Y pues aquí va un regalito cortito que se los dejo ahora mientras tanto termino el sexto capítulo, sí, lo sé, está bastante corto pero es para no dejar inactivo mucho tiempo el fic, estoy por terminar el próximo que prometo será muchísimo más largo así que paciencia por favor.
¡Espero leernos pronto! ^^
N/A: Lo que está entre comillas y en cursiva son pensamientos, "¿Puse esta aclaración antes? No lo recuerdo…"
~ Cindy Elric ~
Quinta Melodía: Conjeturas
–Amor…. –suspira Kagome mientras viajaba en la espalda de Inuyasha en dirección hacia las montañas.
–¿Qué dijiste?
–No, nada… están bastantes alejadas estas montañas.
–Sigo diciendo que sería más fácil si…
–No destruirás el bosque Inuyasha –lo interrumpe–, ya te lo dije.
–Está bien… –suspira entre un gruñido.
Saltando de rama en rama, se acercaban lentamente hasta el fragmento de la perla que los había hecho ir hasta aquel bosque.
Kagome estaba bastante pensativa, no entendía nada… cuando Kazuya le dijo aquella pista y desapareció, Sesshoumaru también se marchó sin decir una sola palabra.
"De que se trataba esto…" Decidió hacer un recuento mental de lo que sabía hasta ahora, por lo menos para ordenarse un poco porque al parecer ninguno de los dos (ni Kazuya ni Sesshoumaru), iban a hablar claro.
"Primero está Kazuya, es el sirviente de… ¿Cómo se llamaba….? Ah, Irasue, la madre de Sesshoumaru quien había decidido que Sesshoumaru tenía que ser el nuevo soberano del territorio de su padre… ¿Qué pensará Inuyasha sobre eso…? Bueno, después veré… ese combate será durante el eclipse de Luna Llena que dura 5 días… mmm… ¿combate? ¿Quién contra quién…? No sé… Ok, ¿qué más? Ah sí, hay requisitos para tener el poder del territorio, uno de ellos es el amor… Amor eh… pues eso será difícil si estamos hablando de Sesshoumaru, ¿difícil? No, yo diría imposible… bueno, no importa, lo que realmente es indignante es que al parecer yo estoy en medio de todo esto ¡Y NO TENGO IDEA POR QUÉ!"
–¡Kagome me estás jalando el pelo! –Se queja mientras disminuye un poco la velocidad.
–Ah, lo siento Inuyasha… –le sonríe tratando de disimular su enfado.
El hanyou sólo la miró desconfiado pero decidió seguir e ignorar a la chica.
Kagome suspiró aliviada al ver que Inuyasha no le había hecho ningún tipo de escándalo y siguió sacando sus propias conclusiones.
"Ya, ¿en qué iba…? Ah, el requisito del amor, ¿podría ser que Sesshoumaru debe enamorarse? Pero… ¿por qué eso será tan importante? Él podría ser perfectamente un buen líder sin tener que amar…"
Lo piensa unos segundos y luego suspira.
"Tal vez sí sea conveniente, después de todo así se volvería más compasivo, porque si sigue con la actitud que tiene ahora es capaz de convertirse en un verdadero dictador…"
Una pequeña risita se escapó de sus labios al tener una imagen mental de cierto youkay.
Inuyasha escuchó a la chica reír por lo bajo lo que le pareció bastante extraño pero nuevamente decidió ignorarla, lo único que lograría sería terminar discutiendo como siempre y en realidad deseaba llegar de una vez por todas a esas dichosas montañas.
"Ay… que gracioso… ya, puede que sea necesario que se enamore, pero… Sesshoumaru parece estar en desacuerdo, bueno, era obvio… ¿su madre lo obligará? Si lo logra será extraordinario… ¿y esa dichosa canción? ¿Qué tendrá que ver con todo este embrollo? ¿Qué tiene de importante el que yo haya logrado escucharla? Kazuya nunca me explicó bien esa parte y Sesshoumaru… él jamás me dirá nada, ¿por qué tiene que ser así? Ni que yo hubiera pedido involucrarme en todo esto, apenas si hablaba con él y ahora estoy envuelta en esta situación que ni siquiera puedo entender, es un insensible, se hace el interesante al no decir nada y a mí me deja aquí partiéndome la cabeza tratando de comprender…"
–Kagome…
"¡Argh! Se cree la gran grandeza, sin hablar con nadie, sin involucrase con nadie, sin sentir ni una miserable pizca de sentimientos mientras me deja inventando explicaciones que ni siquiera son convincentes…"
–Kagome…
"Es un estúpido, ¿cuál es su problema? Además trató de estrangularme, ¡me quería matar! El muy idiota, no, cuando me lo encuentre otra vez va a escucharme y tendrá que decirme absolutamente todo lo que sepa y pobre de él que no me lo diga…"
–¡Kagome…!
"Se enterará de quien es Kagome Higurashi, ya verá… en cuanto me lo encuentre yo…"
–¡KAGOME MI PELOOOO! –Grita deteniéndose por completo, no sabía por qué pero la sacerdotisa estaba jalando tan fuerte su cabello que hasta lágrimas querían escapársele.
–Ah, Inuyasha… –el grito del hanyou la hizo despertar para luego ver como tenía sus plateados cabellos entre sus dedos y como los estaba jalando.
–¡¿Qué te pasa?! –La mira enfadado, le había dolido.
–No, nada… lo siento… –Le sonríe fingiendo inocencia.
–¡¿Cómo que "nada"?! ¡ME ESTABAS JALANDO EL PELO!
–Sí, y lo siento, es que estaba enfadada…
–¿Enfadada? Pues yo te escuché reír –la mira desconfiado.
–Ah, es que estaba pensando en algo gracioso.
–¿En algo gracioso…? ¡Pero me estabas jalando el pelo!
–Ya, ya… no exageres, fue sólo un poco…
–Kagome… –¿un poco había dicho? Pero si creía que le iba arrancar el pelo, si hasta le sacó algunos, ella…
–¿Por qué no nos detenemos para comer? –Propone el monje tratando de calmar la situación.
–Buena idea su excelencia –se acerca a Kagome–, vamos Kagome, busquemos un buen lugar para comer.
–¡Ey, Kagome tú…!
–Inuyasha –lo interrumpe–, busquemos un riachuelo para traer agua.
–Pero…
–Vamos…. –y sin dejarlo discutir van en busca de agua.
Continuará…
