Los días fueron pasando, Kurama y Botan continuaban buscando la fuente de aquel extraño poder, pero fue en vano, no sabían nada acerca de ella, solo que aparecía de vez en cuando, Kurama por su parte no notaba esa sensación o tal vez ya se había acostumbrado a ella y Botan si sentía ese poder, pero no sabía cómo describirlo, era algo extraño, por mas que le intentaba decir que era lo que sentía, Kurama no lograba entender nada.

En las horas libres que iban teniendo a lo largo de la mañana Kurama se dedicaba a seguir a Botan, ya que esta iba buscando donde lo sentía con mas fuerza pero no avanzaban en su búsqueda, lo que si que avanzó fue su relación, ambos mantenían conversiones durante horas, en la escuela y el rato que pasaban juntos para que Botan consiguiese aprobar sus exámenes.

Ambos se sorprendían de sí mismos, se lo pasaban genial estando el uno con el otro. Sus compañeras de clase estaban muy molestas con Botan, su querido Minamino le prestaba demasiada atención, ni siquiera a la mas bella de la escuela le prestaba esa atención y consideraban que Botan no era tan deslumbrante

Por otra parte los chicos les encantaba Botan, por toda su personalidad y en ocasiones su torpeza era algo que la hacía más hermosa. Todos querían conocerla pero parecía que ella no se lo iba a poner fácil.

Ahora tenían la clase de física, tocaba hacer experimentos y para ello debían colocarse por parejas.

- Minamino, elija a su compañera – el profesor decidió hacerlo así para que no hubiese represarías y así él estaría más cómodo.

- mi compañera será Botan.-dijo sin dudar

-¡otra vez!- se oyeron las quejas de todas- es la segunda vez seguida.

- silencio – advirtió el profesor – acepten su decisión.

- estas loco, por que me eliges otra vez, la vez pasada a poco te hago explotar- susurro mientras el profesor explicaba en que consistía el proyecto.

- eso no importa, tú eres mejor compañera que cualquiera de ellas, aunque me hagas explotar- le dedico una pequeña sonrisa-. Las demás son muy pesadas y no hablan más que de tonterías.

Botan solo se limito a sonreír, era una de las pocas veces que Kurama era capaz de hacerla sentir especial. Al parecer Kurama no era como pensaba, ella creía que le encantaba tener a miles de chicas a su alrededor, pero parece que no era así. Mientras tenia estos pensamientos comenzó a tener una extraña sensación en su interior, era algo extraño nunca lo había sentido. Ahora que se daba cuenta había sentido muy pocas cosas en su trabajo como guía espiritual, no le quedaba tiempo para tener conversaciones con otras personas por lo menos que estuviesen vivas.

Cuando Botan salió de sus pensamientos vio a Kurama que estaba haciendo algo extraño, no era lo que le profesor había indicado en la pizarra, el no se podía estar equivocando todo aquello se le daba genial.

- que estas haciendo, eso no es lo que hay que hacer.-se quejo

- no te preocupes Botan, se lo que hago con esto, tal vez podamos avanzar en nuestras investigaciones sino, podemos pegarnos toda la vida buscando.- comentaba por lo bajo mientras seguía mezclando compuestos.

- ¿y que tienes en mente?- pregunto algo curiosa.

- ya esta. Si tiramos este frasquito, se creara una nube invisible de humo y todo el que contenga un poder espiritual desarrollado se desmayara y así podremos adivinar quien tiene poder espiritual e investigarlo.

- ¡acaso eres tonto! Si tiras eso el primero que se desmayara serás tu- dijo Botan preocupada.

- no pasara nada solo dormiré durante unas horas, a ti no te afectara por que tu poder esta justo por debajo del limite y si esa fuerza preocupa tanto al mundo espiritual será algo fuerte. Además el humo no tiene ningún efecto secundario por lo que no tienes de que preocuparte.

- de ninguna forma, no te voy a permitir que hagas una tontería como esa, aunque sea para resolver el problema.- le replico al chico un tanto molesta-

- me da igual lo que digas, lo utilizare cuando lo crea necesario, te ha quedado claro.-dijo seriamente, quería acabar con esta tontería cuanto antes-

- ¡eres idiota!- dijo gritando olvidando que estaba en la clase.

- señorita Botan, salga de clase –dijo molesto el profesor

- voy- decía mientras recogía alguna de sus cosas- Kurama, esta me la vas apagar…

- no te enfades conmigo la culpa es tuya por gritar- susurro, en ese instante Botan le dio la espalda y salio de la clase. "no puedo creerlo es la primera vez que una mujer me dice algo así, por que me siento tan contento, acaso me alegro por que me llamo idiota Tal vez me emocione alguien me plante cara"-pensó.

Cuando se acabo la clase, fue a hablar con Botan, esta seguía molesta con Kurama.

- por que no me dejas en paz.- se escapó de él, apartándose.

- vamos Botan no te enfades por tonterías, siento que te echaran de clase.

- eso me da igual, estoy enfadada por que eres un maldito cabezota.- se giró a mirarlo-

- Botan tu eres la tozuda, por que no…- fue interrumpido por Botan.

-otra vez ha vuelto ese extraño poder.- al decir esto, Kurama sacaba el frasquito y se preparó para tirarlo, lo cual no tardo en hacer.

Cuando el frasco se rompió, un extraño humo apareció que solo Botan podía ver era algo inexplicable, pero cierto. Poco tardo Kurama en caer desplomado en el suelo.

Pasado un rato, Kurama despertó tumbado en una cama, todo lo que le rodeaba le indicaba que está en la enfermería. Al moverse un poco a parte del dolor de cabeza sintió que alguien estaba apoyado en un costado de la cama.

-¡ah!- se echó la mano a la cabeza nuevamente al intentar incorporase.

- ¡Kurama! Ya has despertado, estaba muy preocupada por ti- se incorporó al verlo

- te dije que no había necesidad de preocuparse –la miro-

- cuando tiraste el frasquito y te desplomaste, te golpeaste la cabeza. Por eso estaba preocupada.-le regaño- podías haberte hecho mucho daño.

- no importa, ahora dime ¿cuantos mas han caído?

-siento decirte esto pero… solo tú te has desplomado. ¿Es posible que lo haya evitado de algún modo? Aunque hay un grupo de personas que no han venido ha clase, así que puede que sea alguno de ellos que ha estado husmeado por ahí y luego se marcho.

-bueno…- pensó- podría ser… entonces, vamos a investigar – se preparó para levantarse

- no seas tonto, la enfermera me ha dicho que te acompañara a casa y que descansaras. Así que es lo que vamos a hacer, lo otro puede esperar.-dijo con convención.

-estoy bien, no es necesario –trato de quitarle importancia

- la enfermera ha dicho que podrías volverte a desmayar por el golpe, así que VAMOS A IR A TU CASA Y VAS A DESCANSAR ¿te ha quedado claro? –Se impuso, levantándose para que le hiciera caso-

Después de estas palabras a Kurama no le quedo otra que obedecer a lo que le decían, comprendió que a veces Botan da mucho miedo cuando se enfada.

Ambos se dirigían hacia casa del pelirrojo, existía un silencio algo incomodo entre los dos, en este silencio Botan, comenzó a ponerse nerviosa, no era la primera vez que iba a su casa, bueno era la primera vez que iban lo dos solos otras veces estaba Yusuke y Kuwabara, pero aun así no entendía por que se sentía así. Pero pronto llegaron a la casa con una fachada blanca y se podía ver como un sendero de hierba conducía a la parte trasera de la casa, en ese sendero se podían ver toda clase de plantas, seguramente Kurama las había cuidado y las habría hecho crecer con su poder, era preciosos, había plantas de todos los tipos con flores de todos lo tamaños, formas y colores. Era un paraíso.

-Kurama-rompió el silencio – esas flores ¿las has cuidado tú?

- si yo soy quien me encargo del jardín siempre he tenido mejor mano que mi madre para ello – respondió con una ligera sonrisa-

- ¿no hay nadie en casa?- dijo sorprendida

- no, mi madre a salido de viaje y tardara en regresar. Bueno Botan ya estoy en mi casa, ya puedes volver a la escuela, te agradezco que me hayas acompañado.

- no te voy a dejar aquí solo, así que me quedare contigo.

- Botan no es necesario

- si me hubieses hecho caso no hubiese pasado nada, así que ahora te aguantas.- mientras decía esto se metía en casa de Kurama.

La casa era grande y estaba limpia, ordenada y con una decoración exquisita. Era como una casa de revista, Botan se quedó contemplando cada rincón.

- vamos Kurama, vete a la cama y descansa. Yo preparare algo para comer.

- mira que llegas a ser molesta, no es necesario, quédate sentada o viendo la tele y ya.

- Kurama… no me hagas enfadar, te he dicho que subas a tu cama.

- esta bien, no te enfades ¡MAMA!- comenzó a subir las escaleras llegando a su habitación bastante molesto por su actitud

- Kurama ¿Qué quieres de comer?

- no es necesario que me prepares nada. Cuando sea, yo me preparare lo que sea.

Kurama se hecho en la cama y no tardo en dormirse, mientras tanto Botan preparo algo para comer ya que pronto seria la hora, abrió el frigorífico y miro que había, la verdad es que para ser un hombre se cuidaba bien, el frigorífico estaba a reventar de comida.

Paso una media hora y el esfuerzo de Botan dio su fruto. Preparo la mesa y llamo a Kurama en varias ocasiones, pero este no respondía por lo que decidió subir las escaleras.

La decoración del piso de arriba era igual que el de la planta baja. Ando buscando la habitación de Kurama y finalmente la encontró.

Al entrar se podía oler un agradable aroma a flores, el color de las paredes era blanco, tenía varias estanterías llenas de libros de todas clases.

Un escritorio con todos los libros de la escuela y un tablón con varias fotos.

Al final de la habitación, Botan encontró a Kurama dormido con apenas ropa, enseguida se ruborizo al ver aquella imagen, decidió acercase para despertarlo, su rostro era diferente al que ella conocía, ahora su rostro mostraba paz y se veía muy guapo. Nuevamente Botan comenzó a tener ese sentimiento que no sabia que era. Una vez al lado de la cama se sentó en el un lado, el pelirrojo se giro y dejo ver todo su torso desnudo y Botan pudo ver algunas cicatrices en el.

Parecían recientes, bueno al fin y al cabo el torneo de la oscuridad había terminado hacia unas semanas y Kurama salio bastante lastimado en su ultima pelea.

En ese momento Botan comenzó a recordar

-FLASHBACK-

Durante el torneo tras la lucha contra el equipo de Ichigaki, Botan atendía a Kuwabara el cual había salido bastante mal parado al dejarse golpear por los tres luchadores en su intento de que despertaran. Anunciaron que se iniciaba la siguiente ronda, contra el equipo del misterioso país de las hadas. Yusuke se enfado muchísimo por esta decisión y para colmo encerraron a la mascara y a Hiei, por lo que solo quedaban Kurama y Yusuke.

Transcurrido un rato, el combate comenzó, Kurama fue el primero y su rival era Gama, aunque tuvo algunas dificultades finalmente lo derroto, usando sus cabellos en su opinión era fascinante que pudiese hacer semejante cosa. Gama antes de morir consiguió con su sangre bloquear el poder espiritual de Kurama acto seguido tuvo que luchar contra Touya el cual le causo graves heridas ya que para poder derrotarlo tuvo que usar su propio cuerpo, arriesgando su vida. Tras eso el ya no podía moverse, esto hizo que el corazón de Botan dejara de latir durante unos segundos, pero pronto la comentarista comunico que seguía vivo y finalmente el cobarde de Bakuken lo uso como saco de arena, esto hizo enfurecer a Yusuke el cual consiguió cambiar el combatiente.

Kurama se encontraba apoyado en la pared. Y Botan escucho un quejido del pelirrojo.

- ¿estas bien?

- si, hazme un favor déjame tranquilo un rato- dijo mientras se resentía de sus heridas.

Como se esperaba del capitán del equipo de Urameshi venció a Jin y finalmente Kuwabara tuvo que luchar por el juego sucio de los directivos del torneo, pero todo salio bien gracias a Yukina.

Cuando terminaron los combates, Botan curo a Kuwabara y luego fue ha ver a Kurama para ayudarlo en lo que fuese.

-¿se puede pasar?- se oían golpes a través de la puerta – soy Botan

-adelante- "que querrá ahora"-pensó

- he venido a curar tus heridas, se ven muy feas.

- no es necesario que lo hagas, solo déjame dormir.

- vamos Kurama, quítate esa ropa ensangrentada y déjame ver las heridas con mi poder puedo ayudarte.

- Te he dicho que no lo necesito

- Kurama o te lo quitas tu o lo tendré que hacer por la fuerza. Y será peor.

- eres muy pesada- afirmaba mientras se quitaba la camisa.

El ambiente en ese momento era algo tensó, Kurama normalmente curaba sus heridas por lo que no necesitaba la ayuda de nadie, Botan por su parte estaba contenta era la primera vez que podía vendar a alguien sin que se quejara de dolor. Estaba muy feliz.

- Hn – exclamo el chico

-perdón, lo apreté demasiado. Ya esta. –sonrió suavemente

- bien ahora déjame dormir- dijo esto mientras se metía en el cuarto y cerraba la puerta.

-¡DESAGRADECIDO! – grito molesta la chica. Con un gesto de enfado.

Tras la final Botan volvió a curar sus heridas, y sucedió otra vez lo mismo.

-FIN—FLASHBACK-

Mientras Botan recordaba esto, ella acercaba su mano hacia la marca de su estomago. Cuando llego a tocarla, el brazo de Kurama la agarro e hizo que Botan acabara tumbada al lado de Kurama.

- o-oye, Kurama – se notaba en la voz de la peliazul algo nerviosa, pero no podía moverse lo único que pudo hacer fue esperar a que la soltara, pero en ese rato Botan podía notar el agradable olor a rosas que desprendían las sabanas, Botan se sintió muy relajada al sentir este olor y finalmente se quedo dormida, en los brazos de Kurama.