Summary: Alice muere al proteger a Renesmee de los Vulturis, Jasper queda destrozado. Pero que pasara cuando treinta años después los Cullen vayan a Borough de Denali (Alaska) y encuentre a una pequeña humana de cabello negro, aspecto de duende, que estaba en el psiquiátrico por tener visiones y acaba de escapar de él.
Los personajes no me pertenecen sino a S. Meyer.
Nueva esperanza
Capitulo 27: Accidentes y Nacimiento.
APOV
Por la mañana desperté junto a Jazz, el cual tenía los ojos cerrados y sonreía ligeramente, me desperecé y me acerqué a su rostro, comencé a acariciar sus párpados y las suaves manchas purpúreas bajo sus ojos, las cuales me indicaron que dentro de poco debía ir a cazar. La luz que había en la habitación me permitió ver sus cicatrices, pasé la yema de mis dedos por cada cicatriz de media luna que pude apreciar, poco a poco bajé a su cuello y besé una que estaba particularmente marcada, quizás era la de su conversión, no sabía.
—Humm… ¿has terminado la inspección?— Preguntó divertido mientras abría los ojos, sentí como me sonrojaba.
—Humm… nop— dije y él alzó una ceja, besé sus labios suavemente —ahora si— musité y él rió, sonreí, me puse de pie y Jazz me copió, ese día no estaba tan adolorida como la primera vez, por lo que me podía mover con mucha más facilidad —¿hay comida en el refrigerador? — pregunté mientras me vestía con su camisa, él no despegaba sus ojos de mí mientras lo hacía.
Él asintió ligeramente y se colocó su pantalón, salimos de la habitación y me dirigí a la cocina, con Jazz siguiéndome, él se quedó apoyado en el marco de la puerta mientras yo preparaba mi desayuno, cuando lo terminé me senté en uno de los bancos altos frente a la barra de la cocina y comencé a comer, Jazz se sentó a mi lado izquierdo, tomó mi mano y comenzó a acariciarla, al igual que a mi brazo, estaba por terminar cuando, en un movimiento descuidado golpeé el vaso con agua que me había servido y este cayó al suelo, quebrándose en pedazos, bufé ligeramente y me puse de pie para poder limpiar.
—Yo lo limpio— dijo Jazz poniéndose de pié, pero yo negué con la cabeza y le sonreí.
—Yo lo hago Jazz— musité y él asintió ligeramente, me acuclillé y comencé a recoger las piezas de cristal, pero en cierto momento, sin saber porqué, perdí el equilibrio y estuve a punto de caer, pero apoyé mi mano en el suelo rápidamente, cuando sentí un fuerte dolor en mi mano me percaté de mi error, había apoyado mi mano donde había un par de vidrios y me había cortado, fruncí el ceño, dolía, examiné mi mano y no tenía ningún vidrio enterrado, solo había un par de cortes de los cuales comenzaba a salir sangre… sangre, en ese momento recordé a Jazz, alcé la mirada y me encontré con sus ojos negros y clavados en mi manos, no sentí miedo, confiaba en Jazz, él no me haría daño, no conscientemente, él pronto sacudió la cabeza y me percaté que había dejado de respirar, tenía la mandíbula tensa y sus manos se encontraban convertidas en puños sobre sus rodillas.
— ¿Estás bien? — preguntó, su voz era ronca e intentaba no mirar mi mano.
—Hmm… si— musité mientras me ponía de pie, entonces pensé algo, dejé los restos del vaso sobre la mesa y caminé hacia Jazz.
— ¿Qué haces? — murmuró, no respondí y me acerqué más a él, cuando estuve frente a él, me detuve y extendí mi mano sangrante, él me miró abriendo desmesuradamente los ojos —Alice…
—Bebe— musité y él negó mientras desviaba la mirada en un intento de no mirar mi mano, pero falló y su mirada se clavó en la herida —vamos, tienes sed… y confío en que no me harás daño— dije, él miró mis ojos por un momento, después, su mirada volvió a mi herida y con una mano vacilante la tomó, la acercó hacia sí y pegó sus labios a mi mano, sentí su lengua lamer la sangre que ya estaba fuera, cerró los ojos y comencé a sentir como succionaba, me limité a acariciar su cabello ligeramente, succionaba suavemente , ya que no me estaba lastimando, pero de pronto comencé a sentir miedo, pero no sabía por qué, yo confiaba en Jazz, él no me dañaría, pero me sentí más y más asustada, comencé a intentar soltarme, halé mi brazo, pero él no cedía, mi mano había dejado de acariciar su cabello y ahora intentaba apartar su rostro de mi mano.
—Jazz— murmuré, pero siguió bebiendo — Jasper… suéltame— dije intentando controlar mi voz, estaba demasiado asustada y comenzaba a temblar, él me soltó y yo comencé a retroceder, muy asustada, con mi mano en mi pecho, cuando choqué con la pared me dejé caer al suelo, no sabía por qué tenía miedo, yo confiaba en él, sin embargo estaba demasiado asustada, quería salir de ahí rápido, Jazz abrió los ojos, estos ya no eran dorado oscuro, se habían vuelto ligeramente naranjas, su vista se calvó en mí.
—Alice… tranquila— dijo y comencé a sentirme más calmada —lo siento…— comenzó a caminar hacia mí, me tomó en brazos y me dejó sentada en la barra de la cocina —espera— musitó y salió de la cocina, volvió dos segundos después con un pequeño botiquín en mano — lo siento, yo… pensé que no me detendría— comenzó a curar mi mano mientras hablaba — por un momento pensé en morderte, tenía que alejarte de mí, lo único que se me ocurrió fue asustarte, así que utilicé mi don, tenía que alejarte de mí… estaba a punto de perder el control, lo siento, no debía de hacer probado tu sangre, pude haberte dañado, pude haberte matado…— musitó cabizbajo, dejó mi mano vendada y suspiró mientras alzaba la mirada —Allie… per…— no lo dejé continuar y pegué mis labios a los suyos, besándole, en un momento se mostró sorprendido, pero pronto me correspondió, mis manos se enredaron en su cabello y las suyas se trasladaron a mi rostro, su lengua penetró mi boca y acarició la mía, sus manos viajaron por mi cuerpo, mis brazos, mi cintura, mi cadera, mis piernas y se quedaron en mi cintura, yo rodee con mis piernas su cuerpo e hice que se pegase más a mí, sus manos comenzaron a desabotonar la camisa con la cual estaba vestida, descubrió mi hombro y después el otro, pero aún no me la quitó, su boca se trasladó a mi hombro y cuello, dejándome respirar, comenzó a besar y succionar mi cuello ligeramente, mi respiración era cada vez más errática, su boca volvió a la mía y yo coloqué mis manos en sus mejillas, él comenzó a bajar el ritmo de sus besos y caricias, pronto solo estábamos besándonos dulcemente, él juntó su frente con la mía mientras intentábamos normalizar nuestras respiraciones, él abrió los ojos, sus ojos estaban negros, pero no precisamente de sed —cariño, no puedo descontrolarme en este momento, no cuando acaba de probar tu sangre— musitó con un deje de vergüenza yo acaricie su rostro.
—Te amo— musité y lo besé de nuevo.
—Yo también te amo— dijo y sonrió ligeramente.
—Ve a ver tv, yo terminaré de limpiar aquí— musitó y yo asentí, comencé a abotonar la camisa mientras bajaba de la barra y me dirigí a la sala, tomé asiento en el sofá y abracé mis piernas mientras encendía la tv, pero no la miré, cerré los ojos y comencé a recordar, recordar cuando escapé del hospital…
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Todo estaba oscuro, tenía miedo, pero no podía encender ninguna luz, si lo hacía, me encontrarían y me volverían a encerrar, lo sabía. Seguí caminando sigilosamente, acababa de salir del hospital y me encontraba en el bosque a plena noche, con una blusa a botones y unos jeans que había conseguido robar de una enfermera, muchos días había planeado esto, comprobando cada decisión que tomaría y cuáles serían sus resultados, cambiando un poco el futuro a mi conveniencia, sabía que debía escapar para encontrarme con él, con el chico de cabellos rubio, ojos dorados y mirada atormentada que había estado presente en mis visiones últimamente; Corrí por mucho tiempo, no podía darme el lujo de detenerme a descansar, si lo hacía ellos me encerrarían de nuevo, lo había visto, además, podía escuchar los perros ladrando… si, me estaban persiguiendo como si fuesen a darme caza. Seguí corriendo, no me importó que mi garganta y mis pulmones ardieran, al igual que mis piernas y mis brazos, los cuales estaban rasguñados por las ramas de los árboles y por mis caídas cuando pude 'ver' que si dormía un poco no pasaría nada, dormí un poco, acurrucada en el fondo de aquella pequeña cueva, hacía frío, pero no más que en las frías habitaciones del psiquiátrico. Desperté cuando un rayo de sol dio en mi rostro, me desperecé y comencé a levantarme del suelo, mi espalda dolía, pero estaba acostumbrada, las camas del hospital no eran demasiado cómodas o suaves; comencé a caminar fuera de la cueva 'vigilando' que no me fuesen a atrapar o que algo me dañase, debía apurarme, debía de encontrarme con el chico de mirada triste al medio día y faltaba poco, caminé por un par de horas, miraba el cielo algunas veces, estaba nublado y comenzaba a lloviznar, comenzó a darme frío, mucho frío, comencé a temblar, pero seguí caminando, pronto llegué al lugar donde nos encontraríamos, pronto lo vi acercarse, caminaba con las manos en los bolsillos, con la mirada clavada en el suelo, parecía no haberse percatado de mi presencia, pronto levantó su mirada y yo vi mucho dolor y nostalgia en sus ojos, sufrimiento y tristeza, una de sus manos tomó el colguije que llevaba en el cuello, pero no despego su mirada de mi, como si me fuese a desvanecer en cualquier segundo, sin saber porqué, yo me acerqué y susurré.
—Hola.
—Emm… Hola— Murmuró algo confundido.
—Me has hecho esperar por mucho tiempo— musité.
—Lo siento señorita— se disculpó y pronto comencé a sentirme débil, mis ojos comenzaron a cerrarse y mis piernas comenzaron a flaquear.
—Mi nombre es Alice— alcancé a susurrar entes de que todo se volviese negro.
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En ese momento no sabía por qué debía reunirme con Jazz lo hacía porque lo creía correcto y por eso había ido… Jazz se veía destrozado cuando me reencontré con él, su mirada era puro dolor y tristeza, me dolía recordar cómo se veía, todo él que él había sufrido era mi culpa, yo hice que él estuviese destrozado por tres décadas, por mi culpa él se había sentido solo y él había sufrido…
— ¿Qué es lo que pasa por tu mente en este momento Alice? ¿qué es lo que te puso triste de pronto?— escuché a Jazz, sobresaltándome, abrí los ojos y me encontré con los suyos, naranjas, su mano estaba acariciando mi mejilla, preocupado.
—No es nada— musité y sonreí ligeramente, él suspiró mientras miraba mis ojos.
—Cariño, puedo sentir tus emociones…
—No es nada Jazz… — musité y cambié de tema —acabo de recordar… creo… hace un año que nos encontramos… así que tengo alrededor de dieciséis o diecisiete años…
—Si… Carlisle investigó un poco, no pudo encontrar tu acta de nacimiento, sin embargo, descubrió que los registros del psiquiátrico no estaban actualizados, por lo que tenías dieciséis años cuando escapaste, no quince, cómo pensabas— murmuró mientras acariciaba mi mano.
—Así que… ahora tengo diecisiete— murmuré ladeando la cabeza, él asintió. Yo tampoco sabía cuando era mi cumpleaños, solo sabía que era mayor cuando las enfermeras, las que si me cuidaban y las que si hablaban conmigo, me decían, pero las semanas anteriores a mi escape no había sido atendida por ninguna de ellas, por lo que no sabía que era mayor, había pasado un año de eso, por lo que ya era aún mayor.
—Si— murmuró Jazz y pronto me encontré entre sus brazos, acurrucada.
—Ahora, ¿me dirás porqué estabas triste? — preguntó y yo suspiré.
—Es solo que… pensé en lo mal que lo pasaste estas últimas tres décadas— musité encogiéndome más, sus brazos me atrajeron más hacia él, besó el tope de mi cabeza —cuando yo...
—No… no pienses en eso, cariño— dijo —el pasado ha quedado atrás, lo importante ahora, es que he vuelto a ser feliz, tú has vuelto y ahora estoy completo— murmuró.
—De acuerdo— musité y nos quedamos en silencio unos minutos, pronto una melodía comenzó a escucharse, miré a Jazz.
—Es tu celular— me recordó y yo reaccioné, tomé el pequeño aparato plateado de la mesita del café y lo abrí, era un mensaje de Seth.
"La hija de Leah acaba de nacer.
La nombraron Emma.
Creí que querías saber.
Espero no molestar, S."
Sonreí abiertamente, le di el celular a Jazz para que leyese y me sonrió.
— ¿Quieres ir a casa? — preguntó Jazz, Leah había decidido tener al bebé en casa, ya que si iba a un hospital, su alta temperatura podría ser un problema.
Quería ir a casa, si, quería conocer a Emma, pero también quería pasar tiempo con Jazz, él me observó por unos momentos.
—Vamos a Casa— dijo sonriendo, me ayudó a ponerme de pie y fuimos a la habitación, tomé una ducha, cuidando mi mano recientemente lastimada, después entré al armario, en el cual tenía algo de ropa, pero nada tan cómodo como la ropa deportiva con la cual me había vestido en día anterior, me vestí con unos jeans entubados, una blusa roja de manga larga, sobre esta un sweater café y unos tacones, cuando terminé de cambiarme, Jazz ya se encontraba recostado en la cama con los ojos cerrados, me acerqué y besé suavemente sus labios, abrió los ojos y me sonrió —¿lista? — preguntó y yo asentí, se puso de pie y nos dirigimos al auto, ya ahí nos subimos y Jazz comenzó a conducir hasta casa, al llegar Jazz aparcó el auto frente a casa y nos bajamos, al entrar nos encontramos a Zach con un bultito envuelto en una manta rosa, Zach iba de un lado al otro, sin dejar de mirar al pequeño bulto, estaba embelesado, mirándole, ni siquiera se percató de nuestra presencia.
—Hola Zach— dije, entonces levantó la mirada y me sonrió
—Hola tía Alice, tío Jasper.
— ¿Puedo verle? — pregunté y él se acercó, bajó un poco sus brazos y descubrió la carita de Emma, ella dormía plácidamente, su cara aún estaba hinchada y un poco roja, Jazz se acercó un poco más para poder mirar bien.
—Su nombre es Emma— dijo Zach sonriendo.
—Es muy mona— musité —¿y Leah? — pregunté, él la tomó bien de nuevo y comenzaba a mecerla ligeramente.
—Está en aquella habitación— señaló con la cabeza una de las puertas cercanas —está exhausta, por lo que he decidido dejarle descansar un poco…— dijo y siguió diciendo algo más, pero no entendí que era, todo comenzó a verse algo borroso, pero no era como cuando tenía una visión, era diferente… pronto todo se volvió negro.
Holaaaa! ^^
Siento la demora, pero he estado ocupada con un par de asuntos personales :S
Haré lo posible para subir pronto.
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El lunes 17, la autora de esta historia cumplió un añito más *-* (acepto regalos ^^'… okno xDD)
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Espero os haya gustado el capítulo.
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¿REVIEWS?
