al escenario.
-Lo acepto- Miko sonrió. -¡Te ves tan tierno!-
-Sí, si…lo que tu digas- Donnie se cruzo de brazos, al mismo tiempo que un sonrojo aparecía en su cara. –Y tú te ves preciosa de bailarina- respondió con diversión. Miko lo miro con odio. Ella no odiaba las faldas pero, por alguna extraña razón, adiaba a las bailarinas de ballet y a sus uniformes.
-Donnie…- el mencionado empezó a retrocedes lentamente riéndose, mientras que Miko lo seguía y lo miraba con cara de "te voy a matar". El "perrito" siguió retrocediendo, hasta que su espalda choco contra algo. Miro lentamente por sobre su hombro, mirando ligueramente hacia arriba, y se sonrojo al encontrarse con el rostro sonriente de Leo. Donnie se separo rápidamente y se paro al lado de Miko, quien se rio levemente ante aquella acción. –Hola Leo-
-Hola Miko- saludo, para después mirar a Donnie. –Hola Donnie, lindo disfraz-
-Ho-ola Leo- sonrió levemente. –T-También me gusta el t-tuyo- Leo estaba vestido de lobo, igual que el de Donnie pero de un marrón más fuerte y con orejas del lobo.
-Y eso que no viste la parte de atrás- Donnie miro con miedo a su amiga.
-¡N-No Miko!- fue demasiado tarde, Miko logro darle la vuelta y dejo ver una colita canina. Miko se había encargado de ponerle un cinturón, el cual tenía aquel pequeño toque para que quede un poco más real…y divertido. Donnie se dio la vuelta y le empezó a gritar a Miko, quien se reía y le repetía que se calamara. Leo se rio ante la escena, si Donnie supiera que él estaba en las mismas condiciones.
-Por cierto, ¿y Raph?- pregunto Miko con curiosidad, dejando la pelean a un lado.
-Aquí- Raph salió de detrás de Leo y se dejo ver. Él iba vestido de demonio, ropas rojas, zapatos negros y una vincha roja con cuernos. Donnie se rio ante aquello, ya quería ver la cara de su hermano al ver al pelirrojo.
-Solo te faltarían las alas- comento con diversión el "perro".
-No creo- Raph se dio vuelta, dejando ver que en la parte trasera de su remera tenía un par de alas demoniacas hechas con negro y un poco de brillantina. Justo en eso, el reloj de muñeca de Miko sonó.
-¡Genial!- sonrió la chica, mientras apagaba la alarma del reloj. –No vemos chicos, tengo una cosa que hacer- sin decir más, desapareció entre el montón de gente.
… … … …
-¡Hola a todos y bienvenidos a la fiesta!- hablo Miko a través el micrófono con entusiasmo. -¡Les quiero decir que ahora mismo viene nuestro DJ para animarnos!- se escucharon barios aplausos. -¡Y les recuerdo que voten por los 4 mejores disfraces!- sin decir más, ella se bajo y un chico subió, empezando con la música.
-Un momento…- hablo Donnie apenas su amiga se acerco a ellos. -…ese no es Mikey- el "perrito" miro preocupado a Miko, quien le sonrió con tranquilidad.
-No, no lo es- negó con la cabeza.-Mikey me pidió que ponga al otro DJ en su lugar-
-¿Por qué?- pregunto Donnie extrañado. Miko solo lo miro con diversión, para después indicarle de manera disimulada al pelirrojo. –Ho…entiendo- Donnie se rio levemente al entender lo que su amiga decía.
-¡Donnie!- justo en eso, el mencionado sintió como se abalanzaban contra él y como un par de brazos le rodeaban el cuello.
-Hola Mike- el mencionado se paro al lado de su hermano y sonrió con felicidad. Él iba vestido de ángel, ropa blanca, zapatos negros, una bincha con una aureola dorada y, en su espalda, un par de alas angelicales dibujadas con plateado y un poco brillante.
-¡Hola Leo!- saludo con alegría, al mismo tiempo que chocaba las manos con el "lobo".
-¡Hola Raph!- Mike parpadeo sorprendido al ver el disfraz del pelirrojo, causando que este sonriera y se cruzara de brazos.
-Jaja, se complementan mutuamente- hablo Miko divertida, causando que la miraran.
-Es cierto- Leo se rio levemente. –Ángel y demonio-
-¡Ho cállate, lobito!- Raph se cruzo de brazos y miro a su hermano divertido. –Te recomendaría que no hablaras mucho, que sino empezare a hablar yo- Leo se sonrojo y se pudo nervioso.
-¿Sa-sabes qué?- Leo se acerco a Donnie y le agarro la mano, causando un sonrojo en el castaño. –Me voy- son decir nada mas, camino y con él, se llevo al "perrito". Miko se rio al ver como un sonrojado Donnie era arrastrado hasta la pista.
-Y si me disculpan…- hizo una leve reverencia, agarrando las puntas de su pollera. –…yo tengo que hacer un par de cosas antes de poder divertirme- son decir más, sonrió y se fue. Mike y Raph se miraron entre ellos. Después de unos segundos, Mike se rio levemente.
-¡Vamos!- agarro el brazo del "demonio" y lo arrastro hacia la pista de baila. Raph se rio y siguió al rubio.
… … … …
-¡Uff!- el rubio se sentó en una silla y sonrió. Miro de reojo a Raph, quien estaba sentado del otro lado de la mesa, y se rio, habían estado bailando desde hace rato y estaban algo cansados, por lo que se habían sentado para descansar y llenar sus estómagos. –Oye Raph…- llamo de la nada.
-¿Qué pasa?- el pelirrojo miro de reojo al rubio, al mismo tiempo bebía un poco de gaseosa.
-Voy al baño, ya vuelvo- Raph asintió, mientras que Mikey se levantaba y se iba hacia su destino. Raph sonrió, mientras veía como Mikey se iba saltando levemente.
-Hola Raphael- escucho que le decía una voz femenina y con tono seductor. Miro hacia el frente y se encontró con Mona-Lisa, una chica de ojos celestes y de pelo castaña largo, casi siempre atado en una cola de caballo alta y para el costado pero, en ese momento, lo tenía suelto. Ella estaba vestida de gato (literalmente XD), vestido negro y ajustado, zapatos del mismo color una vincha con orejas en el cabello.
-Si tenía un collar que diga "barato" su traje estaría completo- pensó con aburrimiento el pelirrojo. -¿Qué quieres Mona?- pregunto con tono desinteresado. La chica se rio y, como si nada, se sentó en el regazo del pelirrojo. Raph respiro profundo, intentando pedir paciencia pero al mismo tiempo un espantoso perfume llegaba a su nariz.
-Ho, vamos Raphael- con una sonrisa seductora, rodeo el cuello del chico con sus brazos. –Ya no finjas y acéptalo, me amas- Raph rodo los ojos.
-Ni en tus más dulces sueño- murmuro. Ella lo escucho pero no se ofendió, simplemente se rio con coquetería y se empezó a acercar lentamente, mientras que Raph puso cara de asco.
-¿Qué mierda crees que…?- empezó a hablar Raph con el seño fruncido y alejando la cara de la chica de su rostro pero algo que vio, lo dejo son palabras. –Mikey…- la expresión de Raph no tenia precio, mientras que Mona-Lisa miro al rubio con odio. Mike estaba parado totalmente rígido y mirándolos fijamente a ambos, mientras que su expresión era de sorpresa total.
-Y-Yo…- Mike agito levemente la cabeza y les sonrió falsamente a ambos. Raph frunció el seño ante aquello. -…l-lamento haberlos i-interrumpido- Raph se sintió peor al ver como el rubio se esforzaba por no llorar. –M-Mejor me v-voy- sin decir más, se dio media vuelta y se fue.
-Sí, mucho mejor- la chica sonrió de manera malvada al ver como el rubio se iba, para después centrar su vista al pelirrojo. Raph tenía la cabeza baja, logrando que su flequillo pelirrojo y la obscuridad del lugar cubrieran con una sombra sus verdes ojos.
… … … …
-¡Mikey, espera!- exclamo Donnie, logrando alcanzar a su hermano y sostenerlo de la muñeca. El "perrito" estaba bailando junto con Leo pero, al desviar la vista de su acompañante, vio como el rubio se dirigía hacia una de las puertas del lugar, la cual conducía al interior de la escuela, y se preocupo. Termino separándose de Leo y empezó a correr tras el rubio, quien al parecer no lo escuchaba y seguía caminando como si nada. –Mikey, ¿en que estabas pensando?- pregunto serio y enojado, o por lo menos estaba así hasta que vio la cara del menor: Mikey tenía lágrimas surcando por sus mejillas pecosas. El rubio lo miro un momento con sus ojos rojos, para después limpiarse las mejillas con el dorso de sus manos y sonreírle de manera forzada a su hermano.
-L-Lo s-siento Donnie, creo que e-estaba muy m-metido en mis p-pensamientos- Donnie se sintió terrible al ver aquello.
-Ho, Mikey…- abrazo a su hermano y le empezó a acariciar el cabello rubio. -…¿qué paso?- pregunto suavemente.
-F-Fui al baño y c-cuando volví, vi a Mona-Lisa en el r-regazo de Raph- le contesto el rubio.
-Entiendo- murmuro Donnie, para después alegar al menor de sí y mirarlo a la cara. Donnie suspiro suavemente, al mismo tiempo que ponía una de sus manos en la mejilla del menor y limpiaba el rastro de lágrimas. -¿Y a donde ibas exactamente?-
-Q-Quería ir a la a-azotea de la escuela- respondió el rubio y se encogió de hombros.
-¿Llevas tú celular?- Mikey asintió y saco del bolsillo trasero de su pantalón, sacando su celular y mostrándoselo a su hermano. –Está bien, solo…no tardes y avísame cualquier cosa- suspiro Donnie. Mikey asintió y guardo su celular.
-G-Gracias hermano, e-eres el m-mejor- Mikey sonrió levemente y salió del lugar. Donnie miro a su hermano irse, suspirando muy suavemente.
-Espero que estés bien Mikey- pensó Donnie y, apenas se dio vuelta, se encontró cara a cara con Miko.
-Donnie, ¿qué paso?- pregunto preocupada. Donnie le conto lo que había pasado al menor y, en cuanto termino de contarle, Miko tenía una expresión muy rara en el rostro.
-Voy a matar lenta y dolorosamente a ese imbécil- pensó Miko, suspirando para evitar que se note su enojo. -¿Y dónde está Leo?-
-Ahí- señalo Donnie. Miko se volteo hacia donde apuntaba su amigo y ambos quedaron con los ojos como platos.
-Venus…- pensó con odio la chica. Venus era una chica de cabello castaño, ojos azules y, que en ese momento, estaba vestida con un vestido azul corto y de zapatos del mismo color. Ella estaba hablando con Leo, haciendo movimientos exagerados y, supuestamente, coqueteando. Leo, simplemente sonreía, al mismo tiempo que le contestaba quien sabe qué cosa. Justo en eso, vieron como ella sonreía seductoramente, al mismo tiempo que se acercaba y ponía su rostro a pocos centímetros de la del chico, mientras que ponía ambas manos en el pecho del chico. Leo no hizo nada, simplemente sonrió nervioso y la agarro de los brazo. –Donnie…- Miko recordó en ese instante a su amigo pero cuando se volteo, él ya no estaba. -¿Qué?...¿Dónde?- se volteo hacia todos lados, hasta que vio como la puerta (por donde había salido el rubio) se cerraba lentamente. –Demonios…- suspiro, para después mirar a donde Leo y fruncir el seño. Rápidamente, se dirigió a donde el chico. -¡Hola!- saludo con una falsa sonrisa la llegar a su lado. Leo la miro sorprendido, mientras que Venus la miro con fastidio.
-¿Qué quieres?- pregunto de manera brusca la chica. Miko se cruzo de brazos y la miro con cara de aburrimiento.
-En primer lugar, no soy tu pariente para que me hables así- Venus frunció el seño ante aquello pero ni dijo nada. Leo se rio mentalmente, ya se esperaba aquella respuesta. –Y en segundo lugar…- ella sonrió enormemente de manera falsa, causándole un escalofrió a Leo. -…lo necesito a él, ¿me lo prestas?- señalo a Leo.
-Ni loca- Venus se cruzo de brazos e hizo una mueca. Miko, sin borrar la sonrisa falsa de su rostro, agarro de la oreja a Leo y empezó a caminar, arrastrando consigo al chico.
-Y esto significa que me importa una mierda lo que tu digas~- canturreo Miko sin dejar de caminar. Venus se quedo ahí parada, sorprendida por lo ultimo dicho.
-Duele, duele, duele…- pensaba Leo, mientras la chica caminaba sin soltar la oreja del chico. Justo en eso, Raph se acerco a ellos.
-Oigan, ¿han viso a…?- Raph no pudo continua, ya que Miko le agarro la oreja también y empezó a arrastrarlo. -¡O-Oye!- reclamo el pelirrojo pero la chica no le prestó atención y siguió caminando. Se detuvo cuando llego a un pequeño salón (en los que los profesores se reúnen), donde arrojo a ambos chicos y los dejo sentados en un par de sillas que había ahí. -¡¿Qué demonios te pasa niña?!- pregunto enojado el pellirrojo, mientras que su hermano y él se sobaban la oreja apretada.
-La pregunta verdadera es…¡¿en que están pensando?!- Miko suspiro lentamente y se revolvió el cabello.
-¿A qué te refieres?- pregunto Leo extrañado. Ninguno de los dos entendía a que venía todo esto.
-¡No se hagan los tontos!- la chica señalo al pelirrojo. –Mikey te vio besuqueándote con Mona-Lisa…- Raph bajo la cabeza ante aquello y Miko termino por señalar a Leo. -…y a ti, Donnie vio como Venus te coqueteaba y le correspondías- Leo abrió los ojos como platos ante aquello, mientras que Miko suspiro y se cruzo de brazos. –Yo les dije que tuvieran cuidado, Mikey y Donnie son mas tercos que una mula- bajo la cabeza. –No sé que van a hacer-
-Tú no pero yo su- Leo se levanto y la miro seriamente. –Vamos a hablar con ellos y, si es necesario, los obligaremos a que nos escuchen- miro a Raph y sonrió. -¿O no hermano?- el pelirrojo sonrió y asintió, levantándose y parándose al lado del castaño.
-Po supuesto hermano- se sonrieron mutuamente y miraron a Miko. –¿En dónde pueden estar?- Miko se quedo pensativa.
-Donnie puede estar en la biblioteca- Leo frunció el seño ante aquello.
-Imposible- negó con la cabeza. –Las puertas de la biblioteca están cerradas y el único que tiene en este momento una llave maestra soy yo-
-Donnie es el "asistente" del bibliotecario y como por ahí a la tarde viene a la biblioteca, el señor le dio una copia de la llave- Miko se encogió de hombros. –Y Mikey puede estar en la azotea- Miko puso una de sus manos en su cintura. –Tenía una copia de esa llave y se la regale a Mikey- agrego al ver que Raph iba a preguntar. Justo en eso, recordó algo. –Ho y si no está ahí, debe estar vagando por los pasillos-
-Muy bien- asintió Raph, para después mirar a su hermano –Vamos Leo- sonrió. –Volveremos dentro de un rato- ambos se rieron y corrieron hacia su siguiente destino.
-Buena suerte- pensó con un suspiro Miko, paran después salir de aquel lugar.
Mica: Espero que les haya gustado, no olviden dejar comentarios y recuerden que acepto ideas y personajes, al igual que críticas buenas y/o malas. Cuídense y ¡adiós!
