¡Hola! Aprovechando mi momento de inspiración escribí una nueva continuación para el fic, se las dejo para que vean que tal.

¡Saludos! ^^

~ Cindy Elric ~


Decimoquinta Melodía: Aparición.

–Las dos primeras pruebas han sido superadas –comienza Irasue mirando con solemnidad a todas los presentes en la cena–. Reservaré mis felicitaciones para la ganadora final, por ahora sólo diré lo decepcionada que estoy de quienes no consiguieron avanzar tomando en cuenta la calidad de las participantes.

Kagome frunció su ceño ante esas palabras y las miradas de resentimiento en su dirección pero se mantuvo firme negándose a caer en la provocación.

–Kazuya, puedes continuar.

–Gracias –hace una leve reverencia ante la mujer–. Como acaba de mencionar la señora Irasue, las dos primeras pruebas han sido superadas, las siguientes serán un desafío aún más exigente ya que en estas tanto su poder físico como espiritual será puesto a prueba. La tercera prueba se llevará a cabo a media noche y para esta la única indicación será quedarse en sus habitaciones sin salir hasta que termine.

–¿Quedarnos en nuestras habitaciones?

–Exacto –asiente sonriéndole a la sacerdotisa–. Esta prueba es personal, deben estar solas en sus habitaciones para poder llevarla a cabo, por ello les pido a las doncellas que siguen participando cumplan esa simple y única orden.

Tras las indicaciones la cena dio inicio, todos comiendo en el acostumbrado e incómodo silencio de siempre hasta que esta finalizó y las doncellas no perdieron tiempo en acatar las órdenes antes mencionadas, todas a excepción de Kagome y Hikari quienes se mantuvieron en sus puestos por un tiempo más.

–¿De qué crees que trate la prueba, Hikari?

–No lo sé, el que se realice en un espacio cerrado, por no decir pequeño, es bastante inusual.

–Pues disculpen si las habitaciones del castillo son pequeñas –reclama apareciendo de pronto entre las dos jóvenes.

–¡Deja de aparecerte así! –se queja con una mano en su pecho, la había asustado.

–Yo no quería decir eso –responde sonriendo–, sólo lo digo en comparación a las pruebas anteriores que fueron en el exterior.

–Pues… eso se debe a que esta prueba no será como las anteriores.

–¿A qué te refieres? –Frunce su ceño ante la enigmática expresión del youkay.

–No estoy en libertad de explicárselos, pero de todo corazón espero que puedan superarla –les sonríe.

–Tú crees que todo lo puedes arreglar con una sonrisa –suspira.

–Sí, porque mi sonrisa es hermosa.

–Lo que digas… –rueda sus ojos–. Apropósito, ¿Sesshoumaru dónde está? No lo he visto desde que inició la segunda prueba.

–Es verdad… tampoco estuvo presente en la cena.

–El príncipe está ocupado con unos asuntos… digamos que personales –amplía su sonrisa–. Mañana estará de vuelta así que no te preocupes Kagome, no te está engañando.

–¿Preocu…? ¡Estás loco! ¿Por qué yo estaría preocupada por…? Es decir, ¿engañarme a…? ¿Cómo es que él…? ¡Estás loco!

–Sólo era una broma.

–No me hace gracia, no eres gracioso, ¿saben qué? Ya es tarde, me voy a mi habitación, buenas noches Hikari –se marcha.

–La hiciste enfadar –suspira–, otra vez.

–¡Pero era una broma inocente!

–Tus comentarios nunca son inocentes –niega–, yo también me voy a mi alcoba, no falta mucho para media noche.

–¿Te acompaño? –Amplía su sonrisa.

–Puedo ir sola, gracias.

–¿Eh? ¿También te enojaste? ¡¿Por qué?!

–No estoy enfadada, buenas noches –le sonríe.

–Buenas noches… –sonríe en respuesta y luego desaparece.

Ya nadie rondaba el castillo, cada doncella estaba en su alcoba y el silencio reinaba, la media noche llegó y con ella la oscuridad, todo vestigio de luz fue borrado, ni la luna iluminaba las habitaciones.

–Está muy oscuro…

Murmura Kagome mirando a su alrededor, hace sólo segundos se encontraba mirando la luna desde su ventana y ahora sólo había oscuridad, estirando sus manos comenzó a palpar su alrededor para esquivar los muebles hasta la cama en donde se sentó, rechazando la tentación de ir a buscar a Hikari tras recordar las palabras de Kazuya decidiendo entonces quedarse en su lugar, ni siquiera Fénix se encontraba en su alcoba ya que debido a la prueba Kazuya se lo había llevado con él (con bastante dificultad vale destacar).

La sacerdotisa trató de acostumbrar sus ojos a la oscuridad pero era imposible ver algo, todo vestigio de luz se había desvanecido, se levantó para buscar el mueble que estaba cerca de la cama (anteriormente había visto una vela en él), trató de alcanzarlo pero no logró tocar nada, suspiró pesadamente para luego regresar hasta la cama pero ya no la encontraba, caminó unos pasos y se preguntó cuán grande era la habitación, no chocaba con ninguno de los muebles ni con las paredes, parecía que se encontraba en un vacío… cerró los ojos y por en su mente pasó un recuerdo desagradable, de aquella vez que había quedado atrapada en la cueva de Jade… ¿Qué era eso? ¿Esa era la tercera prueba? Pero… ¿qué se supone que tenía que hacer? Kazuya no les había explicado nada al respecto.

–Kagome…

La sacerdotisa escuchó esa voz venir desde la oscuridad, agudizó los oídos para tratar de oír su origen pero al no escuchar nada en unos minutos se preocupó.

–¿Quién es? ¡Habla!

–Kagome Higurashi…

–¿Quién es? ¿Dónde estás? –Gira su cabeza tratando de ubicar la voz.

–Kagome Higurashi, ¿por qué estás aquí?

–¿Quién eres? ¡Muéstrate! –grita.

–Soy Inutaisho –aparece frente a ella.

–¿Inutaisho? –Ve sorprendida a la aparición frente a ella, ese hombre tenía un asombroso parecido con Sesshoumaru, pero también con alguien más…–. ¿Quién eres tú?

–¿No conoces mi nombre? Después de todo al parecer mis hijos no se preocupan por mencionarme.

–¿Tus hijos?

–Sí, yo soy el padre de Sesshoumaru y… de Inuyasha.

Kagome se sorprendió por aquello, es verdad, había oído hablar de él pero eran en ocasiones tan lejanas que lo había olvidado, pero ahora que lo pensaba, ¿él no estaba muerto?

–Sí, estoy muerto.

–¿Eh? ¿Cómo…?

–He venido para para presenciar el ritual de mi hijo, aunque sólo estaré presente en esta prueba y al final del eclipse.

–¿Usted es parte de la tercera prueba?

–Podría decirse que sí…

–¿Y de qué se supone que trata esta prueba? Kazuya no nos dijo nada.

–La prueba consiste en obtener mi aprobación –ve la sorpresa en el rostro de Kagome–. Yo decidiré quien merece participar en las siguientes pruebas, sólo aquellas doncellas que a mis ojos sean candidatas aptas para convertirse en la esposa de mi hijo podrán continuar.

–Ya-Ya veo… –se rasca la mejilla con su dedo índice–. Supongo que después de todo es una tradición familiar…

–Así que, sacerdotisa Higurashi…

–Puede llamarme Kagome –lo interrumpe sonriéndole.

El youkay la mira unos segundos en silencio para luego esbozar una ligera sonrisa de satisfacción.

–De acuerdo, Kagome… dime, ¿por qué participas en este ritual?

–Bueno… podría decirse que fui amablemente invitada por su hijo.

–¿Disculpa?

–Eh… supongo que el sarcasmo no es propio de su época –suspira–. ¿Cómo explicarle sin extenderme?

–No te preocupes, nos encontramos en otra dimensión, en este lugar nadie nos interrumpirá y el tiempo no transcurre normalmente, así que te pido por favor me cuentes todas las razones que te trajeron hasta acá.

–Si usted lo dice… –da una mirada rápida a su alrededor y luego asiente–. Pues, inicialmente escuché la canción de Kazuya pero no entendía de qué se trataba, Sesshoumaru se interponía en cada ocasión que iban a explicarme su significado, finalmente cuatro días antes de que todo comenzara fui secuestrada por Kazuya y traída a este castillo, en este lugar la señora Irasue me contó de que trataba todo el asunto del eclipse y el ritual, Kazuya nos explicó que si la doncella que ganaba el ritual rechazaba el compromiso, Sesshoumaru podría obtener su poder sin tener que casarse así que el "príncipe" –hace comillas con sus manos–, tuvo la grandiosa idea de mantenerme prisionera para que ganara las pruebas y renunciara al premio ya que no tengo ningún interés en él –una vena se marca en su frente al pronunciar esto último– en fin –suspira–, de alguna u otra manera terminé participando en las pruebas, después de todo no puedo escapar aunque quiera por culpa de la barrera que cubre el lugar, por cosas de suerte o el destino, quien sabe, logré superar las dos primeras pruebas y ahora estoy en la tercera y… eso es todo, no sé qué más podría decirle…

–Entonces estás acá por culpa de mi hijo.

–¡Exactamente! Fui secuestrada y retenida contra mi voluntad –se cruza de brazos.

El demonio miró por unos segundos la expresión de obvia molestia de la chica y entonces suspiró disimulando una nueva sonrisa.

–Si no me equivoco –continúa después de unos momentos–. Tú acompañas a Inuyasha en su viaje, ¿no es así?

–Sí, viajo con él para reunir los fragmentos de la perla de Shikon.

–Y… ¿Cómo está él…? –Baja su mirada.

–Pues… él se encuentra en perfectas condiciones, se esfuerza mucho reuniendo los fragmentos y luchando contra sus enemigos, su temperamento es violento y grosero pero tiene un buen corazón.

–Supe de la tragedia que sufrió en el pasado, con aquella sacerdotisa llamada Kikyo y de sus problemas con Naraku.

–Cierto… –baja su mirada–. Estuvo muchos años sellado en aquel árbol por culpa de los engaños de Naraku además de que perdió a la mujer que amaba… pero él nunca se ha rendido en su lucha, siempre ha estado dispuesto a dar la pelea contra todo aquel que lo enfrenta, también Kikyo volvió a la vida así que ha tenido la oportunidad de verla otra vez.

–Tú eres su rencarnación, ¿o me equivoco? –mira detenidamente a Kagome.

–Tiene razón –asiente–, yo rencarné de la sacerdotisa Kikyo por eso tengo el poder de purificar la perla de Shikon pero… no tengo nada que ver con ella, no me parezco en nada, nuestras personalidades son completamente diferentes sin mencionar nuestros sentimientos… –sonríe con tristeza.

–Tú… ¿quieres a mi hijo?

–¿Eh? –Sube su mirada hacia el youkay–. No, no, no –niega con su cabeza y manos–, yo no… no he dicho eso…

–Pero no creo equivocarme.

Kagome mira al demonio por unos segundos para luego suspirar profundamente y sonreír derrotada.

–Para ser una imagen astral usted es bastante perceptivo.

–Me alegra de que mi hijo tenga la compañía de alguien más, en su infancia sólo compartía con su madre –desvía la mirada con nostalgia.

–Inuyasha ha hecho muchos amigos desde que fue liberado, viajamos junto a tres amigos incomparables, además de que ha ayudado a mucha gente en el camino, además… –busca los ojos del youkay con su mirada–. Él siempre recuerda con cariño a su madre y aunque lo niegue, sé que estaría feliz de poder conocerlo –le sonríe.

–Eres una persona extraña.

–Ya me lo habían dicho –se ríe avergonzada.

–Pero ahora te encuentras lejos de Inuyasha.

–Kazuya me trajo al castillo sin preguntar, ni siquiera me di cuenta de lo que ocurría hasta que fue tarde, Inuyasha debe estar buscándome en estos precisos momentos.

–Dime Kagome… ¿por qué ayudas a Sesshoumaru? Dices que fuiste traída contra tu voluntad y que eres prácticamente una prisionera, pero podrías desistir de las pruebas, hacerte a un lado y dejarte vencer, podrías simplemente evitar todo esto.

–No soy una cobarde.

–¿Disculpa?

–No voy a esconderme, le demostraré a todas las doncellas que no hacen más que burlarse de los humanos que no somos seres inútiles como piensan, le haré ver a la señora Irasue que los humanos somos tan valientes y fuertes como un demonio, y por sobre todos los demás, le demostraré a Sesshoumaru que yo no soy alguien de quien se pueda burlar, él tendrá que aprender a respetarme a mí y a los humanos.

–Niña, ¿estás consiente de que esa es una lección difícil de enseñar? Mucho más si estamos hablando de mi hijo.

–Lo sé, pero no me rendiré, nunca lo haré… si Inuyasha fue capaz de darse cuenta de eso estoy segura de que Sesshoumaru también lo verá.

–No puedes compararlos, Inuyasha en parte es humano mientras que Sesshoumaru es…

–Un youkay –lo interrumpe–. Lo sé pero usted también lo es, ¿no es así? Y a pesar de eso amó a una humana, para poder enamorarse de ella debió olvidar las barreras que los separaban, olvidar el que usted era un demonio y que ella era humana, sólo eran un hombre y una mujer…

–Dices cosas extrañas… –sonríe abiertamente–. Te pareces a ella.

–¿A-A quién se refiere? –Pregunta sintiéndose un tanto avergonzada por la sonrisa frente a ella, preguntándose si de esa sería si Sesshoumaru sonriera de forma tan abierta y sin maldad.

–A Izayoi… ella siempre decía que la mirara más allá de nuestras especies, me pedía aparecer frente a ella con mi forma original y acariciaba mi cabeza con cariño, sin miedo.

–Debió ser alguien excepcional.

–Ahora que lo pienso… te pareces un poco a ella, ahora puedo entender porque mis hijos te quieren tanto.

–¿Eh?

–Kagome –habla esta vez aumentando el tono de su voz–. Te permitiré pasar la tercera prueba para confirmar si eres capaz de lograr tu objetivo, quiero darte la oportunidad para que demuestres hasta donde pueden llegar los deseos de los humanos.

–¿En serio? –lo mira sorprendida al mismo tiempo que nota la luz de la luna aparecer por una de las ventanas.

–Estaré ansioso por ver el desenlace de este ritual, cuida de mis hijos por favor…

–¿Señor…?

La imagen del youkay desapareció al mismo tiempo que el cuarto fue totalmente iluminado. La sacerdotisa se encontró sentada en la cama sin nadie a su alrededor, se levantó rápidamente y se dirigió hacia la habitación de su amiga.

–¡Hikari! Hikari, ¿estás ahí? –golpea insistentemente la puerta.

–¿Kagome? –Pregunta abriendo la puerta de su habitación–. ¿Pasa algo?

–¡Hikari! –Sonríe–. ¿Pasaste la prueba? ¿Lo hiciste? –La mira ansiosa.

–¿Eh? Sí, recién… ¿y tú?

–¡Sí! –Amplía su sonrisa por la buena fortuna de ambas.

–¡Chicas! –Aparece junto a ellas–. ¿Qué tal?

–¡Que no te aparezcas sin avisar! –Grita dando un salto debido a la repentina aparición.

–Bueno, bueno, supe que superaron la tercera prueba –sonríe–. ¡Felicidades!

–¿Tú sabías de qué se trataba?

–Claro que sí, pero no podía decirles nada.

–Fue algo sorpresivo el conocer al padre del príncipe… nunca me lo imaginé.

–Ni yo…

–El que hayan superado la prueba significa que él les ha dado su aprobación, deberían estar felices –le sonríe especialmente a la sacerdotisa quien no lo nota.

–Kazuya, ¿dónde está Fénix?

–Lo traigo enseguida –desaparece para luego aparecer al instante con el ave envuelto en un campo de energía.

La sacerdotisa toma al ave en sus manos mientras es observada por los youkay que sonríen.

Sesshoumaru se encontraba en uno de los balcones del castillo mirando hacia el horizonte perdido en sus pensamientos.

–Hijo… –aparece tras él.

–Ya ha terminado la tercera prueba –menciona sin molestarse en voltear–. ¿Qué haces aquí? Deberías desaparecer.

–Quería verte.

El youkay más joven frunció su ceño ante esas palabras volteando para encontrarse con la molesta sonrisa de su padre.

–¿Qué haces aquí? –Insiste.

–Ya te lo dije, quería…

–Tu tiempo es limitado en este mundo –lo interrumpe–, ¿y quieres que creas que lo perderías conmigo? Habla, ¿qué es lo que quieres?

–Estás siendo injusto conmigo, pero de acuerdo, lo merezco –suspira–. Cuatro doncellas han superado la prueba, cuatro se han acercado al final del ritual.

–¿Cuatro? –Frunce aún más su ceño–. Son demasiadas para obtener tu aprobación.

–Sí, y las cuatros tienen objetivos diferentes… pero una en especial llamó mi atención.

–No me digas que tú también tienes una favorita.

–¿Irasue eligió a una?

–Sí, pero no quiso decir cual, ¿cuál es la tuya?

–La que tú elegiste.

–¿Por qué? Sabes que quiero que gane para evitar el compromiso, ¿no es así?

–Sí, ella me dio una detallada explicación al respecto.

–Entonces, ¿por qué…?

–Porque –lo interrumpe–, cuando miro sus ojos veo calidez y felicidad, algo que quiero en tu vida.

–¿Acaso no escuchaste que yo…?

–Sí –vuelve a interrumpirlo viendo con deleite la expresión de molestia en el menor, más no de odio–, pero el que no quieran casarse no significa que ella no pueda derretir tu corazón –finaliza para luego desaparecer.

Continuará…


¡Muchas gracias a todas/os quienes me dejan sus reviews! Siempre he dicho que es la mejor forma de animarme ^^

hekate ama, Ranka Hime, Claro de luna, Faby Sama, sessho–mary, Sheccid Cullen, Flor-VIB412 y Alice-Vampiirithap-Cullen, ¡muchas gracias! En especial porque a la mayoría las he visto en otros de mis fics.

Apropósito, Ranka Hime estoy de acuerdo contigo, al fic le está faltando más acción entre Sesshoumaru y Kagome, así que en el próximo capítulo me esforzaré por eso.

¡Saludos y gracias otra vez! ^^

~ Cindy Elric ~