Los dos elfos dejaron de hablarse por unos días. La declaración de Legolas, dejo a Tauriel muy sorprendida y sentía un poco de vergüenza si hablaba con el. Pero también se arrepentía de no haberle dicho que ella también lo amaba, quería ver que hubiese pasado. Días después, Legolas decidió que tendría que decirle todo lo que sentía a Tauriel, expresarle su amor, decirle cuanto la amaba con una mirada.
Ese día Legolas empezó a buscar un lugar que este un poco lejos de El Reino del Bosque para asegurar que no aya interrupciones. Pero también, tendrían que verse las estrellas ya que a todos los elfos les encanta su luz. Paso horas buscando hasta que encontró el lugar perfecto.
Al llegar el atardecer, casi anochecer, fue a buscar a Tauriel que estaba en la sala de armería. Legolas: Tauriel?- ella lo miro de reojo y siguió vigilando, tenía demasiada vergüenza como para mirarlo. Tauriel: si mi señor?- Legolas: necesito que me acompañes- Tauriel: si mi señor- Legolas: dime Legolas- Tauriel: si, Legolas- y soltó una risita. Legolas la llevo por el bosque, ninguno de los dos se hablaban y había un silencio bastante incomodo para los dos. Legolas no quería hablar, por lo que mientras caminaban trato de tomar la mano de Tauriel, sus dedos se cruzaron, y esta vez si se miraron a los ojos. Tauriel tomo la mano de Legolas por completo y le sonrió sin decir nada.
Llegaron al lugar, en el momento perfecto. Las estrellas ya se veían por completo. Legolas se sentó en el pasto y Tauriel hizo lo mismo al lado de Legolas, pero manteniendo una distancia adecuada. Pero Legolas se acerco mas a Tauriel hasta que los dos pudieron sentir la respiración del otro.
Otra vez hubo un silencio incomodo. Tauriel: las estrellas son hermosas, su luz es especial- Legolas: tu eres mas hermosa, eres la elfa mas hermosa que vi- Tauriel se sonrojo y se le llenaron los ojos de lagrimas, pero no quería llorar, no podía hacerlo adelante de un príncipe. Legolas: Tauriel, eres todo para mi, eres única, me gustaría decirte todo lo que siento, pero no tendría tiempo, mas de 1000 años no alcanzarían, tampoco encontraría las palabras, Tauriel, yo, te amo- a Legolas también se le habían llenado los ojos de lagrimas, era la primera vez que lloraba por alguien. Tauriel: Legolas, yo...- antes de que pudiera decir algo, Legolas la beso. Tauriel correspondió el beso, así estaban dos elfos bajo la luz de las estrellas besándose, por fin podían darse ese beso que tanto esperaban desde que se vieron. Fue un beso largo, Legolas no quería separar sus labios de los de Tauriel y ella tampoco de los de el. Sin embargo tuvieron que hacerlo, tomaron unos segundos de aire y volvieron a besarse.
Mientras Tanto...
Thranduil estaba en su habitación, muy preocupado ya que su hijo no estaba adentro del reino. Su seguridad no le preocupaba ya que era un buen guerrero y sabía cuidarse. En eso entro un elfo guerrero y vio que su rey estaba muy preocupado, : mi señor, se encuentra bien?- le dijo con cara de preocupación, Thranduil: no , claro que no, mi hijo esta afuera del reino- elfo: supongo que se sabe cuidar solo- Thranduil: claro que si, pero me preocupa que esta con Tauriel-.
Mientras, Tauriel y Legolas...
Luego de que se besaran, Tauriel sabía que no debía estar con el, su padre nunca lo aceptaría. Ellos estaban frente con frente como si se fueran a besar. Tauriel: Legolas, esto esta mal- Legolas: de que hablas?- Tauriel: tu padre no nos va a dejar estar juntos, si se enterara...- Legolas: va a tener que aceptarlo, se lo diré, y aún así, pase lo que pase, estaremos juntos, siempre- Tauriel: siempre-.
