muchas gracias, por leerlo. me alegra haber mejorado ^^

bueno aquí esta otro capitulo ^^

disfrútenlo y ya saben espero criticas para mejorar todo lo que pueda y que la historia sea entretenida.


Botan despertó tras un buen rato, cuando miro a su alrededor no había nadie. Se sintió muy avergonzada Kurama la había visto durmiendo tumbada en la cama con él. Después de darle vueltas ha como verle la cara después de ello. Decidió bajar a pero mientras iba bajando al piso de abajo, percibió un agradable olor.

- Que estás haciendo, deberías estar descansando y no preparando nada.

- ya he descansado suficiente, y como es la hora de cenar

-¡la hora de cenar! ¿Ya es tan tarde?

-^^ has dormido como un liróncillo, e preparado la cena como agradecimiento, por la comida de antes.

- ¬¬ -"es la primera vez que me agradece algo" pensó.

-¿Por qué me miras con esa forma?

- no, no es nada ^^ vamos a cenar tiene muy buena pinta.

- claro, vamos.

La mesa estaba llena de platos, que se veían muy ricos. Kurama retiro la silla de botan para que ella se sentara y la acomodo cerca de la mesa. Acto seguido se sentó en la silla de enfrente.

La cena transcurrió con tranquilidad pero en un completo silencio, botan no sabía cómo reaccionar estaba totalmente avergonzada por lo que había pasado y no era capaz de mirarlo a los ojos. Kurama por su parte, sentía algo parecido, la sensación de levantarse y notar entre sus manos las de otra persona, y algunos mechones rozando su rostro, en ese instante sintió algo, algo extraño le hubiese gustado quedarse así. Finalmente para romper el silencio que había intento entablar una conversación.

-¡Esta muy bueno!- dijo botan- se te da bien cocinar ^^

-jajjaja-echo a reír- claro en el Makai no hay nadie que te cocine, ni se preocupe por ti ¿sabes?

- claro, tu vienes del Makai. La verdad es que por tu forma de comportarte no pareces un youkai.

-me adapto fácilmente ^^

- se que no debería preguntar, pero dime ¿Cómo fue que te convertiste en bandido?

- es una larga historia, te lo intentare resumir un poco.

- buscaba olvidar algunos malos recuerdos, cambiando la forma de vivir.

- ¿Qué malos recuerdos?- pregunto intrigada, sentía mucha curiosidad por saber más cosas de él.

- ^^ ¿a qué viene este interés tan repentino? No me digas que la fuerza extraña eres tú y que no eres la verdadera botan.

-¡qué dices! Serás tonto- mientras decía esto se levanto y estuvo a punto de caerse ya que tropezó con su propio pie.

- me acabas de demostrar que eres botan- Kurama la cogió antes de se cayera y se hiciese daño- solo tú podrías ser tan torpe ^^ eso me gusta.

- no te rías de mi- decía mientras estaba en los brazos del pelirrojo "que me está pasando porque no me levanto, me siento muy cómoda en sus brazos" cuando salió de sus pensamientos vio un reloj que indicaban las 22.00.- se está haciendo tarde, mejor me marcho, tu descansa y mañana después de clases vendré a ver como estas y te informare de todo lo que pase.

- mañana iré a la escuela, ya e descansado suficiente

- la enfermera dijo que te quedaras en casa unos días y es lo que vas a hacer. Y ahora me voy, si vienes a la escuela mañana te traeré de regreso de los pelos si hace falta. Te ha quedado claro.

-está bien, aunque deberías de dejar de ser tan dura, ¿no crees?

-me voy- botan ignoro completamente el comentario de Kurama.

- espera, déjame que te acompañe hasta tu casa, ya está muy oscuro.

- no hace falta ahora debo ir al mundo espiritual para informar de todo lo que ha pasado y lo más probable es que me quede allí. Y mañana baje al mundo humano.

A la mañana siguiente cuando Kurama se levanto no sabía qué hacer, todo el día encerrado en casa, así que leyó algunos libros, preparo la comida, limpio la casa entera, arreglo el jardín… Kurama estaba deseando que botan apareciese y le contara que había pasado, y ayudarla con sus deberes etc. A pesar de que en ocasiones había unos silencios algo incómodos siempre acababan teniendo largas conversaciones o terminaban peleando, la verdad era que las peleas le hacían sentir bien, botan le recordaba a una amiga suya del Makai, ella siempre le llevaba la contraria de todo y no era como las demás pero en su amistad con botan había otro sentimiento más que nunca sintió con su amiga.

Pasaron un par de días, y eran todos iguales se aburría, no sabía qué hacer, botan apareció solo dos días, el tercero no apareció por allí habría alguna razón pero bueno se lo tomo con tranquilidad y decidió tomarse un baño que le llevo unas cuantas horas.

Al día siguiente por fin Kurama volvió a la escuela.

-¡Hola! Ku... Digo Minamino, ya estas mejor – se sorprendió botan

-sí, pero si hubieses venido ayer sabrías como estaba ^^ además me aburría allí solo.

-siento no haber ido, me surgió algo.

-¡Botan!-gritaba un chico a lo lejos, llevaba el mismo uniforme que Kurama, su pelo era corto parecido al de Yusuke de color castaño - a estas ahí- se dirigió hacia donde se encontraban

-¿Quién es ese chico tan escandaloso?

-¿no sabes? El es mi novio se llama Masato.

-¿desde cuándo?, si apenas has llegado a la escuela.

- al día siguiente de golpearte me pidió salir y bueno acepte. Te lo voy a presentar

-a-ahora no tengo tiempo, debo solucionar algo. "Soy un completo estúpido, porque me siento así, me gustaría patear a ese chico"

En los descansos entre clases, normalmente botan estaría molestando y contándole cosas que para Kurama no tenían mucho interés, pero le gustaba verla animada. Pero hoy no, en cuanto acababa la clase ella salía corriendo a ver a su novio a la clase de al lado. Botan ya no le prestaba tanta atención y también había olvidado la misión por la que estaba allí.

Cuando llego la hora del recreo, Kurama subió a la azotea a despejarse ya que allí no subía nadie y podía pensar con tranquilidad. Mientras estaba asomado mirando al patio, vio a botan y a Masato juntos a los pies de un árbol, se veían muy felices pero Kurama se ponía cada vez peor.

- de verdad te vas a molestar por ella- se oyó una voz tras de él.

Hiei- cuando se dio la vuelta allí estaba con su traje negro y su bufanda blanca – que haces aquí.

-no te una presencia extraña y me acerque.

-¿has descubierto algo?

-no desapareció en cuanto aparecí por aquí.

- Hiei intenta localizarla, si vuelves a sentirla, Koenma me ha mandado que la encuentre pero no hay forma. Si me ayudas le diré a Koenma que te reduzca la condena.

-Hn.- y se marcho

- genial y eso que quiere decir.

Ya no le apetecía seguir en la escuela .Así que aprovechando que le había pasado hacia unos días, pidió ir a casa y lo dejaron salir.

Botan cuando llego a clase, observo que Kurama no estaba así que se preocupo un poco, pero habían quedado luego así que ya le preguntaría mas tarde.

Una vez terminadas las clases, Kurama salió de su casa para ir a buscar a botan, para seguir con su investigación. Pero estuvo esperando durante una media hora, y botan no dio señales de vida, supuso que se le habría olvidado y que se había marchado con Masato.

-genial pues me marchare a casa y cuando le apetezca ya vendrá.

OOoOooOO

Masato le ofreció a botan ir a dar una vuelta con él. Esta que siempre estaba despistada acepto, olvidándose por completo de Kurama.

-botan ¿te preocupa algo?- preguntaba el chico de mediana altura.

-¡eh! No solo es que creo que se me olvida algo, pero no sé el que, no importa ya se me ocurrirá.

- estoy muy contento de que me hayas aceptado.

- ¿y por qué no iba a hacerlo?

-como siempre estas con Minamino, pensé que estarías enamorada de él ya que siempre andáis juntos.

-ya sé de que me he olvidado. Que mal. Perdóname pero me tengo que marchar. No te importa verdad.

-claro, ten cuidado y nos vemos pronto.

-¡adiós!-comenzó a correr "que tonta soy se me había olvidado Kurama" así que decidió ir hacia casa de Kurama seguro que él había vuelto allí. Pero cuando llego a su casa, no había nadie o al menos eso parecía. Entonces pensó que tal vez Kurama la estaba esperando en el lugar en el que habían quedado, así que se dirigió hacia allí.

OooOoO

Cuando Kurama regresaba de camino a casa, algo molesto por la actitud de botan, iba pensando en ello y sin darse cuenta se tropezó con una muchacha, la chica tenia muy buen tipo, llevaba el uniforme de la escuela era de color negro, se le veía muy guapa, su cabello era largo algo rizado de color castaño muy claro tanto que parecía rubia.

- perdóname, no me di cuenta de por donde andaba, estas bien- decía mientras la ayudaba a levantarse.

- Minamino, ¡Cuánto tiempo sin verte!- se lanzo ha abrazarlo.

- eh? – se quedo algo extrañado por que no sabia quien era.

- ¿Por qué tienes esa cara? -se retiro un poco.

- Sayu ^^ ¿que tal has estado?

- bien, si no tienes nada que hacer podíamos ir a tomar algo ¿te parece bien?

-claro, vamos.

La cafetería a la que fueron era exteriormente muy pobre de decoración, pero estaba cerca de donde se encontraban, pero por dentro era una maravilla, se sentaron en uno de los rincones mas escondidos para hablar sin que nadie los molestara

- ¿Qué tal te va todo?- pregunto la chica, mientras se sentaba a su lado

- ya sabes igual que siempre. ^^

- seguro que sigues siendo el n º1 en la escuela.

-bueno… sabes que nunca e tenido dificultades para ello. ¿Y tú que tal?

- bastante bien ^^ aunque con algunas dificultades ya sabes las ciencias no son lo mío. ¿Y que ya te as echado alguna novia?

- no, la verdad es que es muy difícil encontrar a alguien como tu, ya sabes que hay pocas mujeres como tu jaja

- no digas tonterías, siempre has tenido miles de chicas a tu alrededor, seguro que habrás conocido alguna que merezca la pena

-ya te digo que no. Tú siempre fuiste única e inigualable.

Pasaron un rato recordando, todo lo que había pasado en la época en la que ambos salían juntos, había miles de anécdotas graciosas. Tras un rato de estar hablando fue a acompañar a la chica a su casa. Pero de camino, Sayu, quiso sentarse en el banco del parque. En aquel banco ambos pasaban las horas cuando estaban juntos. Entonces surgió la pregunta que siempre tuvo intrigado al pelirrojo.

-dime una cosa, porque lo dejamos. Nunca llegue a entenderlo.

- en aquella época tuve que marcharme y no quería, que hubiese ataduras, me gustan las relaciones a distancia.

-entonces no fue por mi, es un alivio.

-siento no haberte dicho nada, pero las despedidas me resultan muy duras.

Sayu puso su mano en el rostro de Kurama, ambos que aun sentían algo el uno por el otro, fueron acercando cada vez más sus rostros. Hasta llegar al beso que ambos echaban en falta.

OoOoo

Botan continuaba corriendo a toda velocidad, pero se detuvo de golpe, a lo lejos entre los árboles que había a un lado, podía observar una cabellera roja. No conocía a nadie que tuviese un pelo así, excepto el de Kurama. Iba ha acercarse pero según caminaba, pudo ver que el chico no estaba solo, estaba con una mujer muy guapa, estaban conversando, pero casi en un parpadeo ambos estaban besándose y Kurama la apretaba contra su pecho.

- "e-ese es Kurama, no puedo creerlo." "que hago no puedo interrumpirlo, mejor iré a su casa y lo esperare allí" –cuando iba andando hacia la casa, las lagrimas comenzaron a rodar por sus mejillas. "genial, y ahora por que lloro, me siento muy triste, desearía que yo estuviese en su lugar. Espera porque siento esto acaso estoy celosa, no, no puede ser yo estoy saliendo con Masato."

Finalmente botan llego a la casa y espero sentada en la puerta pacientemente a que llegase.

Ya era muy tarde y botan se durmió esperándolo. Cuando Kurama llego la metió en casa y la llevo a su habitación para que descansara.

-¡eh! Que a pasado- botan despertó sobresaltada, ¿Qué hacia tumbada en la cama de Kurama? Botan se dispuso a bajar las escaleras y llego a la cocina donde esta Kurama preparando la cena.

- ya has despertado –dijo mientras se daba la vuelta.

-Kurama, perdóname, se me olvido por completo, así que viene a buscarte a casa, pero no estabas.

-bueno esta vez te perdonare, pero no es muy correcto que te duermas en la puerta de la calle, podría haberte pasado cualquier cosa. A por cierto, vi a Hiei, el también noto esa extraña presencia y le pedí que colaborara con nosotros. ¿No te importa no?

Claro que no jaja lo raro es que haya aceptado ^^.-botan no pudo evitar ver algo en el cuello del pelirrojo, ya sabia de quien era, pero así podría sacar mas información- por cierto que es eso que llevas en el cuello

Botan se acerco poco a poco para mirarlo mas detenidamente, tanto que hizo que el pelirrojo se pudiese nervioso, ya que sentía la respiración de botan en su cuello y eso era algo que lo provocaba.

-¡AH! Es un chupetón ^^- acaso ¿tu también te olvidaste de nuestra reunión?

- no es eso, COMO ALGUIEN no apareció-dijo algo molesto- decidí irme a casa, pero cuando iba de camino me encontré con mi ex-novia

- así que ex – novia, nunca la habías mencionado.

- no vi la necesidad de hacerlo, ella se marcho hace ya mucho tiempo y fue extraño volverla a encontrar ahora.

- no sabia yo que las ex – novias, hiciesen chupetones por que si. ¿Acaso has vuelto con ella?- botan por una parte quería oír la repuesta, pero por otra en su interior sintió una angustia, no quería que el pelirrojo tuviese novia, era un pensamiento muy egoísta, pero tenia miedo de que perdieran esa relación que tenían por aquella misión, no quería quedarse sola, Kurama siempre estaba ahí para ayudarla, escucharla y aconsejarla. Pero talvez ahora ya no.

-no he vuelto con ella- estas palabras quitaron de un plumazo todos los pensamientos que tenia, pero Kurama siguió hablando- no te voy a mentir es muy posible que si que lo haga si ella quiere y de la situación que se de, ya que no puedo permitirme que le pase nada, es decir no podría poner en peligro a un ser querido. Por eso nunca e aceptado a ninguna de las mujeres que me han pedido salir, aunque me gustasen.

-así que rechazas a todas por eso

-claro que creías que no tenía corazón. ¿Y tú que tal con ese chico? Porque supongo que el que se te haya olvidado nuestra reunión es porque has estado con el.

-bien aunque… "no le he estado comiendo la boca"

- ¿aunque que?

- Eh, nada, nada cosas mías. Koenma me dijo que el poder parece haber desaparecido por completo. Así que ahora tendremos un descanso

-bueno si Koenma lo permite. Vamos ha cenar o se enfriara, y luego si quieres puedes quedarte a dormir aquí, por que se hará tarde y mañana es fiestas. Preparare mi cama para que duermas

- y tu donde dormirás

- dormiré en el sofá.

-¿porque no duermes en la cama de tu madre?

- tengo mis razones ^^

Mientras cenaban, comenzó a llover y un fuerte estruendo sonó y botan se asusto tanto que tiro algo de comida del bol.

-jaja, acaso tienes miedo

-¡no! solo es que me ha pillado desprevenida.

- bueno recojamos todo y vayamos a dormir.

Una vez en la habitación Kurama le ofreció un pijama largo de color azul oscuro en la parte de arriba que era como una camisa y el pantalón era un poco mas claro. Botan fue al baño a cambiarse, mientras Kurama terminaba de preparar todo. Cuando volvió Kurama se sorprendió, le quedaba perfecto, aunque el pijama era de hombre, resaltaban sus pechos en el. Kurama no podía apartar la mirada de botan. Esta se dio cuenta de que Kurama la miraba de un modo extraño.

- bueno yo me voy a dormir, si no te importa, Kurama

-¡eh!- reacciono- claro… buenas noches.

-buenas noches, seguro que estarás bien en el sofá.

-si no te preocupes- se oía algo lejano ya que estaba bajando las escaleras.

Botan se dispuso a meterse en la cama, al mover las sabanas se podía percibir un dulce olor a rosas. Por el, se quedo dormida en un momento, pero otro estruendo sonó, al poco de dormirse. Desde ese instante los truenos y relámpagos sonaron mas seguidos y esto hizo que botan no pudiera dormir. Aunque le hubiese dicho a Kurama que no tenia miedo, era mentira estaba aterrorizada. Así que decidió bajar a buscar a Kurama.

-Kurama, Kurama, despierta – decía mientras lo movía con delicadeza.

-Que-que quieres, botan, es muy tarde.-decía mientras se incorporaba

- podrías venir a dormir conmigo, antes te e mentido tengo pavor a las tormentas.

-eh…- Kurama todavía estaba adormilado

-por favor – en ese instante lo agarro del brazo y tiro de el para levantarlo y lo subió hacia la habitación.