Amor Perdido, Príncipe Perdido y Matrimonio?

Capitulo 8

Soñando y Esperando

Por Güera

Al fin ya lo acabe. Que bueno. Ya se que mi ortografia esta MUY MUY mal pero esque se hablar el español y escribirlo pero no los acentos. Perdon. Bueno tan si quiera se mas o menos, verdad? Razon por estar tarde:  Mi prima no me dejo escribir mi fic y cuando lo escribia se ponia de chismosa. Cúlpenla a ella! Jaja. Disfruten y Review.

Domingo – Agosto 10, AC 198

Relena,

            Perdóname porque siempre irme de tu lado tantas veces. Tenia miedo. No de ti o nadie mas pero de mí mismo. Cuando te conocí estaba sintiendo cosas que nunca antes había sentido y no sabia que hacer. Pero ahora sé lo que siento. Otra vez soy un humano. Libre para sentir, libre para disfrutar, libre para amar. Ahora puedo decir que te amo. Tú eres mas importante para mí que cualquier otra cosa. Sé que yo no te merezco pero nadie mas te merece tampoco. Nadie es suficiente digno para merecer tu amor. Y nadie te puede proteger como yo. Antes yo creía que tú si me amabas pero era solo una falsa esperanza. ¿Cómo puedo una bella princesa de pacifismo amar a un asesino sin corazón? Pero ya no soy ese asesino sin corazón. Y aunque tu ya ames a alguien mas quiero que sepas que yo siempre te amare. Y tu nunca me vas a amar pero con solo estar cerca de ti es suficiente para mí. Y cuando me preguntaste en el comedor si era real nadie más sabia de lo que estabas hablando pero yo sí. Y te quiero decir que si era real. No era nada más un sueno. Todo lo que hice y dije era de mi corazón. No tengo arrepentimientos. Espero que te diviertas en la boda de Duo porque yo no voy a ir. Sé que nada mas estoy corriendo otra vez. Pero nada mas quiero que estés feliz con el hombre que amas. Te dejaré en paz. Nunca jamás volverás a verme aunque yo te veré a ti.

Con todo mi amor,

Heero Yuy

No me busques. Nunca me encontraras.

Leo la carta una y otra vez. Su hermano lo había encontrado en el piso de su cuarto después del ataque en el medio de la noche. La carta era para Relena pero no sabían de quien era. Después de examinarla y sin encontrar algo mal se la entregaron a Relena para leer. La dejaron sola sabiendo que dice la carta pero no sabiendo como va a reaccionar. Su amor secreto desapareció otra vez. '¿Me ama? ¡Me ama!' Ella pensó pero luego la otra parte de la carta se realizo en su mente. 'Se va ir otra vez. ¿Pero como puede? Como puedo nada mas dejarme así como nada. Te amo Heero Yuy. Siempre te ame. Ahora ya no estas. Y nunca volverás. ¿Volveras? ¿Algún día sabrás que yo te amo con toda mi alma? Oh, Heero por favor regresa. Te necesito.' Ella pensó. Otra vez siento alegría, miseria, dolor y vacía todo al mismo tiempo. Todos esos sentimientos eran muy fuertes para controlar y no pudo contenerse. Una vez mas estaba llorando. Lagrimas de alegría. Lagrimas de miseria y dolor. Lagrimas para él. 'Porque se fue? Porque?!' Se acostó en su cama y dejo que sus lagrimas salieran. No tratando de detenerlas. Dolía tanto. Le dolía respirar, hablar, y vivir. Todo este dolor era mucho que soportar. Quería morir. Quería que todo su dolor desapareciera. 'Oh Heero. Yo también te amo. No quiero a Gideon. Nunca podría. Nada mas quiero a ti. Nada mas quise hacerte celoso. Pero a ti te quiero. Quiero que regreses a mí. Le suplico al cielo para que te regresen a mí. Aunque me trataste de matar otra vez, sé que no era tu culpa. Que no te acordabas quien era yo. Y todavía no me mataste y eso es lo que cuenta.' En sus pensamientos se duermo.

Una voz se escucho por la noche contestando sus ruegas. "No te preocupes Relena. Tu estas destinada estar con él. Así que me haré cargo de que él regrese a ti. Nada mas se paciente." La voz dijo. Sonó como una voz de una niña pero no se veía por ningún lado.

Nada podía librar Relena de su dolor. Nada mas tiempo pudo aliviar la herida que tenia. Físicamente ella estaba en perfectas condiciones pero el cuerpo puede esconder tantas enfermedades del corazón. Sally la chequillo y no podía encontrar nada mal con ella físicamente. Nada de daño le llego de la caída. Y aunque estaba en dolor inmenso del corazón no falto ninguna conferencia. Trabajo sin parar llevando una mascara de felicidad falsa. Como si su trabajo era lo único que podía sostenerla viva.

Ahora era Lunes - Agosto 11, AC 198

"Relena, el Señor Galileo esta aquí." Olivia dijo entrando a la oficina. Relena guardo unos papeles que estaba leyendo y miro a Olivia.

"Déjalo entrar." Dijo muy calmada. 'Estoy haciendo lo correcto. No lo quiero. Ya no es necesario. Heero, por favor regresa pronto.' Ella pensó mientras un señor con ojos verdes entro a su oficina. "Buenos días, Gideon." Dijo dulcemente.

"Buenos días, Relena. ¿Porque me has llamado tan temprano?" Le pregunto y sé sento en una silla enfrente de su escritorio.

"Tengo algo que decirte." Relena dijo lo mas calmada que pudo. Miro al Preventor en la esquina de su oficina. Él negó su cabeza ase ella. Se paro y camino a su próximamente ex-novio.

'Al fin llego el momento. Se enamoro de mí. Ichiro va estar tan feliz. Nuestros planes van bien.' El pobre diablo pensó.

"Voy a romper contigo. Lo siento. Perdóname." Ella dijo. Gideon se paro rápidamente y casi la tiro.

"¿¡Que!?" El grito. La agarro de sus hombros y apretó sus manos. "¡No me puedes hacer esto!"

"Por favor detente. Me--estas--lastimando." Dijo Relena antes que su boca fue cubierta por la de el. Trato de liberarse, le dio patadas muchas veces pero no resulto. Él parecía no estar afectado por sus esfuerzos. De repente la soltó o más bien se cayo inconsciente y sus manos liberaron a Relena. Casi se desmayo, sus piernas apenas pudieron sostenerla, por falta de oxigeno. Brazos fuertes la atraparon antes que se golpeara en el escritorio.

Relena Punto de Vista

Le dije la verdad. Que no lo amaba y nunca podré. Mi corazón pertenece a otro. Tan estúpido como suena. Ya sé que no volverá. Pero aunque sea así, se llevo mi corazón con él. Mis manos temblaron cuando dije esto: "Voy a romper contigo. Lo siento. Perdóname." De verdad lo sentía. Finalmente lo dije. Mi conciencia es libre. Ya no me siento culpable. Pero el se comporto de una manera muy diferente que lo que creí. Tiro su silla en la que estaba sentado cuando se paro. Casi me caí pero él me agarro de mis hombros con nada de cariño. No como Heero. Me grito. Mi temor creció. ¿Pero que podía hacer? Duo estaba en mi oficina como mi guardaespaldas temporal. Porque el otro se desapareció. Sus manos me lastimaban. Podía sentir que se me hacían moretones en mis brazos. Yo no era débil. ¿O si lo era? Todavía necesitaba un guardaespaldas pero yo antes e lastimado a Heero. ¿Porque sigo recordándolo? Trate de hablarle a este hombre. "Por favor detente. Me," mas dolor, "estas," apretó sus manos, "lastimando." Aunque dije estas palabras de debilidad, hice todo lo posible para que me soltara. Le di patadas. Lo que hizo siguiente deberás no lo esperaba. Me dio un beso. Pero yo no quería. ¡Cómo se atreve! La única persona que tiene derecho de besarme es Heero. Pero el ya no esta aquí. Pero aun no tiene ningún derecho. Me detuvo así por un tiempo, aunque estaba muy incomoda trate de lastimarlo. Sus labios contra los míos. Quería vomitar. Vi que tenia sus ojos cerrados, como si estaba disfrutando de este beso. Yo lo odiaba por hacer eso. Y cuando me iba a rendir y no podía soportar mas sin respirar, su cuerpo sé hico débil. Estaba libre de el. Respire profundamente. Mis piernas no podían soportarme. Podía sentir que me estaba cayendo. Brazos fuertes me detuvieron antes que tocaba el piso. Por un momento pensé que era Heero pero la falta de oxigeno afecto mi celebro. Mire la cara de mi nuevo guardaespaldas, Duo.

"¿Estas bien, princesa?" Él me dijo. Niegue mi cabeza. Me puso en mis pies. Ya podía pararme yo sola. Mire al cuerpo inconsciente en el piso de mi oficina. Nada mas tenia resentimiento para el. Y que yo pensé que el era aburrido.

"No dejes que se acerque a mí nunca más." Dije lentamente y sin emociones. Parece que la personalidad de Heero se reflejo en mi. Duo podía oír mi tono y negó su cabeza. El agarro el cuerpo y lo tiro sobre su espalda.

"Horita vuelvo." Él dijo y salió del cuarto. Mire la puerta y pronto pase por ella. Tenia otras cosas más importantes que hacer que terminar con ese cabron. Mañana voy a ir a Marte. El nuevo gobierno le faltaba confianza y necesitaba un poco de ayuda. Me pidieron que visite las colonias en Marte para animar a mas gente moverse ahí. Me han dicho que el cielo nunca es el mismo color de rojo. Yo e esperado este viaje por mucho tiempo. Unas vacaciones con Heero a mi lado pero esta ves va ser Trowa quien va estar conmigo. Hilde no permitió que Duo perdería ni un día mas de las preparaciones de su boda. Entre a mi cuarto para empacar para el viaje.

Diferente Punto de Vista

Mientras Relena alistaba sus maletas, Duo llevo a Gideon a la puerta principal y lo dejo ahí. El tenia que regresar a su trabajo. Protegiendo Relena. O hasta mañana cuando Trowa se hará cargo de eso. Regreso a la oficina para encontrarla bacía. Olivia dijo que se fue pero no dijo a donde. '¿Dónde se pudo ver ido?' Duo pensó y salió de la oficina bacía. 'Heero siempre sabia donde estaba. Heero, no sabes lo que has hecho. Relena te necesita.' Duo pensó. 'Bueno a buscarla.' Y con ese ultimo pensamiento se fue al cuarto de Relena. Camino a los escalones y fue hasta el segundo piso. Llego a su cuarto y vio que tenia la puerta cerrada. Duo le toco. "¿Relena?" Dijo. Ella lo podía escuchar por la puerta de madera. Desde adentro puedo oír una respuesta pero no le entendía. "¿Que?" Y luego podía oír que se tropezó y algo pego la puerta. Salto hace atrás.

"Dije que estoy empacando. Vete." Relena grito por la puerta de madera. Duo escucho sus palabras.

"¿Estas segura?" Duo pregunto una vez más.

"Estaré bien, Duo" Ella dijo antes de dejar la entrada de su cuarto. Duo dejo Relena a empacar para su viaje a Marte por tres días. Duo fue en la dirección del cuarto de Mili para también visitar a su amigo, Wufei.

Relena Punto de Vista

Me recargue en la puerta de mi cuarto. ¿Debo ir? Mire a las maletas, llenas a la mitad, tiradas en mi cama. Ropa tirada por el piso porque Duo me asusto con sus gritos. El nuevo Marte Republico necesitaba mi ayuda pero yo también necesitaba algo. Pero no debería ser tan egoísta. El mundo esta primero que nada. ¿Pero como puedo soportar este dolor. ? ¿Con este oyó en mi corazón? No puedo con la desaparición de Heero y el comportamiento de Gideon al mismo tiempo. No tengo nadie para que me ayuden a mí. Ningún hombro para llorar sobre el. Ningunas palabras de consuelo. Pero yo necesito eso. No soy un súper héroe. Nada mas un humano regular tratando de sobrevivir después que un ser querido se fue. Pero no murió nada mas se fue.  ¿Pero porque? ¿No soy suficiente buena para él? Mi plan de hacerlo celoso funciono pero creo que ahora lo asuste. Y nunca mas lo volveré a ver. Lagrimas salieron de mis ojos. Me resbalé en la puerta. Mi espalda rozando con la madera. Nada mas quiero que regrese a mí. Si nada mas lo podría ver otra vez. Por solo un minuto.

"¡Heero, por favor regresa! Por favor." Grite al espacio infinito. "Por favor" Dije más calmada. "Te necesito."

Martes - Agosto 12, AC 198

Aeropuerto Del Sanc

"Disfruta tu viaje." Lucrecia le dijo a Relena y le dio un beso.

"Eso haré." Relena dijo. "Adiós a todos. Nos vemos en tres días. Adiós Mili." Le dijo a su sobrino. Él movió su manita también diciéndole adiós a su tía. Le tiro un besito. Él hizo lo mismo. Le dijo adiós a todos y se fue a subir a la nave espacial.

"Barton," Miliardo dijo, "cuídala mucho." Trowa negó su cabeza. Él fue tras de Relena para la nave espacial. Sus maletas ya estaban en la nave como deberían estar. Relena se sentó en su asiento y cerro sus ojos. El vuelo iba a durar 8 horas y ella iba a dormir lo más posible. Con suerte los representantes de Marte esperen hasta que aterricen para que ella conteste sus preguntas. Trowa tomo el asiento junto ella. No durmió pero miro el asiento adelante con mucha concentración.

Relena durmió. No tenia muchos problemas con eso. Pero sus sueños hicieron quedarse despierta mucho mas mejor. Sus sueños la atormentaban y su relajación que tanto necesitaban llegar fácil.

Sueños de Relena

"Heero. ¿A donde vas?" Relena le grito a la persona que se iba. Él la miro. Sus ojos penetrando su alma, haciendo que ella se sienta muy vulnerable pero también dándole fuerzas.

"No te quiero. No te necesito. Quiero estar lo mas lejos posible de ti." Él dijo en una voz baja y fría. Volteo para que ella vea su espalda.

"Por favor no me dejes." Relena dijo y su fuerza se fue. Como siempre lo hace. Nunca se queda. Nunca quiere quedarse. Quebrando su corazón.

Sueño se convierte en otro

Heero estaba en un cuarto. Había mucha luz en el cuarto. Estaba rodeado por doctores y enfermeras. Trate de acercarme. Quiero saber lo que esta pasando. Toque a una de las enfermeras para agarrar su atención y que me dejen pasar. Pero, mi mano nunca llego a su brazo. Mas bien se fue por su brazo. Pero si me podía acercar. Uno de los doctores pregunto por un instrumento. No reconocía el nombre. Apenas podía ver su precioso pelo de color chocolate. Tenia sus ojos cerrados. Esta muy pálido. Estaba cubierto en sangre. ¿Que le podría ver pasado? Pase por todas la enfermeras y todos los doctores hasta que lo alcancé. Se veía tan tranquilo. Sus cara llena de paz. El doctor estaba limpiando sus heridas. ¿Pero de donde saco esas heridas? Mire que tenia ventajas en su cabeza. Mi pobre Heero. ¿Quién se atrevió a lastimarte? Su cuerpo tenia tantos colores. Morado, azul, café y amarillo. Entonces estaba en cirugía. Le quitaron la camiseta para tratar de curar las heridas. Pero su pecho tenia más heridas que nada más. No veía nunca parte donde tenia el color normal de su piel. ¿Quién lo lastimo? Quiero saber quien lo lastimo. Las enfermeras si estaba yendo y los doctores ya no estaban tan apurados. Finalmente acabo o eso fue lo que dijo el doctor. Una enfermera se quedo con el y conmigo cuando los demás se fueron. Llevo a Heero a otra cuarto con menos luz. Yo los perseguí. Pase por todo lo que pase. Menos por el piso y que buena suerte que no paso eso. Él numero de su cuarto era 317. Me quede con él. Esperando que despertaba. Para que pueda ver sus ojos. Los ojos que robaron mi corazón. Pero nunca despertó. Apenas se movía. ¿Que hice mal? Una persona entro al cuarto. Estaba llorando.

"¡Odin! Odin, estas bien. Gracias a dios. Tienes que mejorarte. Para que puedas conocer a tu novia." Ella dijo y sonrió pero aun así lagrimas salían de sus ojos. Ella le hablo como si estuviera escuchando. "No te preocupes. Nunca vas a estar solo otra vez. Tu hermanita, Odin esta aquí contigo." Se sentó en una silla junto de su cama. Enfrente de donde estaba yo. Agarro su mano. Tan si quiera ella pudo hacer eso. La mía nada mas paso por la de el. Como si yo fuera un fantasma. Pero eso no me importaba ahora. Lo que era importante era Heero. Pero sí él era Heero. Entonces, ¿Quien es ella? Ella dijo que era su hermana. No creo que Heero tenga una hermana. Pero también nunca dijo que no la tenia. Nunca dijo mucho de todos modos. Su hermana, o lo que era, dejo de llorar. Ahora que la veo muy cerca se me hace conocida. Pero no puedo acordarme quien es. Hablo otra vez. "No te preocupes Odin. Nos vamos a vengar de esos tipos que te atacaron. Pero era tu corazón que te lastimo. Nada mas para salvarla. Pero creo que valió la pena. Porque arriesgaste tu propia vida para salvar la de ella." ¿Porque estaba llamando Heero ese extraño nombre? ¿Quién es Odin? El se llama Heero Yuy. Sea quien sea esta persona no tenían ni idea con quien estaban hablando.

Alguien abrió la puerta. Las dos miramos hace allá. "¿Señorita Lowe?" Él pregunto.

Fin de Sueño

"Relena ¿Estas bien?" Trowa pregunto a la bella durmiente. Relena abrió sus ojos para mirar los verdes de el.

"Estoy bien. Solo fue una pesadilla." Relena dijo. '¿O lo era? Todo parecía tan real. Tal vez sea que extraño tanto a Heero que lo tengo en mis sueños. Antes también salía en mis sueños pero no tan real.' Relena pensó y una mujer hablo por las bocinas.

"Buenas tardes Señores y Señoras. Ya casi vamos a llegar a  nuestra destinación. Por favor asegúrese que tenga puesto su cinturón de seguridad o si no por favor pónganselo horita mismo. Por favor de quedarse sentados cuando aterrizamos. Gracias." Ella dijo y una vez mas el silencio llego a toda la nave. Relena puso su cinturón de seguridad y miro hace la ventana. 'Que bueno que agarre el asiento con la ventana.' Ella pensó. Alcanzo mirar la tierra una vez más. Se veía tan lejos. Han viajado muy lejos. Dejo su familia, su casa y con suerte sus problemas en la tierra. Quizás también se podrá olvidar de Heero. Tan si quiera por un momento. Llegaron al planeta rojo. Nubes rojas pasaron por su ventana cuando entraron a atmósfera. Otros eran rojos oscuro mientras otras parecían como sangre. Había unos de color azul y morado. Relena miro a los colores como niñita. Pero al mismo tiempo se pregunto. '¿Que no el atmosforo de Marte es rojo? Tengo que preguntarle a la republica de eso.'

Diferente Punto de Vista

Un hombre sentado en un cuarto oscuro mirando a una pantalla igualmente oscuro. Miedo se veía clara en sus ojos verdes. El hombre en la pantalla se veía furioso, pero tan terrible que era estaba muy calmado en esta situación.

"Nacro, por favor explícame lo que paso." El hombre en la pantalla dijo.

"La niña Peacecraft corto su relación conmigo. Nunca mas me quiere ver." Dijo Nacro, o como también se conoce Gideon Galileo.

"¡Nacro! ¡Fallaste! ¡Eres un demonio incopentente! Ahora que nuestros planes de secuestrar a la niña Peacecraft fallaron, estaba dependiendo de ti para que se quede en una falsa seguridad." El hombre le grito a Nacro. Se paro, sus manos agarradas de su propia pantalla. Sus ojos negras como la noche, se iluminaron. Pequeños fuegos en sus ojos negros, demostrando su frustración y coraje que ya no podía controlar. Nacro se hizo para atrás.

"Perdón, señor. ¡Pero porque tenia que mandar esos humanos!" Él dijo. también estaba frustrado. "¿Porque no mando demonios?"

"No cuestiones mis ordenes. Pero te diré. Demonios destruirían todo. Son muy poderosos. Todos estarían muertos. ¿Que no entiendes? Yo quiero la niña Peacecraft y el niño Lowe vivos."

"¿Y que con la niña Lowe? Me ordeno que la dejara en paz pero ella fue la que arruino sus planes. ¡Debería ser destruida!" Nacro grito.

"Tienes razón pero," El hombre oscuro dijo, "Después que mato los humanos que mandamos, llevo a su hermano herido. No sé dónde puede estar que quiere decir que esta rodeada por mucha gente."

"Señor," Nacro empezó. El hombre oscuro mira a Nacro. Nacro respiro profundamente. "¿Porque quiere la niña Peacecraft y el niño Lowe vivos?" Nacro dijo en voz baja.

"Es muy simple, mi sirviente. Su hijo es destinado a destruirme y eso no lo puedo permitir. Si tengo a los destinados y si llegan a tener un hijo, entonces se los quitare y será mi ayudante. Le enseñare como usar sus poderes, que son para destruirme, para mal en vez de bien." El hombre oscuro dijo. Naco estaba sorprendido.

"Pero, Señor. El es el que esta destinado para destruirlo." Nacro dijo interrumpiendo su señor.

"Nacro," El hombre oscuro le grito. Nacro aparecía mas asustado que antes, si es posible.  "¿Dije que podrías hablar?"

"No, señor."

"Entonces no lo hagas."

"Sí señor."

"Espera mis ordenes." El hombre oscuro dijo y la pantalla se apago. La comunicación se acabo.

Diferente Punto de Vista

En la Mansión Peacecraft

Miliardo, Lucrecia y el pequeño Mili habían regresado de llevar a Relena al aeropuerto. Mili se había dormido en el camino y estaba acostado en la cama. Miliardo estaba preocupado. Su mejor Preventor estaba desaparecido. Otro se va a casar. Otro era el guardaespaldas de su hermana. Quatre había pedido ir a una junta para su compania. Eso dejo solamente un Preventor. Estaba muy preocupado. NO podía dejar de caminar por el cuarto.

"Si caminas suficiente veces en una parte, puedes dejar un oyó en le carpeta." Lucrecia dijo para calmar a su esposo. Miliardo se detuvo por un momento pero no miro hace arriba.

"¿Que dijiste?" Dijo de reflejo.

"Zechs ¿Qué té pasa?" Lucrecia dijo viéndolo con sus ojos morados. Su voz tan dulce y amorosa lleno sus oídos y lo calmo pero solo por un momento. La esposa trate de avanzar a su esposo pero otra vez empezó a caminar. 'Esto se acaba ya.' Ella pensó y se paro directamente donde su esposo iba a caminar. El se detuvo para no chocar con su esposa. Su cara llena de confuso. Lucrecia lo miro. Estaba determinada para calmarlo pero también ella estaba preocupada por él. "Siéntate." Ella ordeno y lo dirigió a la cama. Miliardo estaba abriendo su boca para protestar pero Lucrecia no lo dejo hablar. "Siéntate." Ella repitió su orden. El se sentó en la cama. O más bien se tiro a la cama. "Zechs ¿Qué te pasa?" Lucrecia dijo repitiendo la pregunta que hizo mas temprano. Se sentó junto él.

Miliardo la miro. "Estoy preocupada por Relena. ¿Crees que va estar bien? ¿Y si no puede con el viaje?" Él dijo.

"Zechs, cálmate. Relena es fuerte." Ella dijo enredando sus brazos en el cuello de el. Le dio un abrazo que tanto necesitaba. Le dio también un beso. La cara de Miliardo se calmo pero no completamente.

"Pero todavía no sabemos que le paso." Miliardo dijo.

"Nada le paso a Relena."

"Nada mas quiero saber porque estaba cubierta de sangre."

**Recuerdo**

Medio de la Noche

Agosto 10, AC 198

En la noche escuche ruidos. Muy altos.

"¿Que fue eso Zechs?" Noin dijo amarrándose de mi hombro. Yo y Noin habíamos hablado sobre la situación y decidimos que Relena podía decidir su propio futuro. Relena decidió casarse con el 'Príncipe Perdido' pero también va hacer lo que quiera mientras lo busquemos. Con el tiempo Noin y yo hablamos y dejamos de discutir. La abrasé.

"No sé." Le dije. Noin de repente se soltó de mí y salió del cuarto. "¡Noin! ¿A donde vas?" Dije pero nadie me contesto. "¡Noin!" Le grite y también salí del cuarto. "¿Dónde estas?" Le dije a la noche. "¡Noin!" Dije mi voz un poco mas alto. Todavia no la encontré.

"¡Zechs!" Alguien dijo atrás de mí. Volteé. Ahí esta mi esposa, en su pijama y en sus brazos llevaba a mi único hijo. Junto ella esta Duo.  El estaba vigilando a mi hijo en la noche.

"Tenia que ir por él. No quería se asustara." Ella me dijo en una voz tan baja que casi no la escuche. La entendí de inmediato. Se acerco a mí, todavía con mi hijo en sus brazos. Escuchamos otro ruido. Este estaba mas lejos.

"Quédate aquí. Voy a ir con el G-5." Yo dije. Camine por el pasillo. La madera vieja hacia ruidos pero nadie lo escucho mas que yo. Busque al equipo. Trowa, Wufei y Quatre ya habían despertado con el ruido. Me estaban esperando en el pasillo. Se veían listos para todo. Cada uno tenia un arma. Fui con Relena. Me preocupe mas de ella. Pensé que la habían agarrado. Cuando entre a su cuarto vi que si la hicieron. Su cuarto era un desastre. Vidrio quebrado cubrió su piso. Su ventana, la grande, estaba quebrada. Eso debe ser como entraron. Relena no quiso poner un alarma en esa ventana. Cuando mire para abajo mire dos cuerpos. Muertos. Busque a Relena. Parece que alguien la ayudo porque dos de los enemigos estaban muertos. No la podía encontrar. Mi pie pateo algo en el piso. Lo levante. Era un trapo. Estaba mojado con un químico. Relena estaba en peligro. Esos tipos secuestraron a mi hermana. Salí de su cuarto. Trowa y Quatre caminaron ase mi.

"Heero ya no esta." Quatre dijo. "¿Dónde esta Relena?" Él me pregunte.

"No sé." No lo sabia. Que vergüenza. Escuchamos otro ruido pero este no era tan alto. Mas bien como algo que cayo al piso. Fuimos a buscar quien hizo el ruido. Fuimos al lado sur de la casa, nada mas para encontrar un pasillos vacío. Corriendo nos fuimos al norte. Cerca de los escalones y el balcón. Mire por el balcón. Vi un cuerpo. Muchos cuerpos pero este estaba tosiendo. Un sobreviviente. Él nos puede decir lo que paso. Y a donde llevaron a mi hermana. Baje los escalones casi no pisando el cuerpo muerto ahí. Cuando llegue ase abajo apunte mi arma al sobreviviente. La mire mas cerca y vi que era mi propia hermana. No la habían secuestraron. Me caí a mis rodillas y la abrasé. Estaba cubierta de sangre pero no me importaba. Solamente importaba que estaba bien. Dejo de toser y estaba respirando bien. Quatre y Wufei revisaron los cuerpos. Se acercaron.

"Están muertos." Quatre dijo. Wufei negó su cabeza.

"Llamen a Sally." Dijo y solté a mi hermana.

"¿Porque?" Wufei dijo. El nunca antes había dicho eso. ¿Porque empezaría ahora?

"Es una doctora y quiero asegurarme que Relena este bien. Llaméenla. ¡Ya!" Les dije. Sally vino en menos de diez minutos. Ella reviso a Relena. Mi hermanita estaba perfectamente bien. Gracias a dios no le paso nada.

"¿Han encontrado a Yuy?" Yo pregunte.

Quatre negó su cabeza. "No, parece que se desapareció otra vez. Pero si encontramos esto." Él dijo dándome un sobre blanco. La agarre y lo revise. Era para Relena pero no tenia dirección de regreso. Adentro solamente tenia una carta. La abrí y leí la carta. ¡Era de Yuy! Él dijo que amaba mi hermana y que se iba otra vez. Eso contesto uno de mis preguntas pero ahora tenia muchas más. ¿Cuándo se enamoro de mi hermana? Le di a Relena la carta porque era para ella. La deje sola. No sabia como iba a reaccionar.

**Fin de Recuerdo**

"Eso no lo sabemos." Lucrecia dijo. Sonó el timbre y arruino el dulce momento. "¿Quién podría ser?" Desde arriba podía escuchar que una sirvienta abrió la puerta y saludo al invitado. "¡Ami! ¿Quién es?" Lucrecia grito por la puerta abierta. Una sirviente subió. "Ami, ¿Quien es?" La sirviente con pelo negro hablo.

"Es la Señorita Odelia." Ella dijo. Lucrecia no pudo esconder su coraje.

"Dígale que vamos para abajo." Lucrecia dijo, muy poca dulcedad en su voz.

"Sí, señora." Ami dijo y bajo.

"Miliardo," Lucrecia dijo. Él miro para verla sorprendido que su esposa uso su 'verdadero' nombre. "Llego su novia." Fue lo ultimo que dijo antes de cerrar la puerta. Miliardo parecía confundido.

"¿Odelia?" Él dijo. 'Que bien una vez logro que Lucrecia se enojaría conmigo.' Él pensó. 'Mili va estar bien, después de todo esta durmiendo.' Esos fueron sus últimos pensamientos antes de salir del cuarto para evitar que su esposa de lastimar o matar a otra persona.

Lucrecia Punto de Vista

No puedo creer que se atrevió a regresar a nuestra casa después que casi destruyo nuestro feliz matrimonio. ¡Cómo se atreve regresar! Cuando la vea voy a-. Fue cuando la vi. Era un desastre. Su cabello que le llegaba entre sus hombros ya no la tenia en trenzas. Estaba enbarañado y no creo que se molesto a peinarse antes de venir. Sus ojos. Eso fue lo que encontré más sorprendente. Estaban rojos y inflamados. Podía ver las manchas abajo de sus ojos y parecía que había dormido en días. Tenia puesto la misma ropa que tenia el Sábado. Me acuerdo que tenia una camisa sin mangas azul y pantalones de mezclilla. Me sentía culpable ahí mismo. Yo, quien la quería lastimar. No tenia idea porque estaba así pero parecía que estaba pasando por un tiempo difícil. No podía quedarme enojada con ella. Su cara, tan vulnerable. Seria cruel odiarla en la condición que estaba.

"Vine a recoger mis cosas y dejarlos para que sean felices." Ella dijo en una voz triste. No sabia si estaba triste porque se iba o por otras razones. Aunque estaba feliz que se iba, lejos de mí y más lejos de mi esposo me preguntaba porque.

"¿Porque?" Le pregunte y me senté en una de las muchas sillas. Ella se quedo parada. Me miro con sus ojos. Azules y revuelto con emociones.

"Sé que los dos me odian," Ella empezó a decir. Es la verdad no niego eso. "Y me siento que soy una intrusa en sus vidas y además de eso casi encuentro a mi hermano. Tengo una buena pista y quiero ir a buscarlo." En ese momento entro Zechs. El se veía tan sorprendido por su apariencia. El se recupero más rápido.

"¿No necesitas ayuda? Podía mandar unos Preventores para ayudarte." Él dijo.

"No. Yo trabajo mejor sola." Ella dijo viéndolo al no a mí.

"¿Estas segura?" Le pregunte. Deberás si quería saber. No sé porque pero no puedo negar mis sentimientos.

Ella negó su cabeza. "Nada mas quiero recoger mis cosas y irme. Si ustedes me permiten." Ella dijo. Todavía tenia la tristeza en su voz.

"Necesitas-" Empecé a decir pero hablo.

"No. Por favor. Nada mas durare un minuto y luego pueden disfrutar de que me voy." Ella dijo y salió de la biblioteca. Probablemente yéndose a su cuarto. Mire a mi esposo buscando un respuesta.

"Pensé que estarías feliz que se iba." Él dijo.

"Si la soy. Pero parece que esta pasando por un tiempo difícil." Yo dije.