olaaaa! estoy muy feliz, les cuento que he estado vagando por una pagina de crepusculo llamada krisella and robward que por cierto se las recomiendo, y me he encontrado con muchas chicas k leen esta historia, este capi iva hacer publicado maniana pero gracias a ellas he publicado hoy, he conocido a 4 lindas chicas
Bree
Allison
Lily
Selito
son lo max chicas, me han alegrado el dia, jejejej un gusto averlas conocido y como lo prometido es deduda...aki esta el capi
las kiero
grax!
A LEER!
CAP 9: ¿NOSOTROS?
Paso a paso los sentimientos descubiertos se iban ocultando otra vez, paso a paso volvía hacer fuerte y dominante, paso a paso mi corazón herido se hacía frio.
Bella regresaba
Camine erguida por la calle, algunos me miraban admirados, y otros no se decidían si acercase o solo mirar de lejos.
Entonces sentí que algo me faltaba
¡Me di cuenta que ya necesitaba un orgasmo! Y me prometí a mi misma conseguir uno el fin de semana, tendría que ir a cazar, no entendía como había durado tanto tiempo sin el placer del sexo.
Llegue a mi edificio y entre a mi departamento, lo primero que hice fue ver el reloj.
7:30 am
Puta madre
Tendría que darme prisa si no quería llegar tarde a la firma, corrí a través de la sala llegando a mi habitación, entre a mi baño y me di una rápida ducha, no podía creer que me haya demorado tanto tiempo en el parque, cuando salí envuelta en una toalla me puse un sexy vestido azul que era bastante pequeño con la espalda descubierta, solo un poco, altos tacones cerrados negros y arregle mi cabello en una sofisticada coleta, me maquille suavemente y un par de accesorios completaron mi imagen, dulce pero ardiente.
No comí nada pues ya iba tarde y yo nunca llegaba tarde a la empresa, fui hasta mi deportivo descapotable negro, subí a mi bebe y arranque a toda prisa, mientras manejaba no dejaba de mirar la hora, solo faltaban 10 minutos para las 8.
Cuando llegue casi corrí por toso el estacionamiento, entre y vi la hora
8:00 am
Suspire de alivio y salude a la secretaria que apuntaba en su computadora todas las asistencias y las horas de llegadas.
Me dirigí al ascensor y parado justo frente a mí estaba mi jefe.
-Buenos días señor – salude entrando en el ascensor
-Buenos días Swan – respondió con una media sonrisa
Aplaste el botón del piso 98 y comenzamos a subir lentamente, cuando hablo
-Swan, he querido hablar con usted desde la semana pasada, pero esperaba el momento en el que Cullen entrara en la empresa, ahora que lo hizo, me gustaría verla en mi oficina ahora mismo, vaya a dejar sus cosas en su oficina y diríjase a la mía lo más antes posible por favor
Eso me asusto
-Sí, señor
Llegue a mi piso y como siempre fui rodeada de mis asistentes que me indicaban las reuniones, papeleo, trabajos y mas
-Buenos días señorita Swan, aquí están sus mensajes, la información que pidió y la fotos, el diseñador llega la próxima semana - …bla bla y mas bla
Di indicaciones de lo que quería que hicieran y entre en mi despacho, por alguna razón quería tener un minuto de paz dentro de mi alocada vida.
Estaba algo nerviosa por lo que el jefe había dicho, que habría pasado ahora para que quisiera hablar conmigo con tanta urgencia, y que tenía que ver Cullen en todo esto.
Si algo no aguantaba era la incertidumbre
Deje mis cosas en mi escritorio y salí rápidamente hacia el piso 100, en el ascensor revise mi imagen, impecable, sexy y angelical, mis zapatos hacían ruido cuando camine por toda la extensión del piso 100, en el, no había más que 4 secretarias, el jefe se dedicaba mayormente a supervisar a los demás así que no necesitaba mucho equipo de trabajo, así es como su oficina era el doble de las demás y mucho más elegante.
-Buenos días Lily – salude a una de ella que estaba más cerca de la puerta
-Buenos días señorita Swan – saludo asintiendo
-El jefe me espera, ¿puedes avisarle que ya estoy aquí?
-Claro – dijo cogiendo el teléfono, marco un par de números y hablo – señor, la señorita Swan está aquí… sí, claro – y colgó – en un momento la entenderá
Asentí y camine hacia uno los sofás color cremas, cuando un de las secretarias capto mi atención, se movía incomoda en su asiento mientras se rascaba uno de los brazos, según sabia su nombre era Selito y había entrado hace un par de meses a la firma, la mire con cautela y me la acerqué interesada en ver que le pasaba.
-Hola – salude, ella sonrió débilmente algo tímida – ¿te sucede algo? – pregunte
-S…si, m…e pica mucho el cuerpo – tartamudeo sin dejar de moverse
- Déjame verte el brazo – dije cogiendo el brazo que se rascaba
"Oh Oh"
Pensé cuando lo vi, había muchas manchitas rojas en su brazo
Sarampión
Le sonreí queriendo ocultar mi sorpresa, mire a su compañera que estaba al lado de ella y le hable
-Hola…- vi su nombre en su identificación – Bree, ¿hace cuanto ella se está rascando así? – pregunte señalando a la chica que aun se rascaba por donde podía
-Uhhhmm…no lo sé, hace un par de días más o menos – respondió
-No, más tiempo que eso – afirmo la otra chica cual nombre era Allison
Mire a Selito
-Debes ir al hospital – recomendé no queriendo asustarla, quizás no era sarampión y yo la alarmaría en vano, era mejor que viera a un doctor, ella asintió
-Por cierto, pueden llamarme "Bella" – dije con una sonrisa a las chicas quienes me miraron sorprendidas pero sonrieron, yo casi no daba esas confianzas, pero por alguna razón me habían caído muy bien
Lily contesto el teléfono cuando sonó
-Claro señor – dijo
Colgó y se giro hacia mí
-Ya puede pasar señorita Swan… - la mire reprobatoriamente - …perdón, Bella
Sonreí
-Gracias – camine hacia la puerta y antes de entrar me gire – un gusto conocerlas chicas, nos vemos
-¡Adiós Bella! – escuche que respondió Bree alegre.
Tosa las demás la silenciaron y sonreí, eran muy simpáticas, abrí la puerta y entre, otra vez adopte mi expresión seria y segura
-Aquí estoy señor – dije al estar frente al jefe
-Siéntese por favor, solo falta Cullen y podemos comenzar
¿Cullen?
Como si hubieran llamado al diablo Cullen atravesó la puerta con su característica seguridad y elegancia, no importaba cuantas veces lo viera, nunca me acostumbraría a ese monumento de hombre, llevaba un fino traje negro que lo hacía ver más apuesto si eso era posible, su cabello desordenado que daba la impresión de haber tenido sexo hace poco y sus orbes miel.
Sus ojos se posaron en el jefe
-Buenos días señor – saludo con respeto con su suave voz, casi caigo de rodillas frente a él
Entonces sus ojos se posaron en mí, me recorrió con la mirada y al parecer le gusto lo que vio, recorrió un par de veces más mi cuerpo y me sentí desnuda, pero me gusto, el gusto no me duro mucho y rápidamente modifico su expresión de deseo por una de indiferencia como siempre
-Buenos días señorita Swan – saludo y yo solo sonreí, entonces dirigió rápidamente su mirada al jefe, resople, este hombre era de piedra ¿o qué?
-¿Me mando a llamar señor? –pregunto
-Si, siéntate Cullen – se sentó en la silla a mi costado pero parecía incomodo con nuestra cercanía, era como si se contuviera a hacer algo, apretaba los costados de la silla con fuerza y trataba de no mirarme, aunque le fue difícil, y lo comprendí, no era de piedra después de todo, había un pequeño bulto entre sus piernas que aseguraría no tenía antes.
-Bueno… - comenzó hablar el jefe - …los he reunido aquí porque son mis 2 mejores abogados, hace una semana hemos recibido un caso difícil y millonario – nos extendió un folder con el logo de la firma, abrí el mío y lo primero que vi fue la foto de una mujer, y no una simple mujer, era la millonaria Jane Vulturi - …como habrán escuchado esta enjuiciada por la muerte de su esposo 40 años mayor que ella, pues nos ha contactado y quiere que llevemos el caso, así que los he escogido a ustedes
¡Sí! Llevar un caso tan importante como este haría que subiera aun mas de puesto…¡un momento!...dijo ¿ustedes?
¡No podía ser cierto!
-Señor, cuando dice "ustedes" se refiere a…
-Tú y Cullen – aseguro
Mis ojos se abrieron al punto de querer salirse de sus orbitas
Me gire para ver a Cullen que al parecer también lo habían agarrado por sorpresa, miraba al vacio absorto en sus pensamientos, ¡esto estaba mal!
-Creí que se alegrarían – dijo el jefe esperando nuestras respuesta
Y yo no tenía ni idea de que hacer, no podía siquiera comportarme decentemente en su presencia y ahora ¿tenía que trabajar con él las 24 horas al día o más? , estaba loco, no podía aceptarlo, sabía que fallaría si me encerraban en una misma habitación con él, lo más probable es que después me denunciara por acoso sexual
-Yo acepto - esa maldita aterciopelada voz me interrumpió en mis Pensamientos
Mi cabeza se levanto y lo mire fijamente, ¿había aceptado?, ¡mierda!
Tendrían que acusarme de acosos sexual
-Yo también señor – dije segura de mi misma, Cullen me miraba con una sonrisa de victoria, si creía que había ganado estaba muy equivocado, aquí comenzaba la guerra.
Esto ya era personal, si él podía hacerlo, yo también
Sonreí con una arrogancia
-Eso era todo lo que quería escuchar, desde la próxima semana se mudaran a esta oficina, yo me iré de la ciudad por un par de semanas y ustedes, para mayor comodidad, podrán quedarse aquí
Mmmm muy buena idea, había muchos lugares cómodos donde me podía foll…
¡Bella!
Ok, ok
Había muchos lugares cómodos en donde trabajar
Asentí junto con Cullen que mantenía un pequeña y sexy sonrisa en el rostro, ambos estrechamos la mano del jefe cerrando el trato, hablamos un poco más del caso, había mucho que hacer y al parecer todo lo tendríamos que hacer juntos, investigaciones, papeleo, reunir declaraciones, hacer tal vez un par de viajes, ect, la lista era interminable e insoportable.
-Gracias por la oportunidad señor – exclamé
-Le prometemos que haremos un excelente trabajo – dijo él sonriéndome, algo escondía esa voz pero no supe qué.
Ambos salimos rumbo al ascensor, sonreí en forma de despedida a mis recientes amigas a la hora de salir y ellas me devolvieron la sonrisa, pude ver como miraba a Cullen y no me sorprendió, parecía como si en cualquier momento se le fueran encima, aplasto el botón y nos quedamos parados uno muy cerca de otro y mi mente solo podía pensar…
"No lo violes…aun no"
-Deberemos ponernos de acuerdo con algunas cosas – escuche que me dijo mirándome
Me gire y como de costumbre me deslumbro, trate de formar una idea coherente
Tome aire
-Es cierto – concorde recuperando la conciencia
-Me gustaría que se pasara por mi oficina después
Si, claro
-¿Qué le parece si usted va por la mía? – ya había estado en su territorio, ahora le tocaba a él
Lo vi dudar
-Claro, estaré por allí mañana
-Estupendo
El ascensor se detuvo cuando llego a su piso.
-Por cierto – dijo mientras las puertas se abrían – ¿nos hemos visto antes? Me parece que sí.
Pendejo. Él salió dejándome sola en el ascensor
-Tal vez – dije con una sonrisa picara en el rostro – en un parque – y las puertas se cerraron mientras él me miraba extrañado
Pero juro que pude ver una sonrisa en el último momento
…
-¡¿Estás loca? – grito Alice
-Un poco – conteste encogiéndome de hombros, me senté en mi sillón favorito y mire a Rose y Alice que aun no se creían que hubiera aceptado el caso con Cullen
-Si ya me di cuenta – concordó conmigo – eres débil Bella, te conozco y sé que si estás sola con él en menos de 5 minutos te lo follas
-¡Oigan! ¡No soy tan fácil! – Reclame, Rose soltó una audible carcajada y Alice alzo una ceja - ¿o sí? – ambas asintieron
Una zorra acepta cuando es una zorra, a mucha honra
-Chicas, tiene que confiar en mí, este caso es muy importante para la firma, si le demuestro al jefe que puedo manejarlo estoy segura que Cullen no tendrá oportunidad y yo seré la socia 99
-No lo había visto por ese lado – admitió la rubia
-Sigues estando en peligro – contradijo Alice
-¿Por qué? – pregunte, en peligro ¿yo?, si algo salía mal no sería yo quien estaría en peligro, sería el desprotegido y sexy Edward Cullen
-He visto a Cullen y créeme, caerás –sentencio, "es genial cuando tus amigas te apoyan y confían en ti" pensé con sarcasmo
-Alice, he follado con millones de chicos…
-Sí, pero ninguno como ese – dijo Rose interrumpiéndome - Bella, yo también lo vi cuando fuimos a zona cero, créeme, ninguno se compara con él
Tenía razón la muy puta, pero no se lo diría. No había ninguno como Edward Cullen
-Vamos chicas, no va a pasar nada – trate de convencerlas
Hubo un pequeño silencio, de esos que te advierten que algo grande va a pasar
-Está bien – respondió Alice después de examinarme con los ojos entrecerrados – pero si vas a ir a la guerra no puedes ir desarmada
-¿LA guerra? ¿Desarmada? – pregunte confusa
Ambas se miraron y se sentaron a cada lado de mí muy cerca, tuve miedo
-Si van a abusar de mí que sea rápido y no muy traumático – pedí mirándolas con sospecha, conocía esa expresión en sus rostros, tenían algo planeado
-jajajja, ya quisiera zorra – rio Rosalie
-Escucha muy bien Bella – dijo Alice con voz seria y la rubia dejo de reír – vas estar con Edward Cullen por tiempo indefinido, necesitas estar preparada, es por eso que te daremos algunos consejos que debes seguir ¿ok?
Asentí, Alice se veía tan sabia en estos momentos
-Bien – suspiro Rosalie y mi cabeza se giro hacia ella – primero, nunca pero nunca lo veas a los ojos mas 5 segundos, puede ser mortal
-¿No mirar a sus ojos? ¿Qué clase de regla estúpida es esa? – inquirí incrédula
-La que evitara que termines en su cama – respondió Alice
Lo pensé mejor y pude ver que tenía toda la razón del mundo, ya muchas veces me había perdido en sus orbes doradas como la miel, sexys y dulces a la vez
-Está bien – me rendí – prosigan
-Regla numero 2 – anuncio Rose – no contacto físico
Mierda, y yo que tenía planeado tocarle el paquete de "casualidad"
- Regla 3 – continuo Alice – trata de no pensar en lo bueno que se ve en ropa…o sin ella
Difícil, pero no imposible
-Y… - dijo Rose poniendo suspenso – regla 4, la más importante, por ningún motivo veas su trasero
Con esta se pasaron
-¡Pero si es lo primero que veo en un hombre! – reclame
-Lo sabemos, por eso te lo decimos – argumento la rubia
Bufe
-O sea que prácticamente tengo que mirar al suelo todo el tiempo y mantener mis manos amarradas a mi espalda, sin contar que luchare todo el tiempo con mi mente morbosa
Ambas asintieron con una sonrisa en el rostro
-Todo sea por el puesto 99 – proclame alzando la mano en un puño
Pero para poder hacer esto tendría que tener municiones, no podría estar todo el día con Cullen sin tener orgasmos antes, me volvería loca, eso era seguro, así que desde hoy me alimentaria para la batalla que se aproximaba
-¡Vamos de caza! – grite viendo como Rose sonreía y Alice negaba con la cabeza
Que puedo decir…una zorra nunca aprende
NOS VEMOS LA PROX SEMANA
Y ESPERO K LES HAYA GUSTADO EL CAPI CHICAS...DEJEN REVIEWS!
GRAX A LAS K ME LEEN!
TUKIZ
