OLA! aqui les traigo un nuevo capi, no es muy grande pero espero que les guste, todas me han apoyado mucho y aqui les traigo un regalito, sera que...¿por fin?jejje averiguenlo por ustedes mismas, gracias a todas y cada una de ustedes...
y contestare las dudas que me enviaron
clau: ola, no te preocupes, si me demoro un poco en actualizar no sera por que deje la historia, asi que tranquila y espera los capis que de todas maneras publicare, gracias por leer!
geri 18: jajaja gracias! me encanto tu review! y no le digas a nadie pero yo pienso lo mismo jajaja gracias por leer!
Jbpattinson: ola! se que todas ya queremos un lemmon b y e pero ya se acerca tranquila, aun no se cuantos capis tendra esta historia, pero sera largo y estoy pensando en hacerle una continuacion, claro va haber drama pero sera un poco mas adelante y por ultimo no estamos serca del final aun, gracias por leer y espero haber resuelto tus dudas.
no crean que me olvido de las dejan reviews, muchassssssssssss gracias, espero encontrarlas a algunas de ustedes en el chat de Robward y Krisella, gracias chicas se las kiere, bye
OH!
Y NO OLVIDEN QUE TENGO UNA NUEVA HISTORIA, PLIS APOYENME EN ESTA AVENTURA..
IRONIA
A LEER!
CAP 11: ¿POR FIN?
Piso 100
Las puertas del ascensor se cerraron frente a mí y di un ultimo vistazo a mi piso, no pasaría mucho tiempo por aquí así que mentalmente me despedí, era increíble lo rápido que había pasado la semana, era lunes, el día en el que me mudaría de piso por tiempo indefinido.
Sin darme cuenta hoy comenzaba la guerra, no sé cómo se me fue la semana, pero paso sin siquiera darme cuenta…
Después de la "desastrosa" cena en la que nos encontramos con Edward fui a mi casa a masturbarme, supongo que no necesitaran mucho detalle para saber, pero esa vez había sido raro, no había podido dejar de pensar en Edward mientras me hacia el trabajito manual, solo podía verlo a él gimiendo en mi oído y penetrándome violentamente, como me gustaba que lo hicieran, solo podía imaginarme a él diciéndome que se correría, que repitiera y gimiera mi nombre una y otra vez, solo a él con sus fuertes brazos rodeándome y besando mi cuello, todo mi cuerpo….uffff, mejor no sigamos
Como iba diciendo, la semana no paso con muchos incidentes, no sé si se estaba escondiendo de mí o fue la casualidad, pero no nos vimos, mis asistentes me informaron que él había venido algunas veces a mi oficina y había preguntado por mí, pero yo nunca estuve, me maldije, pero supongo que no podía hacer nada ahora, y cuando fui a verlo a su piso me dijeron lo mismo, que no se encontraba en ese momento, ni modo, pero fue una pena no poderlo verlo a él y a su lindo trasero.
En la semana trace mi plan y trate de tirarme a todos los que pude, necesitaba refuerzos si estaba dispuesta a estar con Edward todo el tiempo sin empujarlo contra un pared y gritarle que me folle, así que así lo hice, no me pidan nombres porque no los sé, mejor hare una lista y un muy breve resumen del orgasmo
El banquero – bueno, pero no muy bueno
El empleado del supermercado – para tener un equipo tan pequeño lo hizo bien
El de la librería – los libros pueden ser muy cómodos, pero el orgasmo deficiente
El vecino de Alice – muy bien, joven, pero sabía lo que hacia
El vecino de Rose – ella ya se lo había tirado, así que fue por recomendación
El del antro – estaba un poco borracha, pero ni así me hizo llegar muy lejos
El repartidor de comida – solo diré , wau
El mesero – mmmm, pérdida de tiempo
El chofer de taxi – que buena palanca de cambios
y…2 doctores en el hospital ¡al mismo tiempo! – lo máximo, debo intentarlo otra vez
Como dije la semana no paso con muchos incidentes
Solo muchos orgasmos, algunos bueno y otros malos, pero en el estado de emergencia en el que me encontraba no importaba, orgasmos eran orgasmos, Rose casi le puso velitas a mi foto cuando se entero que me había tirado a 11 en casi una semana, Alice por el contrario solo le falto venir con un exorcizador para sacarme el demonio follador de adentro, le advertí que si traía a alguien se asegurar que fuera mujer, porque si no me lo tiraría, se lo pensó mejor y no trajo a nadie.
El ascensor se detuvo y la puertas se comenzaron a abrir, me enderecé y acomode mi ropa, salí como siempre haciendo ruido con mis tacones, hoy llevaba un vestido un poco más revelador que los demás pero sin llegar hacer vulgar, esto no se los dije a las chicas pero si al final alguien allí adentro cedía no sería yo, sería él, y yo no me opondría, pero al menos haría el intento de que no pasara nada, el trabajo era el trabajo y este caso no lo perdería
Salude a las secretaria del jefe, todas me respondieron el saludo con alegría y siguieron su trabajo, el jefe había viajado ayer así que sabía que no lo vería hasta dentro de unos meses, respire profundo y abrí la puerta.
Allí se encontraba mi adonis
Estaba de espaldas a mí y no pude evitar mirarle el trasero cubierto solo por un bóxer negro
Mire mejor
¿Por qué diablos estaba semi denudo?
Una vocecita en mi cabeza dijo las palabras mágicas
¿Y qué te importa porque este semi desnudo? Cállate y disfruta la vista
Y eso hice
Sus firmes piernas, su perfecto trasero, su espalda ancha…
-Buenos días señorita Swan – se dio la vuelta y me dio una mejor visión
Sus brazos musculosos, su torso marcado….mmm, y por ultimo su paquete, ¡mierda! Podía ver desde aquí que el maldito era grande, muy grande, enseguida supe que ese bóxer estorbaba. Yo estaba tan embelesada viendo su cuerpo que me tomo por sorpresa cuando estaba a muy pocos centímetros de mí, sus ojos dorados me miraban fijamente.
-¿Ve algo que le guste señorita Swan? – me sonrió de lado y en ese momento supe que no podía ser más sexy, sin fuerzas para hablar tan solo asentí, el comenzó a avanzar y por alguna estúpida razón yo retrocedí hasta que choque con la puerta, él estiro su mano y yo seguí su movimiento con la mirada, pude ver que le puso seguro a la puerta, mi cuerpo se estremeció de anticipación ante lo que mi mente recochina quería que pasara.
Edward no retiro su mano, apoyo su palma contra la pared y la otra la puso en mi cintura atrayéndome a él, pude sentir cada musculo de su cuerpo, gemí, y entonces perdí lo poco que me quedaba de cordura.
A la mierda todo, tenía a Edward Cullen (sexo andante) semidesnudo frente a mí, que se supone que tenía que hacer ¿ponerme a rezar para no caer en la tentación? Eso no pasaría
Y sin pensarlo mas lleve mis manos a su nuca y puse fin a la poca distancia que separaba nuestros labios.
Gemí
Sus labios eran mi cielo personal, el beso era apasionado y rudo, quería todo de él y sentía que nunca tendría lo suficiente, sus manos apretaron mi cintura pegándome a un mas a él, yo acariciaba su cabello sintiendo lo suave y sedoso que era, la estúpida necesidad humana de respirar hizo que nos separemos pero él no se alejo de mi piel, fue directo a mi cuello dejando besos y mordiscos, deje caer mi cabeza sobre la puerta y cerré los ojos disfrutando de sus caricias mientras mis manos acariciaban su cabello y le daba pequeños jalones, sus manos bajaron hasta mi trasero y yo entendí la indirecta, enrede mis piernas en su cintura y nuestros sexos se rosaron en el proceso, ambos no pudimos evitar gemir al unísono, regreso a mi boca y otro beso desenfrenado se desato, camino conmigo en brazos hasta la mesa, escuche como tiro todo al piso y me sentó, yo abrí las piernas para tenerlo más cerca , nos separamos unos segundos para respirar y volvimos a besarnos, una de sus manos acariciada mi muslo por debajo del vestido y la otra no aun se hallaba en mi cintura impidiendo que me separara un solo milímetro de él, no me quejaría de eso, a mí me faltaban manos para tocar todo su cuerpo, pase una de ellas por su fuerte torso y me mordí el labio para evitar gemir otra vez, sin previo aviso la mano que antes acariciaba mi muslo se adentro en mis bragas tocando mis labios íntimos
-Puta madre Bella, estas empapada – dijo con voz ronca contra mis labios
No tenía fuerza para contestar, solo gemí mas fuerte al sentir su mano acariciándome allí
-Dame mas…mas – pedí entre jadeos
-¿Así? – pregunto y sentí como rozo mi clítoris con su dedo
-Sii …así bebe, justo así
Su dedo froto mi botón del placer por un poco más de tiempo, mis gemidos se hacían más fuertes, él unió nuestros labios, el beso era sexy y demostraba lo calientes que estábamos, cuando él apretó mi clítoris yo mordí su labio inferior, esto era placer puro, cuando de repente adentró dos dedos en mi interior
-¡Mierda Edward! – grite
-¿Con esa boquita comes? – me regaño con una sonrisa
Me las arreglé para contestar
-…no…con esta boquita te la voy a comer…
Gruño
-Es una promesa Swan – y comenzó a bombear mas rápido en mi interior, sentí como las piernas me comenzaban a fallar, estaba cerca
-Ya casi amor….un poco mas
Lo sentí sonreír mientras apretaba uno de mis senos, gemí una vez más…
El problema de volar muy alto…
Es que cuando caes, el culo duele mucho más
-Buenos días señorita Swan – Cullen me miraba con una sonrisa torcida y no estaba semidesnudo, llevaba como siempre un impecable traje, sus ojos dorados, su cabello desordenado y su perfecto cuerpo.
Nada cuesta soñar
-Buenos días señor Cullen – sonreí con hipocresía, sin que se diera cuenta que hace segundos me lo estaba imaginando solo con bóxer mientras me metía mano.
En la oficina del jefe habían puesto 2 mesas, una al lado de otra, supuse que la mesa que estaba vacía era la mía, coloque la caja con mis cosas enzima y me dedique a ordenar, seguiría las reglas que Alice y Rosalie me dieron, y no por que aceptara que ellas tenían razón, sino porque las putas habían apostado con Emmett y Jasper a que yo no las cumpliría y que terminaría follando con Cullen y primero muerta antes de que ellas ganaran, les demostraría que Bella Swan podía mantener las piernas cerradas…al menos con Cullen
Seria profesional, ya después podría salir y follar como animal, aquí desde ahora no pensaría en sexo, sin contar la fantasía que acabo de tener claro. Prendí la computadora que nos habían asignado y en silencio comencé a leer el caso con más detenimiento, ya lo había hecho pero me aseguraba de no obviar algún detalle que hiciera que perdiera el puesto 99
En eso estaba cuando sentí que Cullen me miraba y podía asegurar que no examinaba lo bien que se veía mi cabello, consciente de su lujuriosa mirada me senté en la silla y me cruce de piernas asegurándome de que se vea un poco mas de ellas y para hacerlo un poco más sexy me apoye en la mesa dejando a la vista mi escote.
Escuche como carraspeó antes de hablar, lo tenía donde quería
-Señorita Swan me supongo que esta no será la primera vez que lee el caso – me gire a verlo, mantenía una ceja levantada con su común aire de superioridad, tan distinto como se mostraba con Emmett y los chicos
-Supone bien Señor Cullen, solo me estoy asegurando de no haber olvidado nada, soy eficiente a la hora de hace un trabajo, no lo dude – y mire fugazmente su paquete dándole a conocer a lo que me refería pero al mismo tiempo haciendo que dude si en realidad me refería a lo que él pensaba.
Sus ojos dorados se oscurecieron al mirarme sonreír, nos quedamos mirándonos retándonos mutuamente hasta que la presión fue demasiada para mi, desvié la mirada y pude ver de reojo que sonreía triunfador
¡Maldición!
-Oh, por cierto señorita Swan, tenemos que ir a un almuerzo el día de hoy con los jefes ejecutivos de la señorita Vulturi.
Interesante
-Claro, ¿a qué hora? – pregunte mirando la ciudad por la enorme ventana
-A las 2 de la tarde, espero que sea eficiente y este aquí puntual – su tono sarcástico me hizo voltear a verlo, él miraba unos papeles sentado en su mesa mientras sonreía de lado
Esto no se quedaría así
Me levante de mi sitio y fui hasta la cafetera
-¿Quiere un poco de café? – pregunte mientras me servía una taza
-Si, por favor – contesto sin levantar la mirada
Serví 2 tazas de café
-¿Azúcar? – pregunte
-No, así está bien
Así que a ambos nos gustaba el café sin azúcar, irónico, éramos tan diferentes pero coincidíamos en pequeñas cosas
Me acerqué a su mesa por enfrente y puse la taza de café encima con un poco mas de fuerza requerida, esto hizo que levantara la mirada y me ganara toda su atención, estoy segura que lo primero que vio fueron mis pechos expuestos través del escote, pero aquí no quedaba todo.
-Señor Cullen, tengo una pregunta – dije inocentemente fingiendo no darme cuenta que se devoraba mis pechos con la mirada
-¿Cual? – contesto con voz débil
-Aquí – señale el documento que tenía en las manos, al mismo tiempo acercaba mi escote a su cara, él no contesto, estaba hipnotizado con la vista perdida en mi escote, sonreí – oh, olvídelo, ya entendí – fingí haber leído el documento, mi voz pareció despertarlo de su ensoñación y se levanto precipitadamente de su asiento.
Me levante y camine de regreso a mi mesa, me senté encima de la mesa y tome mi café, Cullen miraba atravez de la gran ventana pensativo y yo tenía una gran vista de su trasero, ladee la cabeza, mmm en realidad tiene un lindo trasero
-¿Ve algo que le gusta señorita Swan? – sus palabras me hicieron recordar la fantasía que tuve hace minutos, me había pillado viendo su trasero, no me avergoncé, él había estado mirando mis tetas hace poco
-Si – dije con naturalidad, se tenso, supongo que creyó que me sonrojaría y tartamudearía, me pare y fui hasta la ventana a su lado – hay una bonita vista de la ciudad ¿no cree? – fingí haber estado viendo la ciudad, la ventana ocupaba casi toda la pared y estando en el piso 100 esta era de verdad una hermosa vista.
Allí a su lado vino a mi mente la última vez que nos vimos, o mejor dicho lo último que hizo, sonreí, me tenía que desquitar, Bella nunca se quedaba a medias.
Me gire para irme cuando le di una nalgada
-¿Qué demonios..? – pregunto al voltearse
-Me lo debía señor Cullen – respondí, comencé a caminar hacia la puerta, antes de abrirla hable – estaré aquí a las 2 para mostrarle lo eficiente que soy – se quedo en silencio y yo salí de la oficina con una sonrisa
Tal vez esto sería divertido
