Hola!

Por favor, cuando vean que me estoy retrasando mucho, mucho en la actualizacion comentenme exigiendome que suba otro capitulo, pero haganlo de una manera linda porque sino me voy a enojar y no voy a hacer nada xD.

Lo digo enserio.

Gracias a los que comentan, yo no contesto todos los comentarios porque tengo mala memoria y siempre me olvido pero SIEMPRE los leo :D


Ron Harry siguió sigilosamente a la casa de los Dursley. Lo siguió por un pasillo, y se espera que suba las escaleras, pero se sorprendió cuando Harry se detuvo en el armario debajo de las escaleras, abrió y subió pulg Ron se quedó allí, confundido hasta que Harry le hizo señas detrás de él.
Ron siguió sigilosamente a Harry por la casa de los Dursley, pasaron por un pasillo y pensó que subirían las escaleras pero se sorprendió cuando Harry se detuvo en el armario debajo de las escaleras, la abrió y entró. Ron se quedó allí, confundido hasta que Harry le hizo señas

Ron se metió en el armario y se sorprendió al ver algunas mantas y almohadas. Había un montoncito de ropa en la esquina y un pequeño estante con algunos útiles escolares y
Un paquete de ropa estaba en la esquina y había un pequeño estante con algunos útiles escolares y
Ron saltó fuera del armario con un grito reprimido.
-Cállate- Harry siseó furiosamente -¿Qué te pasa?-

-¡Hay arañas ahí dentro!- Ron susurró en respuesta.

-¿Y?- Preguntó Harry, él estaba alrededor de arañas todo el tiempo, no entendía porque Ron estaba tan molesto

-Y-yo no puedo dormir con arañas- Dijo Ron sacudiendo la cabeza con violencia.
-Bueno, no hay otra opción- Dijo Harry.
-¿No podemos dormir en tu habitación? -preguntó Ron.

Esta es mi habitación- dijo Harry con enfado, sonrojándose.

Ron lo miró fijamente.

-¿Los Muggles viven en armarios con arañas? –Pregunto con incredulidad.

Harry suspiro –No, solo yo. Los Dursley no querían gastar un dormitorio en mí, así que duermo aquí. Por supuesto, si no te gusta puedes irte- Dijo sin rodeos aunque al decir esto su corazón se hundió. El realmente no quería que Ron se fuera. El le agradaba, era interesante y Harry quería ayudarle.

Ron tragó saliva

-¿H-hay muchas arañas ahí?- Le preguntó.

-No- Mintió Harry con firmeza.

-Bueno, creo que puedo intentarlo- dijo Ron.

Entro lentamente en el armario y se sentó al lado de Harry tomando respiraciones muy profundas. Harry miro a Ron y de repente se sintió mal por él, estaba muy asustado. Harry no tenía miedo a las arañas pero lo tenía miedo a Dudley y su pandilla.

Harry podía imaginárselo asustado que estaría si tuviera que estar en un espacio cerrado con esos brutos.

Ron sintió algo en su brazo y se quedó inmóvil, Harry miró a lo que Ron estaba mirando. Una gran araña se arrastra sobre el.

Harry no supo porque lo hizo, supuso que fue instinto. El abrió la boca y un silbido inquietante lleno el armario. Parecía que una serpiente gigantesca estuviera allí con ellos, la araña salto del brazo se Ron y salió corriendo del armario. De hecho, hubo un pequeño forcejeo y de repente una docena de arañas caminaron por las paredes del armario y corrieron hacia la puerta, las arañas se movían muy rápido, como si estuvieran corriendo para salvar sus vidas.

Ron agarró el brazo de Harry mientras esto ocurría, se sorbió la nariz y trató de no llorar.

Después de un tiempo, soltó a Harry y dio un suspiro tembloroso.

-¿T-tu ahuyentaste las arañas con tu magia?- Preguntó.

-Eh…creo- Dijo Harry sorprendió. Los dos se quedaron allí por un momento hasta que Harry se acostó.

-Tenemos que ir a dormir- Dijo Harry en voz baja.

-Sí- Dijo Ron.

El par se acostó en el nido de almohadas y mantas convencidos de que les tomaría horas conciliar el sueño después de todo lo ocurrido pero cinco minutos después, ambos chicos estaban durmiendo profundamente.

A la mañana siguiente Harry y Ron fueron despertados por un furioso golpe en la puerta.

-¡Levántate!- Oyeron demandar a una estridente voz femenina.

-¡Ya estoy despierto tía Petunia!- Le contesto Harry nerviosamente.

-¡Vístete! ¡Nos vamos en quince minutos!- Los zapatos de tía Petunia hicieron ruido mientras se alejaba del armario y Harry rápidamente se puso una camisa. Ron retrocedió para dejarle espacio y sintió algo molestarle en los dedos, miro sus pies con el ceño fruncido. Una de las curitas se le había salido durante la noche.

Ron sonrió y se quitó todas las curitas para guardarlas en el bolsillo, se acercó hasta donde Harry estaba poniéndose los calcetines le toco el hombro y le mostro las saludables uñas que adornaban sus diez dedos.

-¿Todavía no crees que sea un mago?- Susurro Ron.

Harry lo miró boquiabierto.

-Wow- susurró. Ver este increíble hecho hizo que Harry quisiera quedarse y hacerle más preguntas pero su tía se lo impidió.

-¡Diez minutos, muchacho!- gritó esta.

Harry rápidamente cogió una hoja de papel, dibujó unas líneas y garabateó unas palabras sobre ella. Le entrego el papel a Ron y susurró.

-Este es un mapa del parque de juegos. Ven aquí luego de nos vallamos de la casa.

Ron asintió y Harry salió del armario.

Ron espero unos cuentos pares de minutos desde que oyó cerrarse la puerta antes de salir sigilosamente del armario. Husmeando alrededor dela casa de los Dursley vio una sala de estar, un comedor, una cocina y un pequeño baño con la puerta ligeramente abierta. Decidiendo que no estaría mal quedarse solo un par de minutos más entro en el baño, cuando salió, sus manos y su cara estaban limpias así que se fue a la cocina a comer algo.

Para su deleite, Ron encontró una caja de pastelitos envueltos individualmente y el resto de los "Pretzels" que Harry le había dado en la alacena. Sacando los pastelitos y el resto de los pretzels de la alacena Ron miro alrededor de la cocina y encontró algunas Bananas, cogió algunas y se apresuró en salir de la casa.

Ron tardo casi media hora en encontrar el parque de juegos, no es que estuviera muy lejos, eso solo que le fue difícil descifrar correctamente las instrucciones de Harry, cuando llego, vio varias cosas curvas…suspendidas por cadenas que se unían a barras de metal. El las miro con curiosidad, preguntándose su propósito.

Ron puso su comida en el suelo y miro el parque de Juegos. Vio un especie de fuerte con escaleras y toboganes, también vio unos anillos suspendidos lejos de la tierra. Ron se fue al fuerte y se tiró por el tobogán, él sabía lo que eran pero rara vez los veía en algún lugar excepto en las escaleras embrujadas. También podía ver por qué los Muggles los utilizaban para divertirse, la sensación que obtienes cuando bajas por ellos es divertida, casi como volar.

Ron escuchó un grito de alegría y se dio la vuelta para ver a un niño que era más joven que su hermana pequeña escalar el fuerte.

-¡Mamá! ¡Mamá! ¡Ayúdame a ir en las barras!- Él gritó.

Su madre aceptó y sostuvo al niño mientras atravesaba los anillos.

Intrigado, Ron esperó hasta que terminó el muchacho y subió a el fuerte de nuevo. Miró a los anillos. El niño necesitaba que su madre lo sostuviera para esto pero el sentía que no tenía necesidad de eso, los anillos no eran tan altos.

Así que Ron agarró un de los anillos y cruzó. Fue bastante fácil aunque estar colgado por encima del suelo sin tener una escoba debajo para apoyarse fue un poco desconcertante para el.

Ron oyó un crujido y vio al niño sentado en una de esas cosas suspendidas por una cadena, el muchacho se elevaba en el aire y bajaba pero luego volvía hacia atrás y volvía a bajar, era como un péndulo y Ron estaba facinado.

El se subió hasta una de las cosas y espero con impaciencia a que se mueva.

No se movió.

Ron frunció el ceño.

Al chico deben de haberlo empujado… después de todo el necesito ayuda en ¿Cómo las había llamado? ¿Barras de mono? Así que quizá solo fue porque era pequeño y necesitaba ayuda.

Ron se inclinó hacia delante de la misma forma que habría hecho si estuviera montando una escoba pero aun así la cosa no se movió. Ron seguía intentando, moviendo las piernas hacia adelante y hacia atrás como en una escoba. Un risita sonó a su lado.

Ron se volteó y vio aun niña que parecía ser un poco mayor que el niño.

-Tonto, tienes que mover las piernas así- Ella le mostró un movimiento extraño de piernas, Ron lo intentó y para su sorpresa, la cosa se movió.

Ron hizo el movimiento de las piernas varias veces, feliz cada vez que la cosa llegaba un poco más alto y antes de darse cuenta el estaba muy por encima del suelo. El se echó a reír.

"Los muggles son realmente buenos en buscar cosas para pretender que pueden volar. Pensó Ron. Era cierto que no era tan emocionante como volar pero algo en la forma en que la cosa ( había escuchado a uno de los niños llamarlos columpios) se movía era muy entretenido.

Ron se quedó en los columpios hasta que su trasero le dolió demasiado como para continuar, luego se comió parte de la comida que había en el suelo y se sentó a la sombra de un olmo.

Ron sonrió mientras una brisa le hacía cosquillas en sus pecas y luego durmió durante las próximas horas.

Mientras tanto, Harry estaba pasando el día en la escuela. Como de costumbre, no tenia amigos gracias a Dudley y su pandilla pero hoy no le importo mucho, estaba deseando ver a Ron de nuevo después de la escuela y tenía muchas preguntas para hacerle de los magos pero primero tenía que llegar al patio de juegos y ya tenía una idea de como lo haría. Cuando sonó la campana que anunciaba el final del día el se apresuró en poner su plan en marcha.

Harry hizo algo que nunca imaginó hacer, él corrió hacia Dudley.

-¡Dudley!- Dijo Harry.

El chico se dio la vuelta.

-¿Qué es lo que quieres monstruo?-

-Necesito un favor- Dijo Harry.

-¿Por qué le haría algún favor a un monstruo como tu?- Preguntó Dudley dándole a Harry un leve empujón.

Harry se tambaleó hacia atrás.

-Porque tú te vas a beneficiar más que yo con esto- Dijo Harry parado firmemente tratando de no temblar de miedo por el chico que lo intimidaba.

Dudley no respondió pero Harry sabía que había el había despertado su interés.

-Quiero que tia Petunia me deje en el parque de juego después de la escuela hoy. Si le dices que tuviste un mal día y quieres un helado ella te comprara uno. –Harry tomoun respiro ycontinuo – pero el problema es que ella odia tenerme a mi alrededor por lo que si yo voy ella va a hacerte comer en el interior y no podrás pedir un segundo helado, y si yo no estoy con ustedes podrás quedarte el tiempo suficiente para tomar un segundo helado peo ella nonova a querer dejarme en la casa solo. Si le dices que me deje en el parque de juegos asi ustedes pueden ir a tomar un helado y podrás convencerla de que te compre un segundo, y estoy seguro de también podrás convencerla de que te compre un juguete en la tienda que está al lado de la heladería.-

Dudley se quedó pensativo.

-¿Así que.. así que… tu iras a los juegos pero yo conseguiré helado y juguetes?- Pregunto

-¡Eso es!- Dijo Harry- Piensa en la cantidad de cosas que podrás hacer que tu madre te compre cuando yo no este alrededor-

Dudley miró a Harry.

-Está bien, lo hare, pero tendrás que hacer mi tarea esta noche- Dijo Dudley

-De acuerdo- dijo Harry.

Una vez terminada esta conversación ambos chicos se dirigieron hacia el coche donde latía de Harry estaba esperando.

Dudley se subió al asiento delantero, mientras que Harry se subió a la parte trasera.

-¿Cómo estuvo tu día Popkin?-preguntó Petunia, mirando a su hijo con cariño.

Dudley rápidamente comenzó a soltar lágrimas falsas.

-¿Qué es lo que te pasa Diddykins?- Pregunto Petunia acercándose y envolviendo sus brazos alrededor de Dudley.

-Yo t-tuve un m-mal día…- Sollozó Dudley – ¡Todo el m-mundo fue m-malo conmigo!-

-¿Quién fue malo contigo mi amor? Dime sus nombres, ¡llamare a la escuela de inmediato!-

Dudley se sorbió la nariz y dijo teatralmente.

-Y-yo no quiero em-emperorar las cosas, creo que me dejaran tranquilo mañana pero, ¡es que fueron tan malos!- Dudley gimió

-Oh, mi pobre Diddykins, ¿Hay algo que pueda hacer para que te sientas mejor?- Preguntó.

Bu-ueno un poco de he-elado estaría bien- Dudley aprovecho para mirar a Harry- ¡No quiero que él venga!- Dijo.

-¡El siempre ar-ruina todo! Sé que no puedes dejar a ese monstruo solo en casa, pero ¿No puedes dejarlo en el Parque de Juegos?-Preguntó Dudley.

-Claro dulzura- Dijo tía Petunia poniendo el coche en marcha y sacando a Harry de este. Él trato de poner una cara seria porque no quería arruinar el plan, cuando ya estaba en el parque su tía se asomó por la ventana y siseó.

-Quédate aquí y no hagas una escena, ¡Si armas problemas tu tío se enterara!-

Harry asintió con nerviosismo y vio cómo se alejaban, el miro alrededor del parque y vio a Ron durmiendo a la sombra de un árbol.

Harry corrió y lo sacudió.

-Qu-Oh, Hola Harry- Dijo Ron.

-Hey, Ron- dijo Harry, sentándose a su lado.

Ron le tendió la caja de pasteles a Harry.

-¿Los has probado? ¡Son geniales!- Dijo Ron con una sonrisa. Harry miró la caja de pasteles y se puso pálido.

-¿De dónde sacaste eso?-preguntó, pareciendo de repente asustado.

-De los armarios de tu casa ¿Por qué?- Ron miró a Harry y lo vio mirando al suelo como si en realidad no lo estuviera viendo.

-Esas eran las tortas de Dudley- Dijo Harry con su voz temblorosa –Cuando los Dursley se enteren… me matarán-

Ron parecía confundido.

-¿Los pasteles tienen algún tipo de importancia para los muggles?" -preguntó Ron, confundido.

Harry negó con la cabeza.

-No, solo para Dudley.

-Entonces, ¿Por qué se van a enojar? Había otra caja en el armario de tu casa, Dudley puede comerse esos.

-Tu no entiendes- Espetó Harry enfadado -¡Los Dursley me odian! ¡Ellos solo se preocupan por su "Tesoro", Dudley! Cuando se enteren de que esos pasteles faltan me culparan a mí por robarlos, tío Vernon va a golpearme hasta hacer me un moretón y me va a meter en el armario ¡Y ningún tipo de "magia" va a hacer que la sensación de no haber comido durante dos días desaparezca!

Para el final de su perorata Harry estaba temblando y gritando.

Ron lo miró fijamente.

-¿Tú familia te haría eso?-preguntó, mirando al chico de arriba abajo.

Harry soltó una especie de furiosa risa histérica.

-¡Por supuesto que sí! ¿Qué soy yo para ellos? ¡Un desperdicio de espacio! ¡Un anormal! ¡Un monstruo!¡Me odian!- Los ojos de Harry se llenaron de lagrimas y su tono de voz enojado se convirtió en uno cargado de pura miseria- y yo no se por que- Harry enterró su rostro en sus rodillas y escondió sus lagrimas.

-¿Por qué todo el mundo me trata como si fuera algún tipo de monstruo? ¿Por qué me odian tanto?- Él estaba conteniendo sus sollozos.

Ron frunció el ceño. No sabía qué decir. ¿Qué podía decir? Él había metido a Harry en problemas y este estaba actualmente tirado en el césped frente a él. Ron hizo lounico que se le ocurrió, abrazó a Harry.

Harry instintivamente retrocedió y trato de alejarlo pero Ron lo sostuvo con más fuerza, tratando de calmarlo.

-Está bien- dijo Ron, palmeando la espalda del chico inseguro-Está bien.-

Harry dejó de luchar y sus hombros se sacudieron un poco.

-No, no lo está- susurró.

Ron se sentó al lado del chico mientras sacudía de dolor y miedo, sujetándole la forma en que su madre sostenía su hermana cuando ella estaba molesta.
Él pensó por un minuto antes de dejar ir a Harry y echar a pique su alrededor hasta que se enfrenta a la más joven.
Harry no miró a los ojos, por lo que Ron le puso una mano en el hombro y le preguntó.
-¿Quieres ver el mundo de la magia?-
Harry miró hacia arriba, con los ojos rojos.

-¿Y-yo pu-uedo?- Pregunto.

-Puedes si vienes conmigo a Londres- Dijo Ron.

Harry vaciló.

-¿E-es posible que nos las arreglemos solos en tu mundo?- Le pregunto.

-Bueno, eso es lo que voy a intentar, y si vienes conmigo, vamos a tener una mejor oportunidad- Dijo Ron.

Harry miró hacia otro lado, pensando.

-Mira- Dijo Ron- Si alguien tiene una buena razon para huir eres tu,tú mismo lo dijiste, no hay nada tuyo con los Dursley. Esos imbéciles no son tu familia, son unos viejos y malos muggles, y desde mi punto de vista será mejor para los dos permanecer juntos además…- Ron miro a Harry a la cara- siempre pensé que sería bueno tener un hermano pequeño.-

Harry no miró a Ron, pero se puso de pie con actitud determinada.
-Bueno, si vamos a irnos debemos hacerlo ahora, mi tía vendrá a buscarme dentro de poco y yo no quiero estar aquí cuando lo haga- Harry entrecerró los ojos, pensando. Luego, con un movimiento rápido cogió la comida que Ron había traído y la metió en su mochila.

-Vamos, Ron- Dijo Harry –Vamos a ir a la estación de trenes-