¡Oh por Dios!. Lamento mucho haberlos dejado…que va… ABANDONADOS diran:(.Disculpen el mega retraso pero no les mentire, me daba mucha flojera actualizar y solo he estado tirando hueva y llendo al gimnasio, asi que siempre estaba ''ocupada'' por asi decirlo, pero les prometo ahora si que no va a pasar y para recompensarlos, siempre que deje abandonada una historia, hare un fic de drabbles para que no se les haga tan larga la espera y pueden leer algo nuevo siempre que no actualice pero blablabla. Disfruten MUCHISIMO el capitulo y besitos a todos3.
*Si es un tanto vulgarcita la historia, estoy conciente, pero trato de narrarlo de la manera mas decente posible y se que no es el caracter de Merida pero lo que me hizo a hacerla actuar de esa manera es por su situacion, ya que una madre se deja pisotear por todos con tal de que sus hijos esten bien y en este caso es Bjorn. Agradesco mucho tu comentario, me parecio muy bonito y vas a ver mas de mi y mejorare;p lo prometo(:. Te mando un beso y un fuerte abrazo c:.
*Ow tu comentario me hizo suspirar de felicidad xD y si asi es, todos tienen un caracter muy fuerte en esta historia, pero mas me alegra que lo estes disfrutando tanto como yo escribiendolo:D. Ojala te gusten mis siguientes historias o no:l, es tu decision, y agradesco muchisimo tu comentario. Hipo es un amor y si encuentras a un Hipo, me avisas:p.
*Pues ni tan bien xD. Saludos:p.
*La pelicula me ayudo mucho en el aspecto del Hipo maduro, porque todos nos basamos en la primera pelicula y en su forma de hablar y actuar, y al ver a su caracter mas actualizado me lo hizo mas facil. Encantada que te gustara:D.
*Yo tambien ame este capitulo HipoxBjorn3.
*Oh no no no no no! Hipo y Astrid nop, nunca. Astrid y Eret si:,(.
-.-.-
Si las cosas parecieran mejorar, siempre ocurria algo que hacia que Merida volviera a pensar sobre su decision.
Amaba a su familia. Tanto a su hijo como a Hipo, pero, sin quererlo reconocer de una manera…Batair formaba parte de esa familia, y sin contar a la prometida de su amado y sus hijos. Todo le causaba espanto.
Le espantaba la idea de romper todo lo que se habia formado durante estos años, pero mas miedo le provocaba hablar con Batair. ¿Que le diria exactamente?.
''Oh, hola Batair. Sabes, me aburri de ti hace mucho tiempo y en eso conoci a alguien que amo con todo mi corazon y ahora quiero que te vayas y se cancela la boda. Por cierto, Hipo es el padre de Bjorn.'' Sutil eh. Conociendo a Batair de pies a cabeza.
Mientras caminaba sin rumbo alguno en su habitacion, segun ella ''pensando'' en la forma correcta de decirle que no habia nada que salvar en su supuesta relacion. De todos modos, el esta con otras y no le hace falta nada de ella, bueno si, el reino claro. Aunque se lo dijera sutil y correctamente, el hombre deseguro la ahorcaba en ese instante y no dejaria rastro de ella. Destruyendo todo a su paso.
La puerta abrio derrepente con un Batair, digamos sobrio pero no tanto.
-Merida, hay que irnos.- El rubio se acerco a la cama y saco de sus cosas un cambio de ropa.
-¿Por que?.-Fruncio la frente. –No podemos irnos asi. Aun tenemos tiempo.-Excuso.
-Eso no importa.-La miro de reojo mientras se cambiaba de atuendo. –Estoy cansado de esta isla y de esta gente. Hicimos lo que teniamos que hacer y se acabo.-Torcio un poco su boca y alzo un poco sus manos.
-Si.- Tartamudeo. –Pero, de todos modos no podemos irnos asi nada mas… es tarde y Bjorn no esta aqui.-.
-¿Cuanto piensas que debemos estar aqui?.-Arrugo sus ojos. Estaba enojado. –Merida estas perdiendo la cabeza.-Se apunto a si mismo con su indice en la cabeza.
No se sorprendio. Siempre estaba mal de la cabeza para el.
-Unos dias y por cierto…- La pelirroja quizo no decir nada… ¡Cielos Merida! piensa. –Necesito hablar contigo de algo… muy importante.- Ya podia sentir su cuerpo caliente y el sudor que estaba a punto de salir cubriendo todo su cuerpo.
Hecho un quejido al aire y el rubio tiro su cabeza hacia atras poniendo sus manos en sus ojos.
-Esta bien Merida.- Hablo fuerte y duro. –Pero mas tarde… no necesito oir mas.-Aclaro. –Saldre un momento. Espero encontrar ''algo'' que hacer.-Hizo muecas en toda la extension de la frase. Saliendo por la puerta finalmente.
Merida se quedo boquiabierta un momento. Paso tan rapido su huida que no tuvo tiempo de detenerlo y decirle '' ¡No, ahora!. ¡Quiero hablar ahora!''. Y antes eras tan decidida por ti misma Merida… ¿que paso?.
La pelirroja solo se quejo una y otra vez como solia hacerlo. Algunas cosas no cambian, pero si le frustraba el hecho de que hubiera perdido ese tono de voz y ese algo de saber que era lo que queria, costara lo que costara. Tal vez con un poco de ayuda… pudiera ya terminar este feo mal entendido.
-.-.-
-Hijo, ¡con cuidado!.- Hipo le advirtio a su hijo en la parte trasera de la herreria mientras intentaban de hacer un pedido. Alguien tenia que atender a los clientes y otra persona adelantando el trabajo lo mas eficazmente posible… pero teniendo un hijo sin experiencia… bueno, ya aprenderia.
Bjorn se disculpo como si fuera algo que pasara habitual. Casi acostumbrado a hacerlo. Su padre solo se rio y siguio hablando con la gente que llegaba a montones como todos los dias.
Esperaba noticias de Merida, pero tambien esperaba un posible escandalo de Camicazi, del cual estaria preparado. Habian peleado anoche y ella no durmio con el en su cama. No la miro parte de la mañana y solo la vio un momento por la tarde, pero estaba atendiendo las necesidades de su hijo, asi que no se acerco para disculparse por la bofetada y hablar pacificamente con ella.
Ahora tenia un asunto mas importante. Encontrar a Merida y buscar una solucion. Por lo que dejo una carga de trabajo a Bjorn. Le serviria para practicar.
-.-.-
Merida salio a buscar a Hipo para contarlo lo ocurrido, que no le habia podido decir a Batair lo que existia entre ellos. Que original.
Cruzo la muy amontonada aldea entre casa y casa verificando que estuviera alli. Pero no tenia suerte.
Desafortunadamente, reconocio una cabellera rubia de una mujer alta, pero no era de Eyra, sino la de Camicazi. ¡Por Thor!. Quizo ir en una direccion distinta pero la princesa era demasiado particular para perderse en la multitud. Camicazi se acerco hacia ella con la cara roja y enfurecida, queriendola atrapar.
-¡Oye!.-Camicazi la empujo del hombro y Merida se paralizo unos instantes con la preocupacion llena en sus ojos. –Tu y yo tenemos un asunto que arreglar.- La apunto con su dedo.
La pelirroja asintio y solo se quedo alli parada con los labios apretados con miedo de lo que esta mujer pudiera decir.
-¡No se que paso entre tu y mi (remarcado) marido, pero no creas que solo por ser una princesa (arremedo) te vas a quedar con lo que me pertenece!.- Cielos, hasta los Dioses pudieron escuchar a Camicazi, y por suerte, a un Hipo que estaba cerca de la escena.
Merida en ese tiempo no reclamo ni la contradijo. Solo se hecho un poco para atras con los brazos retraidos. Sentia cada palabras como si le pusieran de uno en uno un peso encima de ella.
-Camicazi… por favor.- La princesa con la poca voz que pudo encontrar dentro de si quizo responderle, pero otra persona lo hizo por ella.
-¡¿Que esta pasando aqui?!.-Hipo se interpuso entre las dos mujeres, dandole la espalda a Merida y cara a cara con su prometida con el ceño fruncido. –Camicazi… no hagas esto, por favor.- Trato de tranquilizarla mientras alejaba poco a poco a Merida apartandola de la mujer. –¿No te averguenza?.-Susurro.
-¡¿Que si me averguenzo?!.- La rubia dijo con sarcasmo y una sonrisa. –¡Claro que me averguenzo de que mi esposo este durmiendo con otra mujer!… ¡deberia de avergonzarte a ti hacernos esto! ¡A mi y a tu familia!.-Lo empujo mientras enumeraba a las personas que traicionaba.
-¡Por favor! ¡no grites!.- Hablo fuertemente y con autoridad. –Siento que estemos pasando por esto pero es lo mejor.-Hipo era muy convincente, pero, no con todos. Hablaba suave y tranquilo, esperando no llamar la atencion de los habitantes que pasaban por alli y se quedaban mirando la escena.
-¡Oh por Thor!.-Rio. –No creas que soy estupida Hipo… no abandonaras a tu familia para estar con esa… esa… ¡cualquiera!.- Remarco.
Merida jadeo y por un momento, de nuevo, Hipo se quedo perplejo. No iba a bofetearla otra vez. Pero Merida tomo el control.
-¡Oye! ¡tranquila! ¡No me hables asi… Hipo tambien es parte de mi familia!.-La pelirroja la empujo levemente, devolviendole el golpe, pero el el jefe tomo ligeramente su brazo y la hizo para atras.
-¡¿De que esta hablando?!.- Miro a Hipo con confusion.
-Solo porque ame a alguien mas no significa que no voy a estar para nuestro hijo.- Hipo tomo los hombros de Camicazi pero esta nomas se estaba hechando a llorar. No podia creer que precisamente a ella le estuviera pasando esto. Solo le respondio como el le habia hecho anoche.
Merida jadeo al ver como se le habia enfrentado de esa manera, digo, es natural pero no penso que ocurriria en ese momento. Nadie se habia dado cuenta pero varias personas habian estado contemplando tal escena, pero se fueron retirando por el impacto.
Hipo solo se habia pasado la mano por su mejilla, mientras que Camicazi se momento se arrepintio y Merida tenia los ojos muy abiertos y las manos cubriendo su boca. El solo tomo el brazo de ambas mujeres que las llevo a un lugar mas privado.
-Escuchame.-Se dirigio a Camicazi. –Lo siento… deberas que si, pero no pienso casarme contigo.- Su voz lo lamentaba y se daba cuenta.
-No.- Camicazi se aferro con los ojos llorosos y las manos en su pecho. –Lo hubieras pensando antes de tener a nuestro hijo.-.
Le cayo como un balde de agua fria a Merida, pero es que no era la unica que sufria por la ausencia de Hipo.
-No es mi unico hijo. Tengo a Eyra…y a Bjorn.-Susurro al final con un dolor en el pecho, casi como un sentimiento de culpa. –No sabia que existia y no sabia que era mio y Merida la espere tanto tiempo…-Ahora si, una lagrima resbalo por su mejilla. Una diminuta posibilidad tenia para convencerla pero la rubia seguia negando con la cabeza.
-Vas a responder quieras o no.- Dijo con voz queda.
-Basta.-Merida hablo finalmente despues de esa discusion. No lo dijo en voz alta ni en voz baja. Solo puso sus manos en su cara y hablo. –No importa si Hipo se casa contigo o no… siempre, siempre volvemos a estar juntos de una manera, ¿quieres eso?.- Replico ahora si con enojo.
Hipo miro a Merida queriendo consolarla aunque no estuviera sufriendo tanto. No era culpa de los dos… ambos trataron de seguir sus vidas, pero, se volvieron a juntar. Debian estar juntos.
