CAP2: SOLA...¿O NO?

No podía reaccionar, no podía moverme, ni siquiera podía respirar, estaba en estado de shock; la maravilla de hombre que tenía frente a mí prácticamente me estaba taladrando con su mirada, no podía despegar mis ojos de los suyos, eran un rasgo resaltante en ese hermoso rostro tan masculino y elegante a la vez, el tiempo pareció desaparecer y de repente el culo me dejo de doler.

El ángel frente a mí se levantó con una elegancia única, y me miró divertido por mi expresión, supongo que estaba babeando porque mi boca estaba completamente desencajada, sonrió y estiró su mano queriendo ayudar a levantarme, ¡y mierda!, mi maldito cuerpo estaba paralizado, mi cerebro decía que dejara de comportarme como una estúpida pero mi cuerpo no pensaba lo mismo, entonces la bocina de un auto se escucho a lo lejos, el sonido fue suave pero solo eso necesité para despertar de mi ensoñación; torpemente estiré mi mano y tomé la suya.

Y entonces…sentí algo que nunca había sentido, ni siquiera con… no importa.

Una fuerte corriente me recorrió todo el cuerpo y una estúpida sensación en el estomago surgió desde dentro de mí, hace mucho que no había sentido "mariposas" en el estomago.

¡Arg! "Bella tienes 23 años deja de comportarte como una adolescente hormonal" me dije a mi misma.

Tomé su mano más fuerte y me levanté, me encontraba de pie y no podía despegar mis ojos de él.

-Siento haberla hecho caer señorita – su voz de terciopelo me hizo estremecer, pero también me hizo darme cuenta que aún no había soltado su mano, uhmm… al parecer él no quería soltarme tampoco.

Ok, yo era una perra que había tenido sexo con la mitad de Chicago, era ya bastante grandecita como para dejarme intimidar por un tío realmente bueno.

-No importa – dije con voz segura, no sé de donde saqué esa voz por que por dentro definitivamente no me sentía así.

-Bueno, un gusto, adiós - me sonrió por última vez y siguió su camino…¡¿QUE?!

¡SIGUIÓ SU PUTO CAMINO!

No no no, regobinemos.

A ver…me sonrió en forma de despedida y luego habló:

-Bueno, un gusto, adiós – sí, sí se fue.

Estaba congelada, ni siquiera pude contestarle, me quedé viendo como desaparecía de mi vista, no no y no, a mí no me podía hacer eso, ¡YO QUERIA FOLLAR! Digo…conocerlo.

Pero no pude, mi cuerpo no reaccionaba, no di ni un solo paso, me había quedado allí parada en medio del parque con la vista perdida entre la gente, se había ido, se fue así como si nada, esto estaba mal, no podía creer que me haya comportado como una estúpida frente a él, ni siquiera sabía su nombre y era bastante obvio que no era como los demás, él no había mirado mi trasero, había mirado mis ojos y de ellos no se despegó, tomó mi mano con delicadeza y no posesivamente como los demás.

Después de unos minutos reaccioné y mire a mí alrededor verificando que esto no era un sueño, aún un poco confundida por su actitud, me puse los audífonos otra vez y seguí corriendo.

Por más que intenté despegar mis pensamientos de él, no podía, no pude mirar a más hombres, mis pensamientos su quedaron en sus ojos caramelos, entonces después de pensarlo mucho llegué a mi conclusión, la más lógica que encontré.

Era gay

Si, TENIA que ser gay, una pena, pero al fin y al cabo, era gay, ¿se han dado cuenta que los mejores son gays? que desperdicio.

Me tranquilicé un poco con ese pensamiento y acabé de correr por el día de hoy, regresé a mi departamento y me bañé, necesitaba una ducha fría si quería pasar el resto del día sin pensar en él y su trasero.

-Es gay, es gay, es gay – me repetía a mi misma una y otra vez cada que un pensamiento impuro se cruzaba por mi mente, hice algunos pendientes de la oficina y revisé algunos casos, miré mi reloj y ya eran las 12:09 pm, suspiré, no me iba a quedar todo el día aquí sola, ¡NO SEÑOR! Así que llamé a otra amiga, Rosalie, otra zorra pero nunca por encima de mí, podríamos estar iguales si no fuera porque tiene novio, Emmett no se daba cuenta cada vez que mi amiga lo engañaba con otros, lo sé, es algo cruel, peros su justificación siempre ha sido: "son solo revolcones Bella, Emmett es a quien de verdad quiero" es por eso que yo no tengo novio, puede sonar "antibella" pero no me parecía justo engañan a alguien así, yo sabía lo que se sentía…no, no me debo desviar del tema, a lo que me refiero es ¿para qué amarrase si de todos modos me voy a seguir revolcando con cualquiera?

La llamé y gustosa aceptó almorzar conmigo, le comenté que también podríamos ir alguna discoteca y cazar, no se pudo poner más feliz, ¡perfecto!, no estaría sola, no hoy.

Me arreglé un poco y me dirigí al restaurant en donde habíamos quedado en vernos, esta vez decidí ir caminado, hace mucho que no caminaba por Chicago y quería aprovechar el día de hoy, caminé un par de calles viendo vestidos, y chicos; zapatos, y chicos, cuando mi blackberry sonó sacándome de mis pensamientos.

Era un numero que no había visto antes, pensé en no contestar pero terminé haciéndolo, la curiosidad mato a la zorra.

-¿Hola? – pregunté algo desconfiada.

-Hola, Bella – contesto una voz desconocida para mí.

-Eeee…hola, disculpa pero ¿Quién eres?

-Erick – al otro lado de la línea se escucho su obvio desconcierto ¿debía acordarme de él? – En el ascensor…tu sabes – "no, no se"

-Ahh claro Érick ¿Cómo estás? – no tenía ni idea quien era el tipo, ¿en el ascensor? Tendría que ser mas especifico, me había cogido a muchos en algunos ascensores.

-Bien, pues te llamaba para ver si querías salir.

¿Cómo había conseguido mi número?, yo no le doy mi número a los chicos que son solo una aventura, o sea que si me lo había tirado era imposible que le diera mi número.

-Espera, ¿Cómo conseguiste mi número? – pregunté.

-Pues, me costó un poco encontrarlo con tantas Bellas Swan, pero al fin lo conseguí – ¡wau! el tipo estaba desesperado, ¿Qué me había preguntado antes? Si claro, si quería salir.

-No importa, oye respecto a lo de salir, gracias pero… - fase 1: escusa, a ver… ¿que sería una buena escusa? ¿Tengo sida?, ¿soy lesbiana?, ¿tengo novio?, si claro esa ni yo me la creía -…tengo novio – ¿eso lo dije yo?

-Oh – exclamó decepcionado – está bien, podríamos ser amigos – propuso.

Fase 2: dar miedo

-Eso me gustaría, pero él es muy celoso y no me gustaría que salieras herido, la última vez que alguien habló conmigo estuvo dos meses en el hospital…pero si quieres intentarlo por mí está bien, trataré de explicarle como son las cosas , quizás entienda y no te arranque los testículos.

-Este… - duda, perfecto – tal vez no sea muy buena idea, además estoy muy ocupado estos días y…quizás casi ni podamos vernos.

Fase 3: hacerlo sentir culpable

-Está bien – dije con falsa tristeza – yo entiendo.

-Bueno Bella, nos vemos, adiós – estaba nervioso.

-Adiós

Y colgué, uno menos, no era la primera vez que alguien me pedía salir después de un revolcón, y ya tenía mi estrategia armada, tres pasos hacían falta para que salieran corriendo y no volvieran a llamar, sabía jugar mis cartas muy bien.

Seguí caminando hasta que llegue al restaurant, Rosalie me esperaba en una de las mesas, al entrar levanto su mano para llamar mi atención, me acerqué a mi rubia amiga quien estaba muy entusiasmada.

"¿y ahora que le pasaba a la puta?"

-Hola – la saludé con un beso en la mejilla.

-Hola Bella, hoy salimos ¿no?

"Ah, por eso estaba tan entusiasmada"

-Claro – contesté ojeando la carta, moría de hambre.

-¿Qué te parece si después de comer vamos por algo de ropa para la noche? – preguntó.

La miré y me dio pena apagar su sonrisa, Alice ya me había comprado suficiente ropa para un año, no necesitaba más, me daba pena decirle que no…

-No – replique, me miró confundida y triste – lo siento Rose, ya fui de compras ayer.

-Bueno, al menos acompáñame – dijo.

-Está bien – suspiré – quizás me divierta con alguien por el camino.

Sonrió.

-Ya me estaba preocupando cuando pasaban los minutos y tu no querías tirarte a nadie.

Me reí

-Tú no eres la excepción.

Reímos juntas y nos pasamos el resto del almuerzo hablando de los polvos de la semana, eso es lo que no podía compartir con Alice, ambas eran mis mejores amigas, ambas conocían una parte de mí, con Alice no podría hablar de ese tema sin que se pusiera rezar y rogar por mi alma, con Rosalie podía hablar de eso sin que se escandalizara, pero al contrario era lo único que teníamos en común, ella era mi amiga de fiestas, nos divertíamos mucho juntas, pero fuera de ello no teníamos gran cosa en común, ella tenía pensamientos muy distintos a los míos.

Pero sobre todo Rosalie era una perra con principios, esos que yo había perdido hace mucho, esos que se habían llevado hasta mi inocencia y cordura, ahora solo era una zorra loca.

¿Qué dirían mis antiguos amigos si me vieran así?, la estúpida Bella ya no existía, murió hace mucho, y al igual que él no regresaría.

Me reproche por terminar pensando en él, otra vez.

Seguimos hablando un poco más y terminamos de comer, pedimos la cuenta y salimos entre más risas, fuimos al centro comercial que quedaba algunas calles no muy lejos de donde nos encontrábamos, al llegar entramos a una tienda de ropa realmente grande, en el primer piso era el departamento de hombres y en el segundo el de mujeres, mmm habían muchos bombones en el primer piso, era definitivo que regresaría allí.

Subimos y Rosalie comenzó a tomar ropa de todas partes, también le gustaba comprar pero no se comparaba como Alice, nadie jamás se compararía con Alice.

Aburrida la vi modelar cada prenda de ropa, entraba y salía de los probadores, ¡bien! "Esta tarde sí que sería entretenida", pensé con sarcasmo.

Pero mágicamente, como en las caricaturas, una bombilla de luz se me prendió sorpresivamente sobre la cabeza.

-¡Rosalie, ya regreso! – le grité por encima de la bulla para que pudiera escucharme, ella aún estaba en uno de los probadores.

-¿¡A dónde vas!? – respondió también a gritos.

No estaba con Alice para decirle que iba por aire, así que no me molesté en mentirle.

-¡Me voy a tirar a alguien, estoy aburrida! – los grillos sonaron, se hizo un silencio sepulcral en todo el departamento de mujeres y todos se me quedaron mirando, ups, al parecer hablé muy fuerte.

Rosalie sacó su cabeza al abrir un poco la puerta y rió.

-Está bien yo aquí te espero – contestó conteniendo la risa – pero para la otra no hables tan fuerte – pidió y soltó una carcajada.

Maldita pendeja

La mire feo y salí bajo la mirada de todas las personas que habían escuchado mi confesión, ¡dios no es para tanto!, solo será un par y listo, no sé por qué hacían tanto escándalo.

Bajé por las escaleras eléctricas y me quedé mirando, había tanto de donde escoger, mmm a ver…

No, muy alto

No, muy bajo

No, la tiene pequeña

Mmm, lindo pero no, hubiera funcionado si no estuviese con su novio (y no me pregunten cómo sé que era su novio)

Me pasee por todo el piso viendo todos los traseros que me eran lindos, después del último revolcón me sentía realmente necesitada, además era sábado, ¡hoy había ración doble!

Di un par de vueltas hasta que me topé con el indicado, miraba unos jeans y yo sonreí.

"Bella, hora de cazar" me dije.

Me acerqué sigilosamente pretendiendo que miraba la ropa, me puse en plan de zorra, (si, aun mas zorra) y me acerque a él.

-Disculpa – lo llamé – lamento interrumpirte, soy Bella y quisiera saber si podrías hacerme un favor.

Por la forma en que me miraba me di cuenta que esto sería pan comido

-Hola – ojos azules, cabello negro, musculoso y…por lo que alcanzaba a ver la tenia grande, genial no me equivoque al verlo de lejos – Vladimir - se presentó – dime ¿en qué puedo ayudarte?

-Estaba viendo un poco de ropa para mi hermano pero no se su talla exacta, me preguntaba si me podrías hacer el favor de probarte un par de cosas ya que alcanzo a ver que eres de su contextura y tamaño.

Sonrió, como dije antes esto sería pan comido.

Aceptó y le di un par de prendas, nos dirigimos hacia los vestidores de hombres y me quedé allí frente a la puerta en la que él se probaba la ropa, después de unos minutos esperando finalmente salió, y ¡oh dios mío!, se veía guapísimo, me lo comí con la mirada y luego vi sus ojos, él precisamente no se veía como un pobre inocente, también me miraba con lo que identifique era deseo puro, se me pusieron los pelos de punta, felizmente no había nadie cerca, porque lo que estaba a punto de hacer no era apto para…nadie.

"Hora de jugar"

-Espera – dije acercándome – quiero ver la talla – lo tomé del cuello y lo acerqué quedando mis labios a centímetros de su oído, suspiré y hablé sin separarme de él – perfecto – susurré sensualmente , se tensó ante mi acto, bajé mi mano de su cuello pasando por su pecho suavemente y llegando a la parte baja – te queda bien, pero quizás te veas mejor sin eso – susurré lamiendo su lóbulo, mi mano se posicionó en su miembro y lo froté por encima de su pantalón.

-¿Qu…que haces? –tartamudeo con voz ronca.

-¿Qué crees que hago? – contesté a poca distancia de sus labios.

Me tomó de la cintura y me hizo entrar en el probador, cerró rápidamente con seguro y me puso contra la pared.

-Creo que quieres matarme – dijo con una sonrisa y me besó descontroladamente, no besaba nada mal, respondí de la misma manera enredando mis dedos en su cabello, amaba hacer eso, me tomó de la cintura con más fuerza obligándome a acercarme más a su cuerpo, gemí en su boca al sentir su erección, nos separamos cuando nos faltó el aire pero no se separó de mi piel, automáticamente bajó a mi cuello, besó, lamio y mordió, y mierda se sentía en extremo muy bien, era la parte más sensible de mi cuerpo, bajó sus manos hacia mi trasero y lo acaricio, ¡puta madre quería mucho más que eso!

-Basta de preliminares – dije con voz ansiosa – te quiero ¡ahora!

Se separó de mí y me miró, en él vi lo que en todos, puro y vano deseo, no más que eso, ni siquiera sé porque espere ver algo más.

Sin decir ni una palabra se sacó los pantalones junto con el bóxer que llevaba puesto, yo no perdí mi tiempo e hice lo mismo, antes de que alguno pudiera decir algo ya estábamos besándonos, me aprisionó contra la pared sacándome la remera que llevaba puesta, imité su acción sacándole esa estúpida camisa que había hecho que se probara, como me fue evidente desde el primer momento en que lo vi era fuerte, me levantó y yo enredé mis piernas en su cintura.

-No traigo condón – confesó contra mis senos aun cubiertos por el sujetador.

-No, pero yo sí – respondí extendiéndole el condón que había sacado de mi pantalón hace algunos segundos.

Me miró incrédulo.

-¿Qué? ¿Una chica no puede estar preparada?

No perdió más el tiempo discutiendo el hecho de que tuviera un condón, en realidad no tenía UN condón, tenía cinco, pero eso no tenia porque saberlo él, se lo colocó y se introdujo en mí.

-Sí… - exclamé

El gruñó en respuesta y comenzó a penetrarme, me sujetaba de sus hombros y enterraba mis uñas en su piel, me tomaba de las caderas y me recostaba en la pared, no me daba tregua y eso me fascinaba.

-Más duro… - pedía yo.

Él comenzó un delicioso vaivén increíblemente rápido, comencé a gemir mas fuerte así que él me besó con urgencia y yo respondí ahogando mis gritos en su boca, le mordí el labio suavemente al sepáranos, enterró su cabeza en mi cabello y gruñía, era realmente sexy, me mordía el labio para no gritar, se notaba que tenía experiencia, quizás no tanto como yo pero el chico sí que sabía hacerlo, desabrochó mi sujetador y pasó una mano por unos de mis senos, lo acarició y esta vez no pude reprimir un audible gemido.

-Ahhh….sí.

-Sshhh – dijo él en mi oído lamiendo mi cuello

Unas estocadas más y ambos llegamos al clímax, yo un poco después de él pero de todas formas fue un muy buen sexo. Este chico se merecía que recordara su nombre, al menos hasta que me follara a alguien más.

Estuvimos unos minutos en silencio y nos vestimos sin mirarnos, consideré guardar su número pero esa idea fue desechada rápidamente, buen sexo, pero nada más, era así como funcionaba, siempre habría alguien que lo haría mejor que él, de eso no cabía ninguna duda.

-¡Vladimir! – Llamo una voz femenina – ¿amor?

Y el pendejo tenía novia, lo miré alzando una ceja, se puso blanco al escuchar la voz.

-¡¿Vladimir?! ¿Cariño estas aquí? – la voz se siguió escuchando hasta que se perdió.

-Bella….yo… - el tipo pensaba que me debía una explicación

-Oye, está bien, no importa – le dije tranquilamente – solo es sexo, si te hace sentir mejor no planeaba repetirlo.

-Oh – entonces comprendió – solo sexo.

-Sí – respondí mirándome en el espejo de cuerpo entero que estaba en una de las paredes.

Suspiró aliviado de no tener que darme patéticas explicaciones.

-Anda que debe estar buscándote – le dije mirándolo de nuevo – yo saldré después de ti.

-Está bien – trató de besarme en los labios pero no lo dejé, le di un leve beso en la mejilla y me retiré.

Abrió la puerta y antes de salir se volteo a verme.

-Tú crees que…

-No, lo siento, nunca pasa dos veces – respondí adivinado su pregunta "¿Tú crees que podríamos vernos otro día?" todos preguntaban eso.

-En ese caso, gracias y …adiós – cerró la puerta algo desilusionado por mi negativa, él lo hacía bien pero no lo suficiente como para que quisiera repetirlo, en realidad ni aunque lo hiciera como los dioses repetiría, repetir significa sentimientos y yo no quería eso, "por siempre libre" sería mi estado.

Me quedé algunos minutos en el espejo mirándome y arreglándome, salí del vestidor y comencé a recorrer la tienda otra vez, mmm, veamos…. ¿Quién sería el siguiente?


Diganme que les parecio!.. nos leemos en el otro capi y pasesnse por mis otra historias

gracias

tukiz