siento el retraso =S pero los exámenes no me lo han permitido ademas quiero terminar mi otro fic =)


- no sé cuantas veces voy a tener que repetírtelo, no pienso ir a ningún sitio contigo, así que dejad de perder el tiempo y buscad a otra persona.

- te corresponde a ti, tu familia siempre se ha encargado de ello, tu padre desapareció así que ahora te sucederle. La persona que se encargo de sustituirte está ya muy mayor y ya no es capaz de ocupar ese cargo.

- sois unos egoístas- apareció Botan- él decidió cambiar su vida por que la anterior no le gustaba.

- no entiendes nada, pero que se podría esperar de una cazadora de demonios – se preparo para atacarla.

- que no se te ocurra- la detuvo Kurama.

-como se te ocurra hacerle algo a ella, veras, si quieres luchar hazlo conmigo- intervino Yusuke.

- Hn, Kurama volveré a por ti ahora no tengo ganas de luchar, te daré 3 o 4 días, así que piénsalo.

Pasados unos días Kurama, no había cambiado de opinión él se quedaría en el mundo humano, ayudando a Yusuke en sus misiones y protegiendo a Botan, aquel día había acorado encontrarse con Seira a solas en un pequeño almacén abandonado a las afueras de la cuidad.

- ha llegado el momento- decía Seira

- no iré y si no me dejáis en paz juro que acabare con la aldea si es necesario.

- que poco caballeroso- intervino una kitsune de cabellos castaños y ojos negros. – vendrás con nosotras o seré yo quien mate a esa entrometida de Botan y después me encargare de esa mujer humana de la que te has encariñado como si fuese tu madre.

- Sayu, me lo suponía. ¿Seriáis capaces de llegar a tal extremo para que fuese?

- claro que si, amor mío esa mujer no será capaz de tenerte porque eres solo mío.

- Sayu quiero que me expliques algo, como es que tu eres la elegida para ser mi esposa, quien te apunto allí.

- no lo sé – sonrió- pero me alegro de que así sea. Siempre me has gustado incluso de niño siempre has sido deferente a los demás.

- Sayu, dime por qué quieres regresar a la aldea, el mundo fuera de la aldea es mejor e incluso el mundo de los humanos, y tú has debido comprobarlo.

- el mundo humano es muy aburrido, no pueda matar a nadie y debo esconderme no sé cómo puedes vivir aquí.

- ¿entonces que harás? Vendrás con nosotras o tendremos que ir matando uno por uno a quien quieres

- eso es chantaje, pero vosotras ganáis iré con vosotras pero con la condición que dejareis a mis amigos en paz.

-Que bien – bien afirmo Seira.- está bien si vienes y obedeces no les haremos nada

- que estás diciendo yo quiero deshacerme de esa mujer

- Sayu ya tenemos lo que queremos, ella no es importante además… una vez se convierta en el jefe Kurama será tuyo para siempre.

-está bien… Kurama cuando llegamos te preparare algo especial

- haz lo que quieras. Tengo una pregunta, como voy a recuperar mi forma original

- no te preocupes ya lo había pensado, ponte este colgante mientras lo lleves volverás a tu forma original.

Las dos kitsunes no le dejaron decirle a sus amigos que se marcharía con ellas, así que emprendió el viaje hacia la aldea una vez allí Kurama fue recibido por todo el pueblo, muchos de ellos le sonaba familiar pero otros no los conocía lo mas mínimo pero todos lo miraban con una gran admiración. Después de un rato paseando por las pequeñas calles de la aldea llegaron a una gran casa, esta era en la que había vivido de pequeño todo le traía buenos y malos recuerdos. Una vez entro en lo que apartar de ahora sería su casa, se encontró con alguien que no veía desde hacía ya mucho tiempo, se trataba de su mejor amiga desde la infancia sus cabellos eran rojos intensos y sus ojos verdes esmeralda, sus ropas eran de color negro y estaban compuestas por un pequeño top que cubría sus pechos y un pantalón bombacho. El color negro era algo extraño ya que casi todos llevaban trajes blancos con pequeños detalles de colores pero jamás negro.

- ¡Hola Kurama!- se lanzo a sus brazos- hacia mucho que quería verte.

- sigues siendo igual de impulsiva- sonrió dulcemente- yo también me alegro de verte, Ilaya.

- ¿Qué tal has estado?, me entere que te hirieron y fuiste al mundo humano

- sí pero me han obligado a volver, ya sabes que te dije que pasase lo que pasase no regresaría, pero…

- Sabes me arrepentí mucho de no haberme marchado contigo cuando me lo ofreciste, y si has regresado seguro que es para proteger a alguien, tal vez a aquella mujer que aparecía en tus sueños

- Si – sonrió- y si Sayu no hubiese aparecido…. Todo estaría mejor

- esa chica es insoportable, no puedo con ella- hizo una pequeña pausa- ¡Ah! Porcierto, tengo que contarte algo, vamos a sentarnos- una vez se sentaron continuaron hablando- hace unos días alguien vino a hablar con mi padre. Por la voz podría decirse que era la voz de tu padre

-¿Qué estás diciendo?

- sí, mi padre le sugirió que se marchara y le conto que tu madre había sido asesinada por un grupo de cazadores y que a ti se te llevaron tal vez para venderte o algo peor.

- No entiendo nada, si mi padre sigue vivo por qué no lo colocan a él en el puesto.

-Sabes si he de serte sincera creo que mi padre anda metido en alguna clase de chanchullo.

-¿y sabes donde se marcho mi padre?

- no se dijo algo relacionado con una casa secreta o algo así

- creo que ya sé donde es

- escucha ahora descansa y más tarde te traeré algo de comer- sonrió- seguro que estas cansado.

- no te molestes, cuando me levante me lo preparare yo mismo, o si no me despiertas y vamos juntos a comer.

- no has cambiado nada- sonrió, sigues siendo igual de dulce y amable, aunque estas más guapo y mas buenorro.

- tú también estas muy linda, lo único bueno de regresar es poder verte de nuevo y saber que sigo contando con tu apoyo.- la abrazo fuertemente- gracias – le susurro al oído.

- no hay de que, eres como el hermano que jamás tuve.

La chica se marcho y dejo a Kurama descansar durante un buen rato. Mientras en el mundo humano, Botan y sus amigos se preocuparon por su amigo ya que llevaban varios días sin saber nada de él. La única forma de ayudarlo era encubrirlo en la escuela Botan decía que estaba enfermo y la madre por suerte se marcho de viaje así que ya no se tenían que preocupar de mucho mas.

Kurama finalmente fue presentado como líder, todos lo adoraban y celebraron una gran fiesta para recibirlo, Ilaya hizo todo lo posible para ayudarlo a escaparse para salir en busca de su padre. El problema es que el Makai es muy extenso y no tenía una idea muy clara de donde estaba exactamente la casa por tanto debía buscarla pero tampoco podía ausentarse demasiado.

Transcurridos unos días, Botan se encontraba en la puerta de su casa cuando algo la ataco, y quedo inconsciente, para cuando despertó se encontraba atada y no sabía muy bien que había pasado. Pudo ver entre las sombras una figura con un traje blanco, pelo plateado, (¿orejas?)Pensó ella, entonces solo podía ser Kurama, no conocía a nadie más que tuviese ese aspecto.

- ¿Kurama eres tú?- pregunto temerosa.

- ¿Cómo sabes ese nombre?- respondió la voz

- Kurama, deja de jugar, todos estamos muy preocupados por ti, SUELTAME, y dime donde has estado todos estos días. Acaso Seira y Sayu te obligaron a ir al Makai

-niña dime ahora mismo de dónde has sacado esos nombres- la figura salió de las sombras, su rostro parecía cansado y algo envejecido, y sus ojos eran de color azul claro.

-No eres Kurama, acaso tu… eres su padre, la verdad es que si que os parecéis.

- Claro que soy su padre, que sucede, acaso lo torturaste para que te contase toda y luego lo mastates, junto con su madre.

- que estás diciendo, Kurama es mi amigo, el cual me protege y me ama. Su madre fue asesinada por los mismo que tu consideras amigos, Y tu eres su despreciable padre que lo abandono a su suerte- dijo furiosa.

-¡Cállate!- golpeo a la chica – no digas mas tonterías, como mi hijo protegería a una cazadora de demonios y mucho menos se enamoraría de ti.

-te equivocas soy guía espiritual, mis padres según me ha contado Koenma eran los cazadores.

- la verdad es que tu poder espiritual es demasiado bajo ¬¬ puede que digas la verdad y más si es cierto que trabajas para ese crio., Bien antes de soltarte cuéntame todo lo que sepas sobre mi hijo.

- Haz lo que quieras créeme o no pero suéltame no tengo intención alguna de atacarte no soy una suicida- el padre de Kurama acepto y la soltó. Esta se sentó en la cama y le conto todo lo sucedido con Sayu, Seira y lo que el propio Kurama le había dicho. El padre de Kurama no podía creerlo, no, no podía ser que toda su gente le hubiese hecho eso a su mujer y encima lo estaban engañando. Después de un rato de escucharla comenzó a realizar preguntas.

- bien ya te he contado lo que se, por cierto ¿quieres algo de comer?- ofreció la peliazul se estaba muriendo de hambre.

- solo agua, ¿Cuál es tu nombre?

- Me llamo Botan – sonrió dulcemente- me gustaría saber cuál es el suyo

- mi nombre… no lo recuerdo, llevo tantos años solo sin que nadie me lo recordase. Toda la aldea me llamaba jefe y solo Kurama me llamaba por mi nombre.

- Bueno no pasa nada. A propósito quiero saber por qué eligió a Sayu como esposa de su hijo

- Yo no elegí a nadie, mi esposa y yo decidimos que él debía elegir a la mujer que desease, cuando llegase el momento. ¿Cómo es Kurama ahora?

- no sé como seria antes pero tras criarse en el mundo de los humanos por su madre ha cambiado mucho, estuvo a punto de morir por salvar la vida de su madre humana, tal vez por no volver a vivir esa situación. Pero el detective del mundo espiritual lo ayudo y el salvo pero no perdió la vida y desde entonces como castigo y como forma de agradecerle su ayuda, colabora con él en todo lo que puede. Hace apenas unas semanas regresaron del torneo de artes oscuras. Siempre busca la mejor solución para proteger a los que le importan, si quieres mañana vamos a conocer a todos los amigos de su hijo. Aunque ellos no saben casi nada de todo esto ni de su vida.

- entonces estas saliendo con mi hijo- pregunto

- no, bueno… estoy confusa pero me dijo que aceptaría mi decisión.

- jajá, bueno yo creo que sí que lo quieres, a por cierto deja de tratarme de usted

-bueno es la costumbre- rio- Kurama me dio una imagen muy distinta de ti.

- si todo lo que me has contado es cierto, es posible que le hiciesen creer otra cosa.

- ya verás como todo se solucionara – lo apoyo botan.

- realmente mi hijo sabe elegir a la mujer adecuado pero quiero que me seas sincera, yo no le diré nada, sea te ve que lo quieres, pero dime que significa realmente para ti.

- la verdad es que no sé lo que siento pero es alguien muy especial para mí y no me gustaría que se alejase de mi, aunque ahora ya no importa… Deberá casarse con Sayu, así que no tengo nada que hacer.

- no seas negativa si de verdad te ama, intentara retrasar la boda lo máximo posible para entonces ya lo habremos resuelto. Recuerda que ahora él será el líder por tanto Sayu deberá obedecer sus deseos.

- Ya pero Kurama, también siente algo por ella aunque quiera negarlo.

- no importa, si te ha contado sobre su infancia le debes de importar mucho.

- bueno vamos a dormir, si quieres puedes dormir en la cama yo dormiré en el sofá- se ofreció botan.

- no te preocupes, yo dormiré en el sofá tu descansa en tu cama. Ese sofá parece cómodo y se juro que es mejor que el suelo.

Ambos se echaron a dormir. El padre de Kurama se quedo pensando durante un buen rato sobre el nombre de Botan le sonaba de algo pero no sabía de que además cuando estaba así lado sentía algo extraño parecía darle energías.


Continuara... XD

espero que os haya gustado y espero vuestra opinion PLISSSSS! o