Siento la tardanza, bueno este es el ultimo capitulo de este fic espero poder volver a subir alguno nuevo pronto ^^ espero que os guste


Botan miro la mano del pelirrojo de la cual había sacado la esfera, la tenia totalmente vendada, ya había recuperado toda su fuerza pero aun estaba algo cansada. Decidió arrastrar al pelirrojo hasta el futon y se tumbo a su lado, tal vez no debería hacerlo pero la verdad es que Kurama le había dicho que la protegería a cualquier precio tendría que pedirle explicaciones por ello y después decidiría si lo perdonaría o no. Ambos continuaron durmiendo, para cuando se levantaron Botan le pidió explicaciones de aquel acto

-botan, tú tienes la esfera que querían, si no montaba todo eso te hubiesen matado de verdad, no tenía otra forma de protegerte, entiéndelo…

-como quieres que lo entienda, has intentado matarme- dijo furiosa- no puedo perdonarte debiste haberme avisado por lo menos, sabes, no quiero oírte mas- botan se levanto comenzando a dirigirse a la puerta.

-Botan… perdóname- Kurama se levanto también- no hace falta que te vayas, me voy yo, descansa- Kurama tras terminar de decir esto salió del templo de Genkai en dirección a su casa. La peliazul no supo cómo reaccionar ante aquellas palabras del pelirrojo. Aun así pasaron un par de días en los cuales Kurama no había ido al colegio por una parte Botan seguía enfadada pero estaba preocupada decidió llamarlo al móvil pero su madre contestaba a todas sus llamadas alegando que estaba enfermo y que continuaría ausentándose del colegio durante un tiempo. Así que no le dio demasiada importancia, estuvo hablando con Yusuke este no entendía porque había reaccionado así con él.

-Botan, creo que él lo hizo con la mejor intención de protegerte

-eso no importa, debía habérmelo dicho, pero eso no es lo que quería decirte, ve a verlo su madre me ha dicho que está enfermo

-ya lo sé, fui a verlo un día pero no quiso hablar conmigo, me dijo que quería estar solo. Si tanto te preocupa ve a hablar con él.

-no lo voy a hacer- exclamo molesta – que haga lo que quiera

-Botan, porque eres así, si de verdad te preocupa ve a verlo y deja de hacer el tonto

Botan no le hizo caso a Yusuke y continuo sin ir a verlo volvió a pasar otra semana y seguía sin regresar a la escuela, así que finalmente se resigno a ir a verlo probo a llamarlo por teléfono pero no obtuvo ninguna respuesta. Como tenía trabajo que hacer para Koenma se marcho creyendo que tal vez en aquel momento nadie podía cogerlo. Cuando termino su trabajo estaba tremendamente cansada y se echo a dormir. Nada más levantarse al día siguiente volvió a llamar y no hubo respuesta, volvió a insistir un par de veces, si a lo que estaba jugando ese idiota es hacerla sentir culpable no lo iba a lograr. Finalmente decidió ir a su casa para ver que sucedía, cuando llego allí la casa parecía vacía todo estaba cerrado a cal y canto, utilizo un par de llaves que todavía tenía de cuando cuido a Kurama. Miro en la cocina había algunos cuencos sucios en el fregadero parecía que acababa de comer, se dirigió hacia la habitación de Kurama, había algunas gotas de agua que salían del baño, definitivamente el estaba allí, decidió llamar al móvil para su sorpresa el móvil se encontraba en la sala de abajo, finalmente se decidió a entrar.

-Kura…- comenzó a gritar pero pronto se detuvo y encendió la luz. Allí se encontró con Ilaya que estaba sentada en la cama al lado de Kurama- que haces aquí…- pregunto dudosa

-tuve el presentimiento de que esto iba a suceder, así que vine a comprobarlo

-¿Qué?- dijo confusa

-s, todo lo que ha hecho es por ti, si yo hubiese estado en tu lugar yo creo que no hubiese aceptado tantos chantajes ni hubiese arriesgado su vida por ti.

-¿Qué estás diciendo?

-cuando se enfrento a Sayu aquella esfera que saco de su mano impregnada de veneno pudo haberlo matado. Si algo hubiese salido diferente, te voy a confesar algo, cuando su madre murió el no quiso salir de su habitación durante una semana o más, el comía y mantenía su higiene pero poco tiempo después se marcho y no volvió.

-¿Por qué me dices esto?

-si de verdad te gusta, solo debes quedarte en esta habitación, pero cuando su madre murió decidí dejarlo solo e incluso discutí con él y le dije que no lo perdonaría jamás. Me imagino que al sentirse solo y traicionado desapareció, para cuando lo encontré ya se había enamorado de ti y lo he perdido para siempre.

- me estás diciendo que tu estuviste saliendo con él?

- así es, pero metí la pata al ser tan sumamente orgullosa

- no sé cómo quieres que lo perdone, intento matarme y aunque fuese de mentira tuvo el valor para hacerlo.

- no te has preguntado por qué no sufriste ninguna herida durante aquel momento, solo debiste haberlo mirado y lo hubieses entendido. Dispones del tiempo en que le cueste recuperarse de sus heridas después… lo perderás para siempre… si eso pasa intentare recuperarlo así que tu sabrás lo que haces- tras decir esto se marcho y la dejo allí sola. Botan pudo ver un bote de lo que parecían ser calmantes, tras los libros de la escuela había tres o cuatro más. Se comenzó a preocupar por él, tuvo miedo de acercarse a su cuerpo y comprobar que realmente el tenia todos los impactos en su cuerpo si era así la peliazul todavía se sentiría peor, para su mala suerte era cierto su cuerpo estaba cubierto de vendas en algunas zonas se podían ver algunas manchas de sangre justo donde los supuestos proyectiles le tenían que haber dado, toco su frente estaba ardiendo, su cabello estaba mojado tal vez para contrarrestar la fiebre. Esa fiebre no podía ser solo por las heridas así que decidió quitar con cuidado las vendas, en algunas heridas podía ver parte del proyectil busco por la casa unas pinzas y un desinfectante para poder limpiar las heridas, por un lado tenía miedo de hacerle daño pero con la cantidad de calmantes que parecía que había tomado así que los saco sin que el otro se diera cuenta, algo rondaba su cabeza, como es posible que el tuviese aquellos daños… tal vez mientras estaba inconscientemente se transportaron al cuerpo del pelirrojo pero por qué no se lo había aclarado a ella antes por eso la ataco con tanta facilidad sin dudar ni un momento, sabía que el daño lo iba a recibir él como si fuese un espejo. En ese instante recordó haberle dicho que no quería oírlo y él se lo intento explicar. "que tonta he sido"- pensó- si lo hubiese dejado hablar…

Botan rápidamente termino de curar las heridas las tapo y le coloco las sabanas por encima además de eso busco mantas para echárselas por encima. La mano del peliazul acaricio suavemente el rostro del chico el cual inmediatamente reconoció el tacto de su mano- Botan…- susurro y su rostro se movió un poco- perdóname-algunas lagrimas caían de sus ojos, esas palabras y esa imagen hicieron que le diese un vuelco al corazón. Durante todo el fin de semana se quedo a su lado, controlando la cantidad de medicamentos debía tomarse, también busco un medicamento liquido para dárselo más fácilmente. Kurama no había despertado en ninguna ocasión, Botan preparo algo de comer que no tuviese que masticarlo y se lo dio. El domingo ya por la noche Botan le dio como pudo la cena y la medicaciones y pronto cayo rendida.

- Ay!, me duele todo el cuerpo… no se cuanto llevo durmiendo- al levantarse noto que las heridas no sangraban ni le dolían tanto como otros días, al mirar a su alrededor vio a Botan dormida sobre la mesa del escritorio junto a un bol con algo de comida- ¿a caso ha estado cuidando de mi?- se pregunto, esto hizo que Kurama comenzase a llorar- porque…- estas palabras despertaron a Botan que vio al muchacho sentado en la cama, con las manos sobre su rostro y el cabello sobre ellas.

- Kurama, que te sucede….- se acerco a sentarse a su lado, pudo notar que estaba llorando por mucho que intentase disimularlo.

- déjame solo un rato – pidió el pelirrojo.

- no pasa nada porque te vea llorar, sabes a veces es bueno hacerlo – agarro sus manos para retirarlas para poder mirarlo a los ojos- creo que esta es la primera vez que te ve hacerlo he de decirte que te ves muy lindo y delicado.

-¿Por qué has venido, no estabas enfadada?

- llevas muchos días sin ir a la escuela y me preocupe… se que aquel día dije cosas que no debí haber dicho también debí dejarte hablar, perdóname por ello

-tú no debes pedir perdón, es cierto que debí habértelo dicho y contar con tu aprobación – Botan lo abrazo dulcemente

- solo prométeme que contaras conmigo – le susurro al oído, este solo la abrazo más fuerte y continuo llorando-siempre voy a estar contigo, no tienes que cargar con todo tu solo puedes contar conmigo y con tus amigos- se separo un poco para secar sus lagrimas- ,mírame a los ojos-mando Botan- te amo, me has escuchado, te quiero y jamás me hubiese perdonado que hubieses muerto, así que no vuelvas a hacer algo semejante- tomo el rostro del pelirrojo para besarlo-Kurama, tengo que irme mañana hay escuela- dijo levantándose

-hay alguna forma para que te quedes?- pregunto- no quiero estar solo

-solo tienes que pedirlo y no me iré

-por favor quédate- Botan volvió a sentarse- Gracias

-ahora deja de llorar, por favor, metete en la cama y duerme, para que baje la fiebre- lo tapo- yo iré a preparar algo.

-no hace falta- sonrió- duerme conmigo…- acaricio su rostro- tu también debes descansar

Botan acepto la invitación del pelirrojo, este la agarro fuertemente hasta terminar durmiéndose, la peliazul se giro para contemplar su rostro, no podía creer lo que estaba viendo teniendo que frotarse los ojos, el kitsune estaba sonriendo levemente, su cara se veía similar a la de aquella foto que tanto amaba botan se sentía feliz de haberle ayudado a volver a descansar como el niño al cual arrebataron su felicidad de forma tan temprana y de forma tan injusta, ahora lo ayudaría en todo lo que estuviese en sus manos.


Fin...

Bueno espero que os haya gustado, quiero agradecer a todos los que comentaron y me han ayudado a mejorar ^^ GRACIAS A TODOS DE VERDAD

hasta otra ocasion Bss!