Summary: Alice muere al proteger a Renesmee de los Vulturis, Jasper queda destrozado. Pero que pasara cuando treinta años después los Cullen vayan a Borough de Denali (Alaska) y encuentre a una pequeña humana de cabello negro, aspecto de duende, que estaba en el psiquiátrico por tener visiones y acaba de escapar de él.
Los personajes no me pertenecen sino a S. Meyer.
Nueva esperanza
Capitulo 26: Un Año
APOV
—Despierta Alice— escuché que alguien susurraba en mi odio, di vuelta y me cubrí con la sabana, aún quiero dormir, pensé —Alice…— de nuevo la voz, coloqué una almohada sobre mi cabeza y escuché una risa —Vamos Alice, despierta cariño…— entonces reconocí la voz de Jazz, suspiré y sentí como removía la almohada de mi cabeza.
—Hmm…—mascullé y me desperecé, escuché a Jazz reír.
—Buenos días dormilona— dijo y sonreí ligeramente.
—Buenos días, Jazz— susurré, acercó su rostro al mío y me dio un suave beso en los labios.
—Despierta, Esme dice que es hora de que bajes a desayunar— dijo y acarició mi brazo, en el cual, los cardenales habían desaparecido casi por completo, habían pasado un par de días y Jazz había cumplido su promesa de "no lo volveremos a hacer hasta que tus cardenales desaparezcan".
—Ya voy— susurré mientras me ponía de pie aún medio dormida, Jazz rió y me tomó en brazos, ahogué un pequeño grito de sorpresa.
—Yo te llevo— dijo con una sonrisa y bajamos las escaleras, me llevó a la cocina y me dejó sentada en un banco frente a la barra de la cocina.
—Buenos días— saludó una sonriente Esme con un plato de comida en la mano.
—Buenos días.
Colocó el plato frente a mí y comencé a comer, Esme salió de la cocina, Jazz se sentó a mi lado, acariciando mi brazo y tomando mi mano de derecha mientras comía, cuando terminé, Jazz me sonrió, tomó el plato y lo colocó en el lavavajillas, se volvió a acercar a mí, me tomó en brazos y me llevó a la sala, mientras yo le propinaba algunos empujones e intentaba liberarme, él se limitaba a reír, me dejó en un sofá y él tomó asiento a mi lado, lo mire y él alzó una ceja, me acerqué más a él y me senté sobre sus piernas, él rió, vimos tv por un momento, tiempo después Emmett y Bella se nos unieron y comenzamos a charlar sobre distintos temas, en cierto momento Jazz me rodeo con sus brazos y susurró a mi oído.
— ¿Te apetecería dar un paseo conmigo?— yo asentí ligeramente, sonriendo, me puse de pie y subí rápidamente a mi habitación, estaba segura, que de ser vampira, podría escuchar a Jazz reír ante mi entusiasmo.
Tomé una relajante baño, cuando estaba por salir del baño escuché como la puerta de la habitación se cerraba y al salir me encontré con Rose y con Bella en mi armario, fruncí el ceño, de pronto Bella dio vuelta y me sonrió, me extendió un vestido color rojo sangre, era largo, era pegado al cuerpo hasta la cadera, donde caía suelto y se formaban suaves ondas*, ladee la cabeza y sonreí asintiendo, me gustaba, Rose salió poco después de mi armario con un par de zapatos negros de tacón, alcé una ceja, ella sonrió.
—Vamos, Vamos— musitó —vístete, aún tenemos que peinarte y maquillarte— dijo y yo fruncí el ceño ligeramente, ella miró a Bella y esta me sonrió.
— ¿Nos dejas hacerlo? — preguntó y yo asentí ligeramente.
Yo no tenía idea a donde me llevaría Jazz, pero al parecer ellas si, así que me dejé hacer y dejé que me peinasen y me maquillasen a su voluntad, cuando me dijeron que habían terminado, me puse de pie y me miré en el espejo, Rose había rizado mi cabello y lo había recogido un poco en la parte de atrás, dejando solo un rebelde mechón en mi rostro, Bella me había maquillado ligeramente, delineó mis ojos, un poco de sombras grises y mi boca tenía solo brillo labial , sonreí y les miré, ellas sonrieron también, me calcé las zapatillas negras, me coloqué unas pendientes en forma de aro, dorados y miré a las chicas de nuevo.
—Anda, Baja que Jasper te espera— dijo Bella y les sonreí, musité un "gracias" y salí de la habitación.
Comencé a bajar las escaleras lentamente y me encontré a Jazz en el pie de éstas, vestía un pantalón negro y una camisa color rojo sangre, aunque era un poco más oscura que el color de mi vestido, su cabello lucía algo más despeinado que de costumbre, como si hubiese pasado su mano por el repetidas veces, como cuando hacía cuando estaba nervioso, levantó la vista del suelo y me miró, me sonrió ligeramente y cuando llegué al último escalón, tomó mi mano y la besó.
—Estás Hermosa cariño— murmuró y sonreí.
—Gracias— musité, Jazz nos condujo al frente de la casa, donde se encontraba el Ferrari de Jazz, él abrió la puerta del copiloto para mí y entré, dentro del auto la temperatura era cálida, nada comparado con el frío que hacía fuera de este, Jazz entró segundos después y me sonrió.
— ¿Dónde vamos?
—Es una sorpresa— dijo con una sonrisa mientras encendía el auto, yo alcé a una ceja.
— ¿Una pista?
—Hmm…
—Anda…— musité e hice un puchero, me miró y rodó los ojos.
—Primero iremos a que cenes— respondió con la mirada en la calle.
— ¿primero? ¿Dónde iremos después?
—Es una sorpresa…
—Jazz… ¿me dirás? — pregunté volviendo a hacer un puchero, pero esta vez no me miró.
—Nop— masculló sonriendo y yo entrecerré los ojos, él rió —Vamos Alice, permíteme sorprenderte…
—Bien— dije en un suspiro y miré por la ventana, el viaje fue en silencio, Jazz tomó mi mano en cierto momento y había comenzado a acariciarla, Jazz viró en una de las calles y entramos a un estacionamiento subterráneo, aparcó el auto, se bajó y el segundo siguiente, ya estaba abriendo la puerta para mí, alcé una ceja, el sonrió.
—Alguien pudo verte— dije y él negó con la cabeza.
—El único humano en un radio de ciento cincuenta metros, eres tú— musitó con una sonrisa, tomó mi mano, cerró la puerta y comenzamos a caminar, el aparcamiento estaba oscuro, por lo que más de una vez trastabillé, pero Jazz me atrapó antes de caer, poco tiempo después entramos por una puerta de cristal, al traspasarla comencé a escuchar música clásica, miré varias mesas y sillas de madera oscura cubiertas por un mantel color blanco y sobre este había copas y cubiertos, había un espacio donde no había mesas y había un par de personas bailando lentamente, Jazz se acercó a la Hostess.
—Buenas noches, Bienvenidos al restaurante Stellein, ¿tiene reservación?— dijo la chica profesionalmente, era morena y aparentaba alrededor de veintitrés años.
—Buenas noches, reservación a nombre de Whitlock— dijo Jazz y la chica asintió, tecleó algo rápidamente en el ordenador y miró a Jazz.
—Claro, acompáñenme— comenzó a caminar, Jazz tomó mi mano y comenzamos a seguir a la chica, nos llevó a una de las mesas que estaba un poco más separadas de las demás, esta tenía un par de velas rojas como centro de mesa, Jazz me ayudó a sentarme y poco después el se sentó frente a mí —dentro de poco vendrá quien os atenderá— dijo, sonrió y se fue.
—No es que me moleste, al contrario, me gusta que salgamos algunas veces, pero ¿porqué me habéis traído aquí? — musité tomando su mano y él sonrió.
—Después— dijo acariciando mi mano y yo asentí ligeramente al ver que un chico se acercaba a nosotros, nos dio la carta la leí y me decidí por pedir pasta, le dije al mesero y este asintió, miró raro a Jazz cuando dijo que él no pediría nada y se fue, Jazz y yo comenzamos hablar de nimiedades y cosas sin importancia, poco después volvió el chico y dejó la comida frente a mí, comencé a comer con la atenta mirada de Jazz sobre mí, cuando terminé de comer él sonrió y besó una de mis manos, se puso de pié y yo me limité a verle, confundida.
—Bella dama, ¿me permitiría esta pieza? — preguntó aún sonriendo y con una mano extendida hacia mí, sonreí y la tomé.
—Claro Joven Caballero— musité, recordé me puse de pié y lo seguí hasta la pista, sus manos se colocaron en mi cintura y mis brazos rodearon su cuello, comenzamos a mecernos suavemente, al ritmo de la música que se podía escuchar, miré alrededor y me percaté de que Jazz y yo éramos la pareja más joven aparentaba ser de ahí, todas las demás parejas tenían alrededor de treinta o cuarenta años, nos balanceamos unos momentos en silencio. Me gustaba estar así, junto a Jazz, abrazados…
—Te amo— susurró suavemente en mi oído.
—Yo también te amo Jazz— musité y le besé castamente sobre los labios.
Estuvimos bailando más tiempo y en cierto momento, Jazz se separó de mí y comenzamos a caminar hacia la mesa, dejó un par de billetes en ella y nos fuimos, nos subimos al auto y Jazz comenzó a conducir por las calles de Londres, tomó un camino que ya conocía, era una pequeña casa a la cual íbamos Jazz y yo cuando queríamos estar solos, Jazz la había comprado la primera vez que habíamos venido a Londres, de eso hacía más de sesenta años, aparcó, nos bajamos del auto y entramos a la pequeña casa, casi todo estaba como Jazz y yo lo habíamos dejado, las paredes eran de un suave color crema y las puertas color café oscuro, excepto que ya no había sabanas cubriendo los muebles y había una tv arriba de la chimenea, frente al sofá, Jazz me miró por un momento.
—Si quieres cambiarte de ropa… en la habitación— señaló una de las puertas —hay una pequeña maleta con ropa más cómoda para ti— musitó y asentí ligeramente.
—De acuerdo… yo… iré a cambiarme— dije, caminé hacia la habitación y abrí la maleta, me cambié y me vestí con el pantalón deportivo y la blusa que habían dentro de la maleta, si fuese vampiro no me hubiese cambiado, pero deseaba estar más cómoda, ahora que era humana entendía a Bella, le gustaba más vestirse casualmente y deportivas, que con vestidos y zapatos de tacón, salí de la habitación y me encontré con Jazz recostado en el sofá, sonreí y me acerqué, él me sonrió y se sentó, se acercó a una mesa ratona que estaba a su lado y sacó algo de ella mientras yo me sentaba a su lado, era una pequeña caja color azul, comenzó a jugar con ella entre sus manos, de pronto se detuvo y me miró a los ojos.
—De hoy, hace un año que me sucedió y ha cambiado mi… existencia, hace un año estaba paseando por el bosque, como lo hacía con frecuencia, pero ese día fue diferente, hace un año me encontré con una chiquilla humana en la mitad del bosque — en ese momento recordé, las cosas que habían sucedido antes de recordar mi vida vampírica estaban algo difusas y no pensaba con frecuencia en ello, pero si recordé una cosa: el día que había encontrado a Jazz en el bosque —esa pequeña humana que me hizo plantearme la posibilidad de que me hubiese vuelto loco, a esa chica de la que ahora me he enamorado.
» Aunque quizás no lo hayas notado, gracias a ti, he vuelto a ser el de antes, me has hecho feliz de nuevo, cuando creí que no volvería a sonreír — iba a decir algo, pero él colocó un dedo sobre mis labios y continuó —Fueron momentos difíciles, cuando te perdí… — negó con la cabeza, como queriendo borrar las memorias —pensé que no volvería a ser feliz, no te mentiré, pensé la posibilidad de matarme, de no seguir sufriendo en la soledad, pero ahora me alegro de no haberlo hecho, porque llegaste tú, de nuevo y como la primera vez, cambiaste mi mundo y lo pusiste de cabeza —musitó sonriendo —Hace una año devolviste la luz a mi vida y te agradezco por ello mi Alice— musitó y se acercó a darme un dulce beso —Te amo… y te devuelvo algo que es tuyo — dijo y me dio la cajita.
La abrí y dentro de estaban mis anillos, el de compromiso, la piedra color ocre estaba rodeada por pequeñas flores plateadas, Jazz había dicho que lo había comprado porque le recordaba a mis ojos… también estaba ahí el anillo de matrimonio, este era de plata con un diamante pequeño en el centro*, sonreí y miré a Jazz, él limpió dos lágrimas que no sabía que había derramado.
—También te Amo— musité y me acerqué a besarle.
Sus manos me colocaron a horcajadas sobre él y comenzaron a pasearse por mi cuerpo, las mías comenzaron a desabotonar su camisa, su boca se separó de mis labios para dejarme respirar, pero no se separaron de mi piel, siguió besando y mordiendo ligeramente mi cuello, cuando me deshice de su camisa él me tomó en brazos y me llevó a la habitación, volvió a besarme los labios y pronto su lengua se coló en mi boca, la ropa terminó en el suelo de la habitación, solo palabras dulces, jadeos y gemidos se escuchaban, no hizo falta que nos dijésemos cuando nos amábamos, nos lo demostramos; esta vez sus manos no me lastimaron tanto, esta vez fueron un poco más gentiles, y las veces que me llegó a lastimar un poco, él se dio cuenta y se disculpaba, pero yo lo acallaba con un beso…
Hola ^^
No me maten *-*' perdón por la tardanza :S
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Bueeeeno, espero les haya gustado… ^^
¿Sabían que Mas de 1000 aves mueren anualmente por estrellarse contra ventanas? ._.' (?) ¿y que Los búhos son las únicas aves que pueden ver el color azul? .-.
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