¡Esta es mi primera publicación en el año 2014! ¡Wiiiiiii! ¡Feliz año nuevo para todos!
¡Ya he tenido suficiente!
Capitulo 7.
A la mañana siguiente Harry Ron se despertaron por culpa de Renette que esta de pie junto a ellos agitando un periódico.
-¡Levantasen pequeños demonios!- Dijo entre dientes- ¡Arriba!.
En un instante Harry estuvo de pie en medio de la habitación tratando de alejarse de su anfitriona con una mirada de susto en su rostro. Ron, que se había despertado más lentamente, se puso de pie inmediatamente al ver a su amigo asustado y se colocó protectora entre el y la mujer enojada.
-¿Que?- Soltó Ron.
La mujer le tendió el papel.
¡Harry Potter desapareció! Decía el titular y había una enorme foto de Harry.
Harry se puso pálido y Ron sonrió por puro nerviosismo.
-Muy bien, James, Hemlock- Gruño la mujer- ambos tienen cinco minutos para explicarme que pasa antes de que saque sus pequeños traseros a la calle.
El señor Weasley abandonó la chimenea sin detenerse para sacudirse la ceniza de su ropa cuando entro en la madriguera. Charlie fue el primero en interceptarlo.
-¿Que pasa, papá?- Preguntó Charlie.
Arthur solo le entregó un periódico a su segundo hijo mayor y Charlie lo agarró. Él miró la portada, sus ojos se abrieron y luego se redujeron cuando giró una página del periódico y luego otra y otra. En un segundo ya había terminado el periódico antes de que el lo arrojaran a un lado.
-¡No!- Gritó con enojo- ¡Por las sangrientas botas de merlín! ¿Como pueden hacerle esto a él?.
Bill y la señora Weasley oyeron los gritos y ambos corrieron.
-¿Que pasa?- Preguntó la señora Weasley corriendo hasta la cocina.
Ella vio el periódico que era objetivo de las miradas angustiadas de su hijo y su marido y se lanzo sobre el. Ella solo le dio una mirada a la primera página antes de hacer la a un lado y leer el resto del trabajo. Bill cogió la página que su madre había desechado y frunció el ceño por un segundo para luego compartir con Charlie una mirada de frustración e incredulidad.
La señora Weasley miró a su marido confundida.
-No hay nada acerca de Ron aquí- Dijo ella.
-Exactamente, Molly, Harry Potter a desaparecido- Dijo Arthur.
-¿Por eso hiciste tanto alboroto cuando llegaste?- Preguntó Molly- ¡Hiciste que me diera un ataque al corazón! ¿Por que viniste con una maldita noticia sobre Harry Potter?- Dijo Molly sin haber hecho todavía la conexión.
-Molly- Dijo Arthur con impaciencia- no encuentran a Harry Potter.
-Bueno, lo siento por Harry Potter- Dijo Molly con sarcasmo- ¿Pero que tiene que ver eso con mi hijo?.
-Piensa, mamá- Gruño Bill- Harry Potter ha desaparecido y ahora todo el ministerio utilizara cada auror en servicio para encontrarlo y el publico también lo buscará...
Molly se puso pálida.
-¿Quieres decir que...?-
Arthur asintió.
-El caso de Ron acaba de ser puesto en espera.
-Así que déjame ver si entiendo- Dijo Renette levantando una ceja- ustedes quieren decir que el huérfano con el que me encontre resulta ser Harry maldito Potter, el salvador del mundo mágico, que ha estado viviendo con muggles los ultimos 8 años?.
-¿Qué quieres decir con "salvador del mundo mágico"?- Preguntó Harry desconcertado.
Ron le dio una mirada a Renette como diciendo ¿Ves?
Renette todavía parecía estar en duda.
-¡Ellos fueron horribles con él! Su primo siempre lo golpeaba, mira, vi las marcas que él tiene anoche cuando nos estabamos preparando para dormir- Dijo Ron cogiendo el dobladillo de la camisa de Harry y tirándola hacia arriba antes de que el otro chico pudiera darse cuenta de lo que estaba haciendo.
-¡Hey!-Gritó al mismo tiempo en que Renette gritaba -¡Merlín!
El joven tenía un moretón desagradable en las costillas y otro grande en el estomago. Ambos ya se estaban desvaneciendo a causa de la magia pero seguían siendo horribles.
Renette sacó su varita y murmuró varios encantos de curación tan rápido que apenas se podía diferenciar uno de otro.
Harry trató de tapar las marcas pero Renette golpeó sus brazos para quitarlos del camino y continuó murmurando hasta que los moretones desaparecieran. Ella se hecho hacia atrás cuando termino con su trabajó y miró a Ron en estado de shock.
-Per-pero el es el niño que vivió- Dijo ella aturdida.
-¿El niño que vivió a traves de que?- Preguntó Harry empezando a impacientarse.
Renette suspiró.
-Te contare la historia si me recuerdas como es que llegaron a aquí.
La celda estaba fría, y si lo estaba por la temperatura o por su propia tristeza Sirius no lo sabía. El estaba sentado en esta cuando un auror enojado se acercó hasta él.
Sirius no tenía suficiente energía como para poder devolverle la enojada mirada al hombre que actualmente estaba abriendo su celda.
-Ven conmigo, bicho asqueroso- Dijo el hombre.
Sirius fue dirigido a través del pasillo con dementores saboreando el hecho de que en beneficio del guardia había un patronus protegiendo lo por primera vez. Al final lo dejaron en un cuarto para interrogarlo.
Sin preámbulos, un segundo auror entro en la habitación y tiró un ejemplar del diario El profeta en frente suya.
-Dime, Black- Gruño el auror- ¿Cual de tu repugnantes amigos tiene a Potter?.
La señora Weasley estaba echando peste alrededor de la cocina, gritando mientras se paseaba sobre sobre el periódico ahora partido en dos.
-¡Es inaceptable! ¡Es un niño! ¡Es mi niño! ¡No pueden simplemente ignorarlo!.
-¿Mamá?- Preguntó Ginny mientras ella y Luna se asomaban por la cocina, las dos niñas tenían los ojos soñolientos y estaban en piyamas.
-¡Vayan a jugar niñas!- Gritó la señora Weasley.
Los ojos de Ginny comenzaron a llenarse de lagrimas, no estaba acostumbrada a que su madre usara ese tono con ella. Claro, su madre lo utilizaba seguido con sus hermanos pero no con ella.
Ginny miró a su padre en busca de algún consuelo pero el estaba hablando con sus dos hermanos y ninguno de ellos le prestaba atención a ella. Los labios de la niña temblaron.
-No importa Ginny- Dijo Luna- podemos jugar en la sala de estar- La niña no parecía afectada por los gritos, incluso parecía ajena a estos. Ella había estado actuando excepcional mente tranquila desde el incidente con su madre, mas que de costumbre. Ginny se preguntó como es que su amiga estaba tan tranquila cuando su madre estaba posiblemente muriendo.
Las dos niñas salieron de la cocina y fueron a jugar lo suficientemente lejos como para no molestar, pero lo suficientemente cerca como para escuchar a hurtadillas si algo pasaba.
Su elección resultó ser buena ya que el fuego de la chimenea se encendió media hora más tarde. Ella oyeron a alguien golpear segundo a segundo el piso con algo metálico.
-Ojoloco Moody- Dijo Luna vagamente.
Ginny escuchó.
-¡Ojoloco! ¿Has oído hablar...- Comenzó a hablar Molly.
-¿De lo del chico Potter? Por supuesto, mujer, todo el maldito ministerio lo sabe-Gruño el hombre- Los aurores incluso me pidieron que saliera de mi jubilación para ayudarlos. Sin embargo, no se porque, no quieren escuchar ni una maldita palabra que digo- Volvió a gruñir el hombre- Dicen que mis teorías no son plausibles, que el viejo ojoloco es paranoico,¡Ja! Quisiera verlos idear una teoría mejor.
-¿Que teorías tienes Moody?- Preguntó Arthur rápidamente- ¿Sabes algo de Ron?.
-Las teorías que tengo no son muy bonitas.
-Bill, Charlie, vayan arriba.
-¡No les digas que se vayan Molly! ¿Como esperas que estén alertas si no saben a que se enfrentan? Los dos son lo suficientemente mayores como para escuchar esto, y si no me equivoco uno de ellos ya es mayor de edad- Gruñó el auror y Ginny asumió que se refería a Bill.
-¿Y a que nos enfrentamos señor?- Preguntó Charlie antes de que su madre pudiera insistir en que fueran a sus habitaciones.
-Mortifagos- Dijo Moody solemnemente.
Molly se quedo sin aliento.
-¿Por que lo dices?- Preguntó también solemnemente.
-La desaparición de ambos niños están conectadas, estoy seguro. Ron se distanció, luego comenzó a comportarse de forma extraña durante una semana, después se escapó y de alguna manera se las arregló para desaparecer frente a los ojos de Arthur, lo que es muy raro. Sin mencionar que es aún más raro que un niño pueda realizar una desaparición exitosa por lo que sospecho que tu hijo esta bajo la maldición Imperius.
-No puede ser- Susurró la señora Weasley.
-¿Cual es la maldición Imperius?- Susurró por lo bajo Ginny a Luna para que no la escucharan.
La rubia se encogió de hombros
-No puedes fiarte de eso- Dijo Arthur con voz temblorosa- El ya se había aparecido antes. El se cayó del techo uan vez cuando era más joven y luego apareció justo a mi lado, el ni siquiera sabía donde yo estaba, el me dijo que solo pensó en mi, y entonces el estaba ahí, conmigo en el covertizo.
Ojoloco se tomó unos segundo para asimilar la nueva información y Ginny pudo escuchar ir y venir hasta que se detuvo.
-¿Le has contado a alguien esto?- Preguntó Moody.
-Bueno, no se, creo que si- Dijo Arthur sorprendido por la pregunta.
-Piensa bien Arhur- Dij el hombre.
-Bueno...se lo conté a algunas personas en el ministerio y a algunos amigos. Osea, como tu dijiste, es raro que un niño pueda aparecerse, sin mencionar que aparecerse en un lugar por solo pensar en una persona es algo muy complicado, la mayoría de los magos necesitan un punto fijo como un lugar para poder aparecerse.
-¿A quienes le contaste?- Exigió Moody.
-No lo recuero, ojoloco, fue hace dos años ¿A donde quieres llegar con esto?-
-¡Piensa Arthur!- Dijo el mago mayor golpeando su pie de madera contra el suelo mientra se paseaba inquieto- Tu niño tiene la rara capacidad de aparecerse pensando en una persona. Los mortifagos pudieron haber descubierto esto, pudieron haberle lanzado un Imperius y pudieron haberlo utilizado para rastrear a Harry Potter- Gruñó el hombre.
-Ellos deben de haber confiado en que nadie haría la conexión entre ambas desapariciones porque uno de los niños huyó mientras que al otro se lo cree victima de secuestro, y para rematar la fama de Harry Potter le da prioridad. Ningún articulo sobre tu hijo ganará atención hasta que no encuentren a ese chico y el hecho de que fuera secuestrado antes de que incluso la noticia de que tu hijo desapareció saliera en el diario indica que alguien esta moviendo hilos para mantener todo tranquilo- Continuó Ojoloco antes de bajar más la voz- No debería decirte esto, pero el ministerio sospecha algo así, están sacando a todos los mortifagos de sus celdas para interrogarlos, tratan de averiguar si alguno tiene algún contacto que pudiera haber secuestrado al chico.
Ginny tomó la mano de Luna y la apretó con fuerza, no tenía ni idea de donde estaba su hermano en esos momentos pero sabía que el estaba en problemas, y no en el tipo de problemas divertidos en los que a él lo mandaban a la esquina mientras ella jugaba, sino que estaba en malos problemas, en la peor clase de problemas.
-Te vez raro rubio- Dijo Harry a Ron -Igual que tu- Replicó el último.
-Es verdad, el se ve raro- Renette estuvo de acuerdo con Ron- mejor hay que ponerte el pelo marrón.
Harry se estremeció cuando la mujer tocó con su varita y su cabello se volvió de color marrón chocolate.
Harry se subió las gafas, ahora invicibles, con el ceño fruncido. A pesar de que Renette le aseguró que iban a ser visibles para el cuando se cayeran todavía no le gustaba la idea de no poder ver algo que estaba en su rostro. De todos formas, el había usado sus lentes durante tanto tiempo que sentía que formaban parte de su rostro mas que su nariz o que su boca y no podía dejar de pensar en que sin ellos se veía raro.
-Bueno, estos disfraces van a aguantar un tiempo, no se olviden de llamarse por sus nombres falsos y dejen de decir que son hermanos, digan que son primos, es mucho mas creíble.- Dijo ella entregando a cada niño un pequeña bolsa con comida y algo de dinero que les duraría por unos cuantos días.
-Gracias-Dijo Ron a la mujer.
Esta resopló y rodó los ojos.
-No me lo agradezcas, no los he entregado al ministerio porque no quiero que piensen que he sido parte de sus secuestros. Estoy salvando mi propio cuello al igual que el de ustedes. Yo vivo de este negocio y meterse con el ministerio en el callejón Knockturn significa que no vas a tener mas clientes, la gente va a cortar todas sus relaciones contigo ya que no quieren estar cerca de aurores o matones del ministerio y no estoy dispuesta a que eso suceda, por eso los he ayudado mocosos- Dijo ella.
Ron suprimió una sonrisa. El vio la forma en que ella miraba a Harry y sabía que los había ayudado porque estaba aterrorizada de que el ministerio enviara a Harry devuelta con su familia.
-Aún así, le damos las gracias- Dijo Harry con honestidad.
-Si de verdad aprecian lo que hice salgan de esta tienda y no vuelvan, ya han causado suficientes problemas aquí- Dijo la mujer- ¿Tienen el pergamino que les mostrara el camino?
-Si señora- Corearon los niños.
-Bien, digan le a él que yo los envié y asegúrense que no los maltrate. Si él los hace hacer algo peligroso o no les paga vengan a verme.
-¿No nos dijiste que no volviéramos?- Ron preguntó con una sonrisa.
-Oh vamos, caminen sinvergüenzas- Dijo Renette empujando a los niños hasta la salida.
-¡Adios señora Trelawney! ¡Gracias por todo!- Dijo Harry antes de correr por el callejón Kockturn. Era temprano en la mañana y faltaban varias horas para que la tienda a la que la señora Trelawney lo había enviado abriera así que decidieron sacar provecho a las horas libres que les quedaban e ir a visitar la tienda de suministros de quidditch de calidad.
