Amor Perdido, Príncipe Perdido y Matrimonio?
Capitulo 7 Parte 2
Hermano encontrado, Soldado Perdido
Por Güera
Media Noche - Agosto 10, AC 198
No mas puede mirarla. Estaba completamente sorprendido por su belleza. Como alguien puede ser tan bella yo no sabia y no me importaba. Nada mas la mire. Sus ojos preciosos azules no los podía ver porque tenia su espalda ase mi. Pero podía ver muy claramente su cabello largo café. Brillando en la luz de la luna. Abajo de las estrellas. Quería acercarme pero no podía. Cuando al fin tuve suficiente valentía para acercarme alguien mas estaba ahí. No había notado esa persona antes. Relena tenia su espalda ase mi pero el no. Podía ver su odiosa cara. Sonriendo. Burlandose de mí porque los dos sabemos que le gano y yo perdí. Sabia la verdad y dolía. Mas que cuando cai del lado de la montana. Esa vez me rompí los huesos pero ahora ellos quebraron mi corazón. El dolor era inmenso. Y después de eso se riera de mí de mi dolor. Le daba diversión verme así. Sus ojos verdes burlandose de mi miseria. Su cara. Como odiaba su cara. Mis ojos se llenaron de resentimiento, celos, y odio. Sus brazos circularon su cintura y los brazos de Relena circularon su cuello. Le dio un beso en su cachete. Que más de esto puedo soportar? Gideon dejo de verme y miro a la belleza enfrente de el. Su miraron por unos minutos y sus caras se acercaron mas y más. No Relena no lo beses! Pero era muy tarde. Sus labios tocaron y tenían sus ojos cerrados. No puedo dejar que Relena se enamoré de el. Saque mi arma. Le quite el mecanismo de seguridad y apunte. Dispare. Sangre estaba por todos lados. Gideon Galileo estaba en el suelo tratando de sobrevivir. Sonríe. Ahora nada se detuvo entre mi y Relena. Mire a Relena y agarre la sorpresa de mi vida. La bella princesa pacifista estaba apuntando un arma a mí. Lagrimas cayeron de sus ojos. Disparo. Oscuridad es todo lo que vi. No podría abrir mis ojos. Me dolía mi pecho. Mucho más mi corazón. Pero el dolor de la bala no era nada comparado con el dolor de lo que acabo de aprender. Nada importaba. Ni mi vida. Nunca importo mi vida pero creí que Relena le daría sentido, me daría razón para vivir pero era muy tarde. Deje que el dolor me afectaba. Deje que la herida me mate.
Desperté cubierto en sudor. Era nada más un sueno. Que bien. Creí que eso era de verdad. Porque estoy teniendo estas pesadillas? Todo empezó cuando Gideon Galileo vino a la casa de Relena pidiendole que sé casarse con él. Claro que dijo que no pero salieron. Y han salido cada noche por una semana. Tengo que ir con ellos. Tengo que proteger a Relena pero me duele verlos tan feliz juntos. Gideon dice una broma y Relena se ríe. Sus risas tan bellas como ella. Como lo desprecio. Y él fue el que dijo en el radio que amaba a Relena. Cada noche los tengo que proteger cenando o viendo una película una vez fueron a bailar. Juntos como una pareja. Debería de ser yo. Pero soy un cobarde. Le escribí una carta a Relena diciendole que la amo. La iba a dejar en su cuarto y desaparecerme otra vez pero le apareció primero. Pero la peor parte de la semana fue los ensayes de Hilde. Ella es mas peor que un sargento del ejercito. Voy a ser el padrino de la boda. No me acuerdo haciendo ese compromiso. La boda es en una semana. Relena va ir con Gideon que quiere decir que yo voy a ir solo si es que decido ir. Me levante de mi cama y mire a mi reloj. Decía: 3:42 a.m. Que bien! No podre dormir más esta noche. Relena se levanta en menos de dos horas. Relena. Voy a ir a verla. Me lleve la carta acaso que me pondría valiente. Salí de mi cuarto y fue con Relena.
Odelia Punto de Vista
Exactamente como pensé mi hermano salio de su cuarto y fue la de Relena. El estada haciendo esto cada noche desde que ella se consiguió un novio nuevo. Miro a su cuerpo durmiente. Hice que sabia de mi presencia. Me miro pero volteo para tras. Debe amarla. Eso es perfecto. Después de todo se van a casar. Ya sé que es mi hermano verdadero. La semana pasada agarre las vendejas de sangre y Hice una prueba su sangre contra le mía. No hay ninguna duda. Este pobre enamorado soldado es mi hermano. Que malo que no sabe que es su destino casarse con su amor. Tratare de decirle.
"Hola hermanito." Le dije.
"No soy tu hermano." Me dijo ni si quiera se molesto para mirarme. Estos pilotos de gundam soy tan mal educados. Trate otra vez.
"Porque sigues diciendo eso? Hay un porciento chanza que tú eres mi hermano." Dije sonriendo.
"Y 99% que no lo soy." Él dijo. Me hace enojar tanto.
"No desearías que si fueras mi hermano para que te cases con ella?" Dije mirando a Relena y luego mirandolo a el.
Heero Punto de Vista
Me encantaría ser su hermano pero yo sé la verdad. No lo soy. Ella estaba esperando una respuesta. "No." Dije. Pareció sorprendida. No creo que era la respuesta que esperaba. Todos saben como me siento sobre Relena menos ella. Que bueno que nadie le dicho. Mire a su cuerpo durmiente. Se veía tan bella. Mi ángel. La Ángel de la Paz. Haría lo que sea para protegerla. Lo que sea. De repente todo cambio. Peligro. Ella estaba en peligro. Alguien le disparo a la ventana. La misma donde entre yo. Corrí hace Relena y la despierte. Se despierto rápido. Me miro con sus ojos azules. Podía ver estaba confundida y tenia miedo. No tenia tiempo que perder. Deje de verla cuando dos hombres con armas entraron al cuarto destruyendo el resto de la ventana. Relena sé salio de la cama y empezó a correr. Todavía medio dormida choco con uno de ellos. Uno tenia algo en su mano y lo puso contra su nariz cubriendo su boca también. Podía ver sus ojos. Me estaban viendo. Sus ojos pidiendome que la ayudara. Pero no pude sin asegurarme que estaría bien. Sus ojos se cerraron Y Relena sé cayo. Morfina. No podía dejarlos que la lastimaran. Cuando cayo los dos trataron de tirarla fuera de la ventana. Ahora es mi chanza. Con mi mano le di a uno un golpe dejandolo inconsciente. Agarre a Relena antes que su cabeza cayera al piso.
Diferente Punto de Vista
Sus brazos se enredaron en su cintura apenas levantandola del suelo. La levanto mas hasta que se recargo contra su pecho. Una mano trato de agarrarla otra vez pero se equivoco y en vez agarro a un brazo fuerte. No podía ver así que pensando que era Relena jalo su mano. El balance de Heero no estaba bien y los dos fueron chocando con el hombre. Heero no tenia tiempo para defenderse. El hombre se preparo para darle un golpe pero antes otro brazo se interpuso salvando a los dos. Le dio una patada al hombre y salio volando de la ventana. Heero estaba sorprendido por su fuerza y agilidad. Sin hacer ningún ruido se distancio de Heero y Relena. Cuando estaba saliendo reconoció que nadie la estaba persiguiendo. Con su mano le dijo a Heero que la persiguieran. Heero entendió. Sé iso mas alerto defensivo y cuidadoso. La cabeza de Relena colgaba de los brazos de Heero. Odelia y Heero caminaron por el pasillo oscuro. No haciendo nada de ruido. Se escucho otra ventana quebrandose. Cinco hombres entraron cada uno con un arma. Los cinco se acercaron a Heero y Relena, atrapandolos. Heero los vio a cada uno esperando que lo atacaran. Dos se acercaron uno con un cuchillo y otro con un arma. Los dos igualmente peligrosos. Se acercaron mas y más. Heero no podía con uno mucho menos con cinco, no con Relena en sus brazos.
"Queremos a la ministra de Asuntos Extranjeros." Dijo el primero.
"No les dejare tocarla!" Una voz grito. De las sombras salio Odelia. Peleo con los tres hombres mientras Heero se quedo con los dos. Lo mas que se avanzaron lo mas que Heero se retiraba. 'No puedo tomar el riesgo de que lastimaran a Relena.' Heero pensó. Odelia estaba ocupada tratando de pelear con tres hombres al mismo tiempo. Uno le dio un golpe en la cabeza mientras otro trato de enterar su cuchillo en el corazón de Odelia pero ero y hizo una herida en el brazo de Odelia. Él ultimo le dio una patada en él estomago quitandole el aire. Cada ataque era devuelto con otro ataque. Tres contra uno. Los dos igual en fuerza y velocidad. Cada lado igual en causa y determinación. Pero uno era mas fuerte. Los tres pronto se cansaron porque no esperaban tan buena defensa. Uno por un cayeron. El primero en irse no había suficiente fuerza en su patada y Odelia le dio un golpe en la cara con su codo. El segundo se canso tanto que trato de sacar su arma pero en ese segundo Odelia aprovecho el momento y lo tiro sobre la orilla. Se escucho la sangre salpicando por todas partes y su cuerpo chocando con el piso. El ruido de sus huesos quebrandose también se escucho. Ella también estaba atrapada entre los escalones y él ultimo terrorista. Él atacó pero nada mas le pego al aire. En tratando de lastimar a Odelia él sé cayo para adelante bajando los escalones cabeza primero. Ni si quiera en la mitad del camino que estaba muerto de fractura de su cuello. El niño con pelo de chocolate no estuvo tan afortunado. Los dos terroristas Todavía estaban muy peligrosos así que Heero se retiraba cada vez que ellos avanzaban. Se retiraba porque no Quería lastimar a su ángel. Su ángel Todavía inconsciente estaba colgando de sus brazos fuertes. Ni chanza que la dejaría ir. El que tenia el arma se puso enfrente del otro.
"Danos la ministra!" Él dijo.
Heero les dio una mirada que paro su sangre y dijo "No les dejare ni tocarla." En una voz tan frío que le quito la confianza al que tenia el arma. Pero el segundo no lo afecto.
"Has sido advertido." El segundo dijo. Ataco a Heero con su cuchillo dirigida a su cuello. En su defensa Heero se doblo para atrás para hacer el ataque inútil. Con la inconsciente Relena en su brazos y el movimiento repente Heero perdió su balance. Sus pies dejaron de tocar el piso. Su espalda choco con algo pero no era el suelo. Su espalda se doblo mas de que lo tenia y Relena se escapo de sus brazos. Sé cayo sobre su cara. Heero la agarro antes que cayera completamente fuera de sus manos. Pero ahora los dos iban a caer. Pensó rápido y trato de agarrar algo. Lo que sea. Su mano encontró el barandal de la orilla del balcón. Una mano los sostuvo en el aire y la otra detuvo a Relena fuera de peligro. Su brazo estaba enredada en la cintura de Relena. Una posición muy incomodo para él. Los dos terroristas se asomaron para ver si se cayeron a sus muertes Relena y Heero. Nada mas para ver que no.
"Si no la podemos tener tan si quiera podemos matarla." El terrorista con el arma dijo y la punto a Heero.
"NO!!" Odelia grito y tiro a los dos por la orilla. Apenas eraron a Heero. Sus gritos se escucharon por toda la casa. Odelia se calmo después de eso y miro a su hermano. Heero apenas pudo sostener a el y Relena. Sus brazos apenas detuvo a Relena. Sus ojos la miraron pidiendo su ayuda. Sus manos se mojaron con su sudor. "Dejala caer!" Odelia grito. Heero negó su cabeza. Odelia se agacho para tratar de ayudarlo. Agarro al brazo de Heero. Ahora estaban colgando del brazo de Odelia. Nada mas que ella no era lo suficiente fuerte para jalarlos arriba. "Dejala ir o los dos se van a caer!" Odelia le grito.
"Nunca." Heero dijo y miro a su ángel. Su brazo sosteniendo la de su cintura. Su cabeza y pelo colgando. Tan preciosa y bella, necesaria para la paz. 'Nunca la voy a dejar ir a mi ángel. No nada mas es importante al mundo pero ella significa todo para mí.' Heero pensó mientras la miro. Odelia no podía sostenerlos por mucho mas tiempo y tampoco pudo Heero. Relena se resbalo por el brazo de Heero. En segundos estaba cayendo por el aire. En poco cayera a su muerte. Odelia finalmente podía subir a Heero pero el no quiso. "No! Relena!" Heero grito y trato de ir por ella. La única cosa deteniendolo fue Odelia tratando de subirlo. Heero jalo a Odelia y ella choco con el barandal soltando a Heero. Heero fue para abajo lo más rápido posible. Agarro a Relena un segundo antes que pegara el piso. En un movimiento agarro a Relena y se volteo para que él fuera el que pegara contra el piso en vez de Relena. Su cuerpo boto contra el piso. Relena estaba bien y sin heridas. Aunque Heero no tuvo la misma suerte. Su cabeza estaba sangrando mucho. Y aunque la caído no era tan alto el impacto era mucho. Pero no era el único herido. Odelia también estaba lastimada. Él choce con el barandal le dio un dolor de cabeza y una bola en su cabeza.
"Ay" Dijo cuando se levanto. Se acordó de Heero. "Que paso?" Miro hace abajo y vio a Relena perfectamente bien arriba de su hermano quien estaba sangrando. "Oh, no. Odin." Odelia dijo y con gran velocidad bajo los escalones. Relena nada mas estaba inconsciente por la morfina. Odelia la aparto de su hermano. Él estaba inconsciente también pero su cabeza estaba sangrando. Su cabeza estaba tan cubierta de sangre que no podía encontrar la herida. "Tengo que llevarlo a un doctor." Odelia dijo.
Güera
Capitulo 7 Parte 2
Hermano encontrado, Soldado Perdido
Por Güera
Media Noche - Agosto 10, AC 198
No mas puede mirarla. Estaba completamente sorprendido por su belleza. Como alguien puede ser tan bella yo no sabia y no me importaba. Nada mas la mire. Sus ojos preciosos azules no los podía ver porque tenia su espalda ase mi. Pero podía ver muy claramente su cabello largo café. Brillando en la luz de la luna. Abajo de las estrellas. Quería acercarme pero no podía. Cuando al fin tuve suficiente valentía para acercarme alguien mas estaba ahí. No había notado esa persona antes. Relena tenia su espalda ase mi pero el no. Podía ver su odiosa cara. Sonriendo. Burlandose de mí porque los dos sabemos que le gano y yo perdí. Sabia la verdad y dolía. Mas que cuando cai del lado de la montana. Esa vez me rompí los huesos pero ahora ellos quebraron mi corazón. El dolor era inmenso. Y después de eso se riera de mí de mi dolor. Le daba diversión verme así. Sus ojos verdes burlandose de mi miseria. Su cara. Como odiaba su cara. Mis ojos se llenaron de resentimiento, celos, y odio. Sus brazos circularon su cintura y los brazos de Relena circularon su cuello. Le dio un beso en su cachete. Que más de esto puedo soportar? Gideon dejo de verme y miro a la belleza enfrente de el. Su miraron por unos minutos y sus caras se acercaron mas y más. No Relena no lo beses! Pero era muy tarde. Sus labios tocaron y tenían sus ojos cerrados. No puedo dejar que Relena se enamoré de el. Saque mi arma. Le quite el mecanismo de seguridad y apunte. Dispare. Sangre estaba por todos lados. Gideon Galileo estaba en el suelo tratando de sobrevivir. Sonríe. Ahora nada se detuvo entre mi y Relena. Mire a Relena y agarre la sorpresa de mi vida. La bella princesa pacifista estaba apuntando un arma a mí. Lagrimas cayeron de sus ojos. Disparo. Oscuridad es todo lo que vi. No podría abrir mis ojos. Me dolía mi pecho. Mucho más mi corazón. Pero el dolor de la bala no era nada comparado con el dolor de lo que acabo de aprender. Nada importaba. Ni mi vida. Nunca importo mi vida pero creí que Relena le daría sentido, me daría razón para vivir pero era muy tarde. Deje que el dolor me afectaba. Deje que la herida me mate.
Desperté cubierto en sudor. Era nada más un sueno. Que bien. Creí que eso era de verdad. Porque estoy teniendo estas pesadillas? Todo empezó cuando Gideon Galileo vino a la casa de Relena pidiendole que sé casarse con él. Claro que dijo que no pero salieron. Y han salido cada noche por una semana. Tengo que ir con ellos. Tengo que proteger a Relena pero me duele verlos tan feliz juntos. Gideon dice una broma y Relena se ríe. Sus risas tan bellas como ella. Como lo desprecio. Y él fue el que dijo en el radio que amaba a Relena. Cada noche los tengo que proteger cenando o viendo una película una vez fueron a bailar. Juntos como una pareja. Debería de ser yo. Pero soy un cobarde. Le escribí una carta a Relena diciendole que la amo. La iba a dejar en su cuarto y desaparecerme otra vez pero le apareció primero. Pero la peor parte de la semana fue los ensayes de Hilde. Ella es mas peor que un sargento del ejercito. Voy a ser el padrino de la boda. No me acuerdo haciendo ese compromiso. La boda es en una semana. Relena va ir con Gideon que quiere decir que yo voy a ir solo si es que decido ir. Me levante de mi cama y mire a mi reloj. Decía: 3:42 a.m. Que bien! No podre dormir más esta noche. Relena se levanta en menos de dos horas. Relena. Voy a ir a verla. Me lleve la carta acaso que me pondría valiente. Salí de mi cuarto y fue con Relena.
Odelia Punto de Vista
Exactamente como pensé mi hermano salio de su cuarto y fue la de Relena. El estada haciendo esto cada noche desde que ella se consiguió un novio nuevo. Miro a su cuerpo durmiente. Hice que sabia de mi presencia. Me miro pero volteo para tras. Debe amarla. Eso es perfecto. Después de todo se van a casar. Ya sé que es mi hermano verdadero. La semana pasada agarre las vendejas de sangre y Hice una prueba su sangre contra le mía. No hay ninguna duda. Este pobre enamorado soldado es mi hermano. Que malo que no sabe que es su destino casarse con su amor. Tratare de decirle.
"Hola hermanito." Le dije.
"No soy tu hermano." Me dijo ni si quiera se molesto para mirarme. Estos pilotos de gundam soy tan mal educados. Trate otra vez.
"Porque sigues diciendo eso? Hay un porciento chanza que tú eres mi hermano." Dije sonriendo.
"Y 99% que no lo soy." Él dijo. Me hace enojar tanto.
"No desearías que si fueras mi hermano para que te cases con ella?" Dije mirando a Relena y luego mirandolo a el.
Heero Punto de Vista
Me encantaría ser su hermano pero yo sé la verdad. No lo soy. Ella estaba esperando una respuesta. "No." Dije. Pareció sorprendida. No creo que era la respuesta que esperaba. Todos saben como me siento sobre Relena menos ella. Que bueno que nadie le dicho. Mire a su cuerpo durmiente. Se veía tan bella. Mi ángel. La Ángel de la Paz. Haría lo que sea para protegerla. Lo que sea. De repente todo cambio. Peligro. Ella estaba en peligro. Alguien le disparo a la ventana. La misma donde entre yo. Corrí hace Relena y la despierte. Se despierto rápido. Me miro con sus ojos azules. Podía ver estaba confundida y tenia miedo. No tenia tiempo que perder. Deje de verla cuando dos hombres con armas entraron al cuarto destruyendo el resto de la ventana. Relena sé salio de la cama y empezó a correr. Todavía medio dormida choco con uno de ellos. Uno tenia algo en su mano y lo puso contra su nariz cubriendo su boca también. Podía ver sus ojos. Me estaban viendo. Sus ojos pidiendome que la ayudara. Pero no pude sin asegurarme que estaría bien. Sus ojos se cerraron Y Relena sé cayo. Morfina. No podía dejarlos que la lastimaran. Cuando cayo los dos trataron de tirarla fuera de la ventana. Ahora es mi chanza. Con mi mano le di a uno un golpe dejandolo inconsciente. Agarre a Relena antes que su cabeza cayera al piso.
Diferente Punto de Vista
Sus brazos se enredaron en su cintura apenas levantandola del suelo. La levanto mas hasta que se recargo contra su pecho. Una mano trato de agarrarla otra vez pero se equivoco y en vez agarro a un brazo fuerte. No podía ver así que pensando que era Relena jalo su mano. El balance de Heero no estaba bien y los dos fueron chocando con el hombre. Heero no tenia tiempo para defenderse. El hombre se preparo para darle un golpe pero antes otro brazo se interpuso salvando a los dos. Le dio una patada al hombre y salio volando de la ventana. Heero estaba sorprendido por su fuerza y agilidad. Sin hacer ningún ruido se distancio de Heero y Relena. Cuando estaba saliendo reconoció que nadie la estaba persiguiendo. Con su mano le dijo a Heero que la persiguieran. Heero entendió. Sé iso mas alerto defensivo y cuidadoso. La cabeza de Relena colgaba de los brazos de Heero. Odelia y Heero caminaron por el pasillo oscuro. No haciendo nada de ruido. Se escucho otra ventana quebrandose. Cinco hombres entraron cada uno con un arma. Los cinco se acercaron a Heero y Relena, atrapandolos. Heero los vio a cada uno esperando que lo atacaran. Dos se acercaron uno con un cuchillo y otro con un arma. Los dos igualmente peligrosos. Se acercaron mas y más. Heero no podía con uno mucho menos con cinco, no con Relena en sus brazos.
"Queremos a la ministra de Asuntos Extranjeros." Dijo el primero.
"No les dejare tocarla!" Una voz grito. De las sombras salio Odelia. Peleo con los tres hombres mientras Heero se quedo con los dos. Lo mas que se avanzaron lo mas que Heero se retiraba. 'No puedo tomar el riesgo de que lastimaran a Relena.' Heero pensó. Odelia estaba ocupada tratando de pelear con tres hombres al mismo tiempo. Uno le dio un golpe en la cabeza mientras otro trato de enterar su cuchillo en el corazón de Odelia pero ero y hizo una herida en el brazo de Odelia. Él ultimo le dio una patada en él estomago quitandole el aire. Cada ataque era devuelto con otro ataque. Tres contra uno. Los dos igual en fuerza y velocidad. Cada lado igual en causa y determinación. Pero uno era mas fuerte. Los tres pronto se cansaron porque no esperaban tan buena defensa. Uno por un cayeron. El primero en irse no había suficiente fuerza en su patada y Odelia le dio un golpe en la cara con su codo. El segundo se canso tanto que trato de sacar su arma pero en ese segundo Odelia aprovecho el momento y lo tiro sobre la orilla. Se escucho la sangre salpicando por todas partes y su cuerpo chocando con el piso. El ruido de sus huesos quebrandose también se escucho. Ella también estaba atrapada entre los escalones y él ultimo terrorista. Él atacó pero nada mas le pego al aire. En tratando de lastimar a Odelia él sé cayo para adelante bajando los escalones cabeza primero. Ni si quiera en la mitad del camino que estaba muerto de fractura de su cuello. El niño con pelo de chocolate no estuvo tan afortunado. Los dos terroristas Todavía estaban muy peligrosos así que Heero se retiraba cada vez que ellos avanzaban. Se retiraba porque no Quería lastimar a su ángel. Su ángel Todavía inconsciente estaba colgando de sus brazos fuertes. Ni chanza que la dejaría ir. El que tenia el arma se puso enfrente del otro.
"Danos la ministra!" Él dijo.
Heero les dio una mirada que paro su sangre y dijo "No les dejare ni tocarla." En una voz tan frío que le quito la confianza al que tenia el arma. Pero el segundo no lo afecto.
"Has sido advertido." El segundo dijo. Ataco a Heero con su cuchillo dirigida a su cuello. En su defensa Heero se doblo para atrás para hacer el ataque inútil. Con la inconsciente Relena en su brazos y el movimiento repente Heero perdió su balance. Sus pies dejaron de tocar el piso. Su espalda choco con algo pero no era el suelo. Su espalda se doblo mas de que lo tenia y Relena se escapo de sus brazos. Sé cayo sobre su cara. Heero la agarro antes que cayera completamente fuera de sus manos. Pero ahora los dos iban a caer. Pensó rápido y trato de agarrar algo. Lo que sea. Su mano encontró el barandal de la orilla del balcón. Una mano los sostuvo en el aire y la otra detuvo a Relena fuera de peligro. Su brazo estaba enredada en la cintura de Relena. Una posición muy incomodo para él. Los dos terroristas se asomaron para ver si se cayeron a sus muertes Relena y Heero. Nada mas para ver que no.
"Si no la podemos tener tan si quiera podemos matarla." El terrorista con el arma dijo y la punto a Heero.
"NO!!" Odelia grito y tiro a los dos por la orilla. Apenas eraron a Heero. Sus gritos se escucharon por toda la casa. Odelia se calmo después de eso y miro a su hermano. Heero apenas pudo sostener a el y Relena. Sus brazos apenas detuvo a Relena. Sus ojos la miraron pidiendo su ayuda. Sus manos se mojaron con su sudor. "Dejala caer!" Odelia grito. Heero negó su cabeza. Odelia se agacho para tratar de ayudarlo. Agarro al brazo de Heero. Ahora estaban colgando del brazo de Odelia. Nada mas que ella no era lo suficiente fuerte para jalarlos arriba. "Dejala ir o los dos se van a caer!" Odelia le grito.
"Nunca." Heero dijo y miro a su ángel. Su brazo sosteniendo la de su cintura. Su cabeza y pelo colgando. Tan preciosa y bella, necesaria para la paz. 'Nunca la voy a dejar ir a mi ángel. No nada mas es importante al mundo pero ella significa todo para mí.' Heero pensó mientras la miro. Odelia no podía sostenerlos por mucho mas tiempo y tampoco pudo Heero. Relena se resbalo por el brazo de Heero. En segundos estaba cayendo por el aire. En poco cayera a su muerte. Odelia finalmente podía subir a Heero pero el no quiso. "No! Relena!" Heero grito y trato de ir por ella. La única cosa deteniendolo fue Odelia tratando de subirlo. Heero jalo a Odelia y ella choco con el barandal soltando a Heero. Heero fue para abajo lo más rápido posible. Agarro a Relena un segundo antes que pegara el piso. En un movimiento agarro a Relena y se volteo para que él fuera el que pegara contra el piso en vez de Relena. Su cuerpo boto contra el piso. Relena estaba bien y sin heridas. Aunque Heero no tuvo la misma suerte. Su cabeza estaba sangrando mucho. Y aunque la caído no era tan alto el impacto era mucho. Pero no era el único herido. Odelia también estaba lastimada. Él choce con el barandal le dio un dolor de cabeza y una bola en su cabeza.
"Ay" Dijo cuando se levanto. Se acordó de Heero. "Que paso?" Miro hace abajo y vio a Relena perfectamente bien arriba de su hermano quien estaba sangrando. "Oh, no. Odin." Odelia dijo y con gran velocidad bajo los escalones. Relena nada mas estaba inconsciente por la morfina. Odelia la aparto de su hermano. Él estaba inconsciente también pero su cabeza estaba sangrando. Su cabeza estaba tan cubierta de sangre que no podía encontrar la herida. "Tengo que llevarlo a un doctor." Odelia dijo.
Güera
