Summary:Alice muere al proteger a Renesmee de los Vulturis, Jasper queda destrozado. Pero que pasara cuando treinta años después los Cullen vayan a Borough de Denali (Alaska) y encuentre a una pequeña humana de cabello negro, aspecto de duende, que estaba en el psiquiátrico por tener visiones y acaba de escapar de él.
Los personajes no me pertenecen sino a S. Meyer.
Nueva Esperanza
Capitulo 41: Salvación.
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Alessandra POV
Me encontraba mirando a tío Emm y a Alec jugar un videojuego de guerra en la tv, era alrededor de mediodía, Alec ganaba y esto hacía molestar a tío Emm, el cual susurraba por lo bajo y esto causaba la risa de Alec, la mía también, pues Alex algunas veces era más maduro que él… no sé quien fue el que comenzó a disparar en el juego y se escuchó un ensordecedor ruido a la vez que comencé a ver extraño, las orilla comenzaron a difuminarse, impidiéndome ver bien, pronto dejé de ver la sala y me encontré en una calle, estaba en el centro de ella, así que me dirigí a la acera, en cuanto dejé el asfalto escuché un fuerte estruendo a mi espalda, giré rápidamente y me encontré con dos autos que habían impactado, a los cuales se les sumaron otros dos al no poder frenar rápidamente y un último golpeó aquella masa de metales retorcidos, no escuchaba nada, todo era silencio, entonces me percaté de algo, había un auto plateado, fue uno de los dos primeros en colisionar, ahí se encontraba una mujer, me acerqué lentamente , olía a sangre, pero aquel olor no me causó sed, me encontraba ensimismada por saber el rostro de aquella mujer, curiosidad de la que desee no haber hecho caso, pues aquella mujer volteó su rostro y me encontré con unos ojos muy conocidos… aquella mujer era mamá, pero algo más me asustó, papá no se encontraba ahí, papá no sabía que mamá había tenido un accidente…
Pronto estuve de nuevo en la sala, aquello había sido tan real, pero sabía que eso aún no pasaba, sabía que aquello iba a ser real, Alec y Emmett había dejado de jugar, sentí un frío dedo en mi mejilla, limpiando las lágrimas que no sabía, había derramado.
— ¿Qué sucede Alessa? — preguntó Alec, preocupado.
—Mamá— susurré, me puse de pie rápidamente, tomé el teléfono y marqué el número celular de papá, el cual había memorizado hacia tiempo por si tenía alguna emergencia; papá respondió al primer tono.
—Tienes que regresar— dije, sin saber cómo, estaba al corriente de que papá estaba cazando.
— ¿Qué pasa cariño? — preguntó él, confundido.
—Tienes que regresar a la ciudad, rápido, mamá— dije y sollocé, Alec se acercó a mí.
—Alessa, ¿qué pasa? ¿A quién llamas? — masculló Alec y yo seguí llorando
—Regresa rápido, mamá está en peligro.
—Alessandra, ¿a qué te refieres?— preguntó seriamente, creía que bromeaba.
—Regresa papá, por favor, no dudes, cada segundo es definitivo, regresa a Filadelfia, rápido, debes llegar antes del ocaso— dije sentí unos fríos brazos rodearme, reconocí por su esencia a Alec y me abracé a él, llorando ya que no sabía si mamá iba a estar bien, sentí la mano de Ale acariciando mi cabello y entonces la oscuridad me absorbió.
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JPOV
Rápidamente, sin dejar que los humanos me miraran por mucho tiempo, saqué a Alice del auto, arrancando con mis manos aquel metal que atravesaba a mi Alice por un costado y corrí hasta nuestro departamento, ella comenzó a respirar lentamente, muy lentamente, se encontraba inconsciente y sangraba mucho, gemí mientras le dejaba en nuestra cama, las impolutas sábanas pronto se volvieron rojas, mi garganta ardía por tanta sangre a la vista, pero logré controlarme, tomé otra cobija y la presioné contra la herida de su lado derecho, la cual sangraba demasiado, gruñí ante la desesperación, revisé sus heridas, pero sabía que no ella sobreviviría si no hacía lo que temía… convertirle… tenía miedo de morderle y no poder detenerme, tenía miedo de ser yo la causa de su muerte, suspiré y gemí al encontrarme con que debía de hacer aquello si quería salvarle.
Entonces ella tuvo un momento de lucidez y sus ojos se fijaron en mí, se encontraban llenos de lágrimas.
—Alice— musité —no me dejes— susurré y ella me sonrió ligeramente antes de volver a la inconsciencia, me acerqué lentamente a ella, descubrí su cuello, el cual se encontraba lleno de sangre, el monstruo en mí se regocijó al saber que pronto probaría el dulce líquido que se me tenía prohibido desde hacía tiempo y solo una vez había tenido la dicha de catar, cerré los ojos y me deleité con el olor de su suave sangre, un momento después, mis dientes cortaron su fina y frágil piel, haciendo que su deliciosa sangre llenara mi boca, saboree por un momento aquel placentero elixir, Escuché un ligero gemido y me detuve inmediatamente, me alejé de su apetecible cuello después de sellar aquel lugar y mordí en sus muñecas, después su tobillos, entonces todo quedó en quietud, pero entonces comencé a sentir dolor… su dolor, gemí y me dejé caer de rodillas a su lado, rara vez podía sentir el dolor físico de las personas, solo cuando era demasiado poderoso el sufrimiento se volvía como mío y no podía hacer nada por evitarlo, ni siquiera podía evitar el dolor de la persona afectada.
—Alice, pronto terminará, cariño mío— mascullé y comencé a acariciar su rostro, hice una mueca, era demasiado dolor, pero podía controlarlo, era una pequeña paga por el dolor que yo le hacía pasar a ella en ese momento… por segunda vez en su existencia…
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El primer día Alice se retorció entre las sábanas llenas de sangre, las cuales cambié y también limpié el cuerpo de Alice con un paño húmedo, percatándome de cómo mi veneno cerraba sus heridas, el metal que había atravesado a Alice se encontraba en algún rincón de la habitación, al igual que su ropa y las sábanas, Alice no gritaba ni decía nada, se limitaba a retorcerse en la cama, dejaba de sentir su dolor en ciertos momentos, pero volvía poco después, recordándome que eso aún no acabaría.
El segundo día me limité a hablarle a Alice, recordando la primera vez que nos encontramos, mi pasado, la segunda vez que nos encontramos, lo hice ya que recordé el miedo que ella tenía de un recordar nada, al igual que en su primera transformación, también le hablé sobre nuestra primera boda y nuestra luna de miel, después le conté sobre nuestra segunda boda y lo que había pasado.
El tercer día, me encontraba agotado mentalmente y tenía sed, mucha sed, el olor de la sangre de Alice me era apetecible, aún cuando sabía que aquella sangre no era fresca, si no, que tenía dos días; lo único que esperaba febrilmente era el despertar de Alice, estrecharle de nuevo entre mis brazos y salir de caza con ella, volver a ver sus hermosos ojos mirándome con amor, suspiré y dejé caer mi cabeza en su brazo derecho.
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Alice POV
El dolor, oh, ese dolor tan conocido por todos los vampiros me hizo reaccionar de nuevo, recordándome que yo no me iba a ir de aquel mundo, una suave voz susurraba algunas palabras, sin embargo no pude descifrar su significado, las llamas abrazaban mi cuerpo, pudieron ser minutos, horas o días después, cuando sentí que alguien movía mi cuerpo, sin dejar de hablar conmigo, aquella dulce voz me calmaba un poco, sabiendo que no iba a despertar sola, que alguien estaba esperándome, solo que no sabía quién era ese alguien, sus suaves y frías manos recorrían mi rostro y mis brazos mientras hablaba, el dolor comenzó a retroceder poco a poco de mis manos, mis pies, poco a poco durante lo que pudieron ser horas o minutos, comenzó a desaparecer aquel ardor de mi cuerpo, pude escuchar una plática entre tres personas, lejos, el sonido de autos pasar por la calle cercana, una radionovela un poco más lejos, pronto todo el fuego se concentró en mi pecho, en mi corazón, el cual comenzó a latir frenéticamente, cada palpitar dolía y entonces de pronto todo en la habitación fue silencio…
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J POV
El corazón de Alice por fin se detuvo y me tensé, mientras me alejaba silenciosamente de ella, no quería asustarle.
—Alice— solté en un suave susurro, no queriendo asustarla, pero deseaba que abriera sus ojos, sin embargo, no se movió —Alice, cariño— mascullé y di un paso hacia ella, entonces abrió sus párpados y sus pupilas se clavaron en mí, sin embargo, no necesité mi don para saber que se encontraba confundida —Alice, soy Jasper…
— ¿Jasper?— susurró aquella cantarina voz que tanto había extrañado, sin embargo su tono de confusión opacó la felicidad que pude sentir, ladeó su cabeza ligeramente, ella no sabía quién era yo.
Hola (:
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Lamento la tardanza…
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Espero os haya gustado el capítulo.
¿REVIEWS?
