Hola

Decidí apurarme y terminar esto ahora para festejar que... ¡aprobé el oral de mi examen internacional de ingles! ¡Saque 10! :D

¡Espero que disfruten de capitulo, Larchos!


Ya era de noche, y Ginny y Luna estaban sentadas ambas en un nuevo pequeño sillón de la madriguera. El Sr. Lovegood no quería molestar a los Weasley dejando a su hija en su cuidado luego de haberse enterado de la desaparición de Ron, pero la Señora Weasley insistió en que las niñas serían una buena compañía para ambas, luego él fue a sentarse junto a su esposa que seguía inconsciente pero estable. Ginny estaba sosteniendo el amado juguete hipogrifo que su hermano le había dejado en una mano y con la otra sostenía la mano de Luna. Luna todavía estaba un poco fuera de si por los calmantes que le dieron en San Mungo, pero los sanadores dijeron que volvería a su antigua yo en poco tiempo.

Las dos chicas estaban muy quietas. Ginny estaba demasiada preocupada como para hablar y Luna todavía esdtaba en estado de shock. La rubia comenzó a mirar alrededor de la habitación con desgana. Sus ojos se encontraron con el pequeño reloj que su madre una vez había admirado. Los nueve miembros de la familia Weasley estaban en él.

Luna vio la aguja que contenía la imagen de Ron. En esos momentos decía que Ron se encontraba de viaje pero luego comenzó a moverse. Luna se quedo mirando la aguja del reloj hasta que llegó a su destino. Abrió la boca, pero no pudo encontrar las palabras para explicar lo que estaba viendo así que le dio un codazo a Ginny y señaló el reloj.

Ginny lo miró y abrió la boca, pero al igual que Luna, no pudo explicar la sensación ominosa que sintió. Así que en lugar de hablar ella abrió la boca tanto como pudo y dejó escapar un gritó de terror.

Bill, Charlie ,Molly y Arthur, entraron los cuatro corriendo a la habitación. Encontraron a Ginny llorando y señalando el reloj. La sangre abandono el rostro de Molly en el segundo en el que vio la aguja de su hijo en la posición de peligro mortal y Bill tuvo que poner su brazo alrededor de ella para evitar que cayera. Arthur apenas se mantuvo, apoyandose en el hombro de Charlie. Él intercambió un mirada con su hermano. Esto estaba mal, muy,muy mal.


-¡Vamos Harry!- Gritó Ron mientras corrían a través de la estación de tren. El par de niños habían tardado horas en encontrar el lugar y la temperatura había bajado 15 grados dejando a los dos chicos temblando. Ya se habían comido toda la comida que Ron tenía y el sol comenzaba a esconderse.

Harry alcanzó a su amigo fácilmente.

Los dos se detuvieron frente a un guardia de la estación.

-Hey, ¿En que plataforma esta el proximo tren a Londres?- Ron preguntó al hombre.

Él los miró con sospecha.

-¿Porque lo preguntas y donde estan tus padres?- Preguntó. El hombre mayor había tratado con una buena cantidad de fugitivos antes y sus fríos ojos exploraron a la pareja sospechosa.

Ron se detuvo a pensar por unos instantes. Cuando ambos se detuvieron en estaciones de servicio para preguntar como llegar a este lugar dijerón que sus padres estaban esperando en el coche pero esa escusa no les serviría en estos momentos.

-Teníamos que despedir a mi tía porque se va de viaje- Intervino Harry inocentemente- Yo necesitaba usar el baño y i primo me llevó- Dijo Harry señalando a Ron - pero ahora no podemos encontrar ni a ella ni a mi tío.

La dura mirada del hombre se relajo y su tono paso a ser más amable.

-Oh, ellos deben estar cerca de la plataforma numero cinco, el tren va a salir en media hora.

-¡Gracias!- Dijo Harry y los dos chicos se fueron.

-¡Busquen el estan de ventas de tickets si se pierden de nuevo!- Gritó e hombre.

-¡Okey!- Gritó Ron por encima de su hombro.

Los dos muchachos encontraron el tren justo cuando estaban empezando a llamar a los pasajeros. Ron y Harry deseaban desesperada mente ser invisibles, así les sería más fácil entrar en el tren sin ser vistos. Sin darse cuenta, ambos conectaron su magia y desaparecieron sin notarlo. Ellos pensaron que fue su sigilo lo que les permitió subirse en un coche de equipaje y luego esconderse detrás de un par de cajas pero en realidad fue su magia la que les permitió pasar desapercibidos para los ojos muggles.

Los chicos estaban sentados quietos, esperando con nerviosismo la hora en que el tren saliera de la estación. Ninguno se atrevió a decir ni una palabra. Fueron tan lejos como para cubrir con sus manos sus bocas porque sus respiraciones sonaban muy fuertes en sus oídos.

Los chicos escucharón pasos de prsonas entrando en el compartimiento y trataron de hacerse lo más pequeños posibles en su escondite. Escucharon algunos roces de ropas y cajas que se movían y luego silencio. El tren comenzó a moverse poco después. Harry y Ron suspiraron de alivió al haberse podido colar en el tren pero al instante se tensaron de nuevo al oír una risa.

-Te dije que lo lograríamos-

Harry y Ron se miraron con confusión mientras otra voz contestaba.

-Si, pero estuvimos muy cerca de no hacerlo esta vez. Necesitamos un plan para cuando esto se detenga ¿Quien sabe cuanto tardaran en encontrar a esos guardias? ¿Estas seguro de que no vieron tu cara cuando los noqueaste?- Preguntó un hombre con una fuerte, rápida manera de hablar.

Harry y Ron se miraron con los ojos muy abiertos. Ron, con ganas de ver cuantas personas había ahi, arrastro sus pies a la izquierda hasta que pudo mirar entre a brecha que había entre las cajas en las que el y Harry se escondían.

Había dos hombres allí, vestían los uniformes de personas que trabajaban en la estación de trenes pero la ropa no parecía entrarles bien y se veía demasiado desaliñados como para ser trabajadores capacitados. El hombre de voz ronca no era alto pero su cuerpo estaba lleno de intimidan tes músculos. Su pelo marrón le llegaba hasta los hombros y un tatuaje se asomaba por la manga de su camiseta. Su compañero tenía una estructura más delgada aunque era muy alto. Este tenía el pelo rubio grasiento y una cicatriz le atravesaba la cara.

Harry corrió rápido hasta donde estaba Ron para echarle un vistazo a los hombres también.

Su primer pensamiento fue que esos hombres tenían el aspecto desaliñado del cual sus tíos siempre se quejaban.

-No te preocupes, los ataque por detrás. Ninguno de ellos vio nada- Dijo el hombre musculoso con la voz aspera y aterradora -Ni siquiera pudieron llegar a notar que me robe sus uniformes.

-Bien, aunque ¿Los pusiste en un lugar seguro?¿No van a morir de frío o algo?- Pregunto el hombre alto.

-Sí ,están bien- Dij el hombre con desdén -habría sido más fácil si me hubieses dejado acabar con ellos.

-¡Eres un idiota!¡Por eso nos metimos en este lío!- Dijo enojado el rubio.

-¿Como iba a saber yo que era hija de un policía? Además, yo solo quería el bolso, si no hubiese luchado no la habría matado.-

-Lo entiendo, pero no nos va a ser fácil escapar si dejamos un camino de cadáveres detrás. Yo todavía no puedo regresar a escocia por temor a ser atrapado por matar a la estúpida de mi esposa. La policía hace menos alboroto cuando las personas siguen vivas ¡Ya te lo dije docenas de veces!.

Los dos chicos dejaron de respirar y compartieron miradas horrorizadas. Estos hombre eran asesinos, y lo peor, ellos hablan de matar gente como si no fuera gran cosa, no había necesidad de decir que estaban aterrados.

Harry se alejo de hueco de entre las cajas y arrastro a Ron con el para esconderse detrás de las cajas.

Los niños estaban sentados allí, temblando, demasiado aterrados como para como para moverse.

Harry de repente sintió la comida que el y Ron habían comido hace una hora revolverse en su estomago. No estaba acostumbrado a comer los pasteles deliciosos que Dudley comía. El se sentía bien cuando con Ron estaban en la estación de tren, pero ahora, sentado en un compartimiento de tren sin ventanas y con la presión de estar en el mismo lugar que dos asesinos su estomago estaba dando vueltas violentamente y Harry sentía algo burbujeando en su interior. Apoyándose en a fría pared detrás de él intento respirar hondo.

Ron estaba mirando el compartimiento intentado encontrar una salida. El vio una puerta que parecía conducir a otro compartimiento, podían llegar hasta ahí se escondían detrás de las cargas pero aún así tendrían un trecho de 10 pies hasta llegar a la puerta sin ningún espacio donde esconderse. Ron estaba tan concentrado en planear su escape que no se percató del malestar del niño más pequeño hasta que sintió un tirón en la manga de su túnica.

Ron frunció el ceño y se acerco más a Harry para que este pudiera susurrar le en el oído.

-Yo voy a vomitar- Gimió asustado.

Ron también sintió el miedo en su interior. El vomito era maloliente, ruidoso y lo peor de todo, no se podía prevenir. No había forma de que los dos hombre no notaran a Harry vomitar y no había manera de evitar que Harry vomite.

Ron tomó una respiración profunda, negándose a entrar en pánico, el era el hermano mayor aquí, tenía que tomar e control.

-Muy bien, vamos a tratar de salir de aquí- murmuró Ron, tomando a su amigo mareado por el brazo y llevando lo lejos. Harry tropezó y tiro algo haciendo que los dos se congelaran, después de unos segundo creyeron que era seguro continuar. Se las arreglaron para caminar unos pasos hacia delante cuando de repente fueron alzados en el aire por sus camisetas.

-¿Que tenemos aquí?- Gruño el hombre musculoso dirigiéndose a su compañero rubio.

-Estos pequeños pringados parecen haber sido atrapados espiando- Dijo mientras Harry y Ron luchaban tratando de escapar. El rubio miró a la pareja luchar sin emoción.

-Bueno- Dijo después de un minuto- Ya sabes lo que dicen de la curiosidad y los gatos- le dio una inclinación de cabeza al otro hombre.

Harry y Ron sabían lo que significaba ese gesto. Harry sintió una punzada de miedo y se encontró vomitando todo sobre el psicópata que lo sostenía.

El hombre soltó un gruñido de disgusto y lanzó a Harry con tanta fuerza, que el niño voló por el aire y cayo a suelo, rebotó y se deslizó unos metros más antes de detenerse. No podía moverse por el dolor y la falta de aire.

Ron gritó de rabia y estiró un dedo flaco para picar el ojo del hombre, este lanzó un grito de furia y Ron le dio una fuerte patada en el estomago. El hombre cayo y Ron corrió hacia Harry, pero se detuvo por culpa el hombre rubio apuntándole con una pistola a la cabeza.

Harry vio esto desde donde estaba tirado y se congelo al ver el arma en la cara de Ron. Sin embargo, Ron nunca había visto un arma en su vida y no entendía porque el hombre estaba apuntándole a la cara. El le dio una patada, enojado, al hombre en la espinilla y el chico saltó, crispando e brazo a un lado. El arma se disparo con un fuerte BANG y Harry gritó cuando la bala toco el suelo. Ron se sobresalto por el ruido, pero ni se inmuto cuando el hombre musculo lo agarró por los brazos y lo levanto en el aire.

-¿Crees que puedes asustarme con una tontera que hace ruido?- Ron gritó, atacando y tratando de patear al rubio delante de él y al hombre que lo sostenía.

-El chico es un monstruo- Dijo el hombre musculoso con incredulidad - ni siquiera se preocupa por una pistola en su cara.

-¡Tu eres el monstruo!- Ron gritó tratando de que mantengan su atención mientras el miraba a los ojos de Harry, rogándole en silencio que huyera. Sin embargo, este no se movió. Ron volvió a golpear al hombre y este lo tiro contra una caja.

-El chico esta volviendo se loco, dispara le ya- Dijo el hombre rubio con disgusto.

Ron todavía no sabía sobre los efectos de las armas de fuego, así que fulmino desafiante mente con la mirada al hombre. Su magia no preparo una defensa. No podía protegerlo cuando no sabía si que estaba en peligro.

Sin embargo, Harry sabía que se encontraban en peligro. Sus ojos se abrieron con miedo y movió su mano desesperada mente. El caos reinaba.

El arma desapareció de a mano del hombre y este quedo en estado de shok. Sin saber lo que estaba pasando el hombre musculoso saco su propia arma, pero Ron ya estaba corriendo hasta Harry. Las balas volaban detrás de el, pero esto no duro mucho porque Harry se deshizo de su arma también. Musculoso y Blondie gruñeron y se lanzaron sobre los chicos, que estaban casi en la puerta. Los niños la abrieron y vieron...un balcón. Por culpa del pánico habían olvidado que estaban en el ultimo vagón del tren. Los habían arrinconado, no tenían a donde escapar. Los hombres avanzaron sacando cuchillos.

Ron creía que las pistolas eran simplemente cosas que hacía ruido, pero el si sabía lo que podían hacer los cuchillo.

Callejón Diagon, Callejón Diagon, Callejón Diagon.

Ron se centró exclusivamente en el primer destino que se le ocurrió y no noto a los que se aparecieron por culpa del primer hechizo de Harry.

Ron tiró al otro chico a la oscuridad junto con el, su dominio sobre Harry era apretado y se concentro y rezó para no escindir a Harry. El podía aguantar escindirse a si mismo, pero no aguantaría escindir a Harry. Ambos sintieron una presión aplastante, no podían respirar ni moverse...

De repente aparecieron edificios a la vista y ambos cayeron en una calle, tomaron respiraciones profundas y miraron a su alrededor. Harry estaba pálido, desorientado y más allá de confuso, pero Ron estaba sonriendo con alivio.

En lo único que Ron podía pensar era ¡Lo hicimos!.

De regreso en el tren Kingsley Shacklebot no estaba contento. El ministerio había sido informado de que Harry Potter había desaparecido por lo que cuando encontraron una fuente de magia de un menor de edad cerca de a casa del chico se aparecieron directamente allí. Ellos vieron las marcas de bala en el suelo y notaron que la puerta de atrás del compartimiento estaba abierta.

Ellos oyeron el inconfundible ¡Crack! de una aparición viniendo del balcón pero no pudieron ver por los dos hombres bloqueaban su visión.

Cuando Kinsley hizo su informe más tarde llegó a la conclusión de que un par de muggles a quienes la policía había identificado como asesinos en serie, habían estado atacando a un mago menor de edad (probablemente a Harry Potter) que estaba en ese ían llegado justo cuando el mago desapareció, lo que era preocupante porque implicaba que un mago adulto había secuestrado a Potter.

Los muggles no podían ser interrogados porque cuando había arremetido contra los chicos y los chicos desaparecieron...Bueno, su impulso los lanzó directamente fuera del tren. Kingsley logró salvarlos con un hechizo, pero apenas. Tuvieron que trasladarlos a San Mungo para que trataran sus lesiones.

Esto era una buena noticia, ya que normalmente habrían despertado a los hombres y es hubiesen preguntado sobre lo que paso. Desafortunada mente un tonto novato del ministerio había saltado y modificado sus recuerdos antes de que pudieran hacer algo. Sobra decir que el chico quedo a prueba, pero bien podría haber sido despedido porque ahora estaba en la lista de "Voy a hacer tu vida miserable" de todos los que estaban en busca de Harry, además de otros.

Kingsley suspiró

¿Como un niño de nueve años de edad puede causar tantos problemas?


Me encanta como Kinsley piensa que solo puede ser Harry el niño ¿Que tal?