La verdad es que no tengo excusa suficiente para decir por que no subi capitulos durante todo este mugre tiempo. No ha sido mi semestre, eso si, exelente en la escuela, pero justamente saliendo de vacaciones se estropeo mi computadora, todaaaaaaaaaaaas y absolutamente todo lo que tenia se fue y no lo voy a recuperar ni aunque lo busque durante mucho tiempo, sip, tragico, tambien cabe decir que ame Big Hero 6 y mugres estudios, mataron a mi personaje favorito, y cabe mencionar los abandone. Horrible, pero ya estoy devuelta y pues ahora si a terminar la historia, cueste lo que cueste. Esto tecnicamente es lo unico que me queda, asi que sin mas preambulos.

Y por cierto, ya ultimo, agradesco tanto sus comentarios y ojala hayan tenido paciencia. Creanme, si estamos en el mismo mundo, cuando una persona pierde sus fotos, documentos, ya ni fotos personales porque esa hasta guardadas en el celular, pero sus iconos, imagenes que habia recogido en milenios, tecnicamente todo, bueno, necesito un poco de comprension.

-.-.-

-No necesitas irte ahora.- Hipo oculto su entristecido rostro con palabras sin ningun sentido alguno para Merida, quien estaba preparando todo para su largo viaje a ''casa'', su ''casa''.

-¿No podemos quedarnos mas tiempo?, ¿solo un poco?.-Bjorn hizo un gesto con sus dedos.

-Si a tu padre no le importa…-La pelirroja miro al vikingo quien claramente sonreia con gusto a su hijo, asintiendo que era obvio que podia estar con el cuanto quisiera, al fin y al cabo, era su hijo y habia perdido los años mas importantes de su vida joven.

-Pero, entonces que vas a hacer tu?.- Bjorn cuestiono sin seguir entendiendo por que su madre se iba, aun sin el.

-No puedo dejar a Batair solo.- Lo dijo natural, como si le diera mucha importancia. Noto un cambio en el vikingo. –Quiero decir, yo no se de que sea capaz.-.

-Bjorn, ayuda a tu madre a empacar, despues hablamos.- Ordeno.

El chico solo asintio aun preocupado por la rara situacion que se daba, solo eso habia vivido en este viaje.

-Merida… por favor.- Iba a empezar a hablar pero con un leve shh por parte de su amada, fue suficiente para callarle.

La princesa tomo la cara de Hipo con suavidad. –Prometo volver pronto.- Lo dijo con la voz mas delicada y relajada, prometiendo ahora si algo que tal vez ella pudiera cumplir. Hipo solo apartar su mano.

El solo agarro fuertemente sus muñecas. –Solo quiero que prometas volver… se que no lo haras pronto.-Hablo con suavidad.

-Lo prometo.- Le brindo su mas sincera sonrisa, pero la mas pequeña y corta que tenia.

Merida solo se aparto y al ver a su hijo cerca, le dio un muy fuerte abrazo y un beso en la frente, mientras acariciaba su menton. Bjorn dio pasos atras para alejarse del barco que zarpaba. Lo unico que pudo hacer fue levantar su mano, despidiendose.

Hipo se rompia de nuevo por dentro, pero esos sentimientos no los reflejaba su rostro.

-.-.-

De vuelta el jefe y su hijo en casa, mientras el dormitaba en su ''nueva habitacion'', donde principalmente iba a ser la habitacion de Melker, pero Camicazi tomo a su bebe y se quedo con sus padres, aun decidiendo si queria que Hipo formara parte de su vida; mientras tanto, Eyra habia descubierto lo sucedido, el por que las reacciones de todos, la verdadera identidad de las personas, casi un completo nuevo mundo para ella.

-Se que no es facil, pero, yo no lo sabia y… si todo pudiera haber sido diferente, creeme que daria todo por que todos fueran felices.- Hipo acaricio la cabellera de su hija pero esta aun estaba molesta y mas que todo, entristecida por averiguar ciertas cosas de su padre.

La primera. Su madre fue un gran pedazo en la vida de su padre, y aun no sabia lo que sentia por ella, o siquiera si aun quedaba ''algo''. La segunda. El amaba a una mujer, con la cual tenia un hijo del que nisiquiera sabia y que por mas que ella tratara que el la olvidara, simplemente, no podia. La tercera, el habia sacrificado todo, incluso, su felicidad, por complacerla.

-Es que..-Con lagrimas en sus ojos. –No se si pueda soportar la idea de que ames a tantas personas como me amas a mi.-.

-Eyra.-Hipo nego con su cabeza con los ojos fuertemente cerrados. –Eres mi hija, y te amo, y amo a tu hermano como no tienes idea, incluso a Melker, que no lo conosco, y tambien amo a Merida…creo que ya es tiempo de dejar ser feliz a papa, ¿no crees?.- Sonrio con delicadeza, una de esas sonrisas que mataba por dentro a Eyra.

-¿No me vas a cambiar?.- Inocentemente Eyra le pregunto.

El rio. –Claro que no.- Dijo. –Sabras lo que siento cuando tengas hijos.-.

-¿Dejaras que me case?.- Ella sonrio mientras reposaba su cabeza en el hombro de su padre.

-No… si no lo amas.-.

-¿Y ella vivira aqui?.-.

-No lo se, cielo.-.

-.-.-

Dunbroch.

Habia sido un largo e incomodo viaje para la ex-pareja. Batair se encerro en su habitacion, deseguro, bebiendo algo, mientras maldecia a los dioses, en cambio, Merida solo pensaba en Hipo, y en como en tanto tiempo y tantos años, nunca le habia podido decir, siquiera, un poco de lo que sentia por el, de hecho, se preguntaba si algun dia podria decirselo. Ahora, a una edad mayor, con un hijo y completamente solitaria, pudo dares cuenta lo mucho que habia perdido, pero todavia tenia la oportunidad de ser feliz, ser una mama normal y no vivir en arrepentimiento toda su vida.

Al llegar al puerto, claramente tenia que acabar con esto de una vez.

-.-.-

Batair arreglaba todas sus cosas en bolsas. No habia discutido, no le habia dirigido la palabra a nadie, solo el queria irse.

-Oye.- Merida se acerco calmada.

El solamente volteo a mirarla y no aguanto las ganas de decirle todo lo que sentia.

-Sabes Merida…fuiste buena amante, insoportable claro, pero no creas que eres la unica.-.

Ella no se sorprendio, simplemente sonrio y dio un paso atras, cruzando la puerta que la tenia enredada sin escapatoria.

Ahora, el le habia dado el permiso de ser libre. Lo sentia.