Tanto tiempo ya, irresponsable que sos, Hibago. Lo sé, lo sé ;u; Pero seré sincera porque fue vagancia y el frío que evitó que escribiera. También pido disculpas a las personitas que leen esta historia (que es de capítulos cortos porque no me animo a escribir tan largos).
Y en otras nuevas, quisiera agradecer por los comentarios, ahora específicamente a:
-shiro24kuroh (Amo tu condenada imagen que me da derecha en el órgano vital, y me gusta como piensas sobre el trato de Kaneki y Tsukiyama).
-valkiria1996-pd (Me haces famosa, okno).
-mary-animeangel (Trashyama ofreció, Quinqueneki aceptó y Amon mamó, ya me calmo).
-Genesis Walker (También odio a las personas así, pero hay que darle sabrosura).
Hace tanto que no veo al chico y he de admitir que me preocupa, y bastante, pero no puedo ir a buscarle, mirarle a la cara ―en especial sabiendo que fijaría sus destrozados ojos en los míos debido a mi desganada preocupación de los últimos meses durante nuestra relación― y decirle "¡Ey, Ken! ¿Qué tal todo? ¿Cómo están tú y tu (nuestro) hijo o hija? Me emociona, y a la vez me pone nervioso, es decir, excitado saber si será varón o mujer, si tendrá tus ojos o los míos. También, me preguntaba si podrías disculparme por mi actitud ese día… Me sentía muy presionado y ajetreado por el trabajo y ¡un bebé!, además de un hombre… Ponte en mi posición, por favor. Cambiando de tema, ¿has comido lo suficiente?". De sólo pensar qué pobre y desdichado "animalito" devoraría en un dos por tres, me erizaba la piel a tal punto de querer vomitar mi desayuno si imaginaba una escena como esa. Sin embargo, aún no me cabe en la cabeza cómo es posible que… que "eso" viva dentro de un hombre, es imposible, simplemente no es creíble, pero su sinceridad… Sí, tenía miedo, miedo del futuro, de un futuro ilusionado si todo fuera una broma u otro futuro en el que me quitarían a los dos de mi lado para experimentar con ellos. Ahora que lo recuerdo, una vez el señor Mado mencionó algo sobre un experimento secreto del que yo no tenía absoluto conocimiento, mencionó algo de armas humanas creadas a partir de investigadores y ghouls, muy raro a decir verdad… Tengo, no, necesito, quitarme esa duda de encima ahora mismo.
―No escuchaste nada de lo que dije, ¿verdad? ―como un balde de agua fría cayendo sobre mi cabeza, me espabilé de mis pensamientos. Me había olvidado de revisar y analizar los documentos acerca de las mínimas pistas sobre el paradero del Aogiri, y Akira ya se encontraba a la par mía… ¿Qué dijo? ―Estás demasiado distraído; es una pérdida de tiempo que pienses en otras cosas más que en escuchar lo que te quiero decir.
―Si me permites, siento mi falta de profesionalidad estos últimos días, sólo que… ―cerré la boca abruptamente antes de decir algo indebido. Mi compañera sonrió levemente incitándome a continuar, pero… ¡Este es un gran momento! Debo preguntarle: ―¡Akira, ocupo un gran favor tuyo! ¿Tienes información sobre el experimento de hijos de ghouls e investigadores de alto nivel? ―tomé sus manos y las apreté suavemente contra las mías. Se notaba su confusión, siendo ella la hija del señor Mado, estoy casi seguro que sabe algo de lo que me pondré desesperado si no consigo respuestas.
Su cara de confusión cambió a una sorprendida tras unos segundos de silencio, luego a una ligeramente asustada, se apartó de mí y cerró el pequeño cubículo del departamento de investigación en donde nos encontrábamos. ―¿Papá te contó eso?
―Hace mucho tiempo, pero no me acuerdo de algo en específico sobre eso. Tengo el remoto recuerdo de que lo mencionó; mejorar las fuerzas físicas y mentales de los investigadores por medio de armas humanas, siendo ellas los hijos de ghouls e investigadores de grandes capacidades. Nada más eso. ―Hablé tan rápido que me imagino sus sospechas hacia mí ya que su filosa y atenta mirada dirigida a mi persona era de desconfianza―.
―Con que mencionó, eh… ¿Por qué tan interesado? Es más, ¿sabe, inspector Amon, qué si alguien se entera de esto, estamos literalmente condenados a una sentencia de muerte? No me muestre esa cara de confusión, que le explicaré cada detalle posible si me revela sus objetivos.
―Cada quien tiene unos cuantos secretos que por nada en el mundo se pueden descubrir. ―Meditó mis palabras unos minutos antes de proponerme un trato: "Una cita el fin de semana a cambio de la información que está a mi alcance, y tu pagas lo que quisiera comer". Las mujeres son muy complicadamente simples…― De acuerdo.
―Me parece perfecto, entonces ―sonrió complacida tomando el habla― Los ghouls no cooperarán con nosotros para matar a los de su propia especie, eso es obvio, prefieren luchar entre ellos como bestias salvajes; así que la única alternativa era transformar los cuerpos humanos en una anatomía ghoul para crear vida programada para matará a sangre fría. Lo que no me quedó bien claro, es que las mujeres no participarían en definitiva, machistas fue lo que pensé… O eso creía al principio puesto que el cuerpo femenino no sería capaz de llevar a cabo la operación y cargar con un bebé, incluso, se descartó la opción de que el niño fuera hijo de "experimento" e investigadora por asuntos de protección, eso quiere decir, que no sabemos que tan violentos son los ghouls en la cama. ―tragué duro, yo sabía lo que era eso. Lo que no tenía ni idea es que creyeran que son bruscos a la hora de tener relaciones sexuales, aunque claro, yo no fui ultrajado.
―Ya estoy entendiendo un mejor, pero me perturbó un poco…
―Y lo que viene es peor e impensable… Otra opción, era crear vida dentro de un hombre, tienen las capacidades físicas adecuadas para cargar con esa responsabilidad, a excepción de sus órganos internos. Además, de que se verían lindos y tiernos con una barriga. Todo se volvió más complicado cuando toparon con ese obstáculo, pero bien que idearon una manera para avanzar: una matriz temporal que sólo reaccionaría cuando el afectado se exitase. Si bien, voluntarios accedieran a ser los conejillos de indias del CCG en este experimento, se perderían muchas vidas de los intentos fallidos, causando que el experimento se cancelará. Por supuesto, otra tontería de los papeles que encontré en las archivos guardados de mi papá…
―Eso es… increíble.
No me interesó mirar a la hija de mi ex-superior, ni su cara de segura estupefacción a lo que pensé en voz alta, pero era cierto, increíble le queda corto. Las posibilidades de que voy a tener, vamos a tener un hijo aumentaron, junto con mi arrepentimiento y culpabilidad.
